a un mundo que perece...

El no dar entrada a profetas modernos

En un artículo que apareció en la Adventist Review [La Revista Adventista] del 24 de marzo de 2011, escrito por Ansel Oliver, director asociado para las noticias, Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día:

Hace seis meses, un individuo diciendo ser un profeta quería decirle algo a Wilson. Otro individuo quería relatarle a Wilson algunos sueños repetidos que había tenido.
“Me pregunto a mí mismo, si yo hubiese vivido en los días de Elena de White [la cofundadora de la iglesia] y ella me hubiese escrito una carta semejante, ¿le habría contestado”? dijo Parchment. “Sí, me cruza por la mente. Espero que al rechazarlos cortésmente no esté resistiendo a Dios”.

[Nota: El individuo Wilson mencionado se refiere al presidente de la Asociación General. Parchment es el asistente de Wilson.]
http://news.adventist.org/en/archive/articles/2011/02/08/parchment-man-of-laughs-helps-adventist-president-with-big-picture-detailsDice Dios:

1 Tesalonicenses 5:19-21
No apaguéis al Espíritu. No menospreciéis las profecías. Examinadlo todo; retened lo bueno.

Consejos Sobre la Obra de la Escuela Sabática, p. 29
Una luz preciosa ha de resplandecer de la Palabra de Dios, y no se atreva nadie a decir qué cosa debe o qué cosa no debe ser expuesta al pueblo en los mensajes de iluminación que él envíe, apagando así el Espíritu de Dios. Cualquiera que sea su puesto de autoridad, nadie tiene derecho de impedir que la luz llegue al pueblo. Cuando un mensaje viene en el nombre del Señor a su pueblo, nadie puede excusarse de investigar sus pretensiones. Ninguno debe arriesgarse, quedándose atrás y asumiendo una actitud de indiferencia y confianza en sí mismo, diciendo: “Yo sé qué cosa es verdad. Estoy satisfecho con mi posición. He tomado ya mi posición, y no me dejaré mover de ella, venga lo que viniere. No escucharé el mensaje de este mensajero; porque sé que no puede ser la verdad.” Porque siguieron este mismo proceder, las iglesias populares fueron dejadas en tinieblas parciales, y por esto los mensajes del cielo no las han alcanzado.

Ibíd., p. 34
Cuando se presenta una luz nueva a la iglesia, es peligroso que la rechacéis. Rehusar escuchar porque abrigáis prejuicio contra el mensaje o el mensajero no excusará vuestro caso delante de Dios. Condenar aquello que no habéis oído y que no entendéis, no ensalzará vuestra sabiduría ante los ojos de aquellos que son cándidos en sus investigaciones de la verdad. Y hablar con desprecio de aquéllos a quienes Dios ha enviado con un mensaje de verdad es insensatez y locura.

The Signs of the Times (Las Señales de los Tiempos), 26 de mayo de 1890
Se ha perdido mucho porque nuestros ministros y pueblo han concluido que ya tenemos toda la luz esencial para nosotros como pueblo; pero una conclusión tal es errada y en armonía con los engaños de Satanás; porque la verdad constantemente seguirá desplegándose. [Trad.]

Palabras de Vida del Gran Maestro, p. 98
En cada época hay un nuevo desarrollo de la verdad, un mensaje de Dios al pueblo de esa generación. Las viejas verdades son todas esenciales; la nueva verdad no es independiente de la vieja, sino un desarrollo de ella. Es únicamente comprendiendo las viejas verdades como podemos entender las nuevas. Cuando Cristo deseó revelar a sus discípulos la verdad de su resurrección, comenzó “desde Moisés, y de todos los profetas”, y “declarábales en todas las Escrituras lo que de él decían”. Pero es la luz que brilla en el nuevo desarrollo de la verdad la que glorifica lo viejo. Aquél que rechaza o descuida lo nuevo no posee realmente lo viejo. Para él la verdad pierde su poder vital y llega a ser solamente una forma muerta.

