a un mundo que perece...

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Andrew Henriques

 

Norberto Restrepo

Norberto Restrepo

Norberto Restrepo terminó sus grados de teología en Puerto Rico y en la Universidad Andrews. Sirvió muchos años como pastor adventista del séptimo día de las iglesias locales, a continuación, también como profesor en el Seminario de Medellín, Colombia. 1979 estudió en Uchee Pines. Un día, el Espiritu Santo le dijó que iba a perder sus hijos si no se saldría fuera de las ciudades, y fundó Las Delicias a finales de la década de 1980 en Venezuela. En 1996 pudo establecer otra institución con el mismo nombre en el país vecino Colombia. En estas instalaciones los jóvenes son educados para ser misioneros, que apoyan, a las personas en su restauración física, mental y espiritual.

Desde 55 años Norberto Restrepo ha trabajado como un predicador del Evangelio de Jesucristo. En este trabajo se centra especialmente en el fortalecimiento de las familias y haciendo hincapié en la verdadera educación, un estilo de vida saludable, y las bendiciones de la vida en el campo. Por la gracia de Dios y la ayuda de su esposa y sus dos hijos con sus esposas, así como otras personas y familias jóvenes comprometidos este trabajo se ha extendido en varios países: futuros centros de misión y también se han establecido restaurantes vegetarianos. El lema de su trabajo es: “la educación es la redención.” A través de la Palabra de Dios una educación se ofrece a todos los estudiantes e invitados de salud que rescata a través de la gracia de Dios.

El hermano N. Restrepo fue echado de la IASD por predicar la reforma pro-salud con la Biblia y El Espiritu de Profecia, los escritos de la hermana Elena G. de White, pero no abandonó la verdad  sino la encontró y ahora la vive libremente como un verdadero adventista del séptimo día.

www.fld.fundacionlasdelicias.org/

Serie – Hijos de la cultura (2016)

 

 

 

 

 

 

A nuestros hermanos excluídos

“La calumnia y el reproche serán la recompensa de los que defiendan la verdad como está en Jesús. “Todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús, padecerán persecución” (2 Tim. 3: 12). Los que dan un franco testimonio contra el pecado, tan ciertamente serán aborrecidos como lo fue el Maestro que les dio esa obra para hacerla en su nombre. Al igual que Cristo, serán llamados enemigos de la iglesia y de la religión, y mientras más fervientes y leales sean sus esfuerzos para honrar a Dios, más amarga será la enemistad de los impíos e hipócritas. Pero no nos debemos desanimar cuando seamos tratados así. MS1. 83″

“No debiera sorprendernos cuando las malas conjeturas son ávidamente empuñadas como hechos indudables por aquellos que sienten inclinación hacia la falsedad. Los opositores de Cristo fueron vez tras vez confundidos y silenciados por la sabiduría de las palabras de él. Sin embargo, todavía escuchaban ansiosamente cada rumor y buscaban algún pretexto para acosarlo con preguntas contenciosas. Estaban determinados a no abandonar su propósito. Bien sabían que si Jesús continuaba con su obra, muchos creerían en él y los escribas y fariseos perderían su poder sobre el pueblo. Por lo tanto, estuvieron dispuestos a rebajarse hasta emplear cualquier medida vil o despreciable para realizar 81 sus malignas intenciones contra Jesús. Odiaban a los herodianos, y sin embargo se unieron con esos enemigos inveterados a fin de idear algún plan para deshacerse de Cristo.” MS1. 81

Actualmente muchos hermanos al rededor del mundo se encuentran experimentando un despertar adventista. En varios países se puede ver la luz brillar, personas deseosas de avanzar con la misión de la iglesia, a saber, la predicación del triple mensaje angélico de Apocalipsis 14. Con todo lo que el mensaje implica y exige sea dicho y denunciado. Son muchos los que de una forma u otra se han decidido por salir de un estado de adormecimiento experimentado en la mayoría de las iglesias para darse cuenta del avance del enemigo con la introducción de falsas doctrinas y practicas mundanas en la iglesia remanente.

Y los tuyos edificarán las ruinas antiguas; los cimientos de generación y generación levantarás, y serás llamado reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar. Isaías 58:12

Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos. Jeremías 6:16

Esto ha despertado la persecución por parte de una dirigencia deseosa de mantener las formas politicamente correctas para con el romanismo, y mantener una predicación que no implique hablar mal de otra religión aunque eso implique traicionar el mensaje. Esta persecución se ha traducido en acciones (algunas disfrazadas biblicamente) como los son: Boicot de conferencias organizadas para predicar el mensaje de los 3 ángeles (amenazas de bombas, quitar fuentes de electricidad, hacer uso del poder civil: denuncias ante gobernacion, ante inmigracion, olvidándose de lo que dice la Biblia sobre acudir a tribunales, y de quien está detras de utilizar el poder del estado en favor de la iglesia); así como la desfraternización (en algunos casos masiva) de hermanos, retiro de cargos en las iglesias, disolución de iglesias; y promover el rechazo hacia los hermanos que están por el mensaje, al calificarlos despectivamente como “separatistas, divisionistas, disidentes, etc.”

Os expulsarán de las sinagogas; y aun viene la hora cuando cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio a Dios. Juan 6:2

Estimado hermano, si usted se ha decidido por el mensaje que Dios requiere sea predicado en nuestros días, seguramente ha experimentado dificultades. Si aún no lo ha hecho lo invitamos a hacerlo y con ello le aseguramos que verá la resistencia que éste mensaje impopular produce, pero no desánime que usted será sostenido por Aquel que no deja caer una hoja de árbol sin que Él lo permita. Esto es sólo el principio de lo que ha de venir.

No tengas ningún temor de las cosas que haz de padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados; y tendréis tribulación de diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida. Apocalipsis 2:10

“El permanecer de pie en defensa de la verdad y la justicia cuando la mayoría nos abandone, el pelear las batallas del Señor cuando los campeones sean pocos, ésta será nuestra prueba. En este tiempo, debemos obtener calor de la frialdad de los demás, valor de su cobardía, y lealtad de su traición” (2 JT, 31).  


Compartimos con usted la experiencia que pasó la sierva del Señor cuando fue borrada de la iglesia Metodista. Podrá notar cómo aunque hayan transcurrido mas de 150 años, los argumentos y formas entre sistemas que se han corrompido son muy similares.

Estimado hermano, ame a Dios y guarde sus mandamientos que esto le asegurará un lugar en el pueblo de Dios, en su iglesia invisible; ésta es la verdadera iglesia de Dios:

Dios posee una iglesia.  No es una gran catedral, ni la iglesia oficial establecida, ni las diversas denominaciones; sino el pueblo que ama a Dios y guarda sus mandamientos.  “Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mat. 18:20).  Aunque Cristo esté aún entre unos pocos humildes, ésta es su iglesia, pues sólo la presencia del Alto y Sublime que habita la eternidad puede constituir una iglesia. Alza tus Ojos p. 313

 

Alejamiento de la Iglesia Metodista.-

La familia de mi padre todavía asistía ocasionalmente a la iglesia metodista y también a las clases de instrucción que se llevaban a cabo en hogares particulares. Cierta noche mi hermano Roberto y yo fuimos a una de esas reuniones. El anciano encargado se encontraba presente. Cuando llegó el turno de mi hermano, éste habló con gran humildad, a la vez que claramente, acerca de la necesidad de hacer una preparación completa para encontrarse con nuestro Salvador cuando viniera en las nubes de los cielos con poder y gran gloria. Mientras mi hermano hablaba, su rostro generalmente pálido brilló con una luz celestial. Pareció ser transportado en espíritu más allá del lugar en que se encontraba y habló como si estuviera en la presencia de Jesús. Cuando llegó mi turno de hablar, me levanté con libertad de espíritu y con un corazón lleno de amor y paz. Referí la historia de mi gran sufrimiento bajo la convicción del pecado, de cómo finalmente había recibido la bendición buscada tanto tiempo, y de mi completa conformidad a la voluntad de Dios. Entonces expresé el gozo que experimentaba por las nuevas de la pronta venida de mi Redentor para llevar a sus hijos al hogar celestial.

En mi sencillez esperaba que mis hermanos y hermanas metodistas comprendieran mis sentimientos y se regocijaran conmigo. Pero quedé frustrada, porque varias hermanas expresaron su desagrado haciendo ruido con la boca, moviendo ruidosamente las sillas y volviéndose de espaldas. Puesto que no hallé nada que pudiera haberlas ofendido, hablé brevemente, sintiendo la helada influencia de su desaprobación. Cuando terminé, el pastor B. me preguntó si no sería más agradable vivir una larga vida de utilidad, haciendo bien a otros, que desear que Jesús viniera pronto y destruyera a los pobres pecadores. Repliqué que anhelaba la venida de Jesús. Entonces el pecado llegaría a su final y disfrutaríamos para siempre de la santificación, sin que existiera el diablo para tentarnos y descarriarnos.

Luego me preguntó el pastor si yo no prefería morir en paz en mi cama antes que pasar por el dolor de ser cambiada durante mi vida de un estado mortal a uno de inmortalidad. Le respondí que deseaba que Jesús viniera y llevara a sus hijos; y estaba dispuesta a vivir o a morir, según fuera la voluntad de Dios y que podría fácilmente soportar todo el dolor que se pudiera sufrir en un momento, en un abrir y cerrar de ojos; que deseaba que las ruedas del tiempo giraran rápidamente y trajeran el día deseado cuando estos cuerpos viles fueran transformados a la semejanza del gloriosísimo cuerpo de Cristo. También expresé que cuanto más cerca vivía de Señor, tanto más fervientemente anhelaba que él apareciera. Al llegar a ese punto, algunos de los presentes dieron muestras de mucho desagrado.

Cuando el anciano que dirigía habló a otros en la clase, expresó gran gozo en la anticipación del milenio temporal, cuando la tierra sería llenada de conocimiento del Señor, así como las aguas cubren el mar. Dijo que anhelaba el advenimiento de ese período. Una vez terminada la reunión tuve la impresión de que las mismas personas que antes me habían tratado con bondad y amistad ahora me trataban con marcada frialdad. Mi hermano y yo regresamos al hogar porque el tema de la pronta venida de Jesús despertaba en ellos una oposición tan enconada. Si embargo, estábamos agradecidos porque podíamos discernir la preciosa luz y regocijarnos en la espera de la venida del Señor.

Poco después de esos acontecimientos volvíamos a asistir a una clase de instrucción. Deseábamos tener la oportunidad de hablar del precioso amor de Dios que nos animaba interiormente. Especialmente yo deseaba hablar de la bondad y la misericordia que Dios había tenido conmigo. Había experimentado un cambio tan grande que me parecía que era mi deber aprovechar toda oportunidad para testificar del amor del Salvador.

Cuando llegó mi turno de hablar, expuse las evidencias que me hacían disfrutar del amor de Jesús, y dije que esperaba con gran anticipación el pronto encuentro con mi redentor. La creencia de que la venida de Cristo estaba cercana había conmovido mi espíritu y me había inducido a buscar con más fervor la santificación del Espíritu de Dios. A esta altura de mi exposición, el dirigente de la clase me interrumpió diciendo: “Usted ha recibido la santificación mediante el metodismo, mediante el metodismo, hermana, y no por medio de una teoría errónea”. Me sentí compelida a confesar la verdad que no había sido mediante el metodismo que mi corazón había recibido su nueva bendición, sino por medio de las conmovedoras verdades concernientes a la aparición personal de Jesús. Mediante ellas había encontrado paz, gozo y perfecto amor. Así concluyó mi testimonio, que era el último que había de dar en una clase con mis hermanos metodistas.

A continuación Roberto habló con su característica humildad, y sin embargo en una forma tan clara y conmovedora que algunas personas lloraron y quedaron muy enternecidas; pero otras tosieron para mostrar su desaprobación y se mostraron muy inquietas. Después de terminada la clase, volvimos a hablar acerca de nuestra fe y quedamos asombrados de que nuestros hermanos y hermanas cristianos no pudieran soportar que se hablara de la venida de nuestro Salvador. Pensamos que si en realidad amaban a Jesús como decían, no debería molestarles tanto oír hablar de su segunda venida, sino, por lo contrario, deberían recibir las nuevas con gozo.

