a un mundo que perece...

11 de Septiembre del 2001

 El Día que Cambio América

Los adventistas frente a la crisis nacional norteamericana

Introducción

El profeta Juan pudo percibir muchos de los acontencimientos modernos gracias a la revelación dada por Dios.  Una de ellas nos dice:

  • ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo.  Apoc. 12: 12

Mateo por su parte nos dice:

  • “De la hoguera aprended la parábola: Cuando ya su rama se enternece, y las hojas  brotan, sabéis que el verano está cerca.  Así también vosotros, cuando viereis todas estas cosas, sabed que el Hijo del  hombre está cercano, a las puertas”  Mateo 24: 32, 33

De la misma forma Dios ha revelado a su pueblo, acontecimientos sin iguales, muchas veces pavorosos pero deben ser dados a tiempo.  He aquí algunas de esas declaraciones:

  • “Al acercarnos al tiempo del fin, se necesitará un discernimiento más agudo y más claro, un conocimiento más firme de la Palabra de Dios…”  Manuscrito 37, 1890
  • “En los libros del cielo se está registrando una historia extraña y memorable, eventos que, según fue declarado, debieran ocurrir poco antes del gran día de Dios.  Todo en el mundo se encuentra en una situación inestable.”  3MR 313 (1908)

Momentos solemnes

  • “Estamos viviendo en el tiempo del fin.  El presto cumplimiento de las señales de los tiempos proclama la inminencia de la venida de nuestro Señor.  La época en que vivimos es importante y solemne.  El Espíritu de Dios se está retirando gradual pero ciertamente de la tierra.  Ya están cayendo juicios y plagas sobre los que menosprecian la gracia de Dios.  Las calamidades en tierra y mar, la inestabilidad social, las amenazas de guerra, como portentosos presagios, anuncian la proximidad de acontecimientos de la mayor gravedad.  Los agentes del mal se coligan y acrecen sus fuerzas para la gran crisis final.  Grandes cambios están a punto de producirse en el mundo, y los movimientos finales serán rápidos.”  Joyas de los Testimonios, tomo 3, pág. 280.  (1909)

Una Gran Tragedia

Me da mucho perplejidad el notar la reacción de los hijos de Dios ante la destrucción de la torres gemelas norteamericana y el ataque a el Pentágono ocurrida en Septiembre 11 del 2001.  La disyuntiva moderna de las reacciones antes la calamidad, muchas veces no es entendida y muchas veces malinterpretadas.  Esto lleva a una sociedad a concentrarse solamente en los eventos externos y olvidar la realidad  o dimensión divina. Por otro lado impulsa a una serie de sensacionalistas, a monopilizar los sentimientos heridos una sociedad aterrada.

Un efecto inmediato, es la respuesta de una buena porción del remanente.  A pesar de que el mortífero letargo del mundo ha estado y está paralizando nuestros sentidos espirituales, se logra vislumbrar implicaciones espirituales de carácter únicos.  Lo preocupante es que la historia nos dice,  que después de algunos meses, tal conmoción desaparece y el letargo espiritual hace de vuelta, su presencia entre nosotros con sus nefastos resultados.

Muchos, por otro lado,  tenemos miedo de que una interpretación apocalíptica prematura pudiese dañar la imagen y los avances que la obra ha logrado a través de las décadas de prudencia y aislar las posiblidades de avance la misma.  Esto también podrían provocar una agitación que resultaría en un movimiento fanático que dañaría la causa de Dios

Este temor se agudizó después de las declaraciones del reverendo Jerry Falwell y la reacción del público norteamericano.  Jerry Falvwell dijo el jueves 13 de septiembre, durante una entrevista hecha por reverendo Pat Robertson, en su Club 700, que en forma indirecta los paganos, los aborcionistas las feministas, las lesbianas y homosexuales, y la asociación de libertades cívicas (ACLU) al tratar de secularizar a América han logrado que la protección divina se haya apartado y que esto es minúsculo comparado con lo que sucedería si Dios se apartara completamente de América.  Las reacciones no se dejaron de esperar.

Por otro lado, esa “paz y tranquilidad” percibidas por muchos de nosotros ha sido  violentamente sacudida por los hechos tanto en New York como en Washington.  Muchos de nuestros modernos teólogos previamente se aventuraron a descartar los valores inherentes de las profecías bíblicas.