Notas Biográficas de Elena G. de White, pp. 356-357
“¿Qué reserva adicional de poder tiene el Señor para alcanzar a los que han desoído sus advertencias y reprobaciones y han atribuido a los testimonios del Espíritu de Dios una fuente no más elevada que la sabiduría humana? En el juicio vosotros que habéis hecho esto, ¿qué podéis ofrecer a Dios como excusa por haber dejado de lado las evidencias que él os ha dado de que Dios estaba en la obra? ‘Por sus frutos los conoceréis’. No repetiréis delante de vosotros las evidencias dadas en los dos años pasados en la forma en que Dios ha tratado a sus siervos escogidos; pero la presente evidencia de la forma en que él opera os es revelada, y ahora estáis en la obligación de creer. No podéis descuidar los mensajes de amonestación de Dios; no podéis rechazarlos o tratarlos con liviandad, sino con peligro de una pérdida infinita.

“El cavilar, el ridiculizar y la falsa presentación pueden realizarse sólo a expensas de rebajar vuestras propias almas. El uso de tales armas no gana preciosas victorias para vosotros, sino que rebaja la mente, y separa el alma de Dios. Las cosas sagradas son degradadas hasta el nivel de las comunes, y se crea una condición que agrada al príncipe de las tinieblas, y agravia y aleja al Espíritu de Dios. El cavilar y criticar deja al alma tan desprovista de gracia como los montes de Gilboa estaban desprovistos de lluvia. No puede ponerse ninguna confianza en el juicio de los que se complacen en ridiculizar y representar falsamente. Ningún peso puede asignarse a su consejo o resolución. Debéis llevar la imagen divina antes de hacer movimientos decididos para dar un molde diferente a los procedimientos en la causa de Dios.
“El acusar y criticar a aquéllos a quienes Dios está usando, es acusar y criticar al Señor que los ha enviado. Todos necesitan cultivar sus facultades religiosas, a fin de tener el discernimiento correcto de las cosas religiosas. Algunos han dejado de distinguir entre lo que es oro puro y mero oropel, entre la sustancia y la sombra…
“Ha habido un apartamiento de Dios entre vosotros, y la obra de celoso arrepentimiento y regreso a vuestro primer amor, esencial para la restauración y la regeneración del corazón, todavía no está realizada. La incredulidad ha estado haciendo sus incursiones en nuestras filas; porque está de moda apartarse de Cristo, y dar lugar al escepticismo. En el caso de muchos el clamor del corazón ha sido: ‘No queremos que éste reine sobre nosotros’. Baal, Baal es la elección. La religión de muchos entre nosotros será la religión del apóstata Israel, porque aman su propia manera de ser, y abandonan el camino del Señor. La verdadera religión, la única religión de la Biblia que enseña perdón solamente mediante los méritos de un Salvador crucificado y resucitado, que aboga por la justicia por fe en el Hijo de Dios, ha sido considerada livianamente, se ha hablado contra ella, se la ha ridiculizado y se la ha rechazado. Ha sido denunciada como culpable de inducir al entusiasmo y al fanatismo. Pero es la vida de Jesucristo en el alma, es el principio activo del amor impartido por el Espíritu Santo, lo único que hace que el alma sea fructífera en buenas obras. El amor de Cristo es la fuerza y el poder de todo mensaje divino que brotó alguna vez de labios humanos. ¿Qué clase de futuro nos espera, si dejamos de venir a la unidad de la fe?

Conclusión:
Se pregunta Parchment si él hubiese contestado una carta de Elena de White, y espera no estar resistiendo a Dios al rechazar a los que dicen que están recibiendo sueños del Señor. ¿Por qué se arriesgaría alguien a “resistir a Dios”? Sí, hay profetas falsos en los últimos días. Sin embargo, la Biblia dice que debemos “examinar todas las cosas” para no cometer la equivocación de rechazar la luz progresiva del cielo, tal como lo hicieron los Adventistas del Séptimo Día en 1888. Todo el que rechaza esa luz ocupa un terreno muy peligroso.

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