a un mundo que perece...

Mensajes en la categoría el don profetico

Daisy Escalante

01 Visiones de Dios para Filadelfia –  El vomito de Laodicea

02 Visiones de Dios para Filadelfia –  Abandonad las congregaciones ireverentes

03 Visiones de Dios para Filadelfia –  El tiempo se termina

04 Admonestacion, Preparacion, Salud

05 Visiones de Dios para Filadelfia

06 Visiones de Dios para Filadelfia

07 Visiones de Dios para Filadelfia



 

La lista de plantas y árboles que se le dio

a Daisy Escalante en sus sueños.

ver video en:

Saludos hnos.   Este es un regalo de Dios para todos nosotros.

En mis sueños –(Daisy Escalante)- se me dio esta lista de plantas medicinales y comestibles. Y la urgencia de ya tenerlos. Estos son:

 

  1. Albahaca
  2. Artemisa
  3. Limoncillo
  4. Tomillo
  5. Oregano
  6. Salvia
  7. Ruda
  8. Romero
  9. Equinácea
  10. Arnica
  11. Cayenne
  12. Juana la blanca
  13. Malagueta
  14. Manzanilla
  15. Tilo
  16. Yerba dulce
  17. Poleo
  18. Mirra
  19. Incienso
  20. Menta
  21. Anis
  22. Ortiga
  23. Peregil
  24. Verdolags
  25. Yerba buena
  26. Diente de Leon
  27. Hinojo
  28. Mejorana
  29. Hierba mora
  30. Jengibre
  31. Turmeric

 

Arboles que se me mencionaron:

Noni

Neen

Moringa

Sábila

Eucalipto

Caña

Achiote

Papaya

Tamarindo

 

Suculentos:

Maiz

Zanahoria

Rábanos

Brócoli

Enredaderas:

Calabaza

Chayote

Parcha

 

Árboles frutales (injertados)

Leguminosas ( hab. Chicharos, gandules)

Hojas verdes comestibles

Guineos

Plátanos

Tubérculos (ñame, yautía, malanga, etc.)

 

Gracias a Dios por Su sabiduria y provicion para cada uno de nosotros.

Próximamente hare un audio de cómo usar cada planta y para todo lo que sirve.

Dios en Su sabiduría ha hecho provisión para cada situación de emergencia.

 

Recuerden amados las instrucciones de Dios a la hora de elegir tierra.

1- No deuda

2- Terreno amplio con agua y casa pequeña

3-Sitios apartados donde no seamos privados de adorar a nuestro Dios.

4- Sitios en las montañas donde nadie quiere estar.

5- No solos( 3-4 familias para ayudarse) esto con mucha oración para que sea quien Dios diga pues solo El conoce la mente y corazón y sabe quién realmente es Su pueblo)

6- Sean discretos no divulguen su lugar. Dios pide discreción en esto amados. El sabe porque.

7-Avancen por fe y no por lo que sientan que pueden hacer por sus propias fuerzas.

8-No se dilaten el tiempo es sumamente corto.

“Los entendidos entenderán, todos los que se hallen escritos en el libro de la vida.

Bendito sea el Señor por siempre


LA LISTA DE VERSICULOS DADOS POR JESUS A DAISY (RVG2010)

Jeremias 25:32-38

32. Así dice Jehová de los ejércitos: He aquí que el mal irá de nación en nación, y grande tempestad se levantará de los fines de la tierra.

33. Y en aquel día los muertos por Jehová estarán desde un extremo de la tierra hasta el otro extremo; no se endecharán, ni se recogerán, ni serán enterrados; serán como estiércol sobre la faz de la tierra.

34. Aullad, pastores, y clamad; y revolcaos en ceniza, mayorales del rebaño; porque cumplidos son vuestros días para que seáis degollados y esparcidos, y caeréis como vaso precioso.

35. Y se acabará la huida de los pastores, y el escape de los mayorales del rebaño.

36. ¡Voz del clamor de los pastores, y aullido de los mayorales del rebaño! porque Jehová asoló sus majadas.

37. Y las majadas quietas serán taladas por el furor de la ira de Jehová.

38. Dejó cual leoncillo su guarida; pues asolada fue la tierra de ellos por la ira del opresor, y por el furor de su ira.

1 Tesalonicenses 4:3

Porque ésta es la voluntad de Dios, vuestra santificación; que os abstengáis de fornicación;

Isaia 24:5 Y la tierra se corrompió bajo sus moradores; porque traspasaron las leyes, falsearon el derecho, rompieron el pacto eterno.

Oseas 4:9 Tal será el pueblo como el sacerdote: y visitaré sobre él sus caminos, y le pagaré conforme a sus obras.

Filipenses 4:5 Vuestra modestia sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca.

1 Corintios 4:9 Porque pienso que Dios nos ha puesto a nosotros los apóstoles como postreros, como a sentenciados a muerte; porque somos hechos espectáculo al mundo, y a los ángeles, y a los hombres.

Filipences 3:8 Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por el cual lo he perdido todo, y lo tengo por estiércol, para ganar a Cristo,

Romanos 3:9 ¿Qué, pues? ¿Somos mejores que ellos? En ninguna manera; porque ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado.

Colosences 3:24 sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia; porque a Cristo el Señor servís.

Jeremias 2:25 Guarda tus pies de andar descalzos, y tu garganta de la sed. Mas dijiste: No hay esperanza, no; porque amo a los extraños y tras ellos he de ir.

Isaias 5:8-25

8. ¡Ay de los que juntan casa con casa, y añaden heredad a heredad hasta que ya no hay espacio! ¿Habitaréis vosotros solos en medio de la tierra?

9. Ha llegado a mis oídos de parte de Jehová de los ejércitos, que las muchas casas han de quedar asoladas, sin morador las grandes y hermosas.

10. Y diez yugadas de viña producirán un bato, y un homer de semilla producirá una efa.

11. ¡Ay de los que se levantan de mañana para seguir la embriaguez; que se están hasta la noche, hasta que el vino los enciende!

12. Y en sus banquetes hay arpas, vihuelas, tamboriles, flautas y vino; y no miran la obra de Jehová, ni consideran la obra de sus manos.

13. Por eso mi pueblo es llevado cautivo, porque no tiene conocimiento; y sus nobles perecen de hambre, y su multitud se seca de sed.

14. Por tanto, se ensanchó el infierno, y sin medida extendió su boca; y allá descenderá la gloria de ellos, y su multitud, y su fausto, y el que en él se regocijaba.

15. Y el hombre vil será abatido, y el hombre altivo será humillado, y los ojos de los soberbios serán bajados.

16. Mas Jehová de los ejércitos será exaltado en juicio, y el Dios Santo será santificado con justicia.

17. Y los corderos serán apacentados según su costumbre; y extraños devorarán los campos desolados de los ricos.

18. ¡Ay de los que traen la iniquidad con cuerdas de vanidad, y el pecado como con coyundas de carreta,

19. los cuales dicen: Venga ya, apresúrese su obra, y veamos; acérquese, y venga el consejo del Santo de Israel, para que lo sepamos!

20. ¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!

21. ¡Ay de los sabios en sus propios ojos, y de los que son prudentes delante de sí mismos!

22. ¡Ay de los que son valientes para beber vino, y hombres fuertes para mezclar bebida;

23. los que dan por justo al impío por cohecho, y al justo quitan su justicia!

