a un mundo que perece...

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Grupos independientes o cuerpo de Cristo?

EW dijo: “Dios tiene una iglesia. No es la gran catedral, ni tam­poco es la religión nacional, tampoco las diversas de­nominaciones; es el pueblo que ama a Dios y guarda sus mandamientos… Donde Cristo está, aun entre los pocos humildes, está la ‘iglesia de Cristo, porque sólo la presencia del Alto y Sublime, que habita la eterni­dad, puede constituir una iglesia” (Upward Look, pág. 315)

 

EW afirma que la iglesia de Dios no es una entera denominacion, y que basta con tener el nombre apuntado en el registro de aquella iglesia. NO. Sino que LA IGLESIA DE DIOS SON LAS PERSONAS OBEDIENTES A DIOS.

Cristo hizo una iglesia en 1844 y luego los pioneros han hecho otra organizacion legal en 1863. Y ellos han afirmado que la primera organizacion, la espiritual hecha en 1844, era la iglesia de Dios no la del 1863. Esto se puede leer aqui: http://elultimoclamor.org/wp-content/uploads/2016/03/organizacion-1863-RESERCH-solo.pdf

La organizacion legal hoy en dia se ha apoderado de la espiritual, lo que es justamente al reves de como deberia de ser. La organizacion legal está dirijida por jesuitas y está manipulando a la espiritual, está cambiando los pilares de nuestra fe.

Si estamos nombrando a la denominacion adventista o la organizacion adventista de hoy con el titulo de IGLESIA ADVENTISTA, cometemos un grave error. EW nos dijo que NINGUNA denominacion no es la iglesia de Dios y que SOLO LA PRESENCIA DE CRISTO PUEDE FORMAR UNA IGLESIA. Y hace mas de 100 años que Elena de White nos dijo que LA PRESENCIA DE DIOS YA NO ESTA EN LA ORGANIZACION ADVENTISTA. Ademas Elena White nos dijo que vio en vision que LOS ADVENTISTAS NOMINALES, perseguirán al remanente despues del decreto dominical. Nominal significa: de nombre, los que tienen el nombre (pero no el caracter y la verdad y la fe adventista) y HOY ES MUY EVIDENTE QUE LA ORGANIZACION ADVENTISTA HA LLEGADO A SER LOS ADVENTISTAS NOMINALES.

Quien es la verdadera Iglesia Adventista? “No es la gran catedral, ni tam­poco es la religión nacional, tampoco las diversas de­nominaciones; es el pueblo que ama a Dios y guarda sus mandamientos.” Los que mantinen viva la fe adventista del septimo dia, aunque en sus casas, o desfraternizados por predicar la verdad. Estos forman la iglesia Adventista verdadera. La Iglesia no es un templo. Cristo nos dijo que los verdaderos adoradores, van a adorar NO EN UN TEMPLO o en un lugar especifico, SINO EN ESPIRITÚ Y EN VERDAD. Claro que esta Iglesia Adventista verdadera, así esparcida como está, tiene que permanecer organizada, pero no bajo el poder monarquico de los jesuitas, sino con la organizacion biblica: ancianos, diaconos, maestros, predicadores (1 Cor 12.27,28 etc) Quien tiene que organizarla? Los lidere apostatas de la IASD? NO, sino CADA GRUPO DE ADORADORES, cada congregacion se organiza a ella misma, ellos establecen sus ancianos, sus diaconos etc bajo la direccion del Espiritu Santo. Ellos tiene que permanecer unidos con Cristo en Su verdad. Y si todos estos grupos estan unidos con Cristo, entonces Cristo los ve a todos unidos, como un solo cuerpo que adora en el Lugar Santisimo, aunque aparentemente están esparcidos e isolados unos de otros en la tierra…

Maranata!

[:es]¿Organización bíblica o mundana?[:ro]¿Organizatie biblica sau lumeasca?[:]

[:es]Más abajo veremos un fragmento de las discuciones que han tenido lugar previo a la Organización civil de la IASD, en 1863…

Cada uno podrá leer que la Organización civil no es la Iglesia, y uno puede ser miembro de la Iglesia y no de la Organización civil. Porque la Organización civil fue “necesaria” para proteger los bienes materiales de la Iglesia, aunque, veremos, que la conclusión justa es que cada grupo de reunión tiene que poseer su templo, los que construyen son los propietarios.

 

[:ro]Mai jos putem citi un fragment din discutiile ce au avut los intre pionieri in vederea unei Organitatii civile, in 1863…

Fiecare va putea citi ca Organizatia legala nu este Biserica, si ca unul poate apartine Bisericii si nu si Organizatiei legale. Organitazia legala a fost necesara pentru a “proteja” bunurile materiale ale Bisericii. Insa vom vedea ca dreapta concluzie a pionierilor a fost ca proprietarii de drept ai unui templu trebuie sa fie comunitatea ce l-a construit si ca o Asociatie nu poate sa fie proprietara tuturor templelor…

[:]

FUNDAMENTOS DE NUESTRA FE

“LOS HITOS ANTIGUOS” o

“FUNDAMENTOS DE NUESTRA FE”

(que no se pueden anular,

solo se puede edificar encima de estos)

de la A.S.D.

LA VERDAD PRESENTE – EL MENSAJE DE SALVACION

“El tiempo transcurrido en 1844 fue un período de grandes eventos, que abrió ante nuestros ojos asombrados LA PURIFICACION DEL SANTUARIO que se llevaba a cabo en el cielo, y tuvo una decidida relación con el pueblo Dios sobre la tierra; [también con] LOS MENSAJES DEL PRIMERO, SEGUNDO, Y TERCER ANGEL, y desplegó el estandarte en el cual estaba inscrito: “Los mandamientos de Dios y la fe de Jesús”. Uno de los hitos de este mensaje fue EL TEMPLO DE DIOS, visto en el cielo por su pueblo amante de la verdad, y el arca que contenía la ley de Dios. LA LUZ DEL DIA DE REPOSO DEL CUARTO MANDAMIENTO resplandeció con sus fuertes rayos en el camino de los transgresores de la ley divina. LA NO INMORTALIDAD DE LOS MALVADOS es un antiguo hito. No puedo recordar nada más que pueda colocarse bajo el título de los antiguos hitos. Todo este movimiento acerca de cambiar los hitos es pura imaginación” Counsels for Writer and Editors (El Otro Poder) 30-31 (1889); EUD 45, 46. (ver Prov. 9:1).

HITOS ANTIGUOS

Uno de los caballitos de batalla de los antitrinitarios es afirmar que la posición de los pioneros en contra de la doctrina de la trinidad formaba parte de los hitos o pilares doctrinales de la Iglesia Adventista.

Generalmente, se valen de esta clase de citas para afirmar que el antitrinitarismo era uno de los pilares doctrinales que los pioneros habían establecido durante los primeros 50 años y que no debían ser cambiados:

  “Nadie intente derribar los fundamentos de nuestra fe, que fueron colocados en el principio de nuestra obra por el estudio de la Palabra acompañado de oración y por las revelaciones. Sobre este fundamento hemos edificado durante los cincuenta años que han transcurrido” (Testimonios para la iglesia, t. 8. p. 311).

No obstante, cuando Elena de White detalla cuáles son los hitos o pilares doctrinales, no incluye para nada el antitrinitarismo:

  “El año 1844 fue un período de grandes acontecimientos y abrió ante nuestros asombrados ojos la purificación del santuario, hecho que sucede en el cielo y que tiene una decidida relación con el pueblo de Dios sobre la tierra.  [También] los tres mensajes angélicos presentan el estandarte sobre el que está escrito: ‘Los mandamientos de Dios y la fe de Jesús’. Uno de los hijos de este mensaje es el templo de Dios -que su pueblo, amante de la verdad, vio en el cielo- y el arca que contiene su Ley. La luz del sábado del cuarto mandamiento brilló con fuertes rayos en el sendero de los transgresores de la Ley de Dios. Que los malvados no tengan acceso a la inmortalidad es uno de los hitos antiguos. No puedo recordar otra cosa que sea considerada como hito antiguo. Todo este movimiento acerca de cambiar los hitos es pura imaginación(El otro poder, 30, 31).

¿Y qué con respecto a esta cita?:

   “Quienes procuran mover los antiguos pilares, no están afirmando las cosas; no recuerdan lo que han recibido y oído. Quienes tratan de introducir teorías que mueven las columnas de nuestra fe con respecto al santuario, la personalidad de Cristo o de Dios, están trabajando como ciegos.  Procuran introducir incertidumbre y dejar al pueblo de Dios sin ancla, a la deriva” (Manuscript Releases, 760, 9.5).

Los antitrinitarios afirman que, al referirse a las “columnas de nuestra fe con respecto […] a la personalidad de Cristo y de Dios”, Elena de White estaba haciendo referencia al antitrinitarismo. Sin embargo, en esa misma carta, ella explica que, en realidad, está atacando la posición unitaria de A. F. Ballenger, que negaba la distinción entre el Padre y el Hijo:

  “Juan, el discípulo amado, da testimonio: ‘En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres’ (Juan 1:1-4, 14-16; 3:34-36 ). En estas Escrituras, se habla de Dios y de Cristo como dos personalidades distintas, en las que cada uno actúa en su propia individualidad” (Manuscript Releases, 760, 18.1, 2).

¿Cuáles eran, en realidad, los hitos o pilares doctrinales acerca de la Deidad? Hablando de la falsa opinión panteísta de Kellogg, Elena de White dijo que, quienes la recibieron, estaban “dando oídos a espíritus seductores y a doctrinas de demonios, apartándose de la fe que habían tenido por sagrada en los pasados 50 años” (Special Testimonies, Series B, N° 7, pp. 61-63). En esa misma carta, Elena de White define lo que entiende como la verdad acerca de la Deidad:

“El Padre es toda la plenitud de la Divinidad corporalmente, y es invisible para los ojos mortales. El Hijo es toda la plenitud de la Divinidad manifestada. […] El Consolador que Cristo prometió enviar después de ascender al cielo es el Espíritu en toda la plenitud de la Divinidad […] Son tres las personas vivientes del trío celestial; en el nombre de estos tres grandes poderes: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo […]” (Special Testimonies, Series B, N° 7, pp. 61-63).

Así, el antitrinitarismo no solo ni aparece entre los pilares doctrinales, sino que Elena de White afirma claramente su creencia en una Deidad en tres personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo en el contexto de “la fe que que habían tenido por sagrada en los pasados 50 años”.

Los Siete Hitos Antiguos Reales

EL MENSAJE DEL PRIMER ANGEL

“Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo, diciendo a gran voz: Temed a Dios y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.” Apocalipsis 14:6-7.

 

Un mensaje de advertencia para el mundo: Temer a Dios, adorar solamente a nuestro Creador y darle gloria al reflejar su carácter, porque la hora del juicio investigador (primero para los muertos y después para los vivos) ha llegado, y proclamar el Evangelio Eterno que abarca el plan de redención y salvación de todo pecado por  medio de Jesucristo, el único Mediador entre Dios y el hombre, habiendo obtenido ese lugar por haber logrado una vida totalmente victoriosa sobre el pecado en una carne semejante a la nuestra en todo (debilidades e inclinaciones heredadas), pero sin pecado (Heb. 2: 17, 4: 15; 2 Jn. 7; DTG 32: 3 úp.).

(Para ampliar su estudio lea: Génesis 1:1; Exodo 20:3-6; 1 Reyes 8:60; Salmos 19:9; Proverbios 2:5, 3:19; Eclesiastés 12:13; Mateo 5:6, 28:19; Juan 1:3, 14:6, 17:3; Hechos 1:8, 14:15, 17:24-25; 1 Corintios 10:31; 1 Timoteo 2:5).

EL MENSAJE DEL SEGUNDO ANGEL

“Otro ángel le siguió diciendo: Ha caído, ha caído Babilonia, la gran ciudad, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación.” Apocalipsis 14:8.

 

Babilonia caída representa la caída moral de todas las Iglesias Protestantes en 1844, porque rechazaron la luz de la verdad que les fue enviada del cielo en la proclamación del Mensaje del Primer Angel.  Este mensaje aún está vigente y llama a todos los Cristianos a separarse de sus iglesias caídas.

(Para ampliar su estudio lea: Isaías 28:7, 48:17-20; Jeremías 50:6, 51:6, 8, 51:44-45; Ezequiel 21:3-4; Zacarías 2:6-7; Mateo 24:15-16; Marcos 13:14; Lucas 21:20-21; Hechos 15:14; Apocalipsis 11:8, 16:19, 17:18, 18:1-5).

EL SANTUARIO CELESTIAL, EL ARCA,

Y LA INMUTABLE LEY DE DIOS

“Y harán un santuario para mí, y habitaré en medio de ellos.  Conforme a todo lo que yo te muestre, el diseño del tabernáculo y el diseño de todos sus utensilios, así lo haréis.” Exodo 25:8-9.

“Y el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en el templo.  Y hubo relámpagos, voces, truenos, un terremoto y grande granizo.” Apocalipsis 11:19.

“El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre.  Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala.”  Eclesiastés 12:13-14.

 

Hay un templo en el cielo del cual el santuario terrenal era un modelo.  Este santuario celestial está conformado por dos departamentos;  el primero es el lugar santo, el segundo es el lugar santísimo.  En el segundo departamento se encuentra el arca de Dios conteniendo su inmutable ley, grabada perpetuamente en los diez mandamientos que son, un trasunto de su carácter.  Los principios divinos de Dios y sus requerimientos morales, son obligatorios para todos los hombres en todas las edades, y constituyen las bases de su pacto con su pueblo y la norma de su carácter en el juicio final.

(Para ampliar su estudio lea: Números 14:18; Proverbios 28:13; Jeremías 32:19; Ezequiel 18:30, 33:20, 34:17, 20; Daniel 7:9-10; Mateo 22:1-14; Romanos 14:12; 2 Corintios 5:10; todo el libro de Hebreos; Santiago 4:12; 1 Pedro 4:5; Judas 14-15; Apocalipsis 5:1-9, 11:18).

EL MINISTERIO DE CRISTO EN LA PURIFICACION DEL SANTUARIO CELESTIAL

“Y él dijo: Hasta dos mil trescientas tardes y mañanas; luego el santuario será purificado.” Daniel 8:14.

“…Día por año, día por año te lo he dado.” Ezequiel 4:6.

 

El ministerio de Cristo en el primer departamento (lugar santo), comenzó después de su ascensión y continuó hasta el 22 de Octubre de 1844, al fin de los 2300 días/años cuando El entró en el segundo departamento (lugar santísimo) para empezar su obra final de mediación, de intercesión, de expiación y el juicio investigador para purificar el santuario celestial como nuestro Sumo Sacerdote.

(Para ampliar su estudio lea: Levítico 16, 23:27-32; Números 14:34, 26:33; Hebreos 6:19-20, 9:3, 7, 11-15, 12:24).

EL SANTO SABADO

“Acuérdate del día Sábado para santificarlo.  Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es Sábado para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas.  Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día;  por tanto, Jehová bendijo el día Sábado y lo santificó.” Exodo 20:8-11.

 

Dios mismo, después de seis días de obra creadora, bendijo, santificó y apartó el séptimo día como su Santo Sábado (Génesis 2:2-3).  Este cuarto mandamiento de la santa ley escrita por Dios, demanda que todos sus verdaderos seguidores dediquen el séptimo día de cada semana, empezando a la puesta del sol del Viernes hasta la puesta del sol del Sábado (Nehemías 13:19; Levítico 23:32), para la adoración de Dios como su Creador.  Así que, este es un día sagrado para descansar, que requiere la abstinencia de toda labor innecesaria y trabajo secular, y el cumplimiento de los deberes sagrados y religiosos.  Este mandamiento del Sábado contiene el sello oficial de Dios que incluye Su nombre – “Jehová tu Dios”; Su posición oficial – “Creador”; Su dominio – “los cielos y la tierra”.  Por lo tanto, el séptimo día Sábado es el sello del poder creador y santificador de Dios, ejercido a través del Espíritu Santo en la vida  de su pueblo obediente.