Llegamos a la conclusión de que ya no debíamos seguir asistiendo a reuniones de instrucción. La esperanza de la gloriosa venida de Cristo llenaba nuestras almas y encontraría expresión cuando nos levantábamos para hablar. Ya sabíamos que esto despertaba el enojo de los presentes contra los dos humildes niños que se atrevían a desafiar la oposición y a hablar de la fe que había llenado sus corazones de paz y felicidad. Era evidente que ya no podríamos hablar con libertad en esas reuniones de instrucción, porque nuestros testimonios despertaban burlas y provocación sarcástica que percibíamos al final de las reuniones, procedentes de hermanos y hermanas a quienes habíamos respetado y amado.

 

Toda nuestra familia se interesaba en la doctrina de la pronta venida del Señor. Mi padre era considerado desde hacía mucho tiempo una de las columnas de la iglesia metodista en el lugar donde vivíamos, y también las personas que componían el resto de la familia habían sido miembros activos. Pero no habíamos guardado en secreto nuestra nueva creencia, aunque tampoco procurábamos imponerla a otras personas en ocasiones que no fueran apropiadas, ni manifestábamos hostilidad hacia nuestra iglesia. Sin embargo, el pastor metodista nos hizo una visita especial para informarnos que nuestra fe y el metodismo no podían estar de acuerdo. No preguntó cuáles eran las razones de nuestra creencia ni hizo referencia alguna a la Biblia a fin de convencernos de nuestro error; en cambio declaró que habíamos adoptado una nueva creencia extraña, que la iglesia metodista no podía aceptar.

Mi padre contestó que el pastor se equivocaba al llamar nuestra creencia una doctrina nueva y extraña, y añadió que Cristo mismo, al enseñar a sus discípulos, había predicado acerca de su segunda venida. Dijo: “En la casa de mi padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis” (Juan 14:2-3). Cuando Jesús fue llevado al cielo en presencia de sus discípulos y una nube lo recibió y lo ocultó de la vista de ellos, estando sus fieles seguidores con los ojos puestos en el cielo, aun después que Jesús había desaparecido de su vista. “He aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo” (Hechos 1:10-11).

Mi padre continuó diciendo: “El inspirado apóstol Pablo escribió una carta para animar a sus hermanos de Tesalónica, en la que les dijo: “Y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen el evangelio de nuestro Señor Jesucristo; los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder, cuando venga en aquel día para ser glorificado en sus santos y ser admirado de todos los que creyeron” (2 Tes. 1:7-10). “´ Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras`” (1 Tes. 4:16-18).

“Esta es la autoridad superior que respalda nuestra fe. Jesús y sus apóstoles hablaron extensamente acerca de la gozosa y triunfante segunda venida de Cristo y los santos ángeles proclaman que Cristo,quien ascendió al cielo, volverá otra vez. En esto consiste nuestro agravio, en creer en la Palabra de Jesús y de sus discípulos. Esta es una doctrina muy antigua y no está manchada por la herejía”.

El pastor no hizo ningún esfuerzo por presentar algún texto bíblico que pudiera probar que estábamos en error; en cambio se excuso diciendo que debía irse porque ya no tenía más tiempo. Nos aconsejó que nos retiráramos calladamente de la iglesia para evitar ser sometidos a un proceso público. Sabíamos que otros miembros de la iglesia habían sido tratados en la misma forma por idéntica causa, y no deseábamos que se entendiera que nos avergonzábamos de reconocer públicamente nuestra fe, o que éramos incapaces de respaldarla con las Escrituras; de modo que mis padres insistieron en que se les informara cuáles eran las razones que motivaban el pedido del pastor.

Obtuvieron como única respuesta una declaración evasiva según la cual habíamos contrariado los reglamentos de la iglesia, y que lo mejor que podíamos hacer era retirarnos voluntariamente de ella a fin de evitar un juicio público. Contestamos que preferíamos ser sometidos a juicio, y exigimos saber qué pecado se nos imputaba, ya que estábamos conscientes de no haber cometido ningún mal al esperar con amor la segunda venida de nuestro Salvador.

Poco tiempo después se nos notificó que debíamos presentarnos en una reunión que se efectuaría en un aposento anexo de la iglesia. Había pocos miembros presentes. La influencia de mi padre y su familia era tal que nuestros opositores no habían querido presentar nuestro caso a toda la congregación. El único cargo que se nos imputó fue que habíamos contrariado los reglamentos de la iglesia. Cuando preguntamos cuáles reglamentos habíamos asistido a otras reuniones y que habíamos descuidado de reunirnos regularmente con nuestra clase. Contestamos que parte de la familia había estado en el campo durante cierto tiempo, que ninguno de los que habían permanecido en la ciudad se había ausentado de las reuniones de instrucción por más de unas pocas semanas, y que se habían permanecido en la ciudad se había ausentado de las reuniones de instrucción por más de unas pocas semanas, y que se habían visto moralmente obligados a permanecer alejados porque los testimonios que habían dado habían sido recibidos con mucha desaprobación. También les recordamos que algunas personas que no habían asistido a las reuniones de instrucción durante un año todavía seguían siendo miembros regulares de la iglesia.

Se nos preguntó si estábamos dispuestos a confesar que nos habíamos alejado de sus reglamentos, y también que si prometíamos conformarnos a ellos en el futuro. Contestamos que no nos atrevíamos a abandonar nuestra fe o a negar la sagrada verdad de Dios, que no podíamos abandonar la esperanza de la pronta venida de nuestro Redentor, y que debíamos seguir adorando a nuestro Señor en la misma forma, aunque ellos lo consideraran una herejía. Mi padre recibió la bendición de Dios al presentar su defensa y todos nos retiramos experimentado una gran libertad y gozosos en el conocimiento de que obrábamos rectamente y teníamos la aprobación de Jesús.

El domingo siguiente, al comienzo de la celebración religiosa llamada ágape, el anciano de la iglesia que dirigía leyó nuestros nombres, siete en total, y dijo que habíamos sido eliminados de la iglesia.

Declaró que no se nos expulsaba debido a conducta indebida o inmoral, que teníamos un carácter sin tacha y una reputación envidiable, pero que habíamos sido declarados culpables de contrariar los reglamentos de la Iglesia Metodista. También declaró que con eso se había abierto una puerta y que todos los que fueran hallados culpables de quebrantar los reglamentos en forma similar, serían tratados en la misma forma.

En la iglesia había muchos miembros que esperaban la venida del Salvador, y esta amenaza se hizo con el propósito de amedrentarlos a fin de que se sometieran a las creencias de la iglesia. En algunos casos este procedimiento produjo los resultados deseados, y algunos vendieron el favor de Dios por un lugar en la iglesia. Muchos creían, pero no se atrevían a confesar su fe por temor a ser expulsados. Sin embargo, algunos se retiraron poco después y se unieron al grupo de los que esperaban la venida del Salvador. En un tiempo como éste consideramos de mucha ayuda las siguientes palabras del profeta: “Vuestros hermanos que os aborrecen, y os echan fuera por causa de mi nombre, dijeron: Jehová sea glorificado. Pero él se mostrará para la alegría vuestra, y ellos serán confundidos” (Isa.66:5).

Testimonios para la Iglesia. Tomo I
Pag. 39 – 47

La Deidad

Introduccón

Muchos adventistas del séptimo día vienen con citas como la de abajo, para sostener que ya no pueden haber más verdades por ser reveladas y aceptadas por la Iglesia. Pero nunca Elena de White afirna que no habrá más verdades sino al contrario. Como podemos ver el principio que expresa la cita de abajo es que los Hitos Antiguos no pueden ser reemplazados por otras verdades nuevas:

“Se levantarán hombres y mujeres, profesando tener alguna nueva luz o alguna nueva revelación que tenderá a conmover la fe en los antiguos hitos. Sus doctrinas no soportarán la prueba de la Palabra de Dios, pero habrá almas que serán engañadas. Harán circular falsos informes, y algunos serán prendidos en esta trampa… No podemos ejercer demasiado cuidado contra toda forma de error, porque Satanás está tratando constantemente de apartar a los hombres de la verdad.” 2JT 105, 107 (1885).

Ella dice claramente que aún las doctrinas (reveladas después de haberse establecido los Hitos Antiguos- los fundamentos de nuestra fe) aceptadas por la Iglesia pueden contener errores y que un estudio más fiel de la Biblia las puede corregir.

“Dijo mi guía, „Hay mucha luz que todavía va a brillar desde la ley de Dios y el evangelio de  la justicia. El mensaje, entendido en su carácter verdadero, y proclamado en el Espíritu, va alumbrar la tierra con su gloria.” 2MR 58, 1888 Materiales, p. 160, y en 3 EGW Biografía, p 389

No hay excusa para que alguno tome la posición de que no hay más verdades para ser reveladas, y que todas nuestras exposiciones de las Escrituras carecen de errores.Que ciertas doctrinas hayan sido sostenidas como verdades durante muchos años no es una prueba de que nuestras ideas son infalibles. El paso del tiempo no convertirá el error en verdad, y la verdad tiene la capacidad de ser imparcial. Ninguna doctrina verdadera perderá algo por una investigación cuidadosa. OP 35.2

Otros hermanos dicen que hablar de ciertos asuntos delicados de la Biblia puede ofender a Dios, que pertenecen a Su sabiduría infinita y deberíamos de meternos en tal asuntos.

“Nada me alarma más que ver el espíritu de desavenencia manifestado por nuestros hermanos. Estamos en terreno peligroso cuando no podemos unirnos como cristianos y examinar cortésmente los puntos controvertidos. Siento el deseo de huir del lugar, no sea que reciba el molde de aquellos que no pueden investigar sinceramente las doctrinas de la Biblia. “Los que no pueden examinar imparcialmente las evidencias de una posición que difiere de la suya, no son idóneos para enseñar en departamento alguno de la causa de Dios.” Ellen G White 1MS 482.

Estudio

Otros dicen que la doctrina de la Deidad es invención catolica y por eso no debemos de aceptarla.

Entre los pioneros habian dos grupos: trinitarios y antitrinitarios, sin embargo esto no fue un impedimento para poder trabajar juntos en la proclamación del mensaje del tercer ángel. Elena de White no declaro su posición hasta cerca del año 1900. Alrededor de esta fecha y después ella tiene muchas citas que revelan su creencia acerca de la Deidad. Es por esa razón el hecho de que no ha sido antes aceptada como doctrina biblica. La Iglesia presento esa doctrina en el año 1913, mientras todavía vivía Elena de White, y ella no se opuso al hecho.

Elena de White nunca usó el termino “Trinidad”, aunque ella refirió que hay Tres personas vivientes en el Trio celestial. (El Evangelismo, p. 446).

Ella creyó en la plenitud de la deidad de Cristo, declarando que Cristo era Dios esencialmente y en el sentido mas elevado Era con Dios desde toda la eternidad, Dios sobre todo, bendito para siempre. (Review and Herald, Abril 5, 1906; ver Exaltad a Jesús, p. 10; Mensajes Selectos, tomo 1, p. 290).

Ella tambien se refirió al Espíritu Santo como la Tercera persona de la Divinidad (El Deseado de todas las gentes, p. 625).

Sus comentarios, como son recopilados en El Evangelismo, paginas 445-448, sugieren que ella creyó que las Escrituras enseñan la existencia de tres personas divinas co-eternas.

Varias declaraciones acerca de la personalidad del Espíritu Santo están recopiladas en El Evangelismo, páginas 447-448. En 1906, por ejemplo, ella escribió:

El Espíritu Santo tiene una personalidad, de lo contrario no podría dar testimonio a nuestros Espíritus y con nuestros Espíritus de que somos hijos de Dios. Debe ser una Persona divina, además, porque en caso contrario no podría escudriñar los secretos que está ocultos en la mente de Dios. Porque quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el Espíritu del hombre que está en el. Asi tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios (1 Cor. 2: 11) (El Evangelismo, 447, 448).