Recientemente estuve en una reunión pastoral donde nuestro invitado, un doctor en teólogia, especializado en Antiguo Testamento, descartaba el valor apocalíptico de Juan.  Otro de nuestros pensadores adventistas pedia que “dejemos a lado la numerología cabalística y avancemos en el siglo 21 con una conciencia no afectada por las proyecciones de nuestros pioneros del siglo 19”.    Más escalofriante es ver algunos de nuestros miembros, como Render Bruisma, erudito y ex-administrador de la iglesia solicitando “un nuevo planteamiento” para nuestro entendimiento de las profecías de los últimos días como un medio de salvar el creciente pluralismo teológico en la iglesia

Con respecto a una actitud indiferente ante los magnos acontecimientos finales, creo que conviene recordar lo que Dios nos dijo a través de su sierva inspirada:

  • Cuando los razonamientos de la filosofía hayan desterrado el temor a los juicios de Dios; cuando los maestros de la religión nos hablen de largos siglos de paz y prosperidad, y el mundo se dedique por completo a sus negocios y placeres, a plantar y edificar, a fiestas y diversiones, y desechando las amonestaciones de Dios, se burle de sus mensajeros, “entonces vendrá sobre ellos destrucción de repente,… y no escaparán“.-PP 94 (1890)

¿Porque, entonces,  hemos de esperar que tales cosas sucedan para entender la realidad divina? ¿Porque no ejercitamos en forma regular los músculos de nuestra percepción espiritual y ver a través de otras tragedias menos portentosas, los mismo signos que hoy visualizamos a través de la tragedia norteamericana?.

La ciudad de Nueva York a la luz del Espíritu de Profecía

En forma especial el Señor le reveló algunos detalles de la suerte que muchas ciudades correrían al final de los días.  Una de esa ciudades fue la de Nueva York.  Sin necesidad de intepretar lo dicho por la sierva de Dios, leamos lo que ella recibió de Dios.  Creo que una buena idea que las mantengamos presente a través de todo este estudio y que derivemos las conclusiones al final del mismo al analizar  en forma meticulosa lo revelado por Dios a su pueblo.

  • “Dios no ha ejecutado su ira sin misericordia. Todavía se extiende su mano. Debe darse su mensaje  en el Gran Nueva York. La gente debe ver cómo Dios, por un toque de su mano, puede destruir     las propiedades que han 116 reunido para enfrentar el último gran día.”   3MR 310- 311(1902)
  • “No tengo luz en particular respecto a lo que viene sobre Nueva York; sólo sé que un día los grandes edificios serán derribados por el poder trastornador de Dios… La muerte llegará a todas partes.  Esta es la razón por la cual me siento tan ansiosa de que nuestras ciudades sean amonestadas.”  RH Julio 5, 1906
  • “Estando en Nueva York en cierta ocasión, se me hizo contemplar una noche los edificios que, piso tras piso, se elevaban hacia el cielo.  Esos inmuebles que eran la gloria de sus propietarios y constructores eran garantizados incombustibles…
  • La siguiente escena que pasó delante de mí fue una alarma de incendio.  Los hombres miraban a esos altos edificios, reputados incombustibles, y decían: “Están perfectamente seguros”.  Pero estos edificios fueron consumidos como la pez.  Las bombas contra incendio no pudieron impedir su destrucción.  Los bomberos no podían hacer funcionar sus máquinas.”   3JT 281-282 (1909)

En cuanto al uso inadecuado de ciertas informaciones con respecto al destino de la ciudad de Nueva York en sus tiempos ella dijo:

  • “Hace un tiempo el pastor K publicó algunas noticias muy alarmantes concernientes a la destrucción de Nueva York.  Escribí inmediatamente a los encargados de la obra de ese lugar diciendo que no era conveniente publicar tales noticias, porque podrían provocar una agitación que resultaría en un movimiento fanático que dañaría la causa de Dios.  Basta presentar a la gente la verdad de la Palabra de Dios.  Las noticias alarmantes son perjudiciales para el progreso de su obra. . .
  • He advertido a los hermanos que trabajan en Nueva York diciéndoles que no deben publicar estas noticias excitantes y aterradoras.  Cuando mis hermanos son extremistas, esto me afecta, y como resultado debo sufrir el reproche de ser llamada una falsa profetisa.
  • ¿Pensáis que si yo hubiera dicho que Nueva York sería destruida por un maremoto, habría instado a comprar una propiedad distante sólo 60 millas de esa ciudad, como sitio de un sanatorio y como un lugar desde el cual podría trabajarse la ciudad de Nueva York?”   Carta 176, 1903