(Para ampliar su estudio lea: Génesis 1:5, 8, 13, 19, 23, 31, 2:2-3; Nehemías 13:19; Isaías 8:16, 58:12-14; Ezequiel 20:12; Daniel 7:25; Mateo 5:17-19; Marcos 1:32, 2:27-28; Lucas 23:54-56, 24:1; Efesios 4:30; Hebreos 4:4-10; Santiago 2:10-11; Apocalipsis 12:17, 14:12).

EL MENSAJE DEL TERCER ANGEL

     “Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero; y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos.  Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre.” Apocalipsis 14:9-12.

“Después de esto vi a otro ángel descender del cielo con gran poder; y la tierra fue alumbrada con su gloria.  Y clamó con voz potente, diciendo: Ha caído, ha caído la gran Babilonia, y se ha hecho habitación de demonios y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible….Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas; porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades.” Apocalipsis 18:1-5.

 

Una solemne invitación es dada a cada pecador que sinceramente se arrepiente y acepta por fe la justicia de Cristo, que es imputada a través de la justificación e impartida por medio de la santificación, que les habilita para guardar todos los mandamientos de Dios, venciendo todo pecado a través de su gracia y poder, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.  Esta también advierte a toda la humanidad en contra de adorar a la bestia (El Catolicismo Romano), o su imagen (El Protestantismo Apóstata), o recibir la marca del Catolicismo (que es someterse a la adoración del Domingo), para que no reciban la ira de Dios que será vaciada en las siete últimas plagas.  También advierte a todo el pueblo de Dios, para que voluntariamente se separe de toda iglesia de Babilonia, ramera, impura, y apóstata, – Incluye a: los Testigos de Jehovah, a los Mormones, a la iglesia de Dios del Séptimo Día, Adventistas de los Movimientos de Reforma (falsas reformas), los Adventistas del Séptimo Día, Grupos Independientes sin La Verdad Presente, Iglesia del Santuario, La Vara del Pastor, Grupos de Celebración de las Fiestas Judías, La Nueva Era, etc, etc. – o serán partícipes de sus pecados y recibirán sus plagas.

(Para ampliar su estudio lea: Génesis 19:24; Exodo 20:6; Deuteronomio 32:39; 1 Samuel 2:6; Salmos 92:7; Isaías 52:11; Ezequiel 22:31; Daniel 3:5-29; Lucas 17:29; Hechos 2:27; 1 Corintios 6:15-16, 19-20; 2 Corintios 6:14-18; Santiago 4:12; 2 Pedro 3:10; Judas 7; Apocalipsis 12:17, 13:1-18, 14:11-12, 15:2, 16:2, 19:10, 20:10, 14-15).

LA NO INMORTALIDAD DE  LOS MALVADOS

(El estado de los muertos)

     “Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido.  También su amor y su odio y su envidia fenecieron ya; y nunca más tendrán parte en todo lo que se hace debajo del sol…adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría, en la tumba a donde vayáis.” Eclesiastés 9:5-6, 10.

 

La muerte es un estado de silencio, inactividad y total inconsciencia, en la Biblia es referida como “sueño”.  Es por ello, que las Escrituras claramente confirman que todas las apariciones de aquellos que han muerto, incluyendo la Virgen María, son espíritus de demonios obrando milagros para  engañar, si fuere posible, al pueblo de Dios (vea Apocalipsis 16:14).  El juicio investigador determina si los muertos despertarán cuando Cristo venga por segunda vez, levantados en la primera resurrección para heredar la vida eterna, o si permanecerán en la tumba, hasta la segunda resurrección para ser consumidos en el lago de fuego que es la segunda muerte.

(Para ampliar su estudio lea: Job 14:21; Eclesiastés 3:20; Isaías 26:14; Ezequiel 18:4; Mateo 22:30; Juan 11:24-25; Hechos 2:29, 34, 15:18, 20; Colosenses 3:4; 1 Corintios 15:22-23; 1 Tesalonisenses 4:15-17; Hebreos 9:24; Apocalipsis 14:13, 20:5, 21:4).

“Así dijo El Eterno: paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos.” Jeremías 6: 16.

¡ESTOS SON LOS HITOS; NO HAY MÁS!

 

“El tiempo transcurrido en 1844 fue un período de grandes eventos, que abrió ante nuestros ojos asombrados la purificación del santuario que se llevaba a cabo en el cielo, y tuvo una decidida relación con el pueblo Dios sobre la tierra; [también con] los mensajes del primero y segundo ángeles y con el tercero, y desplegó el  estandarte en el cual estaba inscrito: “Los mandamientos de Dios y la fe de Jesús”.  Uno de los hitos de este mensaje fue el templo de Dios, visto en el cielo por su pueblo amante de la verdad, y el arca que contenía la ley de Dios.  La luz del día de reposo del cuarto mandamiento resplandeció con sus fuertes rayos en el camino de los transgresores de la ley divinaLa no inmortalidad de los malvados es un antiguo hito.  No puedo recordar nada más que pueda colocarse bajo el título de los antiguos hitos.” CW 30-31 (1889).

 

“Otro error peligroso es el de la doctrina que niega la divinidad de Cristo,… Esta teoría encuentra aceptación entre muchos que profesan creer en la Biblia; y sin embargo contradice las declaraciones más positivas de nuestro Salvador respecto a sus relaciones con el Padre, a su divino carácter y a su preexistencia. Esta teoría no puede ser sostenida sino violentando el sentido de las Sagradas Escrituras del modo más incalificable. No sólo rebaja nuestro concepto de la obra de redención, sino que también socava la fe en la Biblia como revelación de Dios. Al par que esto hace tanto más peligrosa dicha teoría la hace también más difícil de combatir. Si los hombres rechazan el testimonio que dan las Escrituras inspiradas acerca de la divinidad de Cristo, inútil es querer argumentar con ellos al respecto, pues ningún argumento, por convincente que fuese, podría hacer mella en ellos, “El hombre natural no recibe las cosas del Espíritu de Dios; porque le son insensatez; ni las puede conocer, por cuánto se disciernen espiritualmente.” (1 Corintios 2: 14, V.M.) Ninguna persona que haya aceptado este error, puede tener justo concepto del carácter o de, la misión de Cristo, ni del gran plan de Dios para la redención del hombre.” El Conflicto De Los Siglos 578-579                

 

“Muchos saben tan poco acerca de su Biblia que están inseguros en la fe. Quitan los hitos antiguos, y los engaños y los vientos de doctrinas los llevan de aquí para allá. La falsamente llamada ciencia está minando los fundamentos de los principios cristianos; y aquellos que una vez estuvieron en la fe, se apartan de las doctrinas  básicas de la Biblia y se divorcian de Dios, mientras siguen pretendiendo ser sus hijos.”  Review and Herald, del 29 de diciembre de 1896.

 

“Debemos ser decididos en este asunto, pues no son correctos los puntos que él trata de probar mediante las Escrituras.  No prueban que la experiencia pasada del pueblo de Dios fue un engaño.  Tuvimos la verdad; fuimos dirigidos por los ángeles de Dios.  La presentación del tema del santuario se dio bajo la dirección del Espíritu Santo.  Los que no participaron en la gestación de nuestra fe serán elocuentes si guardan silencio.  Dios nunca se contradice.  Las pruebas bíblicas están mal aplicadas si se las fuerza para testificar de lo que no es verdadero.  Se levantarán otro y otro más y presentarán lo que pretendan que es gran luz y expondrán sus opiniones.  Pero nos mantenemos fieles a los hitos antiguos” (Mensajes Selectos, tomo 1, págs. 188 -190).

 

“Nuestra fe con referencia al mensaje del primero, el segundo y el tercer ángeles era correcta.  Los grandes hitos por los cuales hemos pasado son inconmovibles.  Aun cuando las huestes del infierno intenten derribarlos de sus fundamentos, y triunfar en el pensamiento de que han tenido éxito, no alcanzarán su objetivo.  Estos pilares de la verdad permanecen tan incólumes como las montañas eternas, sin ser conmovidos por todos los esfuerzos de los hombres combinados con los de Satanás y su hueste.  Podemos aprender mucho, y debemos estar constantemente escudriñando las Escrituras para ver si estas cosas son así.  El pueblo de Dios ha de tener ahora sus ojos fijos en el santuario celestial, donde se está realizando el servicio final de nuestro gran Sumo Sacerdote en la obra del juicio, donde él está intercediendo por su pueblo” (El Evangelismo, pág. 166).

 

“En el futuro surgirán engaños de toda clase, y necesitaremos tierra firme para nuestros pies.  Necesitamos sólidas columnas para el edificioNi un alfiler ha de quitarse de lo que el Señor ha establecido.  El enemigo introducirá falsas teorías, como la doctrina de que no existe santuario.  Este es uno de los puntos en que algunos se apartarán de la fe.

Habrá sueños falsos y visiones espurias, que tendrán una parte de verdad, pero que alejarán de la fe original.  El Señor ha dado una regla clara detectarlos: “¡A la ley y al testimonio!  Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido”” (Isa. 8: 20). Maranata Pág. 357

 

“Mi alma se entristece mucho al ver cuán rápidamente algunos que han tenido la luz y la verdad aceptan los engaños de Satanás y son hechizados por una santidad espuria.  Cuando los hombres se apartan de los hitos que el Señor ha establecido para que podamos comprender nuestra posición, tal como está señalada en la profecía, marchan con rumbo desconocido” (Manuscrito, 148).

 

Se levantarán hombres y mujeres, profesando tener alguna nueva luz o alguna nueva revelación que tenderá a conmover la fe en los antiguos hitos. Sus doctrinas no soportarán la prueba de la Palabra de Dios, pero habrá almas que serán engañadas.  Harán circular falsos informes, y algunos serán prendidos en esta trampa… No podemos ejercer demasiado cuidado contra toda forma de error, porque Satanás está tratando constantemente de apartar a los hombres de la verdad.” 2JT 105, 107 (1885).

 

ESTA ES LA DOCTRINA CATÓLICA

Credo De Nicea

Y en un solo Señor Jesucristo, Hijo Unigénito de Dios,   Engendrado del Padre antes de todos los siglos, Dios de Dios, Luz de Luz, verdadero Dios de Dios verdadero, Engendrado, no hecho, consubstancial con el Padre; (Credo Niceno 325 dC)

Atanasio

“Es pues fe recta que creamos y confesemos que nuestro Señor Jesucristo, el Hijo de Dios, es Dios y Hombre. Es Dios, de la sustancia del Padre, engendrado antes de los siglos, y es hombre, de la sustancia de la madre, nacido en el tiempo.” (Credo de Atanasio  290-373 d.C)

Tertuliano

“Nosotros afirmamos, por lo tanto, que el nombre de Dios siempre existió con Él mismo, pero no eternamente el de Señor. Porque la condición de uno no es la misma que la del otro. Dios es la designación de la sustancia misma, esto es: de la Divinidad; pero el Señor, no lo es de la sustancia, sino del poder. Yo sostengo que la sustancia existió siempre con su propio nombre, el cual es Dios; el título Señor fue después añadido, como indicación de algo acrecentado. Desde el momento que las cosas empiezan a existir, sobre el cual el poder de un Señor fue el acto, Dios a través de la accesión de tal poder, llegó a ser Señor y recibió el nombre de ahí. Porque Dios es de la misma manera un Padre y también un Juez; pero no siempre fue Padre y Juez, simplemente por haber sido siempre Dios. Porque él no pudo haber sido Padre previo al Hijo ni un Juez antes del pecado. Hubo sin embargo, un tiempo cuando ni el pecado existió con Él, ni el Hijo; el primero lo constituye de Señor a Juez y el último un Padre. De esta manera no fue Señor previo a esas cosas de las cuales Él fue Señor. Pero Él llegó a ser Señor únicamente en un tiempo futuro: solo como Él llegó a ser Padre por causa del Hijo y Juez por el pecado, entonces también llegó a ser Señor a través de las cosas que él hizo. ” (Adversus Hermogenem III)

Orígenes

“Seguidamente, que el Mesías Jesús, el mismo que ha venido, nació del Padre antes que toda criatura. Él, que había colaborado con el Padre en la creación del universo.” (Orígenes libro 1  de los principios, párrafo 4)

Hilario de Poitiers

Propuso también su propia síntesis, teniendo en cuenta los errores sabelianos y arrianos. Él afirmaba la unidad de la naturaleza divina así como la distinción personal del Padre y del Hijo. Lo que los hace diferentes es la relación de origen, pues el Padre ha engendrado al Hijo sin disminución de su ser, y el Hijo recibe en sí todo del Padre, siendo totalmente igual a Él. (0r. 40,41: PG 36,417).

Agustín

Precisa que cada una de las personas posee la naturaleza divina en una forma particular y por eso es correcto atribuirle a cada una de ellas en su acción “ad extra” el papel que le es propio según su origen. El Padre es Padre porque engendra, el Hijo porque es engendrado, y el Espíritu Santo porque es donado, y aunque no es lo mismo ser Padre que Hijo, la sustancia es la misma, pues estos nombres pertenecen al orden de la relación, no al de la sustancia. (Cc. de Florencia 1442: DS 1331)

BENEDICTO XVI

Miércoles 7 de septiembre de 2005

 Luego, se proclama a Cristo “primogénito (engendrado antes) de toda criatura” (v. 15). Cristo precede a toda la creación (cf. v. 17), al haber sido engendrado desde la eternidad: por eso “por él y para él fueron creadas todas las cosas” (v. 16). También en la antigua tradición judía se afirmaba que “todo el mundo ha sido creado con vistas al Mesías” (Sanhedrin 98 b) Para el apóstol san Pablo, Cristo es el principio de cohesión (“todo se mantiene en él”), el mediador (“por él”) y el destino final hacia el que converge toda la creación. Él es el “primogénito entre muchos hermanos” (Rm 8, 29), es decir, el Hijo por excelencia en la gran familia de los hijos de Dios, en la que nos inserta el bautismo. http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/audiences/2005/documents/hf_ben-xvi_aud_20050907_sp.html

ESTA ES LA DOCTRINA VERDADERA

The Comforter that Christ promised to send after He ascended to heaven, is the Spirit in all the fulness of the Godhead, making manifest the power of divine grace to all who receive and believe in Christ as a personal Saviour. There are three living persons of the heavenly trio; in the name of these three great powers–the Father, the Son, and the Holy Spirit those who receive Christ by living faith are baptized, and these powers will co-operate with the obedient subjects of heaven in their efforts to live the new life in Christ.  {SpTB07 63.2}

 

El Consolador que Cristo prometió enviar después de ascender al cielo, es el Espíritu en toda la plenitud de la Divinidad, poniendo de manifiesto el poder de la gracia divina a todos los que reciben a Cristo y creen en él como un Salvador personal.  Hay tres personas vivientes en el trío celestial; en el nombre de estos tres grandes poderes -el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo- son bautizados los que reciben a Cristo mediante la fe, y esos poderes colaborarán con los súbditos obedientes del cielo en sus esfuerzos por vivir la nueva vida en Cristo. (Special Testimonies, Serie B, Nº 7, págs. 62, 63.  Año 1905).