La mente humana se impresiona con esta ceremonia, que es el comienzo de la vida cristiana. Significa mucho. La obra de la salvación no es un asunto pequeño, sino tan vasto que las más elevadas autoridades aprenden por la fe expresada por el instrumento humano. La eterna Deidad, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, está involucrada en la acción requerida para dar seguridad al instrumento humano y unir a todo el cielo para que contribuya al ejercicio de las facultades humanas, a fin de alcanzar la plenitud de los tres poderes para unirlos en la gran obra designada. Uniendo los poderes celestiales con los humanos, los hombres pueden llegar a ser, por medio de la eficacia celestial, partícipes de la naturaleza divina y obreros juntamente con Cristo. Alza tus ojos – Pag. 146

La Divinidad se conmovió de piedad por la humanidad, y el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo se dieron a sí mismos a la obra de formar un plan de redención. Con el fin de llevar a cabo plenamente ese plan, se decidió que Cristo, el Hijo unigénito de Dios, se entregara a sí mismo como ofrenda por el pecado. ¿Con qué se podría medir la profundidad de este amor? Dios quería hacer que resultara imposible para el hombre decir que hubiera podido hacer más (Consejos sobre la salud, p. 219).

Al describir a sus discípulos la obra y el cargo del Espíritu Santo, Jesús trató de inspirarles el gozo y la esperanza que alentaba su propio corazón. Se regocijaba por la ayuda abundante que había provisto para su iglesia. El Espíritu Santo era el más elevado de todos los dones que podía solicitar de su Padre para la exaltación de su pueblo. El Espíritu iba a ser dado como agente regenerador, y sin esto el sacrificio de Cristo habría sido inútil. El poder del mal se había estado fortaleciendo durante siglos, y la sumisión de los hombres a este cautiverio satánico era asombrosa. El pecado podía ser resistido y vencido únicamente por la poderosa intervención de la tercera persona de la Divinidad, que iba a venir no con energía modificada, sino en la plenitud del poder divino. El Espíritu es el que hace eficaz lo que ha sido realizado por el Redentor del mundo. Por el Espíritu es purificado el corazón. Por el Espíritu llega a ser el creyente participe de la naturaleza divina. Cristo ha dado su Espíritu como poder divino para vencer todas las tendencias hacia el mal, hereditarias y cultivadas, y para grabar su propio carácter en su iglesia”. Deseado de todas las gentes pág 626, 1898.

…que Cristo prometió enviar después de ascender al cielo, es el Espíritu en toda la plenitud de la Divinidad, poniendo de manifiesto el poder de la gracia divina a todos los que reciben a Cristo y creen en él como un Salvador personal. Hay tres personas vivientes en el trío celestial; en el nombre (singular) de estos tres grandes poderes -el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo– son bautizados los que reciben a Cristo mediante la fe, y esos poderes colaborarán con los súbditos obedientes del cielo en sus esfuerzos por vivir la nueva vida en Cristo (Special Testimonies, Serie B, Nº 7, págs. 62, 63. Año 1905).

“El determino dar a su representante(el Espiritu) la Tercera Persona de la divinidad” signs of the times 01/12/1889

“cuando usted abiertamente renuncia al pecado y a satanas, los tres Grandes Poderes del cielo se comprometen a ayudarlo para que usted sea un vencedor” signs of the times 12/o2/1902

los tres Grandes poderes del Cielo, el Padre, el Hijo y el Espiritu Santo signs of the times 11/03/1903

“mantenganse donde los Tres Grandes podereses del Cielo, el Padre, el Hijo y el Espiritu Santo puedan ser vuestra eficiencia” signs of the times 10/05/1905

“en la gran obra de conclusion nos encontraremos con peligros con los cuales no sabremos como lidiar, pero no nos olvidemos que los Tres Grandes poderes del cielo” estan trabajando” revew and herald 05/05/1903

“El hecho de que halla sido bautizado en el nombre del Padre, del Hijo y del Espiritu Santo es una seguridad de que asi usted pide su yuda, estos poderes le ayudaran en cada emergencia. 6T 99

el Padre, el Hijo y el Espiritu Santo estan comprometidos a cooperar con los santificados instrumentos humanos” review and herald 17/05/1906

“la Divinidad estaba conmovida de piedad por la raza y el Padre, el Hijo y el Espiritu Santo se dieron a Si mismos para llevar a cabo el plan de la redención” review and herald 02/05/1912

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El Consolador que Cristo prometió enviar después de ascender al cielo, es el Espíritu en toda la plenitud de la Divinidad, poniendo de manifiesto el poder de la gracia divina a todos los que reciben a Cristo y creen en él como un Salvador personal.  Hay tres personas vivientes en el trío celestial; en el nombre de estos tres grandes poderes -el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo– son bautizados los que reciben a Cristo mediante la fe, y esos poderes colaborarán con los súbditos obedientes del cielo en sus esfuerzos por vivir la nueva vida en Cristo. (Special Testimonies, Serie B, Nº 7, págs. 62, 63.  Año 1905).

En la infancia y la juventud, él [Cristo] tenía un carácter perfecto, lo que marcó Su vida después. Él creció en sabiduría y conocimiento. Cuando se traían sacrificios, el Espíritu Santo Le enseñaba que Su vida iba a ser sacrificada por la vida del mundo.” TA 167

Debemos entender que el Espíritu Santo, que es tanto una Persona como lo es Dios [Padre] una Persona, camina a través de estos lugares. Manuscript 66, 1899. (De un discurso a los estudiantes de la escuela en Avondale) Ev 616

Al pecado se le puede resistir y sólo puede ser superado por el fuerte trabajo de la Tercera Persona de la Deidad, que no viene con un poder modificado, sino con la plenitud de poder divino”. DA 671

El trabajo se dispone/ es presentado antes de cada alma que expresa la fe en Jesucristo a través del bautismo y se convirtió en un beneficiario del trabajo de las Tres Personas – Padre, Hijo y Espíritu Santo..” MS 57, 1900

El Espíritu Santo es una Persona porque da testimonio junto a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios”. MS 20, 1906, p.9

El Espíritu Santo es el Consolador, en nombre de Cristo. El personfíca a Cristo, sin embargo, es una Personalidad distinta.” MS 93, 1893

El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, Poderes infinitos y omniscientes, reciben a los que realmente entran en una relación de pacto con Dios. Tres Agentes distintos, Padre, Hijo y Espíritu Santo, trabajan juntos para los seres humanos”. MS 27a, 1900

 

Estudio más amplio – Historia  de la  trinidad  en la IASD

La doctrina de la Deidad es una de nuestras doctrinas distintivas y esta se encuentra fundamentada en la Palabra de Dios.

Durante los últimos años la doctrina de la Deidad ha sido atacada y se ha pretendido decir que no siempre creímos en ésta y que nuestros pioneros se opusieron a ella grandemente, pero un estudio cuidadoso de sus escritos y de la historia de la doctrina de la Deidad en nuestra iglesia nos mostraran  que esta doctrina siempre estuvo allí y siempre fue enseñada y creída por los pioneros.

Dice la Biblia hechos 20: 28-30” por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre. Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos”

Esta es una clara advertencia bíblica ante el levantamiento de lobos en el seno de la iglesia que vendrían y enseñarían cosas ajenas a ella y que arrastrarían tras si a muchos.

Durante estos últimos años dentro de la iglesia se ha levantado un movimiento antitrinitario argumentando falsos conceptos tomados de algunos escritos de los pioneros de la iglesia y aun del mismo espíritu de profecía; fuera  de su contexto, para desmeritar al Espíritu Santo y colocarlo a un nivel inferior como si no fuera una de las tres personas de la trinidad.

Es cierto que que algunos pioneros de la iglesia escribieron conceptos aparentemente contra la Deidad, pero para entender cuál es el sentido de lo que ellos dijeron, y a que trinidad se referían debemos ten

Introduccón

Muchos adventistas del séptimo día vienen con citas como la de abajo, para sostener que ya no pueden haber más verdades por ser reveladas y aceptadas por la Iglesia. Pero nunca Elena de White afirna que no habrá más verdades sino al contrario. Como podemos ver el principio que expresa la cita de abajo es que los Hitos Antiguos no pueden ser reemplazados por otras verdades nuevas:

“Se levantarán hombres y mujeres, profesando tener alguna nueva luz o alguna nueva revelación que tenderá a conmover la fe en los antiguos hitos. Sus doctrinas no soportarán la prueba de la Palabra de Dios, pero habrá almas que serán engañadas. Harán circular falsos informes, y algunos serán prendidos en esta trampa… No podemos ejercer demasiado cuidado contra toda forma de error, porque Satanás está tratando constantemente de apartar a los hombres de la verdad.” 2JT 105, 107 (1885).

Ella dice claramente que aún las doctrinas (reveladas después de haberse establecido los Hitos Antiguos- los fundamentos de nuestra fe) aceptadas por la Iglesia pueden contener errores y que un estudio más fiel de la Biblia las puede corregir.

“Dijo mi guía, „Hay mucha luz que todavía va a brillar desde la ley de Dios y el evangelio de  la justicia. El mensaje, entendido en su carácter verdadero, y proclamado en el Espíritu, va alumbrar la tierra con su gloria.” 2MR 58, 1888 Materiales, p. 160, y en 3 EGW Biografía, p 389

No hay excusa para que alguno tome la posición de que no hay más verdades para ser reveladas, y que todas nuestras exposiciones de las Escrituras carecen de errores.Que ciertas doctrinas hayan sido sostenidas como verdades durante muchos años no es una prueba de que nuestras ideas son infalibles. El paso del tiempo no convertirá el error en verdad, y la verdad tiene la capacidad de ser imparcial. Ninguna doctrina verdadera perderá algo por una investigación cuidadosa. OP 35.2

Otros hermanos dicen que hablar de ciertos asuntos delicados de la Biblia puede ofender a Dios, que pertenecen a Su sabiduría infinita y deberíamos de meternos en tal asuntos.

“Nada me alarma más que ver el espíritu de desavenencia manifestado por nuestros hermanos. Estamos en terreno peligroso cuando no podemos unirnos como cristianos y examinar cortésmente los puntos controvertidos. Siento el deseo de huir del lugar, no sea que reciba el molde de aquellos que no pueden investigar sinceramente las doctrinas de la Biblia. “Los que no pueden examinar imparcialmente las evidencias de una posición que difiere de la suya, no son idóneos para enseñar en departamento alguno de la causa de Dios.” Ellen G White 1MS 482.

Estudio

Otros dicen que la doctrina de la Deidad es invención catolica y por eso no debemos de aceptarla.

Entre los pioneros habian dos grupos: trinitarios y antitrinitarios, sin embargo esto no fue un impedimento para poder trabajar juntos en la proclamación del mensaje del tercer ángel. Elena de White no declaro su posición hasta cerca del año 1900. Alrededor de esta fecha y después ella tiene muchas citas que revelan su creencia acerca de la Deidad. Es por esa razón el hecho de que no ha sido antes aceptada como doctrina biblica. La Iglesia presento esa doctrina en el año 1913, mientras todavía vivía Elena de White, y ella no se opuso al hecho.

Elena de White nunca usó el termino “Trinidad”, aunque ella refirió que hay Tres personas vivientes en el Trio celestial. (El Evangelismo, p. 446).

Ella creyó en la plenitud de la deidad de Cristo, declarando que Cristo era Dios esencialmente y en el sentido mas elevado Era con Dios desde toda la eternidad, Dios sobre todo, bendito para siempre. (Review and Herald, Abril 5, 1906; ver Exaltad a Jesús, p. 10; Mensajes Selectos, tomo 1, p. 290).

Ella tambien se refirió al Espíritu Santo como la Tercera persona de la Divinidad (El Deseado de todas las gentes, p. 625).

Sus comentarios, como son recopilados en El Evangelismo, paginas 445-448, sugieren que ella creyó que las Escrituras enseñan la existencia de tres personas divinas co-eternas.

Varias declaraciones acerca de la personalidad del Espíritu Santo están recopiladas en El Evangelismo, páginas 447-448. En 1906, por ejemplo, ella escribió:

El Espíritu Santo tiene una personalidad, de lo contrario no podría dar testimonio a nuestros Espíritus y con nuestros Espíritus de que somos hijos de Dios. Debe ser una Persona divina, además, porque en caso contrario no podría escudriñar los secretos que está ocultos en la mente de Dios. Porque quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el Espíritu del hombre que está en el. Asi tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios (1 Cor. 2: 11) (El Evangelismo, 447, 448).