24. Por tanto, como la lengua del fuego consume el rastrojo, y la llama devora la paja, así será su raíz como podredumbre, y su flor se desvanecerá como polvo; porque desecharon la ley de Jehová de los ejércitos, y abominaron la palabra del Santo de Israel.

25. Por esta causa se encendió el furor de Jehová contra su pueblo, y extendió contra él su mano, y le hirió; y se estremecieron los montes, y sus cadáveres fueron arrojados en medio de las calles. Con todo esto no ha cesado su furor, pero su mano todavía está extendida.

Malaquias 3:9  Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado.

Malaquias 4:4 Acordaos de la ley de Moisés mi siervo, al cual encargué en Horeb ordenanzas y leyes para todo Israel.

Sofonias 1:3  Destruiré los hombres y las bestias; destruiré las aves del cielo, y los peces del mar, y las piedras de tropiezo con los impíos; y talaré los hombres de sobre la faz de la tierra, dice Jehová.

Sofonias 1:12-18

12. Y será en aquel tiempo, que yo escudriñaré a Jerusalén con candiles, y haré visitación sobre los hombres que están sentados sobre sus residuos de vino, los cuales dicen en su corazón: Jehová ni hará bien ni mal.

13. Será por tanto saqueada su hacienda, y sus casas asoladas; y edificarán casas, mas no las habitarán; y plantarán viñas, mas no beberán el vino de ellas.

14. Cercano está el día grande de Jehová, cercano y muy presuroso; clamor del día de Jehová; amargamente gritará allí el valiente.

15. Día de ira aquel día, día de angustia y de aprieto, día de alboroto y de asolamiento, día de tiniebla y de oscuridad, día de nublado y de densa niebla,

16. día de trompeta y de pregón de guerra sobre las ciudades fortificadas, y sobre las altas torres.

17. Y atribularé a los hombres, y andarán como ciegos, porque pecaron contra Jehová; y la sangre de ellos será derramada como polvo, y su carne como estiércol.

18. Ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día de la ira de Jehová; pues toda la tierra será consumida con el fuego de su celo; porque ciertamente exterminio apresurado hará con todos los moradores de la tierra.

Sofonias 3:12 Y dejaré en medio de ti un pueblo humilde y pobre, los cuales esperarán en el nombre de Jehová.

Colosences 3:9-11

9. No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos;

10. y vestíos del nuevo, el cual se va renovando en el conocimiento conforme a la imagen del que lo creó,

11. donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni scyta, siervo ni libre; sino que Cristo es el todo, y en todos.

1 Timoteo 4:9 Palabra fiel es ésta, y digna de ser recibida por todos.

Lucas 11:52 ¡Ay de vosotros, doctores de la ley! que habéis quitado la llave de la ciencia; vosotros mismos no entrasteis, y a los que entraban se lo impedisteis.

El Espíritu Santo se está retirando

¿El Espíritu Santo se comenzó a retirar de la tierra en 1889 y Dios en estos tiempos ha retirado su mano,…?

 

Veamos que dice EGW respecto a este tema:

 

“El enemigo ha trabajado y todavía sigue trabajando. Ha descendido con gran poder, y el Espíritu de Dios se está retirando de la tierra. Dios ha retirado su mano. Sólo tenemos que mirar a Johnstown [Pennsylvania]. El no impidió que el diablo destruyese completamente la ciudad .* Y esos mismos hechos aumentarán hasta la conclusión de la historia de esta tierra.-1SAT 109 (1889).”

 

Dios está retirando su Espíritu de las ciudades impías, que han llegado a ser semejantes a las del mundo antediluviano y a Sodoma y Gomorra… Las costosas mansiones, maravillas arquitectónicas, serán destruidas sin previo aviso cuando el Señor vea que sus ocupantes han traspasado los límites del perdón. La destrucción causada por el fuego en los imponentes edificios que se suponen son a prueba de incendios, es una ilustración de cómo, en un momento, los edificios de la tierra caerán en ruinas.-CDCD 152 (1902) ”

 

Se me ha mostrado que el Espíritu del Señor se está retirando de la tierra. Pronto se les negará el poder protector de Dios a todos los que continúan despreciando sus mandamientos. Diariamente nos llegan informes de transacciones fraudulentas, asesinatos y crímenes de toda clase. La iniquidad se está convirtiendo en un asunto tan común que ya no sacude los sentidos como en un tiempo lo hacía.-Carta 258, 1907.”

 

Veamos que dice LA BIBLIA respecto a este tema:

 

¿Qué podemos decir de la mano de Jehovah,…?

 

¿La mano de Dios está presente en todo tiempo hasta hoy,…?

 

“11Jehovah, tu mano está alzada, pero ellos no ven; verán al fin, y se avergonzarán los que envidian a tu pueblo; y a tus enemigos fuego los consumirá” (Isa. 26:11)

 

¿Jehovah ha utiliza su mano para dar recompensa,…?

 

14Tú lo has visto; porque miras el trabajo y la vejación, para dar la recompensa con tu mano; A ti se acoge el desvalido; Tú eres el amparo del huérfano.” (Sal. 10:14)

 

¿Cuándo Jehovah vuelve su mano en contra utiliza para limpiar las escorias, y quitar las impurezas? “25y volveré mi mano contra ti, y limpiaré hasta lo más puro tus escorias, y quitaré toda tu impureza.” (Isa. 1:25)

 

¿Qué el hombre coma, beba y su alma se alegre en su trabajo viene de la mano de Dios?24No hay cosa mejor para el hombre sino que coma y beba, y que su alma se alegre en su trabajo. También he visto que esto es de la mano de Dios. 25Porque ¿quién comerá, y quién se cuidará, mejor que yo? 26Porque al hombre que le agrada, Dios le da sabiduría, ciencia y gozo; más al pecador da el trabajo de recoger y amontonar, para darlo al que agrada a Dios. También esto es vanidad y aflicción de espíritu.” (Ecle. 2:14-26)

 

¿Las obras de los justos y los sabios están en la mano de Dios,…?

 

1Ciertamente he dado mi corazón a todas estas cosas, para declarar todo esto: que los justos y los sabios, y sus obras, están en la mano de Dios; que sea amor o que sea odio, no lo saben los hombres; todo está delante de ellos. 2Todo acontece de la misma manera a todos; un mismo suceso ocurre al justo y al impío; al bueno, al limpio y al no limpio; al que sacrifica, y al que no sacrifica; como al bueno, así al que peca; al que jura, como al que teme el juramento. 3Este mal hay entre todo lo que se hace debajo del sol, que un mismo suceso acontece a todos, y también que el corazón de los hijos de los hombres está lleno de mal y de insensatez en su corazón durante su vida; y después de esto se van a los muertos.” (Ecle. 9:1-3)

 

¿Qué puede hacer la mano de Jehovah a los afligidos y menesterosos que buscan las aguas,… y claman a él,…?

 

17Los afligidos y menesterosos buscan las aguas, y no las hay; seca está de sed su lengua; yo Jehová los oiré, yo el Dios de Israel no los desampararé. 18En las alturas abriré ríos, y fuentes en medio de los valles; abriré en el desierto estanques de aguas, y manantiales de aguas en la tierra seca. 19Daré en el desierto cedros, acacias, arrayanes y olivos; pondré en la soledad cipreses, pinos y bojes juntamente, 20para que vean y conozcan, y adviertan y entiendan todos, que la mano de Jehová hace esto, y que el Santo de Israel lo creó.” (Isa. 41:17-20)

 

¿Qué hace la mano de Jehovah a los pequeñitos en toda la tierra cuando es levantada espada contra el pastor…?