 

“Innumerables son las doctrinas erróneas y las ideas fantásticas que imperan en el seno de las iglesias de la cristiandad.  Es imposible calcular los resultados deplorables que  acarrea la eliminación de una sola verdad de la Palabra de Dios.  Satanás sabe muy bien que el alma más débil pero que permanece en Jesús puede más que todas las huestes de las tinieblas, y que si se presentase abiertamente se le haría frente y se le resistirla.  Por esto trata de atraer a los soldados de la cruz fuera de su baluarte, mientras que él mismo permanece con sus fuerzas en emboscada, listo para destruir a todos aquellos que se aventuren a entrar en su territorio. Sólo podemos estar seguros cuando confiamos humildemente en Dios, y obedecemos todos sus mandamientos.”  El Conflicto De Los Siglos 579

 

“Se levantarán hombres y mujeres, profesando tener alguna nueva luz o alguna nueva revelación que tenderá a conmover la fe en los antiguos hitos. Sus doctrinas no soportarán la prueba de la Palabra de Dios, pero habrá almas que serán engañadas. Harán circular falsos informes, y algunos serán prendidos en esta trampa… No podemos ejercer demasiado cuidado contra toda forma de error, porque Satanás está tratando constantemente de apartar a los hombres de la verdad.” 2JT 105, 107 (1885).

“Se me mostró la gloria del cielo y los tesoros que esperan a los fieles.  Todo era bello y esplendente.  Los ángeles entonaron una hermosa canción, luego cesaron de cantar y tomando las coronas de sus frentes las depositaban a los pies del amante Jesús y con voces melodiosas cantaban: “Gloria, aleluya”.  Me uní a sus cantos de alabanzas y honor al Cordero, y cada vez que abría los labios para alabarlo me embargaba una inexplicable sensación de la gloria que me rodeaba.  Era un excelente y eterno peso de gloria.  El ángel dijo: “El pequeño remanente que ama a Dios y guarda sus mandamientos y permanece fiel hasta el fin, disfrutará de esta gloria y estará para siempre en la presencia de Jesús y cantará con los santos ángeles”.

Luego mis ojos se apartaron de la gloria y se me hizo contemplar el remanente sobre la tierra.  El ángel les dijo:… “Preparaos, preparaos.  Debéis adquirir una mayor preparación de la que ahora tenéis, porque el día del Señor se acerca con ira y gran enojo para poner la tierra en soledad y raer de ella a los pecadores.  Sacrificad todo a Dios.  Poned todo sobre su altar: el yo, las propiedades y todo lo que tenéis como un sacrificio vivo.  Entrar en la gloria costará la entrega de todo.  Haceos tesoros en el cielo… Debéis ser participantes de los sufrimientos de Cristo aquí si queréis ser participantes de su gloria en el más allá”.

El cielo  resultará muy barato aun si lo obtenemos por medio del sufrimiento.  Debemos negarnos a nosotros mismos á lo largo del camino… y mantener siempre en vista su gloria.

La obra de salvación no es juego de niños, para tomarla cuando se quiere y abandonarla cuando nos plazca.  Lo que ganará la victoria finalmente, será la firme determinación, el esfuerzo incansable.  Es el que persevera hasta el fin el que será salvo.  Son aquellos que pacientemente continúan haciendo el bien quienes tendrán la vida eterna y la recompensa inmortal.” Dios nos cuida 98.


Dios los Bendiga

Fuente: Jair Ochoa

Fabulas adventistas

FÁBULAS Y HECHOS DE LOS ADVENTISTAS DEL SÉPTIMO DÍA

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Introducción

“[Cristo] . . . Pasaba los días socorriendo a las multitudes que se aglomeraban en derredor suyo y revelando los arteros sofismas de los rabinos”

(DMJ:88).

“Ellos, los sacerdotes e instructores del pueblo no estaban acostumbrados a aceptar la Palabra de Dios exactamente tal como es, y tampoco le permitían que fuera su propio intérprete, así que la leían a la luz de sus propias normas y tradiciones. Se habían olvidado por tanto tiempo de estudiar y contemplar la Biblia, que sus páginas eran para ellos un misterio. Con aversión cambiaron la verdad de Dios por las tradiciones de los hombres…” (3MR:432).

“Parece haber un deseo ardiente de levantar algo ficticio y traerlo como nueva luz. Así los hombres tratan de tejer en la red una sarta de mentiras como si fueran verdades importantes. Esta mezcla imaginativa de comida que se está preparando para el rebaño causará inanición espiritual, decadencia y muerte. Cuando aquellos que profesan creer la verdad presente recobren el sentido, cuando ellos acepten la Palabra del Dios viviente tal como es, y no intenten distorsionar las Escrituras, entonces construirán su casa sobre la Roca Eterna, Jesucristo” (Paulson Collection:423).

“Los que trabajan actualmente en la obra de Dios tendrán que hacer frente a pruebas tales como las que Pablo soportó en su obra. Satanás procurará apartar de su fe a los conversos utilizando los mismos métodos engañosos y jactanciosos. Introducirá teorías que no sería prudente analizar. Satanás es un obrero astuto, e introducirá engaños sutiles a fin de oscurecer y confundir la mente y desarraigar las doctrinas de la salvación. Aquellos que no acepten la Palabra de Dios literalmente, caerán en esa trampa. Hoy necesitamos proclamar la verdad con santa intrepidez. La siguiente declaración dada a la iglesia primitiva por el mensajero del Señor, debe ser escuchada por su pueblo en la actualidad: ‘Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciaremos otro Evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema.’ (Gálatas 1:8.)” (Manuscrito 43, 1907).

CAPÍTULO UNO:

“Laodicea Es La Última Iglesia”.

1ª FÁBULA: “Laodicea es la última iglesia, por lo que no será vomitada sino que irá gloriosa al reino sin reserva alguna”.

HECHO: Éste es el clamor de la mayoría de los adventistas y la creencia en la cual fijan todas sus esperanzas y aspiraciones. Pero preguntamos: ¿Pueden darnos un “Así dice el Señor,” o un “Escrito está” para esta idea preconcebida? Disputamos a cualquiera que no existe tal declaración por dos muy buenas razones que a continuación vamos a demostrar.

1.- Laodicea, a pesar de lo que el Comentario Bíblico Adventista pueda decir, no es la última iglesia de Dios [repetimos, no hay ningún apoyo inspirado para este concepto]; y…

2.- Laodicea no es la verdadera iglesia de Dios de los últimos días.

Primero permítame analizar la cuestión de Laodicea, como la séptima y última iglesia. Leemos: “Los mensajes dados a las iglesias de Asia, representan el estado de cosas que existen en las iglesias del mundo religioso de hoy. Los nombres de las iglesias son simbólicos de la iglesia cristiana en los diferentes períodos de la era cristiana; el número de las iglesias, siete, indica totalidad y simboliza el hecho de que los mensajes se extienden hasta el fin del tiempo y están en vigencia hoy; mientras que la reseña utilizada simboliza el estado del profeso pueblo de Dios, el trigo que crece entre la cizaña; la verdad firme en su propia base eterna en contraste con el error.” (MS 81, 1900, pp. 17, 18).

“Deseo enfatizar el hecho de que las iglesias a las cuales se le ordenó a Juan enviar las instrucciones proporcionadas, representan a todas las iglesias en nuestro mundo, y que esta revelación dada por él debe ser estudiada, creída y predicada por la Iglesia Adventista del Séptimo día en la actualidad” (1MR: 372).

“Los nombres de éstas son un símbolo de la iglesia en diferentes períodos de la era cristiana. El número siete indica algo completo, y significa que los mensajes se extienden hasta el fin del tiempo, mientras que los símbolos usados revelan la condición de la iglesia en diferentes períodos de la historia.” (HAp:468).

En completa armonía con las citas anteriores, que los mensajes a las siete iglesias “representan el estado de cosas que existen en el mundo religioso hoy”, en ninguna parte en los escritos del Espíritu de Profecía encontrará que Filadelfia terminó en 1844 y sólo Laodicea existe hoy. Eso es simplemente una invención del editor o de alguna otra persona afiliada a la iglesia adventista, como veremos.

Por el contrario, leemos: “Después de pasado el tiempo de expectativa en 1844, los adventistas seguían creyendo que el Salvador vendría muy pronto; sostuvieron que habían llegado a una crisis importante, y que el trabajo de Cristo como intercesor del hombre delante Dios había cesado… Pero recibieron una luz más clara cuando investigaron la cuestión del santuario. A- hora se vio la aplicación de las palabras que Cristo, en Apocalipsis, dirigió a la iglesia en este mismo momento: ‘Esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre: ‘Conozco tus obras. He abierto ante ti una puerta que nadie puede cerrar.’ Apocalipsis 3:7, 8. Es una referencia directa a la iglesia de Filadelfia.” (Siete Plagas, pág. 268).

Leemos que quince años después de 1844 (en 1859), se dio esta advertencia para la iglesia: “se me mostró que el testimonio a los Laodicenses se aplica al pueblo de Dios en la actualidad…” (1T: 186). Por supuesto, usted se da cuenta que no hubo ni un “Adventista del Séptimo día” hasta el período de 1860- 1863. (Ver Joyas de los testimonios, Vol. 1, pág. 16).

Entonces ¿dónde y qué era la iglesia del período de 1844-1859? La única respuesta sensata, como veremos, es que así como ambas ciudades existieron simultáneamente durante los días de Juan el Revelador, ambas condiciones obviamente ocurrirán en forma simultánea hasta la segunda venida de Cristo. Que Filadelfia continúa hasta la segunda venida es claramente obvio cuando nosotros comparamos la descripción de los 144,000 dada en Apocalipsis 14:1, con la descripción de Filadelfia en Apocalipsis 3:12, y la forma en que Elena G. de White los reúne a ambos en Notas Biográficas de Elena G. De White, pág. 72 donde leemos: “Los 144,000 estaban todos sellados y perfectamente unidos. En sus frentes estaba escrito, Dios, Nueva Jerusalén, y una gloriosa estrella conteniendo el nuevo nombre de Jesús”.

Además, tenemos un ejemplo de la condición de ambas, Laodicea y Filadelfia, descriptas en las siguientes palabras inspiradas.

Primero veremos la condición de Laodicea: “La iglesia tenía defectos, y necesitaba severa reprensión y corrección; y Juan fue inspirado a escribir mensajes de amonestación, reprensión y ruego a los que, habiendo perdido de vista los principios fundamentales del Evangelio, ponían en peligro la esperanza de su salvación. Pero las palabras de reproche que Dios halla necesario enviar se pronuncian siempre con tierno amor, y con la promesa de paz a cada creyente arrepentido. ‘He aquí, yo estoy a la puerta y llamo, dice el Señor, si alguno oyere mi voz y abriere la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo’” (Apocalipsis 3:20).

Inmediatamente después vemos la condición de Filadelfia.

“Y para los que en medio del conflicto mantuviesen su fe en Dios, le fueron confiadas al profeta estas palabras de encomio y promesa: ‘Yo conozco tus obras: he aquí, he dado una puerta abierta delante de ti, la cual ninguno puede cerrar; porque tienes un poco de potencia, y has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre… Porque has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la tentación que ha de venir en todo el mundo, para probar a los que moran en la tierra’. Se amonestó al creyente: ‘Sé vigilante y confirma las otras cosas que están para morir’. ‘He aquí, yo vengo presto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona’ Apocalipsis 3:8, 10, 2, 11.” (HAp:469).

De nuevo leemos: “El mismo ángel que visitó a Sodoma está haciendo resonar la nota de amonestación: ‘Escapa por tu vida’. Los vasos de la ira de Dios no pueden ser derramados ni destruidos los impíos y sus obras, hasta que todo el pueblo de Dios haya sido juzgado, y los casos de los vivos así como los de los muertos estén decididos. Y aun después que los santos han sido sellados con el sello del Dios vivo, sus elegidos pasarán individualmente por pruebas. Vendrán aflicciones personales; pero el horno es estrechamente vigilado por un ojo que no permitirá que el oro sea consumido. La indeleble, marca de Dios está sobre ellos. Dios puede alegar que su propio nombre está escrito allí, El Señor los ha sellado. Su destino está escrito: ‘DIOS, LA NUEVA JERUSALÉN’. Son la propiedad de Dios, su posesión” (TM:446; en inglés 453-454).

Y de nuevo leemos: “Es inminente ‘la hora de la tentación que ha de venir en todo el mundo, para probar a los que moran en la tierra’ (Apocalipsis 3:10). Todos aquellos cuya fe no esté firmemente cimentada en la Palabra de Dios serán engañados y vencidos. La operación de Satanás es ‘con todo el artificio de la injusticia’ a fin de alcanzar dominio sobre los hijos de los hombres; y sus engaños seguirán aumentando. Pero sólo puede lograr sus fines cuando los hombres ceden voluntariamente a sus tentaciones. Los que busquen sinceramente el conocimiento de la verdad, y se esfuercen en purificar sus almas mediante la obediencia, haciendo así lo que pueden en preparación para el conflicto, encontrarán; seguro refugio en el Dios de verdad. ‘Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré’ (Ver. 10), es la promesa del Salvador. Él enviará a todos los ángeles del cielo para proteger a su pueblo antes que permitir que una sola alma que confíe en él sea vencida por Satanás” (CS:616-617).

Es un misterio que la iglesia adventista esté obsesionada con la condición de Laodicea de 1859, cuando el 2 de noviembre de 1886, la advertencia a la iglesia de Sardis era aplicable a la iglesia adventista de ese momento. (Vea 3RH: 11/2/86). Y, en 4RH: 2/25/02, la condición de Éfeso era “aplicable a las iglesias adventistas del séptimo día en su condición presente”. Y esas condiciones (Sardis y Éfeso) son reiteradas como aplicables a “nosotros como pueblo” (MS 18, 1903).

Los 144,000 ¿pertenecerán a Laodicea o a Filadelfia? ¡La mayoría de los Adventistas del Séptimo día creen y enseñan que la condición de Laodicea es un requisito, cuando, en realidad, es una opción! ¡NO ES NECESARIO SER UN LAODICENSE ASÍ COMO NO ES NECESARIO SER UN PECADOR!

¿Fue Elena G. de White alguna vez Laodicense? La verdadera, y última iglesia de Dios sobre esta tierra serán aquellos que “preserven la fe en su pureza” (Testimonies, Vol. 5, pág. 210); aquellos que prestarán “atención al consejo del Testigo verdadero a los laodicenses, exaltarán la norma e impulsarán la rec- ta verdad” (Primeros Escritos, pág. 270); aquellos que saldrán de la apóstata laodicea y se unirán a la iglesia de Filadelfia – ¡El verdadero remanente de la iglesia! Por “aquellos que han obedecido el consejo del Testigo Verdadero que amonesta a los laodicenses” (Primeros Escritos, pág. 261.)

En un artículo publicado en la Revista adventista, en septiembre de 1850, por el Comité de Publicaciones bajo la dirección de James White, él dejó constancia de cual era su posición con respecto a los 144.000 y la verdadera iglesia de los últimos días.

Como usted verá, él escribió: “Ahora tan cierto como que la iglesia de Filadelfia es la verdadera iglesia de los últimos días, es cierto que los 144.000 serán sellados, precisamente antes de la venida del Señor”.