La mente humana se impresiona con esta ceremonia, que es el comienzo de la vida cristiana. Significa mucho. La obra de la salvación no es un asunto pequeño, sino tan vasto que las más elevadas autoridades aprenden por la fe expresada por el instrumento humano. La eterna Deidad, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, está involucrada en la acción requerida para dar seguridad al instrumento humano y unir a todo el cielo para que contribuya al ejercicio de las facultades humanas, a fin de alcanzar la plenitud de los tres poderes para unirlos en la gran obra designada. Uniendo los poderes celestiales con los humanos, los hombres pueden llegar a ser, por medio de la eficacia celestial, partícipes de la naturaleza divina y obreros juntamente con Cristo. Alza tus ojos – Pag. 146

La Divinidad se conmovió de piedad por la humanidad, y el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo se dieron a sí mismos a la obra de formar un plan de redención. Con el fin de llevar a cabo plenamente ese plan, se decidió que Cristo, el Hijo unigénito de Dios, se entregara a sí mismo como ofrenda por el pecado. ¿Con qué se podría medir la profundidad de este amor? Dios quería hacer que resultara imposible para el hombre decir que hubiera podido hacer más (Consejos sobre la salud, p. 219).

Al describir a sus discípulos la obra y el cargo del Espíritu Santo, Jesús trató de inspirarles el gozo y la esperanza que alentaba su propio corazón. Se regocijaba por la ayuda abundante que había provisto para su iglesia. El Espíritu Santo era el más elevado de todos los dones que podía solicitar de su Padre para la exaltación de su pueblo. El Espíritu iba a ser dado como agente regenerador, y sin esto el sacrificio de Cristo habría sido inútil. El poder del mal se había estado fortaleciendo durante siglos, y la sumisión de los hombres a este cautiverio satánico era asombrosa. El pecado podía ser resistido y vencido únicamente por la poderosa intervención de la tercera persona de la Divinidad, que iba a venir no con energía modificada, sino en la plenitud del poder divino. El Espíritu es el que hace eficaz lo que ha sido realizado por el Redentor del mundo. Por el Espíritu es purificado el corazón. Por el Espíritu llega a ser el creyente participe de la naturaleza divina. Cristo ha dado su Espíritu como poder divino para vencer todas las tendencias hacia el mal, hereditarias y cultivadas, y para grabar su propio carácter en su iglesia”. Deseado de todas las gentes pág 626, 1898.

…que Cristo prometió enviar después de ascender al cielo, es el Espíritu en toda la plenitud de la Divinidad, poniendo de manifiesto el poder de la gracia divina a todos los que reciben a Cristo y creen en él como un Salvador personal. Hay tres personas vivientes en el trío celestial; en el nombre (singular) de estos tres grandes poderes -el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo– son bautizados los que reciben a Cristo mediante la fe, y esos poderes colaborarán con los súbditos obedientes del cielo en sus esfuerzos por vivir la nueva vida en Cristo (Special Testimonies, Serie B, Nº 7, págs. 62, 63. Año 1905).

“El determino dar a su representante(el Espiritu) la Tercera Persona de la divinidad” signs of the times 01/12/1889

“cuando usted abiertamente renuncia al pecado y a satanas, los tres Grandes Poderes del cielo se comprometen a ayudarlo para que usted sea un vencedor” signs of the times 12/o2/1902

los tres Grandes poderes del Cielo, el Padre, el Hijo y el Espiritu Santo signs of the times 11/03/1903

“mantenganse donde los Tres Grandes podereses del Cielo, el Padre, el Hijo y el Espiritu Santo puedan ser vuestra eficiencia” signs of the times 10/05/1905

“en la gran obra de conclusion nos encontraremos con peligros con los cuales no sabremos como lidiar, pero no nos olvidemos que los Tres Grandes poderes del cielo” estan trabajando” revew and herald 05/05/1903

“El hecho de que halla sido bautizado en el nombre del Padre, del Hijo y del Espiritu Santo es una seguridad de que asi usted pide su yuda, estos poderes le ayudaran en cada emergencia. 6T 99

el Padre, el Hijo y el Espiritu Santo estan comprometidos a cooperar con los santificados instrumentos humanos” review and herald 17/05/1906

“la Divinidad estaba conmovida de piedad por la raza y el Padre, el Hijo y el Espiritu Santo se dieron a Si mismos para llevar a cabo el plan de la redención” review and herald 02/05/1912

Gracias 32902 Visitantes¡Aqui en esta página!

El Consolador que Cristo prometió enviar después de ascender al cielo, es el Espíritu en toda la plenitud de la Divinidad, poniendo de manifiesto el poder de la gracia divina a todos los que reciben a Cristo y creen en él como un Salvador personal.  Hay tres personas vivientes en el trío celestial; en el nombre de estos tres grandes poderes -el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo– son bautizados los que reciben a Cristo mediante la fe, y esos poderes colaborarán con los súbditos obedientes del cielo en sus esfuerzos por vivir la nueva vida en Cristo. (Special Testimonies, Serie B, Nº 7, págs. 62, 63.  Año 1905).

En la infancia y la juventud, él [Cristo] tenía un carácter perfecto, lo que marcó Su vida después. Él creció en sabiduría y conocimiento. Cuando se traían sacrificios, el Espíritu Santo Le enseñaba que Su vida iba a ser sacrificada por la vida del mundo.” TA 167

Debemos entender que el Espíritu Santo, que es tanto una Persona como lo es Dios [Padre] una Persona, camina a través de estos lugares. Manuscript 66, 1899. (De un discurso a los estudiantes de la escuela en Avondale) Ev 616

Al pecado se le puede resistir y sólo puede ser superado por el fuerte trabajo de la Tercera Persona de la Deidad, que no viene con un poder modificado, sino con la plenitud de poder divino”. DA 671

El trabajo se dispone/ es presentado antes de cada alma que expresa la fe en Jesucristo a través del bautismo y se convirtió en un beneficiario del trabajo de las Tres Personas – Padre, Hijo y Espíritu Santo..” MS 57, 1900

El Espíritu Santo es una Persona porque da testimonio junto a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios”. MS 20, 1906, p.9

El Espíritu Santo es el Consolador, en nombre de Cristo. El personfíca a Cristo, sin embargo, es una Personalidad distinta.” MS 93, 1893

El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, Poderes infinitos y omniscientes, reciben a los que realmente entran en una relación de pacto con Dios. Tres Agentes distintos, Padre, Hijo y Espíritu Santo, trabajan juntos para los seres humanos”. MS 27a, 1900

Estudio más amplio – Historia  de la  trinidad  en la IASD

La doctrina de la Deidad es una de nuestras doctrinas distintivas y esta se encuentra fundamentada en la Palabra de Dios.

Durante los últimos años la doctrina de la Deidad ha sido atacada y se ha pretendido decir que no siempre creímos en ésta y que nuestros pioneros se opusieron a ella grandemente, pero un estudio cuidadoso de sus escritos y de la historia de la doctrina de la Deidad en nuestra iglesia nos mostraran  que esta doctrina siempre estuvo allí y siempre fue enseñada y creída por los pioneros.

Dice la Biblia hechos 20: 28-30” por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre. Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos”

Esta es una clara advertencia bíblica ante el levantamiento de lobos en el seno de la iglesia que vendrían y enseñarían cosas ajenas a ella y que arrastrarían tras si a muchos.

Durante estos últimos años dentro de la iglesia se ha levantado un movimiento antitrinitario argumentando falsos conceptos tomados de algunos escritos de los pioneros de la iglesia y aun del mismo espíritu de profecía; fuera  de su contexto, para desmeritar al Espíritu Santo y colocarlo a un nivel inferior como si no fuera una de las tres personas de la trinidad.

Es cierto que que algunos pioneros de la iglesia escribieron conceptos aparentemente contra la Deidad, pero para entender cuál es el sentido de lo que ellos dijeron, y a que trinidad se referían debemos ten

Introduccón

Muchos adventistas del séptimo día vienen con citas como la de abajo, para sostener que ya no pueden haber más verdades por ser reveladas y aceptadas por la Iglesia. Pero nunca Elena de White afirna que no habrá más verdades sino al contrario. Como podemos ver el principio que expresa la cita de abajo es que los Hitos Antiguos no pueden ser reemplazados por otras verdades nuevas:

“Se levantarán hombres y mujeres, profesando tener alguna nueva luz o alguna nueva revelación que tenderá a conmover la fe en los antiguos hitos. Sus doctrinas no soportarán la prueba de la Palabra de Dios, pero habrá almas que serán engañadas. Harán circular falsos informes, y algunos serán prendidos en esta trampa… No podemos ejercer demasiado cuidado contra toda forma de error, porque Satanás está tratando constantemente de apartar a los hombres de la verdad.” 2JT 105, 107 (1885).

Ella dice claramente que aún las doctrinas (reveladas después de haberse establecido los Hitos Antiguos- los fundamentos de nuestra fe) aceptadas por la Iglesia pueden contener errores y que un estudio más fiel de la Biblia las puede corregir.

“Dijo mi guía, „Hay mucha luz que todavía va a brillar desde la ley de Dios y el evangelio de  la justicia. El mensaje, entendido en su carácter verdadero, y proclamado en el Espíritu, va alumbrar la tierra con su gloria.” 2MR 58, 1888 Materiales, p. 160, y en 3 EGW Biografía, p 389

No hay excusa para que alguno tome la posición de que no hay más verdades para ser reveladas, y que todas nuestras exposiciones de las Escrituras carecen de errores.Que ciertas doctrinas hayan sido sostenidas como verdades durante muchos años no es una prueba de que nuestras ideas son infalibles. El paso del tiempo no convertirá el error en verdad, y la verdad tiene la capacidad de ser imparcial. Ninguna doctrina verdadera perderá algo por una investigación cuidadosa. OP 35.2

Otros hermanos dicen que hablar de ciertos asuntos delicados de la Biblia puede ofender a Dios, que pertenecen a Su sabiduría infinita y deberíamos de meternos en tal asuntos.

“Nada me alarma más que ver el espíritu de desavenencia manifestado por nuestros hermanos. Estamos en terreno peligroso cuando no podemos unirnos como cristianos y examinar cortésmente los puntos controvertidos. Siento el deseo de huir del lugar, no sea que reciba el molde de aquellos que no pueden investigar sinceramente las doctrinas de la Biblia. “Los que no pueden examinar imparcialmente las evidencias de una posición que difiere de la suya, no son idóneos para enseñar en departamento alguno de la causa de Dios.” Ellen G White 1MS 482.

Estudio

Otros dicen que la doctrina de la Deidad es invención catolica y por eso no debemos de aceptarla.

Entre los pioneros habian dos grupos: trinitarios y antitrinitarios, sin embargo esto no fue un impedimento para poder trabajar juntos en la proclamación del mensaje del tercer ángel. Elena de White no declaro su posición hasta cerca del año 1900. Alrededor de esta fecha y después ella tiene muchas citas que revelan su creencia acerca de la Deidad. Es por esa razón el hecho de que no ha sido antes aceptada como doctrina biblica. La Iglesia presento esa doctrina en el año 1913, mientras todavía vivía Elena de White, y ella no se opuso al hecho.

Elena de White nunca usó el termino “Trinidad”, aunque ella refirió que hay Tres personas vivientes en el Trio celestial. (El Evangelismo, p. 446).

Ella creyó en la plenitud de la deidad de Cristo, declarando que Cristo era Dios esencialmente y en el sentido mas elevado Era con Dios desde toda la eternidad, Dios sobre todo, bendito para siempre. (Review and Herald, Abril 5, 1906; ver Exaltad a Jesús, p. 10; Mensajes Selectos, tomo 1, p. 290).

Ella tambien se refirió al Espíritu Santo como la Tercera persona de la Divinidad (El Deseado de todas las gentes, p. 625).

Sus comentarios, como son recopilados en El Evangelismo, paginas 445-448, sugieren que ella creyó que las Escrituras enseñan la existencia de tres personas divinas co-eternas.

Varias declaraciones acerca de la personalidad del Espíritu Santo están recopiladas en El Evangelismo, páginas 447-448. En 1906, por ejemplo, ella escribió:

El Espíritu Santo tiene una personalidad, de lo contrario no podría dar testimonio a nuestros Espíritus y con nuestros Espíritus de que somos hijos de Dios. Debe ser una Persona divina, además, porque en caso contrario no podría escudriñar los secretos que está ocultos en la mente de Dios. Porque quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el Espíritu del hombre que está en el. Asi tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios (1 Cor. 2: 11) (El Evangelismo, 447, 448).