 

7Levántate, oh espada, contra el pastor, y contra el hombre compañero mío, dice Jehová de los ejércitos. Hiere al pastor, y serán dispersadas las ovejas; y haré volver mi mano contra los pequeñitos. 8Y acontecerá en toda la tierra, dice Jehová, que las dos terceras partes serán cortadas en ella, y se perderán; mas la tercera quedará en ella. 9Y meteré en el fuego a la tercera parte, y los fundiré como se funde la plata, y los probaré como se prueba el oro. El invocará mi nombre, y yo le oiré, y diré: Pueblo mío; y él dirá: Jehová es mi Dios..” (Zac. 13:7-9)

 

¿Qué hizo o hace Dios para que su pueblo conozca su mano,…?

10Y acontecerá que cuando anuncies a este pueblo todas estas cosas, te dirán ellos: ¿Por qué anuncia Jehová contra nosotros todo este mal tan grande? ¿Qué maldad es la nuestra, o qué pecado es el nuestro, que hemos cometido contra Jehová nuestro Dios? 11Entonces les dirás: Porque vuestros padres me dejaron, dice Jehová, y anduvieron en pos de dioses ajenos, y los sirvieron, y ante ellos se postraron, y me dejaron a y no guardaron mi ley; 12y vosotros habéis hecho peor que vuestros padres; porque he aquí que vosotros camináis cada uno tras la imaginación de su malvado corazón, no oyéndome a . 13Por tanto, yo os arrojaré de esta tierra a una tierra que ni vosotros ni vuestros padres habéis conocido, y allá serviréis a dioses ajenos de día y de noche; porque no os mostraré clemencia. 14No obstante, he aquí vienen días, dice Jehová, en que no se dirá más: Vive Jehová, que hizo subir a los hijos de Israel de tierra de Egipto; 15sino: Vive Jehová, que hizo subir a los hijos de Israel de la tierra del norte, y de todas las tierras adonde los había arrojado; y los volveré a su tierra, la cual di a sus padres. 16He aquí que yo envío muchos pescadores, dice Jehová, y los pescarán, y después enviaré muchos cazadores, y los cazarán por todo monte y por todo collado, y por las cavernas de los peñascos. 17Porque mis ojos están sobre todos sus caminos, los cuales no se me ocultaron, ni su maldad se esconde de la presencia de mis ojos. 18Pero primero pagaré al doble su iniquidad y su pecado; porque contaminaron mi tierra con los cadáveres de sus ídolos, y de sus abominaciones llenaron mi heredad. 19Oh Jehová, fortaleza mía y fuerza mía, y refugio mío en el tiempo de la aflicción, a ti vendrán naciones desde los extremos de la tierra, y dirán: Ciertamente mentira poseyeron nuestros padres, vanidad, y no hay en ellos provecho. 20¿Hará acaso el hombre dioses para sí? Más ellos no son dioses. 21Por tanto, he aquí les enseñaré esta vez, les haré conocer mi mano y mi poder, y sabrán que mi nombre es Jehová.” (Jer. 16:10-21)

 

¿Qué puede hacer la mano de Jehovah juntamente con la mano del hombre,…?

 

14Tú, pues, hijo de hombre, profetiza, y bate una mano contra otra, y duplíquese y triplíquese el furor de la espada homicida; esta es la espada de la gran matanza que los traspasará, 15para que el corazón desmaye, y los estragos se multipliquen; en todas las puertas de ellos he puesto espanto de espada. ¡Ah! dispuesta está para que relumbre, y preparada para degollar. 16Corta a la derecha, hiere a la izquierda, adonde quiera que te vuelvas. 17Y yo también batiré mi mano contra mi mano, y haré reposar mi ira. Yo Jehovah he hablado.” (Eze. 21:14-17)

 

¿Qué acontece cuando Jehovah reina sobre un pueblo,… con mano fuerte y brazo extendido?

 

32Y no ha de ser lo que habéis pensado. Porque vosotros decís: Seamos como las naciones, como las demás familias de la tierra, que sirven al palo y a la piedra. 33Vivo yo, dice Jehová el Señor, que con mano fuerte y brazo extendido, y enojo derramado, he de reinar sobre vosotros; 34y os sacaré de entre los pueblos, y os reuniré de las tierras en que estáis esparcidos, con mano fuerte y brazo extendido, y enojo derramado; 35y os traeré al desierto de los pueblos, y allí litigaré con vosotros cara a cara. 36Como litigué con vuestros padres en el desierto de la tierra de Egipto, así litigaré con vosotros, dice Jehová el Señor. 37Os haré pasar bajo la vara, y os haré entrar en los vínculos del pacto; 38y apartaré de entre vosotros a los rebeldes, y a los que se rebelaron contra ; de la tierra de sus peregrinaciones los sacaré, mas a la tierra de Israel no entrarán; y sabréis que yo soy Jehová.” (Eze. 20:32-38)

 

¿Qué le acontece a Gog, y su ejército, y los que moran con seguridad en las costas… en el día de Jehovah ha hablado,… y Jehovah ponga su gloria entre las naciones y entienden todas las naciones cual es la mano que sobre ellos puso,…?

 