¡Y en ningún lugar hallará que alguna vez Elena G. de White haya anulado esta proclamación, aunque encontrará que fue revocada por la redacción del Comentario bíblico adventista del séptimo día! ¿A quién prefiere usted creer y seguir?…

La inspiración divina nos dice: “Al estado de la Iglesia reprentado por las vírgenes fatuas, también se lo declara como la condición de Laodicea”´(RH: 8/19/1890). A diferencia de esas vírgenes prudentes que escucharon el llamado “¡Salid a recibir- lo!” (Mateo 25:6), quienes siguen al Verdadero Pastor fuera del redil, (Juan 10:1-6); y lo siguen “a él fuera del campamento” (Hebreos 13:13). (Vea Testimonios para los mi- nistros, pág. 125]. Si este es el caso, ¿cómo puede alguien continuar sosteniendo que “Laodicea… va a seguir adelante…” cuando ninguna de las vírgenes fatuas pudo entrar en el reino?

CAPÍTULO DOS:

“No Debemos Separarnos”.

2ª FÁBULA: A menudo se cita erróneamente la declaración que a- parece abajo en negrita, llegando a la conclusión de que no importa cuán profunda sea la apostasía, nosotros no debemos separarnos, por- que los pecadores van a ser “zarandeados” fuera de la iglesia adventista. “Satanás realizará milagros para engañar; exhibirá su poder supremo. Podrá parecer que la iglesia está a punto de caer pero no caerá. Permanecerá, pero los pecadores que haya en Sión serán echados fuera al ser separada la paja del precioso trigo. Será una prueba terrible, pero debe ocurrir. Nadie, excepto los que hayan vencido mediante la sangre del Cordero y la Palabra de su testimonio, se encontrará en- tre los leales y veraces, sin mancha ni contaminación de pecado, sin engaño en su boca. Debemos despojarnos de nuestra justicia propia y ataviarnos con la de Cristo” (Alza Tus Ojos:354).

HECHO: Esta conclusión ignora el hecho de que PRIMERO en el proceso de la cosecha, la cizaña se ata en manojos y se la deja en el campo para ser quemada, y luego al limpiar los rastrojos del trigo éste se separa del tamo. Lo que ignoran o niegan aquellos que se resisten a la verdad tocante a la separación, es que es en la segunda separación, y no en la primera, cuando se separa la paja del trigo. ¿Y qué es lo que zarandea el tamo y lo separa del trigo?

Leemos: “Dios promete… que Él, personalmente se hará cargo del rebaño. Dios nunca quiso que el rebaño esté totalmente dependiente de instrumentos humanos” (5T:80).

Pero los días de purificación de la iglesia se están acelerando rápidamente. Dios tendrá un pueblo puro y verdadero. Y en el poderoso zarandeo que pronto ocurrirá entre nosotros, podremos ver bien la fortaleza de Israel.

“Exactamente cuán pronto ha de comenzar este proceso refinador no puedo decirlo, pero no será diferido por mucho tiempo. Aquel cuyo aventador está en su mano lim- piará su templo de su contaminación moral” (TM: 379).

“Se están aproximando rápidamente los días en los cuales habrá gran perplejidad y confusión. Satanás, vestido de ángel de luz, engañará, si fuese posible, a los escogidos. Habrá entonces muchos dioses y muchos señores. En ese tiempo soplará todo viento de doctrina” (Dios Nos Cuida:358).

“Los que han dado homenaje supremo a la falsa- mente llamada “ciencia” no serán entonces líderes. Los que han confiado en intelecto, genio, o talento no estarán a la cabeza entonces. No siguieron la luz. A los que han sido infieles no se les confiará el rebaño” (5T:80-81).

“En la última obra solemne se ocuparán pocos hombres grandes. Ellos son orgullosos, independientes de Dios, y el Señor no puede usarlos” (Servicio Cristiano Eficaz:63).

“Nosotros estamos viviendo en una época en la que soplará todo viento de doctrina, en la que los que piensan que están firmes pueden caer. Estamos viviendo en un tiempo en el cual Satanás se está es- forzando por implantar semillas de escepticismo e infidelidad en cada mente. Estamos viviendo en un tiempo cuando el error se enseña tan disimulada- mente que la fe de muchos está siendo minada rápidamente” (Lake Union Herald: 10/20/09).

“Soplará todo viento de doctrina. Todo lo que pueda ser sacudido será sacudido y sólo las cosas que no pue- den ser sacudidas permanecerán. Satanás está haciendo los esfuerzos más desesperados para inducir a las almas para que elijan estar bajo su estandarte, y todos los que se rindan a sus engaños emprenderán una guerra contra los siervos del Príncipe Emanuel. La oración y vigilancia deben ser nuestro res- guardo en estos días peligrosos” (Review and Herald, Vol. 2; 11/06/83).

¿Y qué se significa “todo viento de doctrina”? ¿Podemos nosotros reconocer que esto ya ha sucedido y está sucediendo? Leemos: “Dios despertará a sus hijos; si otros medios fracasan, se levantarán herejías entre ellos, que los zarandearán, separando el tamo del trigo” (Testimonies Selects, Vol. 4, pág. 247).

***

Sin embargo, no es sino hasta que uno se separa de su comunión cuando Satanás viene al creyente con más de sus engaños y herejías de todo tipo, como es la aparición del movimiento de Yahvé, el ministerio de la Liberación, el Jubileo, el movimiento de la Vara del Pastor (el cual surge en 1931 y prosigue hasta hoy), el movimiento de la Celebración de las Fiestas Judias, el cual vemos que está causando tanta controversia y división, en este momento, entre aquellos que se han separado de la estructura apóstata. Éste es el verdadero cumplimiento de la siguiente declaración: “Podrá parecer que la iglesia está a punto de caer. Permanecerá, pero los pecadores que haya en Sión serán echados fuera al ser separada la paja del precioso trigo” (Alza Tus Ojos:354). Y aquellos que tienen discernimiento pueden ver que ese proceso continúa alrededor de nosotros.

CAPÍTULO TRES:

“El Trigo y La Cizaña Crecen Juntos Hasta La Ciega”.

3ª FÁBULA: Nosotros no debemos separarnos ahora porque se nos dice que el trigo y la cizaña han de crecer juntos hasta la cosecha, porque ¿acaso no leemos que:

“la cizaña y el trigo han de crecer juntamente hasta la cosecha; y la cosecha es el fin del tiempo de gracia?” (PVGM:50).

HECHO: Así como los Nuevos Teólogos creen que la Expiación se completó en la cruz, así también muchos no tienen en cuenta que la cosecha, como la expiación, es un

PROCESO, y no un EVENTO. “El trigo está siendo juntado, la cizaña está siendo atada en manojos.” El proceso de la cosecha está ocurriendo ahora. ¡Nosotros estamos en el fin del tiempo de gracia que no es lo mismo que el cierre del tiempo de gracia!

Leemos: “Los acontecimientos relacionados con el fin del tiempo de gracia y la preparación para el tiempo de angustia han sido presentados con claridad. Pero hay miles de personas que comprenden estas importantes verdades de modo tan incompleto como si nunca hubiesen sido reveladas. Satanás procura arrebatar toda impresión que podría llevar a los hombres por el camino de la salvación, y el tiempo de angustia no los encontrará listos” (CS:652).

¿Cuáles son algunos de esos eventos? Presentemos los eventos de los últimos días y el problema de sepa- ración en su perspectiva apropiada. Leemos: “Esas mismas cosas que habéis explicado que ocurrían en Indiana, el Señor me ha mostrado que volverían a ocurrir precisamente antes de la terminación del tiempo de gracia. Se manifestará toda clase de cosas extrañas. Habrá vocerío acompañado de tambores, música y danza. El juicio de algunos seres racionales quedará confundido de tal manera que no podrán confiar en él para realizar decisiones correctas. Y a esto consideran como la actuación del Espíritu Santo”… (2MS:41).

Por supuesto esta declaración se refiere a las actividades del culto actual, Celebración, que como muchos han señalado está presente en la iglesia adventista de hoy. Como adventistas nosotros sabemos que inmediatamente después del cierre del tiempo de gracia las plagas empezarán a caer, así que el término “precisamente antes del cierre del tiempo de gracia” puede entenderse correctamente como el tiempo “precisamente antes de que las plagas sean derramadas”.

Leemos: “Vi que Dios tiene hijos sinceros entre los adventistas nominales y las iglesias caídas, y antes que sean derramadas las plagas (hoy, precisamente antes del cierre del tiempo de gracia), los ministros y la gente serán invitados a salir de esas iglesias y recibirán gustosamente la verdad” (PE:261).

Creemos que se está viendo su cumplimiento ahora mismo, y esto también demuestra el cumplimiento actual de la predicción divina que declara: “Muchos ocuparán nuestros púlpitos (adventista) sosteniendo la antorcha de una falsa profecía en sus manos, encendida del fuego de la infernal antorcha satánica. Si se albergan dudas e incredulidad, los fieles ministros serán quitados (desglosados) del pueblo que piensa que sabe tanto” (TM:416). ¡Qué le parece, los ministros infieles adentro, y los fieles afuera, desglosados por aquellos que “no tienen necesidad de ninguna cosa y no conocen que son infelices, miserables, pobres, ciegos y desnudos!” ¡ESTAMOS AL FIN DEL TIEMPO DE GRACIA, AHORA MISMO! ¡El próximo evento después del cierre del tiempo de gracia será la caída de las plagas!

CAPÍTULO CUATRO:

“Debemos Esperar a Que Los Ángeles Hagan La Separación”.

4ª FÁBULA: “Nosotros debemos esperar que el ángel haga la separación, después de todo: “LOS SEGADORES SON LOS ÁNGELES” porque se nos dice: “Dejemos que la cizaña y el trigo crezcan juntos hasta la cosecha. Entonces los ángeles harán la obra de separación” (La Iglesia Remanente:99).

HECHO: Aquellos que están en contra de separarse de la estructura apóstata creen que esta declaración indica que ellos deben esperar a que Dios envíe un ángel literal para hacer la separación. Esto se vuelve realmente incomprensible siendo que ellos también creen que Dios va a limpiar y purificar la iglesia y separar la cizaña del trigo, por ende, nadie debe separarse de ella. ¿Significa esto que “el ángel” va a desglosar o separar de la iglesia apóstata a los impenitentes? ¿En la historia del mundo ha hecho Dios algo semejante? Observemos estas declaraciones inspiradas para determinar la verdad indiscutible.

Leemos: “Vi luego el tercer ángel. Dijo mi ángel acompañante: ‘Su obra es terrible. Su misión es tremenda. Es el ángel que ha de separar el trigo de la cizaña, y sellar o atar el trigo para el granero celestial’. Estas cosas debieran absorber completa- mente la mente y la atención” (PE:118).

“Se me mostró también que el tercer ángel que proclama los mandamientos de Dios y la fe de Jesús, representa a quienes reciben este mensaje y alzan la voz a fin de amonestar al mundo” (1TS:85).

“El ángel que en la profecía se lo representa como proclamando este mensaje, simboliza una clase de hombres fieles que, obedientes al desafío  del Espíritu de Dios y las enseñanzas de su palabra, proclamarán esta advertencia a los habitantes de la tierra. Este mensaje no debía ser asignado a los líderes religiosos del pueblo. El los habían rehusado conservar su conexión con Dios, y habían desechado la luz del Cielo” (4SP:177).

“Nadie oye la voz de estos ángeles, porque son un símbolo para representar al pueblo de Dios que trabaja en armonía con el universo del cielo” (¡Maranata: El Señor viene!, p. 171).

“Hombres y mujeres, iluminados por el Espíritu de Dios, santificados por la verdad, proclaman los tres mensajes en su orden” (Notas Biográficas de Elena G. de White:470).

¿Y qué sobre el proceso de la siega? Leemos: LOS SEGADORES: “Todos los miembros de la iglesia, como segadores en el vasto campo de la siega, deben estar orando y trabajando seria y diligentemente. Jamás deben pensar o hablar de fracaso. Ellos no deben confiar en su habilidad humana, sino totalmente en la influencia divina” (ST: 03/07/92).

“Nosotros no sólo debemos tener en cuenta los campos, debemos segar, y juntar los frutos para vida eterna” (3RH:327).

“Y revelaremos su poder por medio de nosotros, convirtiéndonos en hoces afiladas en el campo de la cosecha” (CBA: 1065).

A continuación hay otras declaraciones más con respecto al trigo y la cizaña, teniendo en mente esta primera cita que dice que aunque es difícil distinguir la diferencia entre las plantitas tiernas, ahora, en el momento de la cosecha la cizaña se diferencia fácilmente del trigo.

“La cizaña era muy parecida al trigo mientras estaba verde; pero cuando el campo se ponía blanco para la siega, las hierbas sin valor no tenían ninguna semejanza con el trigo que se doblaba bajo el peso de sus llenas y maduras espigas. Los pecadores que hacen alarde de piedad se mezclan por un tiempo con los verdaderos seguidores de Cristo, y su apariencia de cristianismo tiene por fin engañar a muchos; pero en la cosecha del mundo no habrá ninguna semejanza entre lo bueno y lo malo. Entonces aquellos que se han unido a la iglesia, pero que no se han unido a Cristo, serán manifestados” (PVGM:52).

“El mundo está confabulado contra la verdad, porque no desea obedecer la verdad. ¿Habría yo, que percibo la verdad, de cerrar mis ojos y mi corazón a su poder salvador, porque el mundo elige la oscuridad en lugar de la luz?” (Exaltad a Jesús: 133).

“Todos revelaremos el carácter de la entidad a la cual estamos ligados. Se está juntando el trigo para el granero celestial. El verdadero pueblo de Dios se está juntado en el alfolí celestial. El verdadero pueblo de Dios se está separando ahora, y la cizaña está siendo atada en manojos para ser quemada. Se tomarán posiciones bien definidas” (M1888:995).

“Cristo requiere fidelidad especial de sus siervos, y nosotros debemos mostrar que no estamos en camaradería con las cosas secretas, ocultas de las ti- nieblas. El trigo no debe sembrarse entre la cizaña” (4RH: 01/10/93).

Los que han buscado una excusa para evitar la cruz de la sepa ración del mundo, serán atrapados por la red junto con el mundo. Se mezclaron con la cizaña por su propia elección. Lo similar atrajo a lo similar a la transgresión. Es una terrible asimilación. Los hombres escogieron hacer causa con el primer rebelde, que tentó a Adán y Eva en el Edén para desobedecer a Dios. La cizaña se multiplica, porque ellos siembran cizaña, y tienen su parte con la raíz de todo pecado: el diablo” (Testimonios para los ministros,pp.237,238).

CAPÍTULO CINCO:

“Si Nos Separamos, Nos Volveremos Átomos Independientes”.

5ª FÁBULA: Separarse de la estructura organizada es volverse un “átomo independiente” porque leemos: “Yo sé que el Señor ama a su iglesia. No ha de ser desorganizada ni desmenuzada en átomos independientes. No hay la menor consistencia en esto; no hay la menor evidencia de que tal cosa vaya a ocurrir jamás. Los que acepten este falso mensaje y traten de contaminar a otros serán engañados y se prepararán para recibir nuevos engaños, y no llegarán a nada” (Iglesia Remanente:98-99).

HECHO: Independiente, ¿de qué?, ¿de la estructura de una apóstata organización  jerárquica?

La inspiración nos dice: “Sin embargo, a pesar de todas las evidencias de que Dios ha estado conduciendo al cuerpo, hay y continuará habiendo quienes, profesando creer en la verdad del sábado, actuarán en forma independiente del cuerpo, y creerán y obrarán como se les antoje. Sus opiniones están confusas. Su dispersión es un testimonio permanente de que Dios no está con ellos” (1JT:169).

Dios está guiando a su pueblo para que salga del mundo con el fin de colocarlo sobre la exaltada plataforma de la verdad eterna, los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. Quiere disciplinar y preparar a sus hijos. No estarán en desacuerdo, creyendo uno una cosa, y teniendo otro una fe y opiniones totalmente opuestas, moviéndose cada uno independientemente del cuerpo. Por la diversidad de los dones y ministerios que él ha puesto en la iglesia, todos pueden llegar a la unidad de la fe” (La Iglesia Remanente:36).