La mente humana se impresiona con esta ceremonia, que es el comienzo de la vida cristiana. Significa mucho. La obra de la salvación no es un asunto pequeño, sino tan vasto que las más elevadas autoridades aprenden por la fe expresada por el instrumento humano. La eterna Deidad, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, está involucrada en la acción requerida para dar seguridad al instrumento humano y unir a todo el cielo para que contribuya al ejercicio de las facultades humanas, a fin de alcanzar la plenitud de los tres poderes para unirlos en la gran obra designada. Uniendo los poderes celestiales con los humanos, los hombres pueden llegar a ser, por medio de la eficacia celestial, partícipes de la naturaleza divina y obreros juntamente con Cristo. Alza tus ojos – Pag. 146

La Divinidad se conmovió de piedad por la humanidad, y el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo se dieron a sí mismos a la obra de formar un plan de redención. Con el fin de llevar a cabo plenamente ese plan, se decidió que Cristo, el Hijo unigénito de Dios, se entregara a sí mismo como ofrenda por el pecado. ¿Con qué se podría medir la profundidad de este amor? Dios quería hacer que resultara imposible para el hombre decir que hubiera podido hacer más (Consejos sobre la salud, p. 219).

Al describir a sus discípulos la obra y el cargo del Espíritu Santo, Jesús trató de inspirarles el gozo y la esperanza que alentaba su propio corazón. Se regocijaba por la ayuda abundante que había provisto para su iglesia. El Espíritu Santo era el más elevado de todos los dones que podía solicitar de su Padre para la exaltación de su pueblo. El Espíritu iba a ser dado como agente regenerador, y sin esto el sacrificio de Cristo habría sido inútil. El poder del mal se había estado fortaleciendo durante siglos, y la sumisión de los hombres a este cautiverio satánico era asombrosa. El pecado podía ser resistido y vencido únicamente por la poderosa intervención de la tercera persona de la Divinidad, que iba a venir no con energía modificada, sino en la plenitud del poder divino. El Espíritu es el que hace eficaz lo que ha sido realizado por el Redentor del mundo. Por el Espíritu es purificado el corazón. Por el Espíritu llega a ser el creyente participe de la naturaleza divina. Cristo ha dado su Espíritu como poder divino para vencer todas las tendencias hacia el mal, hereditarias y cultivadas, y para grabar su propio carácter en su iglesia”. Deseado de todas las gentes pág 626, 1898.

…que Cristo prometió enviar después de ascender al cielo, es el Espíritu en toda la plenitud de la Divinidad, poniendo de manifiesto el poder de la gracia divina a todos los que reciben a Cristo y creen en él como un Salvador personal. Hay tres personas vivientes en el trío celestial; en el nombre (singular) de estos tres grandes poderes -el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo– son bautizados los que reciben a Cristo mediante la fe, y esos poderes colaborarán con los súbditos obedientes del cielo en sus esfuerzos por vivir la nueva vida en Cristo (Special Testimonies, Serie B, Nº 7, págs. 62, 63. Año 1905).

“El determino dar a su representante(el Espiritu) la Tercera Persona de la divinidad” signs of the times 01/12/1889

“cuando usted abiertamente renuncia al pecado y a satanas, los tres Grandes Poderes del cielo se comprometen a ayudarlo para que usted sea un vencedor” signs of the times 12/o2/1902

los tres Grandes poderes del Cielo, el Padre, el Hijo y el Espiritu Santo signs of the times 11/03/1903

“mantenganse donde los Tres Grandes podereses del Cielo, el Padre, el Hijo y el Espiritu Santo puedan ser vuestra eficiencia” signs of the times 10/05/1905

“en la gran obra de conclusion nos encontraremos con peligros con los cuales no sabremos como lidiar, pero no nos olvidemos que los Tres Grandes poderes del cielo” estan trabajando” revew and herald 05/05/1903

“El hecho de que halla sido bautizado en el nombre del Padre, del Hijo y del Espiritu Santo es una seguridad de que asi usted pide su yuda, estos poderes le ayudaran en cada emergencia. 6T 99

el Padre, el Hijo y el Espiritu Santo estan comprometidos a cooperar con los santificados instrumentos humanos” review and herald 17/05/1906

“la Divinidad estaba conmovida de piedad por la raza y el Padre, el Hijo y el Espiritu Santo se dieron a Si mismos para llevar a cabo el plan de la redención” review and herald 02/05/1912

Gracias 32902 Visitantes¡Aqui en esta página!

El Consolador que Cristo prometió enviar después de ascender al cielo, es el Espíritu en toda la plenitud de la Divinidad, poniendo de manifiesto el poder de la gracia divina a todos los que reciben a Cristo y creen en él como un Salvador personal.  Hay tres personas vivientes en el trío celestial; en el nombre de estos tres grandes poderes -el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo– son bautizados los que reciben a Cristo mediante la fe, y esos poderes colaborarán con los súbditos obedientes del cielo en sus esfuerzos por vivir la nueva vida en Cristo. (Special Testimonies, Serie B, Nº 7, págs. 62, 63.  Año 1905).

En la infancia y la juventud, él [Cristo] tenía un carácter perfecto, lo que marcó Su vida después. Él creció en sabiduría y conocimiento. Cuando se traían sacrificios, el Espíritu Santo Le enseñaba que Su vida iba a ser sacrificada por la vida del mundo.” TA 167

Debemos entender que el Espíritu Santo, que es tanto una Persona como lo es Dios [Padre] una Persona, camina a través de estos lugares. Manuscript 66, 1899. (De un discurso a los estudiantes de la escuela en Avondale) Ev 616

Al pecado se le puede resistir y sólo puede ser superado por el fuerte trabajo de la Tercera Persona de la Deidad, que no viene con un poder modificado, sino con la plenitud de poder divino”. DA 671

El trabajo se dispone/ es presentado antes de cada alma que expresa la fe en Jesucristo a través del bautismo y se convirtió en un beneficiario del trabajo de las Tres Personas – Padre, Hijo y Espíritu Santo..” MS 57, 1900

El Espíritu Santo es una Persona porque da testimonio junto a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios”. MS 20, 1906, p.9

El Espíritu Santo es el Consolador, en nombre de Cristo. El personfíca a Cristo, sin embargo, es una Personalidad distinta.” MS 93, 1893

El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, Poderes infinitos y omniscientes, reciben a los que realmente entran en una relación de pacto con Dios. Tres Agentes distintos, Padre, Hijo y Espíritu Santo, trabajan juntos para los seres humanos”. MS 27a, 1900

Estudio más amplio – Historia  de la  trinidad  en la IASD

La doctrina de la Deidad es una de nuestras doctrinas distintivas y esta se encuentra fundamentada en la Palabra de Dios.

Durante los últimos años la doctrina de la Deidad ha sido atacada y se ha pretendido decir que no siempre creímos en ésta y que nuestros pioneros se opusieron a ella grandemente, pero un estudio cuidadoso de sus escritos y de la historia de la doctrina de la Deidad en nuestra iglesia nos mostraran  que esta doctrina siempre estuvo allí y siempre fue enseñada y creída por los pioneros.

Dice la Biblia hechos 20: 28-30” por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre. Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos”

Esta es una clara advertencia bíblica ante el levantamiento de lobos en el seno de la iglesia que vendrían y enseñarían cosas ajenas a ella y que arrastrarían tras si a muchos.

Durante estos últimos años dentro de la iglesia se ha levantado un movimiento antitrinitario argumentando falsos conceptos tomados de algunos escritos de los pioneros de la iglesia y aun del mismo espíritu de profecía; fuera  de su contexto, para desmeritar al Espíritu Santo y colocarlo a un nivel inferior como si no fuera una de las tres personas de la trinidad.

Es cierto que que algunos pioneros de la iglesia escribieron conceptos aparentemente contra la Deidad, pero para entender cuál es el sentido de lo que ellos dijeron, y a que trinidad se referían debemos tener en cuenta algunos aspectos como:

1.Fueron hombres débiles y a lo que ellos se opusieron fue a la trinidad enseñada por la iglesia católica romana de  tres seres  porque  algunos  de  ellos  venían de  iglesias  que no  reconocían la  divinidad  de Jesús

2. Los diferentes pensamientos de ellos se deben es a que provenían de diferentes denominaciones,  algunas  trinitarias  y  otras  que  negaban la divinidad  de Jesús  como  un ser Eterno   e  igual  al Padre

3.La verdad es progresiva y de un solo golpe ellos no podían asentar todas sus creencias sino a medida que lo revelaba es Espíritu Santo”

La  trinidad  a la  que se  opusieron:

Al estudiar los escritos de los pioneros adventistas algunos de ellos no se oponían a la trinidad adventista (la Deidad) tal como la concibió Ellen White y en la que creemos hoy día basados en las Escrituras.

Entre los años 1855 y 1877, durante esos 23 años en la Review and Herald solo se escribieron seis artículos en los que los pioneros hablaron contra la trinidad católica que durante ese tiempo también había estado pasando por momentos difíciles por los conceptos de algunos teólogos.

Los pioneros se opusieron a la trinidad católica de ese entonces que enseñaba  la  existencia de  tres  seres,  reconociendo  a Jesús  como  una persona  distinta  y  Eterna  igual que  el  Padre,  pero  los pioneros  traían  de sus  iglesias  el concepto  de que  Jesús  no era  igual  al Padre.

1. El caso James White

Debemos tener en cuenta que José Bates y James White habían sido miembros de la iglesia conexión cristiana, que rechazaba la doctrina de la trinidad Jaime White era pastor ordenado de esa iglesia. Cuando él y Bates se unieron al movimiento adventista, continuaron manteniendo la visión antitrinitaria que habían  aprendido en su denominación anterior en la que creían  que Jesús  no  era  un ser igual  al  Padre.

En 1852, él escribió que Cristo no era la misma persona que Dios el Padre, como lo enseñaban los Trinitarianos. Él rechazó “el antiguo absurdo Trinitariano”, que “Jesucristo es el verdadero y eterno Dios” (RH, 5 de Agosto de 1852).
De tal manera que no debiera haber malos entendidos en cuando a esa declaración, porque  él  estaba  emitiendo  un concepto  de  la  postura  creída  y enseñada  en su  iglesia  anterior(iglesia  conexión cristiana)

En el año siguiente James lo aclaró reafirmando su plena creencia en la divinidad de Cristo (RH, 8 de Septiembre de 1853; también en la RH, 12 de Octubre de 1876).

En 1877, James publicó un artículo titulado, “Cristo igual con Dios” (RH, 29 de Noviembre de 1877). Él mencionó su plena creencia en la divinidad de Cristo nuevamente, cerca del fin de su vida (RH, 5 de Julio de 1880).

Como podemos notar james White no se oponía a la trinidad adventista de tres  seres,  se  oponía  a la divinidad  de  Jesús,  pero  al  año  siguiente  y  en sus escritos posteriores cambió  el  concepto  y  reconoció  a  Jesús como  Dios.

1846, Jaime White se refirió al “viejo credo trinitariano antiescriturístico, de que Cristo es Dios eterno”.
 Pero en 1876 escribió que “los adventistas del séptimo día mantienen la divinidad de Cristo tan semejantemente a los trinitarianos, que no tenemos acusación aquí”.
 Un año después, declaró su creencia en la igualdad del Hijo con el Padre y condenó toda visión errónea que “hiciese a Cristo inferior al Padre”.
La forma como los espiritualizadores han vendido o negado al solo Señor Dios y nuestro Señor Jesucristo es primero usando el antiguo y no bíblico credo Trinitario, es decir, que Jesucristo es el Dios eterno, aunque no tienen ni un pasaje para probarlo, mientras que tenemos abundantes testimonios de la Escritura de que es el Hijo del Dios eterno (The Day Star, 24 de Enero, 1846)El aserto de que los dichos del Hijo y sus apóstoles son los mandamientos del Padre, está tan lejos de la verdad como la antigua absurdidad trinitaria que Jesucristo es el gran y eterno Dios (Review and Herald, Vol. 3, N 7, p. 52, párrafo 42; 5 de Agosto de 1852).Jesús oró para que sus discípulos pudieran ser uno como él era uno con su Padre. Esta oración no contemplaba un discípulo con doce cabezas, pero doce discípulos, hechos uno en objeto y esfuerzo en la causa de su maestro. Ninguno, el Padre y el Hijo son partes del triuno Dios. Ellos son dos distintos seres, aunque uno en el diseño y cumplimiento de la redención (Life Incidents, p. 343, 1868)La inexplicable Trinidad que hace la Deidad tres en uno y uno en tres, es muy mala; pero el Ultra Unitarismo que hace a Cristo inferior al Padre es peor. Pudo Dios haber dicho a un inferior, <Hagamos al hombre a nuestra imagen>? (Review and Herald, 2de Noviembre, 1877)Al final de su  vida  terminó  reconociendo la  divinidad  de Jesús  a  la que  anteriormente  se había  opuesto.

b)El caso de Undertwood:

Analicemos el caso de underwood, quien escribió contra la trinidad y luego al conocer la revelación divina por medio de Ellen White este hombre recapacito y cambio su concepto sobre el Espíritu Santo:

R. A. Underwood, presidente de la Asociación de Ohio, es un ejemplo claro de lo que sucedió con muchos de los pioneros de la Iglesia Adventista. Como la mayoría de ellos, sostenía una visión semiarriana de Cristo, con un subordinacionismo marcado. Así, en un artículo que escribió para la Adventist Review del 13 de agosto de 1889 [Adventist Review 13-8-1889], titulado “La obra de Cristo”, representó muy bien esta visión subordinacionista, declarando: “Cristo reconoce y siempre reconocerá que todo lo que es, es de su Padre, y a él siempre estará sujeto”  Christ and His Work].