1Tú pues, hijo de hombre, profetiza contra Gog, y di: Así ha dicho Jehovah el Señor: He aquí yo estoy contra ti, oh Gog, príncipe soberano de Mesec y Tubal. 2Y te quebrantaré, y te conduciré y te haré subir de las partes del norte, y te traeré sobre los montes de Israel; 3y sacaré tu arco de tu mano izquierda, y derribaré tus saetas de tu mano derecha. 4Sobre los montes de Israel caerás tú y todas tus tropas, y los pueblos que fueron contigo; a aves de rapiña de toda especie, y a las fieras del campo, te he dado por comida. 5Sobre la faz del campo caerás; porque yo he hablado, dice Jehovah el Señor. 6Y enviaré fuego sobre Magog, y sobre los que moran con seguridad en las costas; y sabrán que yo soy Jehovah. 7Y haré notorio mi santo nombre en medio de mi pueblo Israel, y nunca más dejaré profanar mi santo nombre; y sabrán las naciones que yo soy Jehovah, el Santo en Israel. 8He aquí viene, y se cumplirá, dice Jehovah el Señor; este es el día del cual he hablado. 9Y los moradores de las ciudades de Israel saldrán, y encenderán y quemarán armas, escudos, paveses, arcos y saetas, dardos de mano y lanzas; y los quemarán en el fuego por siete años. 10No traerán leña del campo, ni cortarán de los bosques, sino quemarán las armas en el fuego; y despojarán a sus despojadores, y robarán a los que les robaron, dice Jehovah el Señor. 11En aquel tiempo yo daré a Gog lugar para sepultura allí en Israel, el valle de los que pasan al oriente del mar; y obstruirá el paso a los transeúntes, pues allí enterrarán a Gog y a toda su multitud; y lo llamarán el Valle de Hamón-gog. 12Y la casa de Israel los estará enterrando por siete meses, para limpiar la tierra. 13Los enterrará todo el pueblo de la tierra; y será para ellos célebre el día en que yo sea glorificado, dice Jehovah el Señor. 14Y tomarán hombres a jornal que vayan por el país con los que viajen, para enterrar a los que queden sobre la faz de la tierra, a fin de limpiarla; al cabo de siete meses harán el reconocimiento. 15Y pasarán los que irán por el país, y el que vea los huesos de algún hombre pondrá junto a ellos una señal, hasta que los entierren los sepultureros en el valle de Hamón-gog. 16Y también el nombre de la ciudad será Hamona; y limpiarán la tierra. 17Y tú, hijo de hombre, así ha dicho Jehovah el Señor: Di a las aves de toda especie, y a toda fiera del campo: Juntaos, y venid; reuníos de todas partes a mi víctima que sacrifico para vosotros, un sacrificio grande sobre los montes de Israel; y comeréis carne y beberéis sangre. 18Comeréis carne de fuertes, y beberéis sangre de príncipes de la tierra; de carneros, de corderos, de machos cabríos, de bueyes y de toros, engordados todos en Basán. 19Comeréis grosura hasta saciaros, y beberéis hasta embriagaros de sangre de las víctimas que para vosotros sacrifiqué. 20Y os saciaréis sobre mi mesa, de caballos y de jinetes fuertes y de todos los hombres de guerra, dice Jehovah el Señor. 21Y pondré mi gloria entre las naciones, y todas las naciones verán mi juicio que habré hecho, y mi mano que sobre ellos puse. 22Y de aquel día en adelante sabrá la casa de Israel que yo soy Jehovah su Dios. 23Y sabrán las naciones que la casa de Israel fue llevada cautiva por su pecado, por cuanto se rebelaron contra mí, y yo escondí de ellos mi rostro, y los entregué en manos de sus enemigos, y cayeron todos a espada. 24Conforme a su inmundicia y conforme a sus rebeliones hice con ellos, y de ellos escondí mi rostro. 25Por tanto, así ha dicho Jehovah el Señor: Ahora volveré la cautividad de Jacob, y tendré misericordia de toda la casa de Israel, y me mostraré celoso por mi santo nombre. 26Y ellos sentirán su vergüenza, y toda su rebelión con que prevaricaron contra , cuando habiten en su tierra con seguridad, y no haya quien los espante; 27cuando los saque de entre los pueblos, y los reúna de la tierra de sus enemigos, y sea santificado en ellos ante los ojos de muchas naciones. 28Y sabrán que yo soy Jehovah su Dios, cuando después de haberlos llevado al cautiverio entre las naciones, los reúna sobre su tierra, sin dejar allí a ninguno de ellos. 29Ni esconderé más de ellos mi rostro; porque habré derramado de mi Espíritu sobre la casa de Israel, dice Jehovah el Señor.” (Eze. 39:1-29 Ver también Eze. 38:1-23)

 

¿La mano de Jehovah es conocida para sus siervos,…?

10Alegraos con Jerusalén, y gozaos con ella, todos los que la amáis; llenaos con ella de gozo, todos los que os enlutáis por ella; 11para que maméis y os saciéis de los pechos de sus consolaciones; para que bebáis, y os deleitéis con el resplandor de su gloria. 12Porque así dice Jehová: He aquí que yo extiendo sobre ella paz como un río, y la gloria de las naciones como torrente que se desborda; y mamaréis, y en los brazos seréis traídos, y sobre las rodillas seréis mimados. 13Como aquel a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros, y en Jerusalén tomaréis consuelo. 14Y veréis, y se alegrará vuestro corazón, y vuestros huesos reverdecerán como la hierba; y la mano de Jehová para con sus siervos será conocida, y se enojará contra sus enemigos. 15Porque he aquí que Jehová vendrá con fuego, y sus carros como torbellino, para descargar su ira con furor, y su reprensión con llama de fuego. 16Porque Jehová juzgará con fuego y con su espada a todo hombre; y los muertos de Jehová serán multiplicados.” (Isa. 66:10-16)

 

¿La mano de Dios puede ser condicional,… ya que esta en dependencia del comportamiento de Dios y de los hombres,…?

 

1Palabra de Jehovah que vino a Jeremías, diciendo: 2Levántate y vete a casa del alfarero, y allí te haré oír mis palabras. 3Y descendí a casa del alfarero, y he aquí que él trabajaba sobre la rueda. 4Y la vasija de barro que él hacía se echó a perder en su mano; y volvió y la hizo otra vasija, según le pareció mejor hacerla. 5Entonces vino a mí palabra de Jehovah, diciendo: 6¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel? dice Jehovah. He aquí que como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, oh casa de Israel. 7En un instante hablaré contra pueblos y contra reinos, para arrancar, y derribar, y destruir. 8Pero si esos pueblos se convirtieren de su maldad contra la cual hablé, Yo me arrepentiré del mal que había pensado hacerles, 9y en un instante hablaré de la gente y del reino, para edificar y para plantar. 10Pero si hiciere lo malo delante de mis ojos, no oyendo mi voz, me arrepentiré del bien que había determinado hacerle.” (Jer. 18:6-10)

 

¿La mano de Jehovah sirve para destruir a los hombres o es para salvar a los hombres,…?

 

1He aquí que no se ha acortado la mano de Jehovah para salvar, ni se ha agravado su oído para oír; 2pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír. 3Porque vuestras manos están contaminadas de sangre, y vuestros dedos de iniquidad; vuestros labios pronuncian mentira, habla maldad vuestra lengua. 4No hay quien clame por la justicia, ni quien juzgue por la verdad; confían en vanidad, y hablan vanidades; conciben maldades, y dan a luz iniquidad. 5Incuban huevos de áspides, y tejen telas de arañas; el que comiere de sus huevos, morirá; y si los apretaren, saldrán víboras. 6Sus telas no servirán para vestir, ni de sus obras serán cubiertos; sus obras son obras de iniquidad, y obra de rapiña está en sus manos. 7Sus pies corren al mal, se apresuran para derramar la sangre inocente; sus pensamientos, pensamientos de iniquidad; destrucción y quebrantamiento hay en sus caminos. 8No conocieron camino de paz, ni hay justicia en sus caminos; sus veredas son torcidas; cualquiera que por ellas fuere, no conocerá paz. 9Por esto se alejó de nosotros la justicia, y no nos alcanzó la rectitud; esperamos luz, y he aquí tinieblas; resplandores, y andamos en oscuridad. 10Palpamos la pared como ciegos, y andamos a tientas como sin ojos; tropezamos a mediodía como de noche; estamos en lugares oscuros como muertos. 11Gruñimos como osos todos nosotros, y gemimos lastimeramente como palomas; esperamos justicia, y no la hay; salvación, y se alejó de nosotros. 12Porque nuestras rebeliones se han multiplicado delante de ti, y nuestros pecados han atestiguado contra nosotros; porque con nosotros están nuestras iniquidades, y conocemos nuestros pecados: 13el prevaricar y mentir contra Jehovah, y el apartarse de en pos de nuestro Dios; el hablar calumnia y rebelión, concebir y proferir de corazón palabras de mentira. 14Y el derecho se retiró, y la justicia se puso lejos; porque la verdad tropezó en la plaza, y la equidad no pudo venir. 15Y la verdad fue detenida, y el que se apartó del mal fue puesto en prisión; y lo vio Jehovah, y desagradó a sus ojos, porque pereció el derecho. 16Y vio que no había hombre, y se maravilló que no hubiera quien se interpusiese; y lo salvó su brazo, y le afirmó su misma justicia. 17Pues de justicia se vistió como de una coraza, con yelmo de salvación en su cabeza; tomó ropas de venganza por vestidura, y se cubrió de celo como de manto, 18como para vindicación, como para retribuir con ira a sus enemigos, y dar el pago a sus adversarios; el pago dará a los de la costa. 19Y temerán desde el occidente el nombre de Jehovah, y desde el nacimiento del sol su gloria; porque vendrá el enemigo como río, mas el Espíritu de Jehovah levantará bandera contra él. 20Y vendrá el Redentor a Sion, y a los que se volvieren de la iniquidad en Jacob, dice Jehovah. 21Y este será mi pacto con ellos, dijo Jehovah: El Espíritu mío que está sobre ti, y mis palabras que puse en tu boca, no faltarán de tu boca, ni de la boca de tus hijos, ni de la boca de los hijos de tus hijos, dijo Jehovah, desde ahora y para siempre.” (Isa. 59:1-21)