La angustia y dolor

Es normal que nos sintamos muchas veces ofendidos cuando algun evento horripilante ocurre y algunos lo aprovechan para avanzar sus propias causas.  En su analisis el Dr. Pereyra plantea las siguientes preguntas:

  • ¿Es la catástrofe una buena convocatorio para “elevar la mirada al cielo”? ¿Por medio de las tragedias y desgracias humanas nos sentimos motivados a “pensar en el Reino de Dios y su justicia”?

¿Como hemo de contestar estas preguntas? La respuesta humana ante la tragedia es la busqueda de respuestas a las mismas y consuelo en sus momentos de desesperación.  Negar es te hecho pudiera ser fatídico, pues simplemente muestra un desconocimiento de la naturaleza humana.  Sin embargo la realidad de los hechos va mucho mas de la respuesta biológica del ser humano y se remonta a consecuencias que pudieran ser eternas, que ignorarlas sería tan fatídico como a las primeras o mucho más.

A veces es importante analizar como los profetas de Dios respondieron ante la magnitud de un hecho destructivo como son la perdidas de miles de vidas humanas.  Creo que aquí, a este punto, la forma que la profetiza respondió ante el terremoto de San Francisco, pudiera traernos algunas de estas respuestas.

  • “El 18 de abril, dos días después de haber tenido la visión del derrumbamiento de los edificios, fuí a  la capilla de la calle Carr, en Los Ángeles, donde se me esperaba.  Como íbamos llegando, oímos a los vendedores de diarios que gritaban:  “¡San Francisco destruído por un terremoto!”  Con el corazón lleno de angustia leí las primeras noticias, impresas a la ligera, del terrible desastre.”  5T 205

“Lleno de angustia” fue la expresión usada por la sierva del Señor.  Su alma se conmovió ante el espectaculo ofrecido por la Ciudad de San Francisco.  Es una respuesta que debe ser emulada por todos los creyentes modernos.  Sensibles al dolor y a la tragedia.

Es normal expresar angustia, dolor ante un evento de tal magnitud como lo ha sido los ataques terroristas a New York y Washington.  No hay nada malo en expresar nuestro dolor por las perdidas de vidas humanas y nuestra condenación a los individuos participantes en tal hecho, asi lo hizo la hermana White.

Sin embargo me preocupa el esfuerzo llevado a cabo para tratar de ver dichos eventos a través de un espejo unicamente social, sicológico, epistemológica, moral y/o político. Una buena parte de los debates históricos concernientes a las implicaciones sociológicas de los signos catastróficos desde una perspectiva biblica, han sido manchados por la falta de entendimiento del plan salvifico y falta de revelación apropiada que ayude a entender las implicaciones desde una perspectiva divina y no simplemente filosófica-humananista.  Por eso no me sorprende la existencia de una “teología de orientación apocalíptica y catastrofista que pone el acento en la destrucción final y otra teología que responde a la tradición del Éxodo, centrada en la economía de la salvación y en el prodigio divino” según lo expresara el Dr. Pereyra en su manifiesto.

Esto me lleva a la siguiente pregunta ¿Nos embarcaremos en definiciones filosóficas para tratar de interpretar los acontencimientos modernos? ¿Nos quedaremos pasmados ante la intensidad del desastre, con sus implicaciones patológicas? o ¿nos proyectaremos más allá de las apariencias y entraremos en una dimensión diferente y desde allí tratar de analizar las postura divina ante los acontencimientos humanos?

Es por eso que me siento agradecido a los doctores Pereyra, Treiyer y Vergan y al pastor Contreras por sus aportaciones all entendimiento de estos eventos y a la manera en que, en forma cordial y respetuosas se plantearon las diferentes conclusiones.

La pregunta que pudiese surgir desde de un análisis tal, pudiera ser esta:

  • “¿Esperaremos hasta que los juicios de Dios caigan sobre el pecador para decirle cómo evitarlos? ¿Dónde está nuestra fe en la Palabra de Dios?.”   Ev. pag 93

Debemos recordar que Dios sigue en control y que nada que suceda escapa a sus ojos.   Estos eventos debieran llamar a la colectividad del remanente a preguntarse no ¿por qué? sino ¿para que? Dios ha permitido tal calamidad.  Si creemos que la casualidad no existe para el creyente cristiano, entonces tenemos que concluir que detrás de todo este evento hay propósitos inherentes que deben ser expuestos a la luz de la humanidad de una manera respetuosa, seria y firme.