No obstante, Underwood fue uno de los primeros en comprender el desarrollo que se había dado en el concepto que Elena de White tenía de la Divinidad. El mismo año en que ella publicara en El Deseado de todas las gentes esta cita acerca de Cristo: “En Cristo hay vida original, que no proviene ni deriva de otra. ‘El que tiene al Hijo, tiene la vida’. La divinidad de Cristo es la garantía que el creyente tiene de la vida eterna” (p. 489) y afirmara que el Espíritu Santo es ”la tercera persona de la Divinidad” (p. 625)

 Underwood cambió su posición.

Así, en un artículo que apareció en la Adventist Review del 17 de mayo de 1898 [Adventist Review 17-5-1898], titulado “El Espíritu Santo, una persona”, él declaró contundentemente:

“Me parece extraño, ahora, haber creído que el Espíritu Santo es solo una influencia, en vista de la obra que realiza. Pero queremos la verdad porque es la verdad, y rechazamos el error porque es el error, sin importar la posición que hayamos sostenido en el pasado, o cualquier dificultad que podamos haber tenido, o podamos tener ahora, cuando vemos que el Espíritu Santo es una persona [ The Holy Spirit a Person].

Además, agregó: “es el plan de Satanás destruir toda fe en la personalidad de la Divinidad: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo”.

¿Cómo llegó Underwood a considerar que el Espíritu Santo es la tercera persona de la Divinidad? Él lo deja en claro al citar el manuscrito de “Special Testimony” n° 10 de Elena de White de 1906, donde ella misma declara que el Espíritu Santo es “la tercera persona de la Divinidad”.

c)El caso Urias Smith:

Originalmente, Urías Smith y otros enseñaron que Cristo era el primer ser creado. Pero posteriormente, adoptó la posición de que Cristo era unigénito no creado.

 Escritos de los pioneros contra la trinitarismo en una sola persona

Los pioneros adventistas lucharon contra el concepto de una sola persona que se manifestaba de tres formas, el cual es el mismo concepto de los pentecostales hoy día que dicen que solo existe Jesús y que él es gran Dios y no hay Padre y no hay Espíritu Santo como otras personas sino que son el mismo Jesus.

Ese mismo concepto era el que sostenían algunos teólogos católicos de la época y a la que los pioneros se opusieron:

“[Hablando de la doctrina del Dios Triuno]: Que una persona sea tres personas, y que tres personas son solamente una persona, es la doctrina que nosotros decimos que es contraria a la razón y al sentido común … Nuestro Creador lo ha hecho un absurdo para nosotros, que una persona sea tres personas, y que tres personas sean una persona; y en Su Palabra revelada, Él nunca nos ha pedido que creamos en eso”. Roy F. Cottrell, RH, 6 de Julio de 1869.


La inexplicable Trinidad que hace de la Divinidad tres en uno y uno en tres, es suficientemente mala; pero aquel ultra Unitarianismo que hace a Cristo inferior al Padre es peor. ¿Le dijo Dios a un inferior, ‘hagamos al hombre a nuestra imagen’?”. James White, RH, 29 de Noviembre de 1877. [Observe que James White fue cuidadoso al mencionar que Cristo no era inferior al Padre].

J. N. Loughborough:
En respuesta a la pregunta Qué serias objeciones tiene a la doctrina de la Trinidad? Hay muchas objeciones que podríamos argüir, pero a causa del limitado espacio las reduciremos a las tres siguientes1) Es contraria al sentido común 2) Es contraria a la Escritura 3) Es de origen Pagano y basada en fábulas…El Capítulo 17 de Juan es solo suficiente para refutar la doctrina de la Trinidad (Review and Herald, Vol. 18, p. 184, párrafo 1-11,- 5 de Noviembre, 1861)

R. F. Cottrell:
Que una persona son tres personas, y que tres personas son solo una persona, esta es la doctrina la cual decimos como contraria a la razón y el sentido común (R&H, julio 6, 1869).

J. N. Andrews
La doctrina de la Trinidad la cual fue establecida en la iglesia por el concilio de Nicea en el 325 DC…Esta doctrina destruye la personalidad de Dios, y de su Hijo Jesucristo nuestro Señor. La medida de la infamia por la cual esto fue forzado sobre la iglesia y que aparece sobre las páginas de la historia eclesiástica puede ser una fuente que cause que cada creyente en esta doctrina se avergüence (Review and Herald, Vol. 6, N 24, p. 185, 6 de Marzo de 1855

Como puede notarse ellos no se opusieron a la trinidad bíblica tal como la entiende la iglesia y como está consignada en los escritos de Ellen White, ellos se opusieron a la idea de que hay una sola persona que se manifiesta de tres formas y que esa persona es Jesús y que no hay Padre ni Espíritu Santo como dos personas independientes sino que son manifestaciones de esa sola persona que es Jesús como el único Dios, concepto que era enseñado por algunos teólogos católicos y que hoy es aceptada por los pentecostales.


Evidencias trinitarias de antes de 1990:

Entre 1898 y 1900, la Review and Herald imprimió tres artículos de “The King’s Messenger”, que transmitían claras enseñanzas trinitarias. El primero apareció en la Review and Herald del 20 de septiembre de 1898 [AR 20-9-1898 Portada], y se titulaba “El Dios-hombre” [The God-man]. Allí se dice: “El Dios-hombre es Emanuel, Dios con nosotros; Dios con nosotros en la persona y la presencia del Espíritu Santo”. Aquí el Espíritu Santo es una persona divina.

El segundo artículo, que apareció en la Adventist Review del 16 de enero de 1900 [AR 16-1-1900 – Portada], en el artículo titulado “La tercera persona” [AR 16-1-1900 – Página 3], censuraba el hecho de que los cristianos adoran al Padre y al Hijo, pero “no le dan el lugar de poder y de autoridad a su representante, el bendito Espíritu Santo”. El pronombre personal “he” es utilizado en todo el artículo para referirse al Espíritu Santo, en contraste con el pronombre impersonal “it”.

El tercer artículo apareció en la Adventist Review del 3 de abril de 1900 [AR 3-4-1900 – Portada] y es una prueba todavía más evidente del cambio que se había empezado a producir en la Iglesia Adventista con respecto a la doctrina de la trinidad. Se haba que el Espíritu Santo es “uno con el Padre y el Hijo y es enviado por ellos” [AR 3-4-1900- Página 2]. También se menciona que es una persona distinta, “pero siempre en conexión con Cristo”. Finalmente, el artículo aconseja al lector: “Amado, deja que él [el Espíritu Santo] te muestre cuán sorprendentemente hermosas son las personas estrechamente unidas de nuestro Dios triuno, manifestadas por la presencia personal del Espíritu Santo”.
Aquí se muestra claramente la creencia en un “Dios triuno”, en el que el Espíritu Santo es aceptado como una persona y miembro de la Deidad.

En 1930, los líderes africanos solicitaron a la Asociación General que se incluyera en el  year  book  o  libro  del  año

En 1931 se publicó una declaración de las “Creencias Fundamentales de los Adventistas del Séptimo Día” que contenía veintidós puntos. Fue preparada, a pedido del Comité de la Conferencia General, por un panel de cuatro personas que incluía al presidente de la Conferencia General, C. H. Watson, y al editor de la Review and Herald, F. M. Wilcox

Esta declaración, que comenzaba diciendo “los adventistas del séptimo día tienen ciertas creencias cuyos rasgos principales … pueden ser resumidos de la manera siguiente”, fue publicada anualmente en el Yearbook desde ese año y, por voto del Comité Ejecutivo de la Conferencia General,

En 1931, la iglesia había revisado y publicado 22 Creencias Fundamentales de los Adventistas del Séptimo Día. Las creencias fundamentales dos y tres incluían afirmaciones sobre la Trinidad y la plena deidad de Cristo,

Yearbook (anuario adventista) una declaración acerca de las creencias adventistas. “Esta declaración–decían ellos– ayudaría a los oficiales del Gobierno y otras personas a comprender mejor nuestra obra”.  Entonces se escogió una comisión de cuatro miembros para elaborar esta declaración. La comisión produjo 22 puntos de creencias, que en 1931 fueron impresos en el Yearbook.

La tercera y la cuarta creencias fundamentales establecen lo siguiente:
“Que la Divinidad, o Trinidad, consiste en el Padre Eterno, un Ser personal, espiritual, omnipotente, omnipresente, omnisciente, infinito en sabiduría y amor; el Señor Jesucristo, el Hijo del Padre Eterno, a través de quien todas las cosas fueron creadas y a través de quien la salvación de multitudes redimidas será cumplida; el Espíritu Santo, la tercera persona de la Divinidad, el gran poder regenerador en la obra de redención (S. Mat. 28:19). “Que Jesucristo es completamente Dios, y es de la misma naturaleza y esencia que el Padre Eterno. Aun reteniendo su naturaleza divina, tomó sobre sí la naturaleza de la familia humana, vivió en la tierra como hombre, mostró en su vida, como nuestro Ejemplo, los principios de la justicia, probó su relación con Dios por medio de muchos milagros poderosos, murió en la cruz por nuestros pecados, resucitó de la muerte y ascendió al Padre, donde vive para interceder por nosotros” (Juan 1:1, 14; Heb. 2:9-18; 8:1, 2; 4:14-16; 7:25)”.10 Estas declaraciones expresaban la doctrina bíblica de la Trinidad. Cristo es descripto como Dios, existente por sí mismo y eterno; y el Espíritu Santo es identificado como la tercera persona de la Deidad.

Pero no fue sino bien entrada la década de 1940 cuando continuaron los debates dentro de la iglesia sobre la deidad de Cristo.

Para la década de 1950, la iglesia pudo decir que sería reconocida como una denominación verdaderamente trinitaria.

Antes de la asamblea de 1980, en Dallas, la Asociación General envió a las divisiones mundiales una propuesta de declaración, que contenía 27 creencias fundamentales. Durante la asamblea, una versión revisada, que incorporaba muchas sugerencias realizadas por el campo mundial, fue analizada y votada como una expresión de las creencias
fundamentales adventistas del séptimo día. La segunda creencia establece lo siguiente: “Hay un solo Dios, que es una unidad de tres personas coeternas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Dios es inmortal, todopoderoso, omnisapiente, superior a todos y omnipresente. Es infinito y escapa a la comprensión humana; no obstante, se lo puede conocer mediante su propia revelación que ha efectuado de sí mismo. Es eternamente digno de reverencia, adoración y servicio por parte de toda la creación”.
Acerca del Hijo, incluye la frase “Aunque es verdaderamente Dios, sempiterno, también llegó a ser verdaderamente hombre”.

Elena de White y la trinidad:

La creencia número 5, titulada “Dios el Espíritu Santo”, comienza con la sentencia: “Dios el Espíritu Santo estuvo activo con el Padre y el Hijo en ocasión de la creación, la encarnación y la redención”.13 Así, la declaración de creencias, votada en 1980, apoya la doctrina de la Trinidad.