 

¿Quién bebió el cáliz de la ira de la mano de Jehovah hasta los sedimentos y desde cuando ya no la beberá más y cuales lo beben después de él?

17Despierta, despierta, levántate, oh Jerusalén, que bebiste de la mano de Jehovah el cáliz de su ira; porque el cáliz de aturdimiento bebiste hasta los sedimentos. 18De todos los hijos que dio a luz, no hay quien la guíe; ni quien la tome de la mano, de todos los hijos que crió. 19Estas dos cosas te han acontecido: asolamiento y quebrantamiento, hambre y espada. ¿Quién se dolerá de ti? ¿Quién te consolará? 20Tus hijos desmayaron, estuvieron tendidos en las encrucijadas de todos los caminos, como antílope en la red, llenos de la indignación de Jehovah, de la ira del Dios tuyo. 21Oye, pues, ahora esto, afligida, ebria, y no de vino: 22Así dijo Jehovah tu Señor, y tu Dios, el cual aboga por su pueblo: He aquí he quitado de tu mano el cáliz de aturdimiento, los sedimentos del cáliz de mi ira; nunca más lo beberás. 23Y lo pondré en mano de tus angustiadores, que dijeron a tu alma: Inclínate, y pasaremos por encima de ti. Y tú pusiste tu cuerpo como tierra, y como camino, para que pasaran.” (Isa. 51:17-23 Ver además Jer. 25:15-38)

Para comprender el alcance de la ira de Jehovah,… veamos Jeremías 4:21-31 “21¿Hasta cuándo he de ver bandera, he de oír sonido de trompeta? 22Porque mi pueblo es necio, no me conocieron; son hijos ignorantes y no son entendidos; sabios para hacer el mal, pero hacer el bien no supieron. 23Miré a la tierra, y he aquí que estaba asolada y vacía; Y a los cielos, y no había en ellos luz. 24Miré a los montes, y he aquí que temblaban, y todos los collados fueron destruidos. 25Miré, y no había hombre, y todas las aves del cielo se habían ido. 26Miré, y he aquí el campo fértil era un desierto, y todas sus ciudades eran asoladas delante de Jehová, delante del ardor de su ira. 27Porque así dijo Jehová: Toda la tierra será asolada; pero no la destruiré del todo. 28Por esto se enlutará la tierra, y los cielos arriba se oscurecerán, porque hablé, lo pensé, y no me arrepentí, ni desistiré de ello. 29Al estruendo de la gente de a caballo y de los flecheros huyó toda la ciudad; entraron en las espesuras de los bosques, y subieron a los peñascos; todas las ciudades fueron abandonadas, y no quedó en ellas morador alguno. 30Y tú, destruida, ¿Qué harás? Aunque te vistas de grana, aunque te adornes con atavíos de oro, aunque pintes con antimonio tus ojos, en vano te engalanas; te menospreciarán tus amantes, buscarán tu vida. 31Porque oí una voz como de mujer que está de parto, angustia como de primeriza; voz de la hija de Sion que lamenta y extiende sus manos, diciendo: ¡Ay ahora de mí! que mi alma desmaya a causa de los asesinos.” (Jer. 4:21-31)

 

¿®Cuándo el corazón de sus siervos se alegra con Jerusalén,… la mano de Jehovah será conocida de sus siervos, y se enojará contra sus enemigos,… ya que Jehovah juzgará con su espada a todo hombre,…?

 

10Alegraos con Jerusalén, y gozaos con ella, todos los que la amáis; llenaos con ella de gozo, todos los que os enlutáis por ella; 11para que maméis y os saciéis de los pechos de sus consolaciones; para que bebáis, y os deleitéis con el resplandor de su gloria. 12Porque así dice Jehová: He aquí que yo extiendo sobre ella paz como un río, y la gloria de las naciones como torrente que se desborda; y mamaréis, y en los brazos seréis traídos, y sobre las rodillas seréis mimados. 13Como aquel a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros, y en Jerusalén tomaréis consuelo. 14Y veréis, y se alegrará vuestro corazón, y vuestros huesos reverdecerán como la hierba; y la mano de Jehovah para con sus siervos será conocida, y se enojará contra sus enemigos. 15Porque he aquí que Jehovah vendrá con fuego, y sus carros como torbellino, para descargar su ira con furor, y su reprensión con llama de fuego. 16Porque Jehovah juzgará con fuego y con su espada a todo hombre; y los muertos de Jehovah serán multiplicados. 17Los que se santifican y los que se purifican en los huertos, unos tras otros, los que comen carne de cerdo y abominación y ratón, juntamente serán talados, dice Jehovah. 18Porque yo conozco sus obras y sus pensamientos; tiempo vendrá para juntar a todas las naciones y lenguas; y vendrán, y verán mi gloria.” (Isa. 66:14-18)

 

¿Cómo ha intervenido la mano de Jehovah tanto en los cielos como en la tierra?

“Jehovah dijo así: El cielo es mi trono, y la tierra estrado de mis pies; ¿dónde está la casa que me habréis de edificar, y dónde el lugar de mi reposo? 2Mi mano hizo todas estas cosas, y así todas estas cosas fueron, dice Jehovah; pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra.” (Isa. 66:1-2)

Notas.

  • Recuérdese lo que dijo EGW: “En lo que he escrito, hay una cadena ininterrumpida de verdad, sin una sola frase herética”. -Ellen G. White, Carta 329A, 1905.

 

Y también dice:

 

“Estos libros contienen la verdad clara, honesta, e inalterable, y ciertamente deberían ser apreciados. Las instrucciones que contienen no son de humana producción.”  (Carta H-339, diciembre 26, 1904).

 

“Cuando escribía estos preciosos libros, si titubeaba, se me proporcionaba la palabra misma que yo quería para expresar la idea” (Selected Messages, vol. 3, pp. 51, 52). Pero surge la pregunta del millón: ¿Quién proporcionaba las palabras a Elena G. White? Ella contesta: “Yo dependo del Espíritu del Señor tanto al relatar o escribir la visión como al tenerla. Spiritual Gifts, vol. 2, p. 293.” Observe que Elena G. White dice que depende del Espíritu Santo cuando escribe sus visiones,… Esto nos lleva hacernos las siguiente pregunta: ¿El Espíritu Santo contradice las Escrituras o dice mentiras,…?