“La independencia y fuerza individuales son las cualidades que se necesitan ahora. El carácter individual no necesita ser sacrificado, sino que debe ser modelado, refinado, elevado” (1Mente, Carácter y Personalidad:275).

Y de nuevo: “Sentimos que, si hemos de lograr algo bueno, debemos pertenecer a alguna organización. Pero Juan el Bautista no trabajó de acuerdo con este plan. Su misión era preparar el camino para el Mesías por medio del mensaje que Dios le había dado; y bajo la dirección del Espíritu Santo, él cumplió con su trabajo asignado sin solicitar ayuda a los sacerdotes ni a los rabinos” (5RH 03/29/98). [Entonces, ¿clasificaría usted a Juan el Bautista como un átomo independiente?].

Encontramos otro indicio en la siguiente declaración: “Trabaja para restringir la libertad religiosa, y para sumir al mundo religioso en una especie de esclavitud. A menos que sean guardadas por el poder de Dios las organizaciones e instituciones trabajarán bajo el dictado de Satanás, para colocar a los hombres bajo el control de los hombres, y el fraude y el engaño tendrán la semejanza del celo por la verdad y por el progreso del reino de Dios. Cualquier cosa que en nuestras prácticas no sea abierta como el día, pertenece a los métodos del príncipe del mal. Sus métodos son practicados aun entre los adventistas del séptimo día, que pretenden tener la verdad avanzada” (TM:372).

No se actúa en forma independiente del cuerpo cuando se deja la estructura apóstata, sino más bien cuando se deja la fe y se abandonan los principios dela verdad que nos hacen el pueblo adventista de Dios, cuando se abandona la elevada plataforma de la verdad eterna, los mandamientos y la fe de Jesús. Eso es actuar en forma independiente. ¿Está la apóstata Corporación de la Iglesia Adventista del Séptimo Día de hoy en pie sobre esa plataforma, o más bien, está actuando independientemente de esa plataforma? ¿Qué muestra la evidencia?

CAPÍTULO SEIS:

“La Iglesia No Es Apóstata, sólo Tiene Apostasía”.

6ª FÁBULA: “La iglesia no está en apostasía, hay apostasía en ella”.

HECHO: Una mirada a nuestra historia denominacional revelará que raramente ha habido un período en la iglesia en el que en su medio haya estado totalmente libre de apostasía.

Sólo mencionaremos unas pocas: la apostasía de McCullagh en Australia, la apostasía de Canright y Oviatts, la apostasía de Kellog, la apostasía de la Carne Santa, etc., etc. Sin embargo, lo que es muy significativo y que debemos tener presente es que durante estas apostasías los líderes seguían manteniendo su fidelidad a los pilares fundamentales de las verdades de nuestra fe, aquellas que distinguieron a la iglesia adventista de todas las otras denominaciones, los líderes todavía se aferraban a la Sagrada Escritura.

Por eso, estamos totalmente convencidos de que Elena G. de White no se separó de la iglesia en sus días y por eso estamos igualmente convencidos de que ella no pertenecería ahora a la estructura corporativa, porque hoy podemos ver claramente el cumplimiento de la “más alarmante” apostasía Omega como fue descripta en Mensajes Selectos, Vol. 1, pág. 233.

Se nos ha advertido: “No podemos apartarnos ahora del fundamento que Dios estableció. No podemos entrar ahora en una nueva organización; porque esto significaría apostatar de la verdad.”(2JT:363).

La mensajera del Señor nos advirtió claramente: El enemigo de las almas [el mismo Satanás] ha procurado introducir la suposición de que había de realizarse una gran reforma entre los adventistas del séptimo día, y que esa reforma consistiría en renunciar a las doctrinas que están en pie como las columnas de nuestra fe [indica un cambio doctrinal traidor hacia la apostasía] y que había de comenzar un proceso de reorganización [la reorganización es una acción corporativa que no se aplica a los individuos]. Si se efectuara esta reforma, ¿qué resultaría? [Así que no habrá ninguna duda en cuanto a cómo reconocer esta apostasía corporativa] Los principios de verdad que Dios en su sabiduría ha dado a la iglesia remanente serían descartados [los mismos principios que nos hacen la iglesia del remanente].

Sería cambiada nuestra religión [se tomarían ahora autoridad para cambiar las creencias fundamentales y doctrinas]. Los principios fundamentales que han sostenido la obra durante los últimos cincuenta años serían considerados como error. [Se dejaría de lado la actitud antipapal, y se adoptaría el Ecumenismo, el Pentecostalismo, el Modernismo, etc.]. Se establecería UNA NUEVA ORGANIZACIÓN [una iglesia diferente con un evangelio diferente, no el que fue establecido y ordenado por Dios]. Se escribirían libros de una nueva orientación [La Venida del Consolador, 27 Creencias Fundamentales, El Manual de La Iglesia,  etc., se rechazaría el Espíritu de Profecía, y se preferiría expositores noadventistas, como también el himnario de tendencia Católica]. Se introduciría un sistema de filosofía intelectual [un “Así dice el Señor”, y un “Escrito está” sería desechado, no valorado ni deseado]. Los fundadores de ese sistema irían a las ciudades y harían una obra maravillosa [clínicas para dejar de fumar, Seminarios de Apocalipsis y para matrimonios, etc]. Por supuesto, se tendría poco en cuenta el sábado [se guarda la letra de la ley, pero no se valora el carácter sagrado. Un énfasis creciente en la participación del domingo] y también al Dios que lo creó [La pureza doctrinal sería rechazada y sería más pertinente “ser” amoroso y llevarse bien. Se perdería la reverencia y la santidad en el culto y la música, etc., sin mencionar los actos abominables que están sucediendo en las escuelas y universidades].

“No se permitiría que nada se interpusiera en el camino del NUEVO MOVIMIENTO. Los dirigentes enseñarían que la virtud es mejor que el vicio, pero HABIENDO PUESTO DE LADO A DIOS [una estructura jerárquica regida por los ministros, pone al hombre en lugar de Dios], resolverían depender del poder humano, que no tiene valor SIN DIOS [los líde- res sostienen que uno no puede dejar de pecar, que, sin la ayuda de Dios, por supuesto no puede]. Su fundamento estaría edificado sobre la arena, y la tormenta y la tempestad barrerían la estructura [cuando venga la tormenta de persecución se deslizará rápidamente a guardar el domingo. Impulsará una “complacencia exterior con las leyes de la tierra en bien de la paz y armonía”; ver Joyas de los testimonios, t. 2, p. 319; ya se está siguiendo esta tendencia, ver 1MS:238-239, y el libro en inglés “Confessions of a Nomad”, de autoría bautista pero publicado por la Pacific Press Publishing Association y la Conferencia General en 1988].

La única parte de esta profecía que espera su cum- plimiento es la última frase de la última oración (lo hemos subrayado.) La apostasía Omega vigente en la iglesia, el NUEVO MOVIMIENTO, la NUEVA OR- GANIZACIÓN de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, no deja ninguna duda de que ésta ha descendido del “fundamento que Dios ha establecido”. No es sólo una iglesia que tiene una gran apostasía y mundanalidad en ella, sino que es una iglesia en apostasía, desprovista de la presencia de Dios. Leemos con respecto a la Iglesia Adventista en estos últimos días lo que sigue: “La Iglesia está en el estado de Laodicea y la PRE- SENCIA DE DIOS no está en su medio.” (Manuscript 156, 1898; Notebook Leaflets, pág. 99).

Siendo este el caso, ¿a QUIÉN le rinden culto las mayorías? ¿A QUIÉN están ellos elevando sus oraciones? ¿Y QUIÉN las está contestando? Por favor, léalo usted mismo en Primeros Escritos, págs. 55, 56.

Concluyendo, observemos las siguientes declaraciones inspiradas que claramente nos definen el problema. “Vi a algunos que no se erguían rígidamente por la verdad presente. Las rodillas les temblaban, y sus pies resbalaban porque no estaban firmemente asentados en la verdad; y mientras estaban así temblando la cubierta del Dios Omnipotente no podía exten- derse sobre ellos. Satanás probaba cada una de sus artes para sujetarlos donde estaban hasta que hubiese pasado el sellamiento, hasta que la cubierta se hubiese corrido sobre el pueblo de Dios, y ellos hubiesen quedado sin refugio que los protegiera de la ira ardiente de Dios en las siete últimas plagas. Dios ha comenzado a correr esta cubierta sobre su pueblo, y ella será extendida sobre todos los que han de tener refugio en el día de la matanza. Dios obrará con poder en favor de su pueblo; y a Satanás también se le permitirá obrar” (PE:44).

“Aquí nosotros vemos que la iglesia [adventista], el santuario del Señor, fue la primera en sentir el golpe de la ira de Dios. Los antepasados, aquellos a quienes Dios había dado gran luz y quienes habían estado en pie como guardianes de los intereses espirituales del pueblo, habían traicionado su esperanza. “Habían asumido la actitud de que no necesitamos esperar milagros ni la señalada manifestación del poder de Dios como en tiempos anteriores. Los tiempos han cambiado. Estas palabras fortalecen su incredulidad, y dicen: El Señor no hará bien ni mal. Es demasiado misericordioso para castigar a su pueblo. Así el clamor de paz y seguridad es dado por hombres que no volverán a elevar la voz como trompeta para mostrar al pueblo de Dios sus transgresiones y a la casa de Jacob sus pecados. Estos perros mudos que no querían ladrar, son los que sienten la justa venganza de un Dios ofendido. Hombres, doncellas y niñitos, todos perecen juntos” (2JT:65-66).

“El ángel pondrá una marca en la frente de todos los que se hayan separado del pecado y de los pecadores, y el ángel destructor lo seguirá, para destruir de raíz a los ancianos y a los jóvenes” (5T:477 español, o 505 inglés).

Aquí nos dice claramente que el ángel no puede poner su marca en cualquiera hasta que primero éste se haya separado del pecado personal, corporativo y de los pecadores.” Luego pasará el ángel destructor para matar a todos: “Hombres, doncellas y niños” pe- recerán juntos (2JT:65-66), a todos los que no se hayan separado porque creen que Dios va a separar la cizaña del trigo, aunque se nos dice repetidamente, que es el trigo el que se separa de la cizaña.

“Estudie el capítulo 9 de Ezequiel. Estas palabras se cumplirán literalmente” (10ML:261).

“Vi que Dios tiene hijos sinceros entre los adventistas nominales y las iglesias caídas, y antes que sean derramadas las plagas, los ministros y la gente serán invitados a salir de esas iglesias y recibirán gustosamente la verdad. Satanás lo sabe; y antes que se dé el fuerte pregón del tercer ángel, despierta excitación en aquellas organizaciones religiosas, a fin de que los que rechazaron la verdad piensen que Dios los acompaña. Satanás espera engañar a los sinceros e inducirlos a creer que Dios sigue obrando en favor de las iglesias. Pero la luz resplandecerá, y todos los que tengan corazón sincero dejarán a las iglesias caídas, y se decidirán por el residuo” (PE:261).

CAPÍTULO SIETE:

“Debemos Trabajar Dentro de La Iglesia, Como lo Hizo Moisés”.

7ª FÁBULA: Nosotros no debemos dejar la estructura apóstata, más bien debemos trabajar dentro de la iglesia, intercediendo por ella desde adentro, como lo hizo Moisés.

HECHO: ¿Intercedió Moisés desde adentro? ¿Qué nos dice la palabra de Inspiración?

Leemos: “Moisés emplazó a todos los que no habían participado en el gran pecado de idolatría a que se acercaran y se pusieran junto a su mano derecha; también, a todos los que se habían unido a los rebeldes para adorar a ese ídolo, pero que se había arrepentido del pecado que habían cometido al apartarse tan pronto de Dios, a que se pusieran a su mano izquierda. Había una compañía bastante grande, principalmente de la multitud mixta, que había instigado a que se hiciera el becerro, que era terca en su rebelión y que no quiso ponerse en pie junto a Moisés ni a su mano derecha ni a su izquierda. Si Dios aborrece un pecado más que ningún otro, del cual su pueblo es culpable, es no hacer nada en caso de una emergencia. La indiferencia, una actitud neutral en medio de una crisis religiosa, es para Dios un grave crimen equivalente a la peor clase de hostilidad contra él” (3T:281).

“Moisés ordenó a los que estaban a su derecha a que tomaran sus espadas, y prosiguieran a matar a los rebeldes, los que deseaban volverse a Egipto. Nadie podía ejecutar el juicio de Dios contra los transgresores excepto aquellos que no habían participado en la idolatría. Él les ordenó que no tuvieran misericordia de ningún hermano, compañero o vecino. Aquellos que empren- dieron este trabajo de matar; no importa cuán doloroso haya sido, debían comprender entonces que ellos estaban ejecutando contra sus hermanos un castigo solemne de Dios; y que, por ejecutar este trabajo tan doloroso, a pesar de sus propios sentimientos, Dios les concedería sus bendiciones. Al realizar este acto, ellos demostraron sus verdaderos sentimientos en cuanto al descollante crimen de la idolatría, y se consagraron más totalmente al culto sagrado del único Dios verdadero. El terror del Señor estaba sobre el pueblo, y temían que todos serían destruidos. Cuando Moisés vio su aflicción, y en respuesta a su ferviente súplica, prometió que apelaría ante el Señor para que perdonara su gran pecado”.

“Aquellos que alegan que se debe ejercer gran caridad hacia los transgresores de los mandamientos de Dios, pueden ver en este caso de justicia retributiva de Dios cómo él considera a la caridad que encubre el pecado o que escuda a aquellos en la iniquidad… Al fallar Aarón en mantenerse firme por la verdad y rendirse a la fuerza de la multitud se puso del lado de la mayoría. Aarón representa el caso de muchos que componen nues- tras iglesias en el presente. Ellos pasan por alto los pecados existentes en la iglesia, que acongojan el espíritu de Dios. Ellos son permisivos donde se requiere orden y principio, porque no les es agradable reprobar y corregir los males. Ellos son llevados por la corriente y así se hacen responsables por su temible abandono de la fidelidad”.

“Moisés representa a la clase que no teme llamar al pecado por su nombre; una clase que no dará lugar al pecado y al mal, sino que lo eliminará de en medio de ellos. Nuestro aborreci- miento del pecado nunca será demasiado firme, siempre y cuando estemos controlados por un sentimiento desinteresado y altruista y trabajemos desinteresadamente por la salvación de las almas, rogando en favor de los que yerran y de aquellos que están cegados por sus propias transgresiones” (ST, May 27, 1880).

“Moisés dijo al pueblo: ‘Vosotros habéis cometido un gran pecado; mas yo subiré ahora a Jehová; quizá le aplacaré acerca de vuestro pecado’. Fue, y en su confesión ante Dios dijo: ‘Ruégote, pues este pueblo ha cometido un gran pecado, porque se hicieron dioses de oro, que perdones ahora su pecado, y si no, ráeme ahora de tu libro que has escrito” (PP:336).

“La contestación fue: ‘Al que pecare contra mí, a éste raeré yo de mi libro. Ve pues ahora, lleva a este pueblo donde te he dicho: he aquí mi ángel irá delante de ti; que en el día de mi visitación yo visitaré en ellos su pecado” (PP:336).