Frente a cualquier tragedia o dolor, para el creyente hay más que la manifestación externa de los mismos.  Como creyentes debieramos proyectamos a la dimensión espiritual, para allí encontrar respuestas, si fuese posible, a la realidad de los eventos humanos, no desde la perspectiva nuestra, sino desde la perspectiva trinitaria.

Esto último requiere un estudio minuicioso de las revelaciones ofrecidas por la Biblia y el Espíritu de Profecía.  La complejidad de los eventos finales, sobrepasa a la simple aplicación teológico-escatológica, ofrecida por nuestros modernos pensadores.  Sin descartar la validez de las intrepretaciones modernas, no debieramos limitar a determinados eventos proféticos a la aplicación simplista-catastrófica o a la salvífica-prodigiosa.

El propósito divino

  • Dios tiene un propósito al permitir que ocurran estas calamidades.  Son uno de sus medios para llamar a los hombres y mujeres a la reflexión.  Mediante fenómenos insólitos a través de la naturaleza, Dios expresará a los incrédulos agentes humanos aquello que ha revelado claramente en su Palabra.”   19MR 279 (1902)

 

  1. Una llamado a entender realmente a Dios

Muchas veces nuestra percepción personal de Dios interfiere con nuestra apreciación de los hechos circundantes

  • “Dios es presentado en toda la Biblia no sólo como un Ser de misericordia y benevolencia, sino también como un Dios de justicia estricta e imparcial.”-  ST Marzo 24, 1881

 

  1. Un llamado a percibir más allá de nuestras

Las catástrofes no son eventos desprovistos de valor espiritual.  Dios sigue en control y por lo tanto no esta ausente de las tragedias.  De una u otra forma todas ellas traen consigo un mensaje especial.  Buscarlo sería recompensador.

  • “El ángel que estaba a mi lado declaró que la soberanía de Dios, el carácter sagrado de su ley, deben ser manifestado a los que rehusan obstinadamente obedecer al Rey de reyes. Los que prefieran quedar infieles habrán de ser heridos por  los juicios misericordiosos, a fin de que, si posible fuese, lleguen a percatarse de la culpabilidad de su conducta.”   5T 204
  • “Las impías ciudades de nuestro mundo serán destruidas.  Mediante las catástrofes que ocasionan actualmente la ruina de grandes edificios y de barrios enteros, Dios nos muestra lo que acontecerá en toda la tierra….”  CONSEJOS SOBRE LA SALUD e Instrucciones para los Obreros Médicos Misioneros, pag 266
  • “Los juicios de Dios están cayendo sobre el mundo para que los hombres puedan despertarse ante la realidad de que Cristo vendrá rápidamente.” (RH 8- 11- 1892)
  • “La venida del Señor está más cercana de cuando creímos por primera vez.  El gran conflicto se está aproximando a su final. Las noticias de cada calamidad que ocurre en el mar o en la tierra son testimonios del hecho de que el fin de todas las cosas está cercano.”   Review and Herald, 12 de noviembre, 1914
  • “Las plagas de Dios ya están cayendo sobre la tierra, arrasando las estructuras más costosas como si fuera mediante un soplo de fuego desde el cielo. ¿No harán estos juicios recapacitar a los profesos cristianos?  Dios los permite para que el mundo preste atención, para que los pecadores le teman y tiemblen ante él.”  3MR 311 (1902)
  • “Vendrán calamidades, calamidades sumamente pavorosas, de lo más inesperadas; y estas destrucciones se sucederán unas a otras.  Si se prestara atención a las amonestaciones que Dios ha dado, y si las iglesias se arrepintiesen y volviesen a ser fieles, entonces otras ciudades serían perdonadas por un tiempo.  Pero si los hombres que han sido engañados continúan en el mismo camino en el cual han estado andando, sin prestar atención a la ley de Dios y presentando falsedades ante el pueblo, Dios permite que sufran calamidades, para que sus sentidos despierten.”   EE 24
  • “Los ángeles ministradores le presentan los temibles juicios de Dios para ahondar el sentido de su necesidad, e impulsarle a clamar: “¿Qué debo hacer para ser salvo?” DTG 79