 

Antes de contestar las preguntas anterior considérese la siguiente cita: “13Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. 14El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber.” (Juan 16:13-14) Observe que el Espíritu Santo nos guía a toda verdad,…

 

  • ¿Qué digo el apóstol Pablo de las personas que predican un Evangelio diferente al de las Sagradas Escrituras,…? “6Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. 7No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. 8Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. 9Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema. ”  (Gálatas 1: 7-9).

Fuente: elmontedesion.com

El Don Profetico

Hemos escuchado y leído mucho acerca de la clausura del canon Biblico.

¿Significa esto que Dios ya no habla más desde aquel entonces?

¿No pueden haber más profetas?

¿Tiene alguien la autoridad de prohibir a Dios hablar?

(Descarga el libro Primeros Escritos, que contiene el libro Dones Espirituales, de Elena G White)

Miremos lo que está escrito en la Introducción al libro Dones Espirituales, despues de leer un breve comentario de los Fideicomisarios de las Publicaciones de Elena G. de White. :

 

LOS DONES ESPIRITUALES.*

Los cuarenta y un cortos capítulos abarcados por Spiritual Gifts (Dones Espirituales), (tercero y último de los libros que constituyen Primeros Escritos), fueron preparados por la Sra. de White en su casa de Battle Creek, Míchigan, durante la primavera y el verano del año 1858, inmediatamente después que ella recibiera la importante visión referente al gran conflicto, el 14 de marzo. Durante febrero y la primera parte de marzo, el pastor White y su esposa habían estado asistiendo a reuniones en el estado vecino de Ohio. Su última parada en el viaje fue para hablar varias veces en la escuela pública de Lowett’s Grove (Bowling Green), Bohío, donde la reunión final se había programado para la mañana del domingo 14 de marzo. Por la tarde, el pastor White dirigió un servicio fúnebre en la escuela donde se habían realizado sus reuniones. Después del discurso pronunciado por su esposo, la Sra. de White se levantó y comenzó a dirigir palabras de consuelo a los enlutados. Mientras estaba así hablando, fue arrebatada en una visión, y en el transcurso de dos horas, durante las cuales la congregación permaneció en el edificio, el Señor le hizo conocer por revelación divina muchos asuntos de importancia para su iglesia. Acerca de esto ella escribió:

“En la visión de Lowett’s Grove, la mayor parte de lo que yo había visto diez años antes acerca del gran conflicto de los siglos entre Cristo y Satanás me fue repetida y se me ordenó que la escribiera.”- Life Sketches of Ellen G. White, pág. 162.

Poco después de haber regresado a Battle Creek, la Sra. de White comenzó a escribir lo que le había sido revelado. En septiembre, se anunció que estaba listo para ser distribuido el librito “Spiritual Gifts, The Great Controversy Between Christ and His Angels and Satan and His Angels” (Dones espirituales, la gran controversia entre Cristo y sus ángeles y Satanás y sus ángeles). En sus 219 páginas se presentaban los sucesos salientes de aquel conflicto casi en forma de resumen. Pero, para el conjunto de menos de tres mil adventistas observadores del sábado, resultaba un libro de buen tamaño. Un capítulo introductorio acerca del 130 don de profecía (págs. 133-144) había sido escrito por R.F.Cottrell, ministro de aquella época dotado de talento para escribir.

Los Fideicomisarios de las Publicaciones de Elena G. de White.


R.F.Cottrell, ministro de aquella época, escribe un buen estudio acerca del Don Profetico, como Introducción al libro Primeros Escritos, de Elen G White, Introduccíon aprobada por la serva del Señor. En este estudio veremos que el Don Profetico a sido dado a muchas personas a traves de la historia y que en estos ultimos días no se reduce solamente a Elena White… 

El don de profecía se manifestó en la iglesia durante la economía judaica. Si bien desapareció por algunos siglos, a causa de la condición corrupta de la iglesia hacia fines de dicha economía, volvió a aparecer para introducir al Mesías. Zacarías, padre de Juan Bautista, “fue lleno del Espíritu Santo, y profetizó.” Simón, hombre justo y devoto que “esperaba la consolación de Israel,” vino al templo impulsado por el Espíritu Santo y profetizó acerca de Jesús que seria “luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel”; y la profetisa Ana “hablaba del niño a todos los que esperaban la redención en Jerusalén.” No hubo profeta mayor que Juan Bautista, quien fue elegido por Dios para presentar a Israel al “Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.”

La edad cristiana comenzó con el derramamiento del Espíritu Santo, y se manifestó entre los creyentes una gran variedad de dones espirituales. Estos abundaban tanto que Pablo pudo decir a la iglesia de Corinto: “A cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho,” a cada miembro de la iglesia, no a cada habitante del mundo.

Desde la gran apostasía, estos dónes se han manifestado raras veces; y a esto se debe probablemente que los que profesan el cristianismo suelen creer que se limitaron al tiempo de la iglesia primitiva. Pero ¿no se debió más bien la cesación de los dones a los errores y a la incredulidad de la iglesia? Y cuando el pueblo de Dios vuelva a la fe y a la práctica primitivas, como sucederá con certidumbre gracias a la 134 proclamación de los mandamientos de Dios y la fe de Jesús, ¿no volverá a desarrollar los dones la influencia de la “lluvia tardía”? Basándonos en la analogía, podemos esperar que será así. No obstante las apostasías de la edad judaica, ésta se inició y se clausuró con manifestaciones especiales del Espíritu de Dios. Y no sería razonable suponer que la edad cristiana cuya luz, en comparación con la de la edad anterior, viene a ser como la luz del sol comparada con los rayos débiles de la luna haya de comenzar en gloria y clausurarse en la obscuridad. Por el hecho de que una obra especial del Espíritu era necesaria para preparar a un pueblo para el primer advenimiento de Cristo, con cuánto mayor motivo debía suceder lo mismo para el segundo; especialmente si se tiene en cuenta que los postreros días habían de ser tiempos de peligros sin precedentes, e iban a presentarse falsos profetas con poder para hacer grandes señales y prodigios, hasta el punto de seducir, si fuese posible, a los mismos escogidos. Pero recurramos a la Biblia.

“Y les dijo. Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.” (Mar. 16:15-18.)

La traducción de Campbell dice: “Estas potestades milagrosas acompañarán a los creyentes.” Los dones no se habían de limitar a los apóstoles, sino extenderse a los creyentes. ¿Quiénes los tendrán? Los que crean. ¿Cuánto tiempo? No hay límites; la promesa alcanza hasta el último creyente.135

Pero se objeta que esta ayuda fue prometida únicamente a los apóstoles y a los que creían por la predicación de ellos; que ellos cumplieron el mandato, establecieron el Evangelio, y que los dones cesaron con aquella generación. Veamos si el gran mandato terminó con aquella generación. Mateo 28:19, 20. “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.”

Que la predicación del Evangelio en cumplimiento de este mandato no terminó con la iglesia primitiva, es algo que se desprende de la promesa: “Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.” No dice: Estoy con vosotros, los apóstoles, por doquiera, hasta los confines de la tierra; sino: Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo, o edad. No resulta lícito decir que aquí se quiere hablar de la edad judaica, porque ésta ya había terminado en la cruz. Deduzco, pues, que la predicación y la creencia en el Evangelio primitivo irán siempre acompañadas de la misma ayuda espiritual. El mandato dado a los apóstoles pertenecía a la edad cristiana, y abarcaba toda la extensión de ella. Por consiguiente, los dones se perdieron únicamente por causa de la apostasía, y volverán a vivir con el reavivamiento de la fe y prácticas primitivas.