“Más, el Señor mostró su disgusto por su compor- tamiento e hirió al pueblo con una plaga…El Señor dirigió a Moisés para que trasladara su tienda lejos del campa- mento de Israel, demostrando así al pueblo que él se había separado de ellos. Él se revelaría a Moisés, pero no a semejante pueblo. Aquí él pone una diferencia entre el creyente y el infiel; y este reproche fue sentido intensamente por los disolutos

Israelitas” (ST, May 27, 1880).

“Con profunda tristeza el pueblo enterró sus muertos” objetos de la ira de un Dios que había sido insultado y su pecado también había separado de ellos a Moisés su líder. Moisés puso la tienda donde Dios le había indicado y la llamó el tabernáculo de la congregación. Ansiosamente el pueblo observaba los movimientos de Moisés cuando él fue al tabernáculo. Ellos temían que Dios había separado a Moisés de ellos para poder destruirlos en su ira. Cuando Moisés fue al tabernáculo, cada hombre estaba en pie a la puerta de su tienda hasta que él entró. El pueblo se había despojado de todos sus ornamentos, ‘porque Jehová había dicho a Moisés: Di a los hijos de Israel: Vosotros sois pueblo de dura cerviz; en un momento subiré en medio de ti, y te consumiré. Quítate, pues, ahora tus atavíos, para que yo sepa lo que te he de hacer”(Éxodo33:5). Ellos se despojaron de sus ornamentos, y humillaron sus corazones en penitencia ante Dios. Moisés no había informado al pueblo con qué éxito él había intercedido ante Dios en su favor; pero en respuesta a su fervoroso pedido, Dios había prometido enviar un ángel del ante de ellos, y les dijo: “Pero yo no subiré en medio de ti, porque eres pueblo de dura cerviz, no sea que te consuma en el camino’(Éxodo33:3).

“Cuando Moisés entró en el tabernáculo, el símbolo de su gloria, la columna de nube se asentó sobre la puerta del tabernáculo. Si Moisés hubiera hecho un esfuerzo para disminuir la magnitud de los pecados del Israel rebelde, él no habría sido tolerado en la presencia divina ni por un momento, porque él ha- bría compartido la culpa de Israel. Él suplicó ante Dios para que salvara a su pueblo, no obstante su gran pecado, y al hacerlo demostró ser un gran y misericordioso Dios. Así Moisés se entregó con todo Israel bajo la gran misericordia de aquel a quien Israel había deshonrado. Moisés presentó entonces fielmente delante del pueblo el carácter agravante de su pecado. Él sabía que los sacrificios y las ofrendas no quitarían la culpa a menos que sus corazones se arrepintieran sinceramente de su transgresión.”

“Algunos en esta época del mundo parecen creer que es una virtud llamar al pecado justicia. Pero Moisés llamó el pecado por su nombre, una transgresión de la ley santa de Dios. Moisés requirió que todos los que estaban verdaderamente penitentes y humillados en vista de su transgresión, lo manifestaran separándose de la congregación y, a la vista de todo Israel, se fueran al tabernáculo, y él suplicaría ante Dios para que perdonara su transgresión, y los recibiera nuevamente en su favor. Se requería una total convicción y arrepentimiento de parte del Israel antiguo para cumplir con la norma de Dios. Dios no requiere menos de su pueblo en nuestros días. En el corazón debe haber un trabajo genuino de arrepentimiento y humillación para estar bajo la garantía de cuidado y amor protector de Dios. Se da una evidencia inequívoca de que Dios es un Dios celoso y que él requerirá que el Israel moderno obedezca su ley así como lo requirió del antiguo Israel. Esta historia sagrada ha sido trazada por la pluma de inspiración para todos los que viven en la tierra” (ST, May 27, 1880).

Sí, Moisés intercedió por el pueblo de Dios. Pero sus súplicas no fueron oídas por Dios hasta que él se separó de esa congregación pecadora.

¿Y qué fue lo que a los “verdaderos penitentes” se les exigió hacer? También les exigieron que se separaran “ante la vista de todo el pueblo de Israel” para mostrar que ellos se habían arrepentido de verdad “y Dios no espera menos de su pueblo en nuestros días”.

Hoy, muchos están diciendo: “Los tiempos han cambiado. Estas palabras fortalecen su incredulidad” (2JT:66). Pero Dios no cambia. Él no requiere nada menos hoy que lo que requirió en la antigüedad.

Leemos de otra ocasión en la que Moisés interce- dió por su pueblo: “¡Mucho os arrogáis –dijeron los conspiradores, –ya que toda la Congregación, cada individuo de ella, es santo, y Jehová está en medio de ellos! ¿Por qué pues os ensalzáis sobre la Asamblea de Jehová?” (PP:421). [“Quién es usted para juzgar y criticar a la iglesia de Dios. ¿Piensa que usted es mejor que nosotros?”].

“Cuando estaban todos así reunidos delante de Dios, ‘la gloria de Jehová apareció a toda la con- gregación’. Moisés y Aarón recibieron esta divina advertencia: ‘Apartaos de entre esta congregación, y consumirlos he en un momento’. Pero ellos se postraron de hinojos y rogaron: ‘Dios, Dios de los espíritus de toda carne, ¿no es un hombre el que pecó? ¿Y airarte has tú contra toda la congregación?’”

“Coré se había retirado de la asamblea, para unirse a Datan y a Abiram, cuando Moisés, acompañado por los setenta ancianos, bajó para dar la última advertencia a los hombres que se habían negado a comparecer ante él. Como multitudes los seguían, antes de pronunciar su mensaje, Moisés ordenó al pueblo por instrucción divina: ‘Apartaos ahora de las tiendas de estos impíos hombres, y no toquéis ninguna cosa suya, porque no perezcáis en todos sus pecados’. La advertencia fue obedecida, porque se apoderó de todos la aprensión de que iba a caer un castigo. Los rebeldes principales se vieron abandonados por aquellos a quienes habían engañado, pero su osadía no disminuyó. Se quedaron de pie con sus familias a las puertas de sus tiendas, como desafiando la advertencia divina”. [Aquí se ilustra el principio de responsabilidad corporativa que muchos desechan hoy].

“Mientras Moisés suplicaba a Israel que huyera de la destrucción inminente, todavía podría haberse evitado el castigo divino, si Coré y sus asociados se hubiesen arrepentido y hubiesen pedido perdón. Pero su terca persistencia selló su perdición. La congregación entera compartía su culpa, pues todos, cual más, cual menos, habían simpatizado con ellos. Sin embargo, en su gran misericordia Dios distinguió entre los jefes rebeldes y aquellos a quienes habían inducido a la rebelión. Al pueblo que se había dejado engañar se le dio plazo para que se arrepintiera”.

“No había culpabilidad de pecado en Moisés. Por tanto, no temió ni se apresuró a irse para dejar que la congregación pereciera. Moisés se demoró y con ello manifestó en esta temible crisis el verdadero interés del pastor por el rebaño confiado a su cuidado. Rogó para que la ira de Dios no destruyera totalmente al pueblo por él, escogido. Su intercesión impidió que el brazo de la venganza acabara completamente con el desobediente y rebelde pueblo de Israel” (PP:423-424, 426).

Este capítulo entero debe ser estudiado diligentemente.

Por favor, sepa que en ambos casos Dios solicitó que todas las  personas se separaran primer, antes de que la súplica intercesora de Moisés fuera oída, y Dios “no requiere menos de su pueblo en nuestros días”. Por favor, también note que aunque Coré fue destruido en su rebelión, leemos: “Pero los hijos de Coré no murieron” (Números26:11). ¿Por qué se salvaron ellos? Simplemente porque obedecieron, rápida e inmediatamente, la orden de separarse, y por esa razón retuvieron sus vidas. Acontinuación hay otros dos sorprendentes ejemplos de intercesión, y los pasos que Dios requiere del penitente antes de dar oídos a su  oración intercesora.

“Zimri, uno de los nobles de Israel, vino audazmente al campamento, acompañado de una ramera madianita, princesa de una familia distinguida de Madián, a quien él llevó a su tienda. Nunca se ostentó el vicio más osada o tercamente. Embriagado de vino, Zimri publicó ‘su pecado como Sodoma’, y se enorgulleció de lo que debiera haberle avergonzado. Los sacerdotes y los jefes se habían postrado en aflicción y humillación; llorando ‘entre la entrada y el altar’ e implorando al Señor que perdonara a su pueblo y que no entregara su heredad al oprobio, cuando este príncipe de Israel hizo alarde de su pecado en presencia de la congregación como si desafiara la venganza de Dios y se burlara de los jueces de la nación. Finees, hijo del sumo sacerdote Eleazar, se levantó de entre la congregación, y asiendo una lanza, ‘fue tras el varón de Israel a la tienda’, y lo mató a él y a la mujer. Así se detuvo la plaga” (PP:485-486).

Con esta historia delante del pueblo peculiar de Dios en estos últimos días, no hay ninguna excusa para que alguien siga el ejemplo del antiguo Israel en pecado. Pero Satanás trabajará por medio de esta tentación específica para invalidar la ley de Dios, y para que se tome con liviandad las órdenes y advertencias especiales de Dios. Lo importante es notar que las oraciones de Moisés no fueron oídas, ni su llanto ni el dolor ni las oraciones de aquellos que habían mantenido su integridad, hasta que se ejecutó la justicia contra ese príncipe desmoralizado que desafió a Dios.

Dios dice de Finees, él: “ha hecho apartar mi furor de los hijos de Israel”, Este acto fue la mayor clemencia que Fiinees pudo haber hecho por Israel, combatir rápida y decididamente al culpable, y ser así el instrumento para apartar el furor de Dios de la congregación de Israel. Algo más que oraciones y lágrimas se necesita en un tiempo cuando el reproche y el peligro están pendiendo sobre el pueblo de Dios. La obra del mal debe llegar a su fin. El mismo trabajo de justicia que hiciera Finees era una expiación para Israel” (3RH: 05/17/87).

En este ejemplo ni siquiera las lágrimas ni las oraciones fueron suficientes. Debieron enfrentar el pecado en forma firme, decidida y severa. Pero si no se puede eliminar del campamento el pecado corporativo, entonces debemos seguir el ejemplo de Jesús que “Sabía que serían vanos sus esfuerzos por reformar un sacerdocio corrompido” (DTG:541).

Leamos: “La compasión divina se leía en el semblante del Hijo de Dios mientras dirigía una última mirada al templo y luego a sus oyentes. Con voz ahogada por la profunda angustia de su corazón y amargas lágrimas, exclamó: ‘¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que son enviados a ti! ¡Cuántas veces quise juntar tus hijos, como la gallina junta sus pollos debajo de las alas, y no quisiste!” Esta es la lucha de la separación. En el lamento de Cristo, se exhala el anhelo del corazón de Dios. Es la misteriosa despedida del amor longá- nimo de la Divinidad” (DTG:572).

¿Cuántas lágrimas han sido vertidas, cuántas oraciones han sido elevadas por los creyentes en favor de la iglesia que Dios había establecido y ordenado para que trajera palabras de esperanza, verdad y salvación a un mundo condenado y agonizante, y que ahora se ha unido a las líneas del enemigo de las almas? ¿Y cuántos han experimentado la misma angustia y lucha de nuestro Salvador, sabiendo que lo único que podían hacer era separarse de esa estructura apóstata, y llamar a los creyentes a que salieran de esa falsa organización adventista y entraran a su verdadera iglesia adventista? (Ver DTG:634-635).

Tenemos el ejemplo de Elías cuando intercedió por el pueblo de Dios. Leamos: “De nuevo la voz de Elías se oye en las sorprendentes palabras de mando al pueblo: ‘Prended a los profetas de Baal que no escape ninguno’, el pueblo estuvo listo para obedecer. Se apoderó de los sacerdotes [ochocientos cincuenta en total], los llevó al arroyo Cisón y allí, antes que ter- minara el día que señalaba el comienzo de una reforma decidida, se dio muerte a los ministros de Baal. No se perdonó la vida a uno solo…” Su trabajo de matar a los sacerdotes paganos no lo había incapacitado para el ejercicio solemne de la oración. Él había realizado la voluntad de Dios. Después de que él, como instrumento de Dios, había hecho lo posible para quitar la causa de la apostasía de Israel matando a los sacerdotes idólatras, él no podía hacer nada más. “Entonces él intercedió a favor del pueblo de Israel pecador y apóstata” (Ver PR:112).

¿Acaso estos ejemplos no demuestran claramente que la creencia de que debemos quedarnos “dentro de la iglesia” para interceder no tiene base ni fundamento, sino que está basada solamente en sentimientos y opiniones personales, y no en un “así dice el Señor?”

CAPÍTULO OCHO:

“El Barco No Se Hundirá, Llegará A Su Destino.”

8ª FÁBULA: El barco [la Iglesia Adventista] va a seguir adelante, porque aquellos que llaman a una separación están ejemplificados por el Hermano M. en la siguiente ilustración: “Estimado hermano M: Anoche tuve un sueño impresionante. Me parecía que usted estaba en una fuerte embarcación navegando por aguas muy agitadas. A veces las olas pasaban por encima del puente y usted quedaba empapado de agua. Usted dijo: ‘Me bajaré; este barco se hunde’. ‘No –dijo alguien que parecía ser el capitán, este barco va a llegar al puerto. Nunca se hundirá’. Pero Usted contestó: ‘Seré arrebatado por las olas. No soy ni capitán ni segundo oficial, ¿a quién le importa lo que haga? Deseo aprovechar la oportunidad de llegar a ese barco que se ve más allá’. Dijo el capitán: ‘No le dejaré ir allí; porque sé que aquel barco encallará en las rocas antes de llegar al puerto’. Usted se enderezó y dijo con tono positivo: ‘Este barco ha de naufragar, lo puedo ver tan clara- mente como si ya hubiese sucedido’. El capitán le miró con ojo escrutador y dijo firmemente: ‘No permitiré que usted pierda su vida subiendo a aquel barco. Su maderaje está carcomido, y es una embarcación engañosa. Si usted tuviese más conocimiento, podría discernir entre lo espurio y lo genuino, lo santo y lo que está destinado a la ruina completa” (2JT:216).

HECHO: La embarcación citada aquí no se refiere en absoluto a la denominación adventista, porque leemos: “‘Durante el tiempo representado por el volumen 5 había también oposición considerable por parte de un grupo pequeño de almas indispuestas, que años antes habían dejado nuestras filas. Sus ataques se dirigían principalmente contra el instrumento comisionado con el don profético y sus escritos, que han fortalecido y han edificado a la iglesia a través de los años. También, durante la década de este volumen, uno de nuestros evangelistas principales abandonó la senda y pronto se comprometió activamente para derrumbar la obra que se había establecido anteriormente. Dos comunicaciones de Elena G. de White para refrenar a este hombre de una caída desastrosa, se encuentran en este libro. Una comienza en la página 571 (Ver 2JT:216), y la otra en la página 621. El esfuerzo por salvarlo fue infructuoso, y él se enardeció en una perorata acalorada contra la Señora White y el don profético.’ (5T:5-6). Los Fideicomisarios de las publicaciones de Elena G. de White.”

Pero se menciona otra nave que se ajusta fielmente al estado de la denominación adventista de la actualidad. Leamos: “la muerte espiritual ha caído sobre el pueblo que debe estar manifestando vida y celo, pureza y consagración, por medio de una devoción ferviente a la causa de la verdad”.

“Los hechos concernientes a la verdadera condición del profeso pueblo de Dios, son más elocuentes que su profesión y es evidencia de que un poder ha cortado el cable que lo tenía anclado a la Roca Eterna, y que están siendo arrastrados al mar, sin mapa ni brújula” (Review and Herald, July 24, 1888).