3.       Un llamado a percibir los tiempos y las señales

  • “Nos hallamos en el mismo umbral de la crisis de los siglos. En rápida sucesión se seguirán unos a otros los castigos de Dios: incendios e inundaciones, terremotos, guerras y derramamiento de sangre.” PR 208 (c.1914)
  • “¡Oh, si el pueblo de Dios tuviera conciencia de la inminente destrucción de miles de ciudades ahora casi entregadas a la idolatría!.”  Review and Herald 10-9-1903
  • “Los acontecimientos relacionados con el fin del tiempo de gracia y la preparación para el tiempo de angustia han sido presentados con claridad.  Pero hay miles de personas que comprenden estas importantes verdades de modo tan incompleto como si nunca hubiesen sido reveladas.”   CS 118 (1854)

  • “La venida del Señor está más cercana de cuando creímos por primera vez.  El gran conflicto se está aproximando a su final. Las noticias de cada calamidad que ocurre en el mar o en la tierra son testimonios del hecho de que el fin de todas las cosas está cercano.”   Review and Herald, 12 de noviembre, 1914

4.       Un llamado a ver más allá de lo aparente y lograr identificar a los verdaderos autores

La epoca histórica en la que vivimos es sin lugar a dudas la fase final de la historia humana.  Los hechos predichos no son para que nos angustiemos sino para que reconozcamos la veracidad de la Palabra de Dios que con mucha antelación pudo visualizar los que hoy contemplamos.

¿Quien en realidad esta detrás de estos eventos, antes del cierre de gracia?  Las siguientes tres citas nos ayudaran a entender claramente  que detrás de una acción tal hay mas de lo que sospechamos.  ¿Sera cierto que la dimension hablada por Pablo cuando dijo: “…no tenemos lucha contra sangre ni carne, sino no contra principados, contra potestades, contra gobernadores en las tinieblas”?

  • “Se me mostró que los juicios de Dios no vendrían sobre ellos directamente del Señor, sino de esta manera: Ellos se colocan más allá de su protección.  El advierte, corrige, reprueba y señala el único camino seguro; luego, si aquellos que han sido el objeto de su cuidado especial siguen su propio, curso, independientemente del Espíritu de Dios, tras repetidas amonestaciones; si eligen su propio camino, entonces él no encarga a sus ángeles que impidan los decididos ataques de Satanás contra ellos.” Eventos de los ultimos dias pag 247
  • “Es el poder de Satanás lo que está obrando en el mar y en la tierra, trayendo calamidad y angustia, y barriendo multitudes para asegurarse de su presa.”-14MR 3 (1883)
  • “Dios usará a sus enemigos como instrumentos para castigar a aquellos que hayan seguido sus propios caminos perniciosos, por los cuales la verdad de Dios ha sido tergiversada, juzgada equivocadamente y deshonrada.” PC 136 (1894).

5.       Una forma para fortalecer el corazón de los creyentes en las promesa divinas

El creyente no se regocija en la desgracia ajena, sin embargo puede visualizar el mismo evento desde un angulo diferente.  Es esta apreciación la que  provoca en el creyente una paz interior y una seguridad unica.  Es la presencia del Espíritu Santo la que provoca este gozo singular aun en medio de las tragedias.  Son cosas divinas que el mundo no lo puede entender ni lo entendera.

  • “Hay tal alegría y consuelo para los cristianos fieles y sinceros, que el mundo no puede entenderlo.  Para ellos es un misterio.  La esperanza del cristiano está repleta de inmortalidad y llena de gloria.  Llega hasta más allá del velo, y es como un ancla segura y firme para el alma.  Cuando la tormenta de la ira de Dios caiga sobre los impíos, su esperanza no dejará de realizarse, porque estarán escondidos en lo oculto de su tabernáculo.-“  YI 5-1854

6.       Un llamado a la reflexión y a la consagración

Cada evento debe ser analizado cuidadosamente por todos los fieles, pues en ellas , por tragica que sea, se podra vislumbrar de una u otra forma la mano de Dios.  En medio de la seguridad provista por el Espiritu Santo y de la tristreza producida por el evento, el creyente es llamado a tomar tiempo para analizar profundamente la realidad de su relación con Dios y fundamentar su esperanza en la Palabra de Dios y no en los seres humanos