Elena de White enseñó que en Cristo “hay vida original, que no proviene ni deriva de otra”.
Eso solo podría ser verdadero si él es Dios en el sentido más elevado, y no derivara su existencia del Padre. Acerca del Espíritu Santo, ella instó a los estudiantes del Colegio Avondale, en 1899: “Necesitamos comprender que el Espíritu Santo, que es una persona así como Dios es persona, anda en estos terrenos”.25 (evangelismo 447)
En el contexto de la crisis de Kellogg, en 1905, escribió una advertencia a los obreros del área médica, endosando la doctrina de

la Trinidad: “El Padre es toda la plenitud de la Divinidad corporalmente, y es invisible para los ojos mortales. El Hijo es toda la  plenitud de la Divinidad manifestada. […]El Consolador, que Cristo prometió enviar después de ascender al cielo, es el Espíritu en toda la plenitud de la Divinidad, poniendo de manifiesto el poder de la gracia divina a todos los que reciben a Cristo y creen en él como un Salvador personal. Hay tres personas vivientes en el trío celestial; en el nombre de estos tres grandes poderes –el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo– son bautizados los que reciben a Cristo mediante la fe, y esos poderes colaborarán con los súbditos obedientes del cielo en sus esfuerzos por vivir la nueva vida en Cristo”.

Solo alguien que creía en esta doctrina podría hablar de “tres personas vivientes en el trío celestial”. Los antitrinitarianos no usarían este lenguaje. Es más: sus declaraciones causaron sorpresa en muchas personas. M. L. Andreasen relata: “Recuerdo cuán atónitos nos quedamos cuando

El Deseado de todas las gentes fue publicado, pues contenía algunas cosas que no podíamos creer. Entre otras cosas, estaba la doctrina de la Trinidad, que no era generalmente aceptada por los adventistas de entonces”. Citado en RusselHolt, “The Doctrine of the Trinity in the Seventh-day Adventist Denomination” (Andrews University, 1969), p. 20.

El Deseado de todas las Gentes

El concepto errado que muchos tenían sobre Jesús y la enseñanza de que el era el único Dios y que no había Padre ni Espíritu Santo, y las influencias erradas que desmeritaban su divinidad fueron esclarecidas en la iglesia y sus pioneros con la publicación de este libro porque en el se aclararon aspectos muy importantes.

a)Jesús no era cualquier ser humano, era el Hijo de Dios}

b)No existía solamente Jesús como el único ser que se manifestaba de tres maneras, había un Padre y un Espíritu Santo además

c)Ella afirmó que el Espíritu Santo es una persona, al mencionarlo como “la tercera persona de la Divinidad”, concepto que ampliaría en posteriores escritos

A partir de que Elena escribiera estas declaraciones, hubo un cambio de parecer en cuanto a la Trinidad, aceptando que existen tres Personas divinas que coexisten eternamente como un solo Dios.

El salto vino con la publicación del artículo de Elena de White titulado “Cristo, el dador de la vida”, en el periódico
 Signs of the Times [Señales de los tiempos], en 1897,4 y del libro El Deseado de todas las gentes, en 1898. En el artículo, luego de citar Juan 10:18 (“Nadie me la quita [la vida], sino que yo de mí mismo la pongo”), declara: “En Cristo hay vida original, que no proviene ni deriva de otra”.5 En El Deseado de todas las gentes, cita la ocasión en que Jesús les responde a los judíos, conforme a Juan 8:58: “De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy”, y comenta: “Cayó el silencio sobre la vasta concurrencia. El nombre de Dios, dado a Moisés para expresar la presencia eterna, había sido reclamado como suyo por este Rabino galileo. Se había proclamado a sí mismo como el que tenía existencia propia, el que había sido  prometido a Israel, ‘cuya procedencia es de antiguo tiempo, desde los días de la eternidad
¿cuál es la fuente de esta sentencia de la página 625 de

El Deseado de todas las gentes, ella escribe que “el pecado podía ser resistido y vencido únicamente por la poderosa intervención de la tercera persona de la Divinidad, que iba a venir no con energía modificada, sino en la plenitud del poder divino” (p. 625). Así es como el texto se ha leído desde su primera publicación en 1898.

El Deseado de todas las gentes? La encontramos en una carta que Elena de White le dirigió a “Mis hermanos en Norteamérica” [My Brethren in America], fechada el 6 de febrero de 1896. Ella escribió: “El mal se había estado acumulando durante siglos, y solo podía ser reprimido y resistido mediante el vigoroso poder del Espíritu Santo, la tercera persona de la Divinidad, que vendría no con energía modificada, sino en la plenitud del poder divino”.5 Esta carta fue copiada y enviada desde Australia a los líderes de la iglesia en Battle Creek, donde el presidente de la Asociación General, O. A. Olsen, la publicó al siguiente año en un panfleto que circuló entre líderes y ministros de la iglesia (Special Testimonies, N° 10, pp. 25-33). Esta publicación de ese tiempo provee otra evidencia –más allá de la obvia fecha de copyright– de que este pasaje de El Deseado de todas las gentes está tal cual se pudo leer en su primera publicación de 1898.

Pocas páginas después, repite la declaración de que “en Cristo hay vida original, que no proviene ni deriva de otra”. Estas afirmaciones describen a Cristo como Dios en  el más alto sentido. No deriva del Padre, ni

La divinidad fue algo que no poseyera y que le fuera conferida. Es autoexistente, igual que el Padre en todos los aspectos. “Era igual a Dios, infinito y omnipotente… Es el Hijo eterno y existente por sí mismo”.

Declaraciones selectas

“existen tres personas vivientes en el Trió celestial” bible teacher 01/03/1906

“”el pecado solamente podía ser resistido y vencido a través de la poderosa agencia de la tercera persona de la divinidad (el Espíritu) el cual vendría no en una energía modificada sino que en la plenitud del poder divino. review and herald 19/05/1904

“El determino dar a su representante(el Espíritu) la Tercera Persona de la divinidad” signs of the times 01/12/1889

“cuando usted abiertamente renuncia al pecado y a Satanás, los tres Grandes Poderes del cielo se comprometen a ayudarlo para que usted sea un vencedor” signs of the times 12/o2/1902

“los tres Grandes poderes del Cielo, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo signs of the times 11/03/1903

“manténganse donde los Tres Grandes poderes del Cielo, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo puedan ser vuestra eficiencia” signs of the times 10/05/1905

“en la gran obra de conclusión nos encontraremos con peligros con los cuales no sabremos cómo lidiar, pero no nos olvidemos que los Tres Grandes poderes del cielo” están trabajando” revew and herald 05/05/1903

“El hecho de que haya sido bautizado en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo es una seguridad de que asi usted pide su ayuda, estos poderes le ayudaran en cada emergencia. 6T 99

“el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo están comprometidos a cooperar con los santificados instrumentos humanos” review and herald 17/05/1906

“la divinidad estaba conmovida de piedad por la raza y el Padre, el Hijo y el Espiritu Santo se dieron a Si mismos para llevar a cabo el plan de la redención” review and herald 02/05/1912

Conclusión:

Algunos  pioneros  del  adventismo  al  venir  de otras  iglesias  traían sus  pre-conceptos  sobre  la  trinidad   y otros  criticaron  el  trinitarismo  que  habla  de un ser manifestado  de tres maneras  distintas,  pero  después  de  la  publicación del libro  Deseado de Todas  las Gentes  y  de las  revelaciones divinas  a  Ellen White la  iglesia estableció como  una de  sus  doctrinas  la  doctrina  de la  Trinidad  desde  1913   y  la confirmó  en 1931  y  hoy  hace  parte  de nuestras  doctrinas  principales,  fundadas  en la  Biblia

er en cuenta algunos aspectos como:

1.Fueron hombres débiles y a lo que ellos se opusieron fue a la trinidad enseñada por la iglesia católica romana de  tres seres  porque  algunos  de  ellos  venían de  iglesias  que no  reconocían la  divinidad  de Jesús

2. Los diferentes pensamientos de ellos se deben es a que provenían de diferentes denominaciones,  algunas  trinitarias  y  otras  que  negaban la divinidad  de Jesús  como  un ser Eterno   e  igual  al Padre

3.La verdad es progresiva y de un solo golpe ellos no podían asentar todas sus creencias sino a medida que lo revelaba es Espíritu Santo”

La  trinidad  a la  que se  opusieron:

Al estudiar los escritos de los pioneros adventistas algunos de ellos no se oponían a la trinidad adventista tal como la concibió Ellen White y en la que creemos hoy día basados en las Escrituras.

Entre los años 1855 y 1877, durante esos 23 años en la Review and Herald solo se escribieron seis artículos en los que los pioneros hablaron contra la trinidad católica que durante ese tiempo también había estado pasando por momentos difíciles por los conceptos de algunos teólogos.

Los pioneros se opusieron a la trinidad católica de ese entonces que enseñaba  la  existencia de  tres  seres,  reconociendo  a Jesús  como  una persona  distinta  y  Eterna  igual que  el  Padre,  pero  los pioneros  traían  de sus  iglesias  el concepto  de que  Jesús  no era  igual  al Padre.

1. El caso James White

Debemos tener en cuenta que José Bates y James White habían sido miembros de la iglesia conexión cristiana, que rechazaba la doctrina de la trinidad Jaime White era pastor ordenado de esa iglesia. Cuando él y Bates se unieron al movimiento adventista, continuaron manteniendo la visión antitrinitaria que habían  aprendido en su denominación anterior en la que creían  que Jesús  no  era  un ser igual  al  Padre.

En 1852, él escribió que Cristo no era la misma persona que Dios el Padre, como lo enseñaban los Trinitarianos. Él rechazó “el antiguo absurdo Trinitariano”, que “Jesucristo es el verdadero y eterno Dios” (RH, 5 de Agosto de 1852).
De tal manera que no debiera haber malos entendidos en cuando a esa declaración, porque  él  estaba  emitiendo  un concepto  de  la  postura  creída  y enseñada  en su  iglesia  anterior(iglesia  conexión cristiana)

En el año siguiente James lo aclaró reafirmando su plena creencia en la divinidad de Cristo (RH, 8 de Septiembre de 1853; también en la RH, 12 de Octubre de 1876).

En 1877, James publicó un artículo titulado, “Cristo igual con Dios” (RH, 29 de Noviembre de 1877). Él mencionó su plena creencia en la divinidad de Cristo nuevamente, cerca del fin de su vida (RH, 5 de Julio de 1880).

Como podemos notar james White no se oponía a la trinidad adventista de tres  seres,  se  oponía  a la divinidad  de  Jesús,  pero  al  año  siguiente  y  en sus escritos posteriores cambió  el  concepto  y  reconoció  a  Jesús como  Dios.

1846, Jaime White se refirió al “viejo credo trinitariano antiescriturístico, de que Cristo es Dios eterno”.
 Pero en 1876 escribió que “los adventistas del séptimo día mantienen la divinidad de Cristo tan semejantemente a los trinitarianos, que no tenemos acusación aquí”.
 Un año después, declaró su creencia en la igualdad del Hijo con el Padre y condenó toda visión errónea que “hiciese a Cristo inferior al Padre”.
La forma como los espiritualizadores han vendido o negado al solo Señor Dios y nuestro Señor Jesucristo es primero usando el antiguo y no bíblico credo Trinitario, es decir, que Jesucristo es el Dios eterno, aunque no tienen ni un pasaje para probarlo, mientras que tenemos abundantes testimonios de la Escritura de que es el Hijo del Dios eterno (The Day Star, 24 de Enero, 1846)El aserto de que los dichos del Hijo y sus apóstoles son los mandamientos del Padre, está tan lejos de la verdad como la antigua absurdidad trinitaria que Jesucristo es el gran y eterno Dios (Review and Herald, Vol. 3, N 7, p. 52, párrafo 42; 5 de Agosto de 1852).Jesús oró para que sus discípulos pudieran ser uno como él era uno con su Padre. Esta oración no contemplaba un discípulo con doce cabezas, pero doce discípulos, hechos uno en objeto y esfuerzo en la causa de su maestro. Ninguno, el Padre y el Hijo son partes del triuno Dios. Ellos son dos distintos seres, aunque uno en el diseño y cumplimiento de la redención (Life Incidents, p. 343, 1868)La inexplicable Trinidad que hace la Deidad tres en uno y uno en tres, es muy mala; pero el Ultra Unitarismo que hace a Cristo inferior al Padre es peor. Pudo Dios haber dicho a un inferior, <Hagamos al hombre a nuestra imagen>? (Review and Herald, 2de Noviembre, 1877)Al final de su  vida  terminó  reconociendo la  divinidad  de Jesús  a  la que  anteriormente  se había  opuesto.

b)El caso de Undertwood:

Analicemos el caso de underwood, quien escribió contra la trinidad y luego al conocer la revelación divina por medio de Ellen White este hombre recapacito y cambio su concepto sobre el Espíritu Santo:

R. A. Underwood, presidente de la Asociación de Ohio, es un ejemplo claro de lo que sucedió con muchos de los pioneros de la Iglesia Adventista. Como la mayoría de ellos, sostenía una visión semiarriana de Cristo, con un subordinacionismo marcado. Así, en un artículo que escribió para la Adventist Review del 13 de agosto de 1889 [Adventist Review 13-8-1889], titulado “La obra de Cristo”, representó muy bien esta visión subordinacionista, declarando: “Cristo reconoce y siempre reconocerá que todo lo que es, es de su Padre, y a él siempre estará sujeto”  Christ and His Work].