En 1 Corintios 12:28, se nos informa que Dios puso o fijó ciertos dones espirituales en la iglesia. En ausencia de toda prueba bíblica de que haya eliminado o abolido estos dones, debemos concluir que estaban destinados a permanecer. ¿Dónde está la prueba de que fueron abolidos? En el mismo capítulo donde el 136 sábado judío es abolido y el sábado cristiano instituido- en un capítulo de los Hechos del Misterio de Iniquidad y del Hombre de Pecado. Pero el objetante asevera tener una prueba bíblica de que los dones iban a cesar, en el siguiente texto: “El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará. Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará. Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño. Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fuí conocido. Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor.” (1 Cor. 13:8-13.)

Este pasaje predice la cesación de los dones espirituales, y también de la fe y la esperanza. Pero ¿cuándo iban a cesar? Será cuando venga lo perfecto, cuando ya no veamos como a través de un cristal obscurecido, sino cara a cara. El día perfecto, cuando los justos son hechos perfectos y ven como son vistos, está todavía en el futuro. Es verdad que el hombre de pecado, cuando se hubo desarrollado, puso a un lado “lo que era de niño”, como las profecías, el don de lenguas, el conocimiento, y también la fe, la esperanza y la caridad de los cristianos primitivos. Pero nada hay en nuestro pasaje para demostrar que Dios quiso quitar los dones que había puesto una vez en la iglesia, antes de la consumación de su fe y esperanza, antes que la gloria del estado inmortal eclipsase las manifestaciones más brillantes del poder espiritual y del conocimiento que se hayan visto en el estado mortal.

La objeción basada en 2 Timoteo 3:16, que algunos 137 han presentado con toda gravedad, no merece más que una frase al pasar. Si Pablo, al decir que las Escrituras están destinadas a hacer al hombre de Dios perfecto, cabalmente preparado para toda buena obra, quiso decir que ya nada se escribiría por inspiración, ¿por qué estaba él añadiendo algo a aquellas Escrituras en ese mismo momento? O por lo menos ¿por qué no dejó caer la pluma tan pronto como hubo escrito aquella frase? ¿Y por qué escribió Juan el libro del Apocalipsis, unos treinta años más tarde? Este libro contiene otro pasaje que se cita para probar la abolición de los dones espirituales.

“Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro.” (Apoc. 22:18, 19.)

Hay quienes, basados en este pasaje, sostienen que Dios, que en diferentes ocasiones y maneras habló en tiempos pasados a los padres mediante los profetas, y al comienzo de la economía evangélica, por Jesús y sus apóstoles, prometió solemnemente aquí que nunca más comunicaría algo al hombre de esta manera. En tal caso, todo lo que se haya profetizado, después de escribir aquello debe ser falso. Esto, se dice, cierra el canon de la inspiración. En tal caso, por qué escribió Juan su Evangelio después de regresar de Patmos a Efeso? Al hacerlo ¿añadió a las palabras de la profecía de aquel libro escrito en la isla de Patmos? Se desprende del pasaje que la advertencia contra la añadidura o la substracción no se refiere a la Biblia como la tenemos en el volumen completo, sino al libro del 138 Apocalipsis por separado, como salió de la mano del apóstol. Sin embargo, nadie tiene derecho a añadir o a substraer de cualquier otro libro escrito por la inspiración de Dios. Al escribir el libro del Apocalipsis, ¿añadió Juan algo al libro de la profecía de Daniel? De ninguna manera. Ningún profeta tiene derecho a alterar la Palabra de Dios. Pero las visiones de Juan corroboran las de Daniel y arrojan mucha luz adicional sobre los temas allí introducidos. Concluyo, pues, que el Señor no se impuso la obligación de guardar silencio, sino que sigue teniendo libertad de palabra. Sea siempre el lenguaje de mi corazón: Habla, Señor, mediante quien quieras; tu siervo oye.

De manera que la tentativa de probar por la Escritura que los dones espirituales fueron abolidos, resulta en un fracaso total. Y puesto que las puertas del infierno no han prevalecido contra la iglesia, sino que Dios sigue teniendo un pueblo en la tierra, podemos buscar el desarrollo de los dones en relación con el mensaje del tercer ángel, un mensaje que hará volver a la iglesia al terreno apostólico y la hará verdaderamente la luz -no las tinieblas- del mundo.

Además, se nos ha avisado de antemano que habría falsos profetas en los últimos días, y la Biblia nos presenta una manera de probar sus enseñanzas para distinguir entre lo verdadero y lo falso. La gran prueba es la ley de Dios, que se aplica tanto a las profecías como al carácter moral de los profetas. Si no iban a aparecer profecías verdaderas en los últimos días, ¿no habría sido más fácil declararlo, y así eliminar toda probabilidad de engaño, más bien que dar un método para probarlas, como si hubiese de haber profecías verdaderas así como les habría falsas?

En Isaías 8:19, 20 se encuentra una profecía, dirigida 139 a los espíritus adivinadores, y la ley es presentada como la piedra de toque: “¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido.” ¿Por qué decir “si no dijeren conforme,” si es que no iba a haber ninguna manifestación espiritual verdadera o profecía genuina? Jesús dice: “Guardaos de los falsos profetas…. Por sus frutos los conoceréis.” (Mat. 7:15,16.) Esta es una parte del Sermón del Monte, y todos pueden ver que este discurso tiene una aplicación general para la iglesia durante toda la edad evangélica. Los falsos profetas han de conocerse por sus frutos; en otras palabras, por su carácter moral. La única norma por la cual se puede determinar si los frutos son buenos o malos, es la ley de Dios. Así somos llevados a la ley y al testimonio. Los profetas verdaderos no sólo hablarán conforme a esta palabra, sino que vivirán de acuerdo con ella. Al que habla y vive así, no me atrevo a condenarlo.

Siempre ha sido característica de los falsos profetas que vieran visiones de paz, y luego dijeran: “Paz y seguridad,” cuando ha estado por sobrecogerlos la destrucción repentina. Los verdaderos reprenderán siempre audazmente el pecado y darán advertencia con respecto a la ira venidera.

Las profecías que contradicen las sencillas y positivas declaraciones de la Palabra, deben ser rechazadas. Así enseñó nuestro Salvador a sus discípulos cuando les dio advertencias acerca de cómo volvería. Cuando Jesús ascendió al cielo a la vista de sus discípulos, fue declarado explícitamente por los ángeles que ese mismo Jesús vendría así como le habían visto ir al cielo. De ahí que Jesús, al predecir la obra de los falsos profetas de los últimos días, dice: “Así que, si os dijeren: Mirad, está en el desierto, no salgáis; o 140 mirad, está en los aposentos, no lo creáis,” Toda profecía verdadera al respecto debe reconocer que vendrá del cielo en forma visible. ¿Por qué no dijo Jesús: En tal caso, rechazad toda profecía, porque no habrá ya verdaderos profetas?

“Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo,” (Efe. 4:11-13.)