  • Dios tiene un propósito al permitir que ocurran estas calamidades.  Son uno de sus medios para llamar a los hombres y mujeres a la reflexión.  Mediante fenómenos insólitos a través de la naturaleza, Dios expresará a los incrédulos agentes humanos aquello que ha revelado claramente en su Palabra.”   19MR 279 (1902)
  • “Vendrán calamidades, calamidades sumamente pavorosas, de lo más inesperadas; y estas destrucciones se sucederán unas a otras.  Si se prestara atención a las amonestaciones que Dios ha dado, y si las iglesias se arrepintiesen y volviesen a ser fieles, entonces otras ciudades serían perdonadas por un tiempo.  Pero si los hombres que han sido engañados continúan en el mismo camino en el cual han estado andando, sin prestar atención a la ley de Dios y presentando falsedades ante el pueblo, Dios permite que sufran calamidades, para que sus sentidos despierten.”   EE 24
  • “Mientras estas calmidades eran vistas por las naciones de la tierra, se me mostro otra escena—Un gran movimiento de reforma entre el pueblo de Dios…” General Conference Bulletin,” May 19, 1913
  1. Una llamado a predicar el evangelio

A pesar de la existencia de seres humanos que seran endurecidos ante la desgracia como faraón lo fue en Egipto, otros buscaran en forma radical una interpretación que tenga validez y que ofrezca garantias a las personas fallecidas y/o a sus familiares.

Debieramos, sin desvalorizar a las personas involucradas, aprovechar para la predicación de nuestro mensaje.  No debemos de olvidar, sin embargo, que los enemigos de la causa utilizaran estos mismos argumentos para fomentar su causa

  • “¿Aguardaremos que las profecías del fin se cumplan antes de hablar de ellas? ¿De qué servirían entonces nuestras palabras? ¿Esperaremos hasta que los juicios de Dios caigan sobre el pecador para decirle cómo evitarlos? ¿Dónde está nuestra fe en la Palabra de Dios? ¿Debemos ver realizadas las cosas anunciadas para creer en lo que él nos ha dicho?  En claros y distintos rayos, nos ha llegado la luz, enseñándonos que el gran día está cercano “a las puertas.” Leamos y comprendamos antes que sea demasiado tarde.”  3T pag 289
  • “Los juicios de Dios están en la tierra.  Las guerras y los rumores de guerras, la destrucción por fuego e inundación, dicen claramente que el tiempo de angustia, el cual irá en aumento hasta el fin, está cerca, a las puertas.  No tenemos tiempo que perder.  El mundo está perturbado por el espíritu de la guerra.  Las profecías del capítulo once de Daniel casi han alcanzado su cumplimiento final.”   Maranata: el Señor Viene, Diciembre 4
  • “Falta poco para que las grandes ciudades sean barridas, de manera que todos deben ser amonestados acerca de la inminencia de estas calamidades.”  Ev 26 (1910)
  • “¡Ojalá que el pueblo de Dios tuviera una noción de la destrucción inminente de millares de ciudades, ahora casi entregadas a la idolatría!” Review and Herald, 10 de septiembre, 1903
  • “El trabajo que hace mucho tiempo debería haber sido hecho en la activa operación de ganar almas para Cristo no ha sido realizado. Los habitantes de las impías ciudades que muy pronto serán visitados por los desastres, han sido cruelmente descuidados. El tiempo se acerca cuando grandes ciudades serán devastadas, y todos deberían estar apercibidos de estos juicios venideros. Pero, ¿quién está dando al cumplimiento de esta obra la labor plena que Dios requiere? . . .”  Ministerios de bondad 141
  • “Los juicios de Dios son inminentes. ¿Por qué no despertamos al peligro que amenaza a los habitantes de las grandes ciudades norteamericanas? Nuestro pueblo no comprende tan bien como debiera la responsabilidad que descansa sobre él de proclamar la verdad a los millones que moran en las ciudades que permanecen sin amonestar.”  ….”  CONSEJOS SOBRE LA SALUD e Instrucciones para los Obreros Médicos Misioneros, Pag 557

Con respecto a New York la sierva del Señor nos dice:

  • En Nueva York , y en muchas otras ciudades, las masas están desprevenidas…  Debemos emprender esta obra [de amonestarlas] con todo entusiasmo y no descansar hasta terminarla. Debemos predicar la verdad bíblica y dejar de lado nuestra peculiaridades y nuestras propias ideas. Hay que enviar a hombres consagrados y talentosos a esas ciudades para que establezcan la obra”  Manuscrito 25, 1910
  • En el Gran Nueva York el Señor tiene muchas almas preciosas que no han doblado su rodilla delante de Baal; y también hay allí personas que por ignorancia han ido por los caminos del error. La luz de la verdad debe brillar sobre éstas para que vean a Cristo como el Camino, la Verdad y la Vida.”   Testimonies, Tomo 7, pág. 38. Año 1902

 

  1. Un llamado a entender los juicios de Dios

Los eventos a los cuales hemos sido llamado a ser testigos, seran de una magnitud horrible.  No para que nos alegremos de la desolación de los demas, sino para que busquemos la unica fuente real de protección, es decir, Cristo.

  • “El Señor está eliminando sus restricciones de la tierra, y pronto habrá muerte y destrucción, aumento de la delincuencia, y crueles y malas acciones contra los ricos que se han ensalzado contra los pobres.  Los que no tengan la protección de Dios no hallarán seguridad en ningún lugar o posición.  Los agentes humanos se adiestran y usan su poder inventivo para poner en funcionamiento la maquinaria más poderosa para herir y matar.”   1994, tomo 8, pág. 50.
  • “Los juicios de Dios están en la tierra.  Las guerras y los rumores de guerras, la destrucción por incendios e inundaciones, dicen claramente que el tiempo de angustia, que se ha de intensificar hasta el fin, está muy cerca.”  Review and Herald, 24 de noviembre de 1904

Aunque el contexto no es con referencia a la ciudad de New York, la siguiente declaración nos ayudara a entender la perspectiva divina

  • “Estando en Loma Linda, California, el 16 de abril de 1906, una de las más asombrosas escenas pasó delante de mí.  En una visión de la noche, yo estaba sobre una altura desde donde veía a las casas sacudidas como sacude el viento a los juncos.  Los edificios, grandes y pequeños, se derrumbaban.  Los sitios de recreo, los teatros, hoteles y palacios suntuosos eran conmovidos y derribados.  Muchas vidas eran destruías y los lamentos de los heridos y aterrorizados llenaban el espacio…. Entonces el ángel que estaba a mi lado me dijo que muy pocas personas se dan cuenta de la maldad  que reina en el mundo hoy día, especialmente en las ciudades grandes. Él declaró que el Señor ha fijado un tiempo cuando su ira castigará a los transgresores por su persistente menoscabo de su ley. “  5T 204

9.       Un llamado a abrir los ojos a la realidad divina

  • “Las impías ciudades de nuestro mundo serán destruidas.  Mediante las catástrofes que ocasionan actualmente la ruina de grandes edificios y de barrios enteros, Dios nos muestra lo que acontecerá en toda la tierra.  Nos ha dicho: “De la hoguera aprended la parábola: Cuando ya su rama se enternece, y las hojas  brotan, sabéis que el verano está cerca.  Así también vosotros, cuando viereis todas estas cosas, sabed que el Hijo del  hombre está cercano, a las puertas”  (Mateo 24: 32, 33).”  CONSEJOS SOBRE LA SALUD e Instrucciones para los Obreros Médicos Misioneros, pag 266
  • “Los hombres continuarán levantando costosos edificios que valen millones; se dará especial atención a su belleza arquitectónica y a la firmeza y solidez con que son construidos.  Pero el Señor me ha hecho saber que pesar de su insólita fineza y su costosa impotencia esos edificios correrán la misma suerte del templo da Jerusalem.”  5CBA 1074 (1906)
  • “Antes de mucho, esas ciudades serán sacudidas con violencia.  Cualesquiera, que sean las dimensiones y la solidez de los edificios, cualesquiera que sean las precauciones tomadas contra el incendio, si el dedo de Dios toca esas casas, en algunos minutos o algunas horas quedarán reducidas a escombros.”   3JT 115
  • “Dios está retirando su Espíritu de las ciudades impías, que han llegado a ser semejantes a las del mundo antediluviano y a Sodoma y Gomorra… Las costosas mansiones, maravillas arquitectónicas, serán destruidas sin previo aviso cuando el Señor vea que sus ocupantes han traspasado los límites del perdón.  La destrucción causada por el fuego en los imponentes edificios que se suponen son a prueba de incendios, es una ilustración de cómo, en un momento, los edificios de la tierra caerán en ruinas.”  CDCD 152 (1902)
  • “No necesitamos sorprendernos por nada que pueda suceder ahora.  No es necesario que nos asombremos ante ningun acontecimiento espantoso.” RH Junio 30.1900