¿Pero qué quiere decir “mapa y brújula?” Permitamos que la palabra inspirada nos defina esto. Leamos: “La Biblia es un mapa que nos muestra los indicadores de la verdad. Los que la conocen estarán capacitados para transitar con certeza por los caminos del deber, dondequiera que se los llame.” (Exaltada Jesús:124).

“Nuestra única seguridad es confiar implícitamente y seguir

fielmente la instrucción de la Palabra de Dios. La Biblia es el único mapa que marca el camino angosto que esquiva los peligros de la destrucción” (4SP:08/26/89).

“El marinero que teniendo en su posesión mapa y brújula, y, sin embargo, se niega a usarlos, es responsable de exponer al peligro las vidas de aquellos que van a bordo de su embarcación. Por su indolencia el barco se puede perder. Nosotros tenemos un manual, la Palabra de Dios, y no tenemos ninguna excusa si perdemos el sendero al cielo porque se nos han dado instrucciones claras” (ST: 03/21/06).

Por supuesto, si como adventistas descuidamos o desechamos la Biblia y el Espíritu de Profecía, estamos “siendo arrastrados al mar, sin mapa y sin brújula”. Y, por la descripción de la Apostasía Omega (1MS:238-239) que describe la condición apóstata actual de la iglesia adventista corporativa de hoy, es públicamente evidente que está “siendo arrastrada al mar, sin mapa y sin brújula”.

¿Y cual será el destino final de aquellos que insisten en permanecer en esa embarcación? Leamos:

“Hace poco leí acerca de un noble navío [¿Qué, pues, la ciudad fiel ha venido a ser una ramera?… (5TS: 113)], que surcaba las aguas del mar, cuando a medianoche se estrelló contra una roca con un estruendo terrible, los pasajeros despertaron y comprendieron horrorizados cuál era su desesperada condición, se hundieron con su barco para no volver a levantarse” (2MS:147).

Y aquí se nos dice nuevamente porqué ocurrirá esto: “Dios ha señalado medios [Mapa y brújula], si nosotros los usamos con diligencia y con oración, para que ningún bajel naufrague, sino que capee la tempestad [la tormenta y tempestad barrerán la estructura], y ancle finalmente en el cielo de bendición. Pero si despreciamos y descuidamos este equipo y este privilegio, Dios no obrará un milagro [él no va a enviar un ángel] para salvar a ninguno de nosotros, y estaremos perdidos como lo estuvieron Judas y Satanás” (MJ:152-153).

“No penséis que Dios obrará un milagro para salvar aquellas almas débiles que albergan el mal, que practican el pecado; o que algún elemento sobrenatural será traído a vuestra vida, elevándola del ámbito del yo a una esfera más alta, donde la tarea será comparativamente fácil, y no requerirá esfuerzo especial, ninguna lucha especial, ni una crucifixión del yo, porque TODOS [Hombres, mujeres, doncellas, y niños perecerán juntos” (CS:715)] los que se demoran en el campo de Satanás [se niegan a separarse] esperando que esto se haga, perecerán con los obradores del mal. Serán repentinamente destruidos, y eso sin remedio” (TM:460-461).

Y de nuevo leamos: “Las mentes de muchos han sido absorbidas con disputas, y ellos han rechazado la luz dada a través de los Testimonios porque no estaban deacuerdo con sus propias opiniones. Dios no obrará un milagro para convencer a los rebeldes sobre la verdad de los Testimonios, ni los forzará a reconocer su mensaje. Él ha dado suficiente evidencia en que basar su fe, y sólo la obstinación del corazón natural les impide reconocer la luz” (M1888:505).

CAPÍTULO NUEVE:

“La Hermana White No Se Separó de La Iglesia”.

9ª FÁBULA: Elena White no se separó de la iglesia en sus días a pesar de la apostasía, por lo tanto ella no se separaría de la iglesia de hoy.

HECHO: Se nos amonesta: “Acerca de los testimonios, nada es ignorado, nada es puesto a un lado. Sin embargo, deben tomarse en cuenta el tiempo y el lugar” (1MS:65).

Y de nuevo leamos: “Debiera recordarse que las promesas y las amenazas de Dios son igualmente condicionales” (1MS:77).

Aseverar que la iglesia adventista de los días de Elena G. de White es la misma iglesia que ostenta el nombre adventista hoy es rechazar a carta cabal la irresistible evidencia descrita en 1MS:238-239 para totalmente ignorar tiempo, lugar, y condición.

La iglesia adventista de hoy es una estructura corrupta, apóstata, jerárquica que ya no puede pretender la presencia de Dios. Es una “nueva organización, un nuevo movimiento”.

¿Sancionaría Elena de White semejante desarrollo de la apostasía? ¿Cuáles fueron sus acciones en sus días antes de que la iglesia estuviera en semejante y profunda apostasía, cuando solo existían malas prácticas dentro de la iglesia? Al leer las declaraciones siguientes de Elena G. de White, el corazón honesto no puede negar cuál habría sido exactamente su reacción en cuanto a la separación, considerando el estado de la iglesia en sus días, y el estado de la iglesia en nuestros días. Leamos: “Yo tengo un trabajo para hacer, y estoy tomando decisiones ahora. Debo permanecer lejos de las reuniones de la asociación. No debo asistir a las reuniones campestres. El espíritu se está apartando a causa de que se juzgan unos a otros, y esto se ha vuelto tan común que las iglesias están comenzando a contagiarse con este espíritu, tanto que yo no tengo ningún deseo de asistir a estas reuniones. Después de volver de ellas, pasan a menudo semanas antes de que sea capaz de retomar mi trabajo.”

“Porque aquellos que ocupan puestos de responsabilidad por muchos años han dejado sin trabajar el campo del sur, a pesar de los muchos testimonios definidos urgiéndolos a levantar este trabajo; porque continúan descuidando este campo y utilizan cualquier tipo de artificio para intentar desarraigar la confianza del pueblo en aquellos que han hecho el trabajo más arduo y el mayor auto-sacrificio en el Sur, tengo muy poca confianza que el Señor les está dando una visión espiritual y discernimiento celestial a estos hombres que ocupan posiciones de responsabilidad. Me siento perpleja por su modo de proceder y deseo ahora atender a mi trabajo especial. No deseo tener nada que ver en ninguno de sus concilios, ni asistir a ninguna reunión, ni cerca ni lejos. Mi mente no se arrastrará a la confusión por la tendencia que ellos manifiestan de trabajar en forma directa- mente contraria a la luz que Dios me ha dado. Ya basta, preservaré la inteligencia que Dios me ha dado.”

“En diferentes asociaciones y en las reuniones campestres se ha escuchado mi voz. Ahora, yo debo hacer un cambio. Yo no puedo entrar en una atmósfera de contienda y luego transmitir los testimonios que me costaron mucho más de lo que aquellos a quienes se los envío se pueden imaginar. Cuando yo asisto a diferentes reuniones, me veo obligada a enfrentar a los hombres que permanecen en lugares de responsabilidad, quienes yo sé que no están ejerciendo una influencia que Dios pueda apoyar. Y cuando yo presento un testimonio en cuanto a su modo de actuar, sacan provecho de ese testimonio. Estos hombres no tienen una clara comprensión. Si yo dijera lo que sé, ellos, en su situación actual, no utilizarían esta instrucción sabiamente, y pondrían sobre mí cargas inconcebibles. Por consiguiente, yo dejaré que reciban instrucción de la Biblia, en la cual están delineados en líneas claras los principios con que ellos deben trabajar” (Manuscrito 17, pp. 65- 66).

“Todos los que son educados en la oficina de publicaciones deberían ver ejemplificados allí los principios del cielo. Yo preferiría enterrar a mi hijo en la tumba antes de permitir que fuera allí y viera que los principios están deformados y pervertidos. Los principios del cielo deben ser implementados en ca- da familia, en la disciplina de cada iglesia, en cada establecimiento, en cada institución, en cada escuela, y en todo lo que debe ser administrado. Usted no tiene ningún derecho de dirigir, a menos que usted dirija según el mandato de Dios. ¿Está usted bajo el control de Dios?” (M1888:1745).

“En la Palabra de Dios se nos advierte: ‘algunos se apartarán de la fe y seguirán a espíritus seductores y doctrinas de demonios”. Repetimos ahora, Padres, mantengan a sus hijos alejados de Battle Creek. Algunos de nuestros obreros médico-misioneros están siendo contagiados con la infidelidad. Una herejía falaz ha estado tomando posesión de las mentes, y su fibra ha sido tejida en el modelo del diseño. ¿Quién es responsable por haberle dado a los jóvenes una educación que les ha dejado influencias seductoras en sus mentes? Un padre escribe que de sus dos hijos que mandó a Battle Creek, uno es infiel ahora y el otro ha dejado la verdad” (Manuscrito 20: 67).

“Hay serias objeciones a que se establezca una escuela en la localidad de Battle Creek. Es una iglesia grande, y hay un buen número de jóvenes que están conectados con esta iglesia. Y en una iglesia tan grande, dónde uno tiene influencia sobre otro, si esta influencia es de un carácter enriquecedor, que lleva a la pureza y a la consagración a Dios, los jóvenes que vienen a Battle Creek tendrán mayores ventajas que si la escuela estuviera ubicada en otra parte. Pero si en el futuro la influencia en Battle Creek es lo que ha sido ya por varios años, yo advertiría a los padres a que mantengan a sus hijos alejados de Battle Creek.”

“Hay unos pocos en esa gran iglesia que tiene una influencia que atraerá firmemente las almas a Cristo. Hay muchos que, por su ejemplo, llevarán a la juventud a apartarse de Dios y a amar al mundo” (Testimonio a la iglesia de Battle Creek:50).

“Ahora bien, aquellos que han pasado años en esta misma experiencia y que no conocen ni a Dios ni a Jesucristo, a quien él ha enviado, ¿deberían continuar siendo representantes de Jesucristo? Estos hombres nunca podrán educar correctamente a otros porque no han alcanzado la estatura completa de los hombres y mujeres en Cristo. Simplemente tienen el nombre de cristianos pero no están capacitados para la obra de Dios, y nunca lo estarán a menos que se conviertan y aprendan los principios de la verdadera religión de Jesucristo. Hay poca esperanza en este sentido: tomen a los jóvenes, y colóquenlos en donde tengan el menor contacto posible con nuestras iglesias, para que la falta de piedad, tan corriente en estos días, no contamine sus ideas de lo que significa ser un cristiano” (Manuscrito 12: 334).

“Se reconoció todo lo que yo había declarado en Miniápolis, que debía ocurrir una reforma en las iglesias. Se necesita una reforma, porque hay debilidad y ceguera espiritual en el pueblo que ha sido bendecido con gran luz, va- liosas oportunidades y privilegios. Habían salido de las iglesias denominacionales como reformadores, pero ahora están actuando igual que esas iglesias. Esperábamos que no hubiera la necesidad de otro “salid de ella”… ” (Manuscrito 11: 230).

¿Acaso Elena de White no está indicando enérgicamente aquí que si las cosas no cambian, los creyentes de Dios, como lo han tenido que hacer en el pasado, una vez más tendrán la necesidad de “salir de ella?”¿Puede alguno, con toda honestidad seguir manteniendo que el la instaría a todos a permanecer asociados a una iglesia que ahora abraza y se asocia con las funciones papales, que dice tener autoridad para cambiar las creencias y doctrinas fundamentales, y que sostiene el manual de la iglesia por encima de las Sagradas Escrituras? No podemos menos que creer que ella, frente a esta reconocida abominación, se apartaría con aversión y horror y con lágrimas de amargura y dolor por la ignominia y oprobio que se han traído al honor de Dios.

CAPÍTULO DIEZ:

“No Debemos Separarnos, A Menos Que La Iglesia Adventista Guarde el Domingo”.

10ª FÁBULA: No nos debemos separar de la iglesia adventista a menos que ésta se haya vuelto tan apóstata que comience a guardar el domingo.

HECHO: Nuestro sistema legal, que está basado en los principios Judeo-cristianos, sostiene que si uno está en compañía de alguien cuando éste comete un crimen, uno es “cómplice del hecho”. En otros términos, culpable por asociación. Este principio también está ilustrado por la inspiración.

Leamos: “Aquellos que ocupan posiciones de responsabilidad en la oficina son responsables por la influencia que prevalece allí, y si ellos son indiferentes al curso de insubordinación e impenitencia de sus empleados, se vuelven cómplices de sus pecados” (4T:205).

De nuevo leemos: “En nuestras iglesias más numerosas existen mayores males porque ellas han tenido mayor luz. Ellas no tienen un verdadero conocimiento de Dios ni de Jesucristo a quien él ha enviado. La levadura de incredulidad está obrando, y a menos que se corrijan estos males que traen el disgusto de Dios sobre sus miembros, toda la iglesia será responsable por ellos” (Paulson Collection:340).

“Uno de los designados para ejecutar los juicios de Dios había desobedecido su mandamiento y toda la nación era responsable de la culpa del transgresor: ‘Pues aun han tomado del anatema, y hasta han hurtado, y también han mentido’. Se le indicó a Josué cómo había de descubrir y castigar al criminal.”

“Este se había de determinar por medio de la suerte. No se señaló directamente al pecador, sino que el asunto permaneció en duda por algún tiempo, a fin de que el pueblo se percatase de su responsabilidad por los pecados que existían en su medio, y se sintiese inducido a escudriñar sus corazones y a humillarse delante de Dios” (PP:528).

“Los nombres de los que pecan y se niegan a arrepentirse no deben ser retenidos en los libros de la iglesia, para que los santos no sean considerados como responsables de sus malas obras. Los que siguen el camino de la transgresión deben ser visitados y trabajar a favor ellos, y si aún rehúsan arrepentirse, deben ser eliminados de la feligresía de la iglesia, de acuerdo con las reglas establecidas en la Palabra de Dios” (CBA, 7-A Suplemento, p. 215).

Entonces, puede preguntar usted, “¿qué tiene que ver esto con que la iglesia adventista guarde el domingo?”

Primero, vayamos a las Escrituras dónde leemos estas palabras de Jesús: “Oísteis que fue dicho: ‘No cometerás adulterio’. Pero yo os digo, el que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón” (Mateo5:27-28).

Lo que queremos hacer notar aquí es que la denominación de la Corporación Adventista del Séptimo Día ha dado abundante evidencia de que está siguiendo una agenda ecuménica agresiva; que no sólo ha participado voluntariamente y ha codiciado las enseñanzas y prácticas de las iglesias de Babilonia… sino que ha participado activamente en ellas.

La iglesia adventista está guardando la letra de la ley, pero no puede negarse, que en general sus intentos y propósitos están llevando al pueblo a menoscabar el sagrado carácter del séptimo día, el santo Sábado de Dios, para exaltar la observancia del domingo. Hay amplia documentación disponible para verificar esto. Entonces, para concluir esta cuestión, según los principios divinos establecidos aquí, ¿acaso la iglesia adventista, por su muchas afiliaciones, asociaciones, alianzas, y acuerdos, no es tan culpable de guardar el domingo como esas entidades babilónicas con las que está conectada como “cómplice del hecho” , aun cuando realmente no está “guardando ”el domingo todavía?

¡La ley de la tierra sostiene que aunque usted no apretó el gatillo o incluso sostuvo el arma, estando allí, usted es culpable! ¿Cuánto más requerirá Dios de su profesa iglesia, que nos hace responsables de una norma mucho más elevada?