De un versículo anterior aprendemos que cuando Cristo ascendió al cielo, dio dones a los hombres. Entre esos dones se enumeran: apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y doctores o maestros. El objeto por el cual fueron dados era el perfeccionamiento de los santos en la unidad y el conocimiento. Algunos que profesan ser pastores y maestros actualmente sostienen que estos dones cumplieron plenamente su objeto hace unos mil ochocientos años, y que por consiguiente cesaron. ¿Por qué no ponen de lado entonces sus títulos de pastores y maestros? Si el cargo de profeta queda limitado por este texto a la iglesia primitiva, así también debe ser el de evangelista, y todos los demás cargos; pues no, se hace distinción entre ellos.

Todos estos dones fueron dados para el perfeccionamiento de los santos en la unidad, el conocimiento y el espíritu. Bajo su influencia, la iglesia primitiva disfrutó por un tiempo de aquella unidad: “La multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma.” Y parece que, como consecuencia natural de esta condición de unidad, “con gran poder los apóstoles 141 daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia era sobre todos ellos.” (Hech. 4:31-33.) ¡Cuán deseable sería un estado de cosas tal actualmente! Pero la apostasía, con su influencia divisoria y agostadora, manchó la belleza de la hermosa iglesia y la vistió de saco. La división y el desorden fueron el resultado. Nunca hubo tan gran diversidad de fe en la cristiandad como hoy. Si los dones fueron necesarios para conservar la unidad de la iglesia primitiva, ¡con cuánto mayor motivo lo son para restaurar la unidad hoy! Y que es el propósito de Dios restaurar la unidad de la iglesia en los postreros días, queda abundantemente probado por las profecías. Se nos asegura que los centinelas estarán de acuerdo cuando el Señor haga volver a Sion. También que, en el tiempo del fin, los sabios entenderán. Cuando esto se cumpla, habrá unidad de fe entre todos aquellos a quienes Dios tiene por sabios; porque los que entiendan en realidad con corrección, deberán comprender las cosas de la misma manera.

De estas consideraciones y otras parecidas, se desprende que el estado perfecto de la iglesia aquí predicho está todavía en el futuro; por consiguiente estos dones no han realizado todavía su propósito. La carta a los efesios fue edita en el año 64 de nuestra era, unos dos años antes que Pablo dijera a Timoteo que estaba listo para ser ofrecido, y que se acercaba el tiempo de su partida. Las semillas de la apostasía estaban germinando entonces en la iglesia, pues Pablo había dicho diez años antes, en la segunda carta a los tesalonicenses: “Ya está en acción el misterio de iniquidad.” Estaban por entrar lobos rapaces que no perdonarán el rebaño. La iglesia no estaba entonces en marcha hacia aquella perfección en la unidad que 142 contempla el texto, sino que iba a ser desgarrada por las facciones y enajenada por las divisiones. El apóstol lo sabía; por consiguiente debía mirar más allá de la gran apostasía, hacia la época en que sería reunido el residuo del pueblo de Dios, cuando dijo “Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe.” (Efe. 4:13.) De allí que los dones que fueron otorgados a la iglesia no habían acabado de servirla.

“No apaguéis al Espíritu. No menospreciéis las profecías. Examinadlo todo; retened lo bueno:” (1 Tes. 5:19-21.)

En esta epístola el apóstol introduce el tema de la segunda venida del Señor. Luego describe la condición del mundo incrédulo que está diciendo: “Paz y seguridad,” cuando el día del Señor está por sobrecogerlo, y la destrucción repentina va a caer sobre él como ladrón en la noche. Exhorta luego a la iglesia para que, en vista de estas cosas, se mantenga despierta, vele y sea sobria. Entre las exhortaciones que siguen están las palabras que hemos citado: “No apaguéis al Espíritu,” etc. Algunos pueden pensar que estos tres versículos están completamente desprendidos de cualquier otro en cuanto al sentido; pero tienen una relación natural en el orden en que se presentan. La persona que apague el Espíritu se verá inducida a despreciar las profecías, que son fruto legítimo del Espíritu. “Derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas.” (Joel 2:28.) La expresión: “Examinadlo todo,” se limita al tema del discurso: las profecías, y debemos probar los espíritus por los medios que Dios nos ha dado en su Palabra. Los engaños espirituales y las falsas profecías abundan actualmente; e indudablemente este pasaje tiene una aplicación especial hoy. Pero notemos 143 que el apóstol no dice: Rechazadlo todo; sino: Probadlo todo; retened lo bueno.

“Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días. Y daré prodigios en el cielo, y en la tierra, sangre, y fuego, y columnas de humo. El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y espantoso de Jehová. Y todo aquel que invocaré el nombre de Jehová será salvo; porque en el monte de Sion y en Jerusalén habrá salvación, como ha dicho Jehová, y entre el remanente al cual él habrá llamado.” (Joel 2:28-32.)

Esta profecía de Joel, que habla del derramamiento del Espíritu Santo en los postreros días, no se cumplió del todo al comenzar la economía evangélica. Esto es evidente por la mención de los prodigios en el cielo y en la tierra, que se nota en el pasaje, y que debían ser los precursores del “día grande y espantoso de Jehová.” Aunque hemos tenido las señales, ese día terrible es todavía futuro. Puede llamarse postreros días a toda la economía evangélica, pero es absurdo decir que los potreros días abarcan los 1800 años pasados. Llegan hasta el día del Señor y nos llevan hasta la liberación del residuo del pueblo de Dios: “Porque en el monte de Sion y en Jerusalén habrá salvación, como ha dicho Jehová, y entre él remanente al cual él habrá llamado.”

Este residuo, existente en tiempo de las señales y los prodigios que anuncian el día grande y terrible de Jehová, es sin duda el residuo de la simiente de la mujer que se menciona en Apocalipsis 12:17: la 144 última generación de la iglesia en la tierra. “Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo.”

El resto o residuo de la iglesia evangélica ha de tener los dones. Se le hace la guerra porque guarda los mandamientos de Dios y tiene el testimonio de Jesucristo. (Apoc. 12:17.) En Apocalipsis 19:10 se define el testimonio de Jesús como el espíritu de profecía. Dijo el ángel; “Yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos que retienen el testimonio de Jesús.” En Apocalipsis 22:9, repite más o menos lo mismo como sigue: “Soy consiervo tuyo,” y “de tus hermanos los profetas.” Comparando un pasaje con otro notamos la fuerza de la expresión: “El testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía. ” Pero el testimonio de Jesús incluye todos los dones de aquel Espíritu. Dice Pablo:”Gracias doy a mi Dios siempre por vosotros, por la gracia de Dios que os fue dada en Cristo Jesús; porque en todas las cosas fuisteis enriquecidos en él, en toda palabra y en toda ciencia; así como el testimonió acerca de Cristo ha sido confirmado en vosotros, de tal manera que nada os falta en ningún don, esperando la manifestación de nuestro Señor Jesucristo.” (1 Cor. 1:4-7.) El testimonio de Cristo fue confirmado en la iglesia de Corinto; y ¿cuál fue el resultado? En cuanto a los dones nadie le llevaba la delantera, ¿No estamos, pues, justificados al concluir que cuando el remanente o residuo esté del todo confirmado en el testimonio de Jesús, nadie le llevará la delantera en cuanto a los dones, mientras aguarda la venida de nuestro Señor Jesucristo?

R. F. Cottrell. 

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