 

La Promesa divina

  • “No es necesario dudar ni temer que la obra no tendrá éxito…Tengamos fe en que Dios conducirá el noble barco que lleva al pueblo de Dios sano y salvo al puerto.-“  Review and Herald, 20 de septiembre de 1892

 

Nuestro deber

¿Que debemos los hijos de Dios hacer en estos momentos?  ¿Nos dejaremos vencer por el temor y las acusaciones que vendran?  La sierva del Señor nos recuerda:

  • “Los que honran la ley de Dios han sido acusados de atraer los castigos de Dios sobre la tierra, y se los mirará como si fueran causa de las terribles convulsiones de la naturaleza y de las luchas sangrientas entre los hombres, que llenarán la tierra de aflicción…” CS 672

Este mismo principio se utilizara al final de los tiempos como sigue diciendo la cita:

  •  “El poder que acompañe la última amonestación enfurecerá a los malvados; su ira se ensañará contra todos los que hayan recibido el mensaje, y Satanás despertará el espíritu de odio y persecución en un grado de intensidad aún mayor.” CS 672

Sin embargo, como creyentes ya avisados tenemos una gran tarea y responsabilidad frente a nosotros, como lo deja bien claro la inspiración:

  • “Habrá una serie de acontecimientos que tendrán por objeto mostrar que Dios es el Dueño de la situación. La verdad será proclamada en un lenguaje claro e inequívoco. A nosotros, como pueblo, nos incumbe preparar el camino del Señor bajo la dirección de su Espíritu Santo.”  5T 206
  • “Alcen la voz los centinelas ahora, y den el mensaje que es verdad presente para este tiempo.  Mostremos a la gente dónde estamos en la historia profética.”  2JT 323 (1889)
  • “¿Aguardaremos que las profecías del fin se cumplan antes de hablar de ellas? ¿De qué servirían entonces nuestras palabras? ¿Esperaremos hasta que los juicios de Dios caigan sobre el pecador para decirle cómo evitarlos? ¿Dónde está nuestra fe en la Palabra de Dios? ¿Debemos ver realizadas las cosas anunciadas para creer en lo que él nos ha dicho?  En claros y distintos rayos, nos ha llegado la luz, enseñándonos que el gran día está cercano “a las puertas.” Leamos y comprendamos antes que sea demasiado tarde.”  3T pag 289

 

Conclusión

Ignorar las implicaciones socio-psico-politico-morales de la crisis norteamericana, sería fatal.  El aspecto humanístico de esta tragedia sólo puede concentrarse en el dolor y la miseria.  Lo que no debieramos es dejar que dichas implicaciones oscurrezcan la realidad desde el punto de vista divino.  Debemos de ser compasivos, dispuestos a ayudar en cualquier forma, sin negar las responsabilidades sagradas dadas a nosotros.

Nuestra metodología es divina, pues las instrucciones son claras ante la eventualidad de eventos de corte catastróficos.  Las declaraciones son  innumerables dejando poco lugar a los principios hermenéuticos, pues su interpretación es clara

Esta responsabilidad se reflejara en el cumplimiento de nuestro deber de ir a esas familias directa o indirectamente y dejarseles saber que es su misericordia Dios  ha dispuesto llamar a dormir a muchos de sus hijos antes de la crisis final. No porque no les ama, sino todo lo contrario.

  • “…El conoce el fin desde el principio.  Muchos serán llamados a descansar antes de que la ardiente prueba del tiempo de angustia venga, sobre nuestro mundo.”  CH 375 (1897)

Llevémosle el mensaje de esperanza que como vivos pueden obtener.  Que la seguridad en Cristo no necesariamente se conforma a lo temporal, pero que si se proyecta por toda la eternidad

Enseñémosle que la muerte física para el creyente reviste poca importancia. Porque el morir no es sino dormir en Cristo

  • “…el morir es ganancia.” Filipenses 1:21
  • “También traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él.” 1 Tes. 4: 14

Fuente: http://www.pmministries.com/Ministeriosprofeticos/newyork.htm

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