Querido lector: ¿que voz escuchará usted, la voz falsa y engañosa de Satanás que insiste que la única manera de estar limpio es permanecer en la pocilga? ¿La voz que insiste que la única manera para no hundirse es permanecer en la arena movediza? ¿La voz que insiste que la única manera de evitar ser quemado es permanecer dentro del edificio ardiente? ¿La voz que insiste que la única manera de escapar la ira ardiente de Dios en las últimas siete plagas es permanecer asociado con la iglesia que será la primera en recibir esas plagas? O ¿escuchará usted la verdadera voz del Espíritu de Dios que lo llama a separarse de todo pecado y apostasía para que pueda ser sellado y pueda tomar su posición con el remanente, aquellos que han sido convocados a salir de “la iglesia adventista nominal y de las iglesias caídas”? (Ver PE: 261.)

Para terminar deseamos decir que sin duda habrá más cuestiones y argumentos que serán levantados por aquellos que están en contra de la separación. ¿Pero cuántas veces se deberá exponer el error antes de que uno se convenza de la verdad?

Sin duda estamos familiarizados con la declaración que dice:

“Un hombre convencido contra su voluntad sigue sosteniendo la misma opinión”. Esto está ilustrado en la Biblia dónde nosotros leemos acerca de la actitud de los profesos Adventistas del Séptimo Día en los días de Jesús: “Tampoco se persuadirán, aunque se levante alguno de los muertos” (Lucas 16:31).

Nuestra oración ferviente es que la luz de la verdad brille abundantemente sobre aquellos que están buscándola de verdad, y que los escogidos de Dios disciernan la verdad y no sean engañados por la falsedad y el error.

¡Dios le bendice!

Selección de un folleto escrito por Clarence Settle (http://omega77.tripod.com/AAAEXP.htm)

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La Iglesia Verdadera

La Iglesia verdadera

“Dios tiene una iglesia. No es la gran catedral, ni tam­poco es la religión nacional, tampoco las diversas de­nominaciones; es el pueblo que ama a Dios y guarda sus mandamientos… Donde Cristo está, aun entre los pocos humildes, está la ‘iglesia de Cristo, porque sólo la presencia del Alto y Sublime, que habita la eterni­dad, puede constituir una iglesia” (Upward Look, pág. 315).

Donde dos o tres que aman y obedecen los mandamientos de Dios están presentes, Jesús los preside, ya sea en un lugar desolado de la tierra, en el desierto, en la ciudad o encerrados en los muros de una prisión. La gloria de Dios ha penetrado a estas últimas, colmando de gloriosos rayos de luz celestial las oscuras mazmorras. Sus santos pueden sufrir, pero sus sufrimientos, como los apóstoles de antaño, esparcirán su fe y ganarán almas para Cristo y glorificarán su santo nombre. La más amarga oposición dirigida por los que odian la gran norma moral de justicia de Dios no deberían sacudir, ni lo harán, al alma firme que confía plenamente en Dios. . .
Alza tus ojos pg 302

“Aunque existen males en la iglesia, y los habrá hasta el fin del mundo, la iglesia ha de ser en estos pos­treros días luz para un mundo que está contaminado y corrompido por el pecado. La iglesia, debilitada y defi­ciente, que necesita ser reprendida, amonestada y aconsejada, es el único objeto de esta tierra al cual Cristo concede su consideración suprema” (Testimonios para los ministros, pág. 49).

La misma autora inspirada que escribió palabras para describir “la iglesia” de Dios como “almas fieles”, escribió diciendo que “existen males en la iglesia, y los habrá hasta el fin del mundo”. Si ponemos sencillamente estas citas la una al lado de la otra, parecen presentar una clara contradicción. ¿Cómo podría la iglesia estar compuesta sólo de almas fieles y al mismo tiempo tener males existentes dentro de sus fronteras? Mediante un estudio más completo puede uno hallar una total armonía entre los dos gru­pos de declaraciones.

Hay dos usos del término “la iglesia” en el espíritu de profecía. A veces Elena de White habla de la iglesia como de una persona muy honesta y fiel sobre la tierra, no importa cuál sea la nación o la denominación. Dios ve una iglesia en la tierra que nosotros no vemos, porque él lee cada corazón. “Conoce el Señor a los que son suyos” (2 Tim.2:19). Pero La iglesia visible de Dios, son aquellos que buscan Su carácter, odian el pecado. Estas personas no son sin faltas, pero solo hacen una cosa: siguen el camino consagrado de la santificación, nunca obran la maldad conscientes. Si erran y pecan, lo hacen sin querer, son pecados no calculados de antemano sino accidentales y luego se arrepienten y siguen en la senda angosta.

La cizaña no es la iglesia. La iglesia estará mezclada con cizaña pero la cizaña no es la iglesia verdadera. Aún menos lo es los lobos vestidos de ovejas, los que conscientemente hacen daño a la iglesia, introduciendo la apostasía poco a poco adentro.

En la cita siguiente veremos que esto se aplica a la Iglesia invisible también. Siempre la Iglesia son los fieles, sinceros, que aman a Dios según toda la luz que tienen, sea dentro  o sea fuera.

La Iglesia Adventista del Séptimo Día es la Iglesia de Dios que no caerá. Esta Iglesia es formada de los fieles que tienen el nombre registrado en la Organización ASD y de los fieles que no tienen el nombre pero creen y viven el mismo mensaje. La Organización ASD no es la Iglesia ASD. La Iglesia son personas fieles y la Organización es una estructura registrada dentro de las leyes del estado. Muchos confunden, mayormente porque esto lo dicen los lideres, la Iglesia con la Organización. Por ejemplo, si un fiel es borrado del registro de la IASD pero el no a cometido un pecado o ha cometido un pecado accidental y se ha arrepentido, el sigue siendo un verdadero adventista del séptimo día ante Cristo Jesús.

“A pesar de las tinieblas espirituales y el alejamiento de Dios que se observan en las iglesias que constituyen Babilonia, la mayoría de los verdaderos discípulos de Cristo se encuentran aún en el seno de ellas(El con­flicto de los siglos. pág. 441).

Pero este no es el cuadro completo con respecto a la iglesia de Dios en el espíritu de profecía. Si bien Elena de White enseña claramente que Dios tiene una iglesia invisible, compuesta únicamente de almas fieles, reco­noció al mismo tiempo que Dios también tiene lo que ella llama “la iglesia visible(Testimonies. tomo 4. pág. 16).

Desde la perspectiva divina, la vasta mayoría de sus “verdaderos seguidores” son miembros de las diversas iglesias que constituyen Babilonia. Es por eso que Dios se refiere a ellos en forma afectiva como “mi pueblo” cuando los llama a salir de Babilonia (véase Apoc. 18:4). Con nuestra limitada visión humana no podemos saber quién es quién. Sólo Dios ve a todos sus fieles en todo el mundo. En este sentido, podríamos decir que Dios tiene una iglesia invisible, obviamente suya, pero oculta de nuestra vista por el momento.

Pero vamos a ver cual es la iglesia visible de Dios…

Leemos en el Nuevo Testamento, a quienes estaban escritas las cartas:

Romanos1: “Pablo, siervo de Jesucristo… a todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados a ser santos…” – para empezar, la iglesia son los llamados a ser santos. Aparentemente no ellos piden la santidad, sino Dios les llama y ellos Le reciben. Iglesia=los llamados a ser santos.

1Corintios1: “Pablo…a la iglesia de Dios … a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro…” – aquí añade que la iglesia son también los que invocan el nombre, que es el carácter, de Dios, es decir, los que desean tener Su carácter. Aquí claramente la iglesia tiene que invocar, clamar, desear, luchar por tener escrito sobre su frente, en su mente, el nombre/carácter de Dios. Es decir Iglesia=los santificados=los llamados a ser santos=los que invocan el nombre/carácter de Dios

2Corintios1: “Pablo… a la iglesia de Dios… con todos los santos que están en toda Acaya…” – Aqui se nos dice que Iglesia=los santos.

Galatas: “Pablo… a las iglesias de Galacia:…” (siempre Pablo se dirije a la iglesia.)

Efesios: “ Pablo… a los santos y fieles en Cristo Jesús que están en Efeso:…” – Aqui vemos que la iglesia tiene que tener los atributos de santidad y fidelidad. Iglesia=los santos y fieles

Filipenses: “ Pablo y Timoteo, siervos de Jesucristo… a todos los santos en Cristo Jesús…” – También la la Iglesia tiene que servir a Cristo. 

Colosenses: “Pablo… y el hermano Timoteo… a los santos y fieles hermanos en Cristo…” – Lo mismo.

1Tesalonicenses: “Pablo, Silvano y Timoteo, a la iglesia de los tesalonicenses en Dios Padre y en el Señor Jesucristo…” – La Iglesia es formada de los que están en Jesús, es decir dentro de Su manto de justicia, cubiertos con Su sangre, perdonados del pasado. Nadie que visita una comunidad, pero no ha sido lavado con Su sangre no pertenece a Su Iglesia.

2Tesalonicenses – Lo mismo.

1Timoteo: “Pablo… a Timoteo, verdadero hijo en la fe…” – Los que forman Su Iglesia son verdaderos hijos de fé, el justo vivirá por la fé, la fé de Jesús (no en Jesús).

Tito: “Pablo, siervo de Dios y apóstol de Jesucristo, conforme a la fe de los escogidos de Dios y el conocimiento de la verdad que es según la piedad, en la esperanza de la vida eterna… a Tito, verdadero hijo en la común fe…” – La Iglesia=los siervos de Dios=los que tienen la fe verdadera=los que conocen(y practican) la verdad y la piedad=los que tienen la esperanza de la vida eterna.

Filemón: “Pablo… al amado Filemón y a la amada hermana Apia, y a Arquipo nuestro compañero de milicia, y a la iglesia que está en tu casa…” – La Iglesia=los que tienen amor ágape, la Iglesia puede ser muy pequeña, la de una casa o familia.

Santiago:”Santiago… a las doce tribus que están en la dispersión…” – La Iglesia= el israel espiritual, es decir todos los pactos y promesas dadas al Israel de antaño son validos para la Iglesia mundial hoy.

2Pedro1:” Simón Pedro… a los que habéis alcanzado, por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo, una fe igualmente preciosa que la nuestra…” – Los que tienen la fe de Jesús.

2Juan1:”El anciano a la señora elegida y a sus hijos, a quienes yo amo en la verdad; y no sólo yo, sino también todos los que han conocido la verdad… – La Iglesia es la elegida de Cristo, los que aman hasta la muerte.

3Juan “El anciano a Gayo, el amado, a quien amo en la verdad.” – Lo mismo

Juda: “Judas, siervo de Jesucristo,…a los llamados, santificados en Dios Padre, y guardados en Jesucristo…”- La Iglesia son los llamados, estos tienen que ser santificados en el verdadero camino(porque la Biblia nos dice que también hay personas que se santifican comiendo cerdo), y guardados, protegidos por Cristo. El solamente guardará de las plagas a los que tienen Su sello.

Además 1Corintios 12.27,28 nos dice “Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular. Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas.”…1Corintios 14.12 “Así también vosotros; pues que anheláis dones espirituales, procurad abundar en ellos para edificación de la iglesia. ”

Concluimos, que la Iglesia de Cristo es Su cuerpo, personas con atributos como

-son santos (que han sido justificados=perdonados del pasado)

-se santifican (cada día reciben de Su carácter)

-andan en la verdad (La Biblia es su guia para la vida, “Tu Palabra es la verdad”)

-tienen la fe de Jesús (la fe de vencer el pecado)

-aman hasta la muerte a todos (no con la palabra o con el corazón, sino con actos de amor)

-son guardados por Cristo (Jesús los puede proteger porque son Suyos, Le pertenecen porque se asemejan en carácter)

-tienen piedad

-son fieles

-invocan, claman por Su carácter. Anhelan tenerlo, odian el pecado.

-son propietarios de todas las promesas de la Biblia

-tienen dones espirituales (para edificación de los otros hermanos, les sirven)

etc. (hay muchos más atributos de Su Iglesia, pero solamente hemos analizado algunos versiculos)

Concluimos que la Iglesia visible son personas sinceras, que cada día santifican sus vidas, que pueden caer SIN querer, pero se levantan y siguen adelante. Siempre obran por el bien de todos, y especialmente del cuerpo de Cristo. No luchan para ser lideres en la iglesia, no tienen credenciales humanos sino dados por el Espíritu Santo, no predican herejias, no manipulan a otros, no hacen dependentes de ellos a otros. La Iglesia de Dios no es una institución u organización (Elena de White lo dice en la primera cita que hemos expuesto), y cuando alguien apostata y no se arrepiente, deja de pertenecer a Su Iglesia. La Iglesia visible son personas en un movimiento continuo tras las pisadas de Cristo.

Ninguna organización puede pretender que es la Iglesia de Cristo como organización y que fuera de esa organización no hay salvación.

Más que esto, la organización ASD ha dejado de seguir a Cristo, haciendo pacto con Roma , cambiando su doctrina, apostatando aún más hasta llegar ha ser mundana y predicar un falso evangelio, persiguiendo a los que se atreven a decir algo, hablando muy parecido a la bestia de Apocalipsis 13. Es muy triste pero cuando un pueblo persigue a Cristo en la persona de Sus creyentes, es abandonada por El finalmente. Cristo va ha terminar Su obra no dependiendo de ninguna organización, sino mediante personas que El mismo las unge con Su Espíritu.  La Iglesia Adventista del Séptimo Día no es babilonia, y no caerá, porque la IASD verdadera son los fieles que creen y viven la verdad que un día ha sido dada a la organización apostata. Los lideres de la Organización están en apostasía Omega y se han separado de la verdadera Iglesia ASD, que es en Su espíritu y verdad.

Aquí veremos un vídeo en el cual se nos cita un documento inspirado muy importante, desde el minuto 01:03:00 (una hora y tres minutos).

Se nos dice que vendrá una ola de tempestad que arrasará la iglesia y que nadie va permanecer de pie. Despues uno tras otro se despiertan creyentes simples, que nunca han luchado para tener cargos en la Organización, es decir, gente humilde. Estas personas, el remanente se ha reorganizado de manera bíblica, sin jerarquía y han recibido la lluvia tardía.

Supongamos que esta ola de tempestad que ha arrasado la iglesia es la apostasía Omega.

Supongamos que nadie se ha quedado de pie para enfrentarla, sino todos han sido engañados y han caído en la trampa del enemigo.

Supongamos que los pocos que se levantan son los que dejan de creer que el barco es la Organización apostata, sino es la verdad de Cristo. Que el lider de la Iglesia no son los pastores y los lideres, sino que “El Señor es mi Pastor, nada temeré.” (Salmo 23)

Supongamos que el remanente tira el yugo de las tradiciones adventistas no biblicas (como: la iglesia te salva y si estas fuera te pierdes, jerarquía dentro de la iglesia, solo el pastor puede bautizar o dar Santa Cena etc)

Despues de más de 10 años como miembro de la IASD, hace unos días descubrí a unos hermanos ASD que han sido borrados de la IASD, por predicar la verdad presente. Ellos se consideran verdaderos ASD y hacen la obra que la organización ha dejado de hacer. No solo que ha dejado de hacer, sino hace muy activamente y astutamente la obra del enemigo desde dentro de la Iglesia.

¿A donde quiere usted estar, entre los engañados o entre los que se dan cuenta y salen del engaño?

Con esto no digo que los miembros de la Organización son falsos ASD sino que han sido engañados por una Organización que ahora, pertenece a la iglesia ecuménica mundial AR (Acociación Religiosa) y es dirigida por jesuitas infiltrados y casi todos los lideres y pastores que no son jesuitas, son su marionetas.

Que Dios te ayude, querido lector, a encontrar la senda angosta y a no dejarte engañado por el enemigo.

¡Dios te bendiga con Su paz!

 

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