No obstante, Underwood fue uno de los primeros en comprender el desarrollo que se había dado en el concepto que Elena de White tenía de la Divinidad. El mismo año en que ella publicara en El Deseado de todas las gentes esta cita acerca de Cristo: “En Cristo hay vida original, que no proviene ni deriva de otra. ‘El que tiene al Hijo, tiene la vida’. La divinidad de Cristo es la garantía que el creyente tiene de la vida eterna” (p. 489) y afirmara que el Espíritu Santo es ”la tercera persona de la Divinidad” (p. 625)

 Underwood cambió su posición.

Así, en un artículo que apareció en la Adventist Review del 17 de mayo de 1898 [Adventist Review 17-5-1898], titulado “El Espíritu Santo, una persona”, él declaró contundentemente:

“Me parece extraño, ahora, haber creído que el Espíritu Santo es solo una influencia, en vista de la obra que realiza. Pero queremos la verdad porque es la verdad, y rechazamos el error porque es el error, sin importar la posición que hayamos sostenido en el pasado, o cualquier dificultad que podamos haber tenido, o podamos tener ahora, cuando vemos que el Espíritu Santo es una persona [ The Holy Spirit a Person].

Además, agregó: “es el plan de Satanás destruir toda fe en la personalidad de la Divinidad: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo”.

¿Cómo llegó Underwood a considerar que el Espíritu Santo es la tercera persona de la Divinidad? Él lo deja en claro al citar el manuscrito de “Special Testimony” n° 10 de Elena de White de 1906, donde ella misma declara que el Espíritu Santo es “la tercera persona de la Divinidad”.

c)El caso Urias Smith:

Originalmente, Urías Smith y otros enseñaron que Cristo era el primer ser creado. Pero posteriormente, adoptó la posición de que Cristo era unigénito no creado.

 Escritos de los pioneros contra la trinitarismo en una sola persona

Los pioneros adventistas lucharon contra el concepto de una sola persona que se manifestaba de tres formas, el cual es el mismo concepto de los pentecostales hoy día que dicen que solo existe Jesús y que él es gran Dios y no hay Padre y no hay Espíritu Santo como otras personas sino que son el mismo Jesus.

Ese mismo concepto era el que sostenían algunos teólogos católicos de la época y a la que los pioneros se opusieron:

“[Hablando de la doctrina del Dios Triuno]: Que una persona sea tres personas, y que tres personas son solamente una persona, es la doctrina que nosotros decimos que es contraria a la razón y al sentido común … Nuestro Creador lo ha hecho un absurdo para nosotros, que una persona sea tres personas, y que tres personas sean una persona; y en Su Palabra revelada, Él nunca nos ha pedido que creamos en eso”. Roy F. Cottrell, RH, 6 de Julio de 1869.


La inexplicable Trinidad que hace de la Divinidad tres en uno y uno en tres, es suficientemente mala; pero aquel ultra Unitarianismo que hace a Cristo inferior al Padre es peor. ¿Le dijo Dios a un inferior, ‘hagamos al hombre a nuestra imagen’?”. James White, RH, 29 de Noviembre de 1877. [Observe que James White fue cuidadoso al mencionar que Cristo no era inferior al Padre].

J. N. Loughborough:
En respuesta a la pregunta Qué serias objeciones tiene a la doctrina de la Trinidad? Hay muchas objeciones que podríamos argüir, pero a causa del limitado espacio las reduciremos a las tres siguientes1) Es contraria al sentido común 2) Es contraria a la Escritura 3) Es de origen Pagano y basada en fábulas…El Capítulo 17 de Juan es solo suficiente para refutar la doctrina de la Trinidad (Review and Herald, Vol. 18, p. 184, párrafo 1-11,- 5 de Noviembre, 1861)

R. F. Cottrell:
Que una persona son tres personas, y que tres personas son solo una persona, esta es la doctrina la cual decimos como contraria a la razón y el sentido común (R&H, julio 6, 1869).

J. N. Andrews
La doctrina de la Trinidad la cual fue establecida en la iglesia por el concilio de Nicea en el 325 DC…Esta doctrina destruye la personalidad de Dios, y de su Hijo Jesucristo nuestro Señor. La medida de la infamia por la cual esto fue forzado sobre la iglesia y que aparece sobre las páginas de la historia eclesiástica puede ser una fuente que cause que cada creyente en esta doctrina se avergüence (Review and Herald, Vol. 6, N 24, p. 185, 6 de Marzo de 1855

Como puede notarse ellos no se opusieron a la trinidad bíblica tal como la entiende la iglesia y como está consignada en los escritos de Ellen White, ellos se opusieron a la idea de que hay una sola persona que se manifiesta de tres formas y que esa persona es Jesús y que no hay Padre ni Espíritu Santo como dos personas independientes sino que son manifestaciones de esa sola persona que es Jesús como el único Dios, concepto que era enseñado por algunos teólogos católicos y que hoy es aceptada por los pentecostales.


Evidencias trinitarias de antes de 1990:

Entre 1898 y 1900, la Review and Herald imprimió tres artículos de “The King’s Messenger”, que transmitían claras enseñanzas trinitarias. El primero apareció en la Review and Herald del 20 de septiembre de 1898 [AR 20-9-1898 Portada], y se titulaba “El Dios-hombre” [The God-man]. Allí se dice: “El Dios-hombre es Emanuel, Dios con nosotros; Dios con nosotros en la persona y la presencia del Espíritu Santo”. Aquí el Espíritu Santo es una persona divina.

El segundo artículo, que apareció en la Adventist Review del 16 de enero de 1900 [AR 16-1-1900 – Portada], en el artículo titulado “La tercera persona” [AR 16-1-1900 – Página 3], censuraba el hecho de que los cristianos adoran al Padre y al Hijo, pero “no le dan el lugar de poder y de autoridad a su representante, el bendito Espíritu Santo”. El pronombre personal “he” es utilizado en todo el artículo para referirse al Espíritu Santo, en contraste con el pronombre impersonal “it”.

El tercer artículo apareció en la Adventist Review del 3 de abril de 1900 [AR 3-4-1900 – Portada] y es una prueba todavía más evidente del cambio que se había empezado a producir en la Iglesia Adventista con respecto a la doctrina de la trinidad. Se haba que el Espíritu Santo es “uno con el Padre y el Hijo y es enviado por ellos” [AR 3-4-1900- Página 2]. También se menciona que es una persona distinta, “pero siempre en conexión con Cristo”. Finalmente, el artículo aconseja al lector: “Amado, deja que él [el Espíritu Santo] te muestre cuán sorprendentemente hermosas son las personas estrechamente unidas de nuestro Dios triuno, manifestadas por la presencia personal del Espíritu Santo”.
Aquí se muestra claramente la creencia en un “Dios triuno”, en el que el Espíritu Santo es aceptado como una persona y miembro de la Deidad.

En 1930, los líderes africanos solicitaron a la Asociación General que se incluyera en el  year  book  o  libro  del  año

En 1931 se publicó una declaración de las “Creencias Fundamentales de los Adventistas del Séptimo Día” que contenía veintidós puntos. Fue preparada, a pedido del Comité de la Conferencia General, por un panel de cuatro personas que incluía al presidente de la Conferencia General, C. H. Watson, y al editor de la Review and Herald, F. M. Wilcox

Esta declaración, que comenzaba diciendo “los adventistas del séptimo día tienen ciertas creencias cuyos rasgos principales … pueden ser resumidos de la manera siguiente”, fue publicada anualmente en el Yearbook desde ese año y, por voto del Comité Ejecutivo de la Conferencia General,

En 1931, la iglesia había revisado y publicado 22 Creencias Fundamentales de los Adventistas del Séptimo Día. Las creencias fundamentales dos y tres incluían afirmaciones sobre la Trinidad y la plena deidad de Cristo,

Yearbook (anuario adventista) una declaración acerca de las creencias adventistas. “Esta declaración–decían ellos– ayudaría a los oficiales del Gobierno y otras personas a comprender mejor nuestra obra”.  Entonces se escogió una comisión de cuatro miembros para elaborar esta declaración. La comisión produjo 22 puntos de creencias, que en 1931 fueron impresos en el Yearbook.

La tercera y la cuarta creencias fundamentales establecen lo siguiente:
“Que la Divinidad, o Trinidad, consiste en el Padre Eterno, un Ser personal, espiritual, omnipotente, omnipresente, omnisciente, infinito en sabiduría y amor; el Señor Jesucristo, el Hijo del Padre Eterno, a través de quien todas las cosas fueron creadas y a través de quien la salvación de multitudes redimidas será cumplida; el Espíritu Santo, la tercera persona de la Divinidad, el gran poder regenerador en la obra de redención (S. Mat. 28:19). “Que Jesucristo es completamente Dios, y es de la misma naturaleza y esencia que el Padre Eterno. Aun reteniendo su naturaleza divina, tomó sobre sí la naturaleza de la familia humana, vivió en la tierra como hombre, mostró en su vida, como nuestro Ejemplo, los principios de la justicia, probó su relación con Dios por medio de muchos milagros poderosos, murió en la cruz por nuestros pecados, resucitó de la muerte y ascendió al Padre, donde vive para interceder por nosotros” (Juan 1:1, 14; Heb. 2:9-18; 8:1, 2; 4:14-16; 7:25)”.10 Estas declaraciones expresaban la doctrina bíblica de la Trinidad. Cristo es descripto como Dios, existente por sí mismo y eterno; y el Espíritu Santo es identificado como la tercera persona de la Deidad.

Pero no fue sino bien entrada la década de 1940 cuando continuaron los debates dentro de la iglesia sobre la deidad de Cristo.

Para la década de 1950, la iglesia pudo decir que sería reconocida como una denominación verdaderamente trinitaria.

Antes de la asamblea de 1980, en Dallas, la Asociación General envió a las divisiones mundiales una propuesta de declaración, que contenía 27 creencias fundamentales. Durante la asamblea, una versión revisada, que incorporaba muchas sugerencias realizadas por el campo mundial, fue analizada y votada como una expresión de las creencias
fundamentales adventistas del séptimo día. La segunda creencia establece lo siguiente: “Hay un solo Dios, que es una unidad de tres personas coeternas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Dios es inmortal, todopoderoso, omnisapiente, superior a todos y omnipresente. Es infinito y escapa a la comprensión humana; no obstante, se lo puede conocer mediante su propia revelación que ha efectuado de sí mismo. Es eternamente digno de reverencia, adoración y servicio por parte de toda la creación”.
Acerca del Hijo, incluye la frase “Aunque es verdaderamente Dios, sempiterno, también llegó a ser verdaderamente hombre”.

Elena de White y la trinidad:

La creencia número 5, titulada “Dios el Espíritu Santo”, comienza con la sentencia: “Dios el Espíritu Santo estuvo activo con el Padre y el Hijo en ocasión de la creación, la encarnación y la redención”.13 Así, la declaración de creencias, votada en 1980, apoya la doctrina de la Trinidad.

Elena de White enseñó que en Cristo “hay vida original, que no proviene ni deriva de otra”.
Eso solo podría ser verdadero si él es Dios en el sentido más elevado, y no derivara su existencia del Padre. Acerca del Espíritu Santo, ella instó a los estudiantes del Colegio Avondale, en 1899: “Necesitamos comprender que el Espíritu Santo, que es una persona así como Dios es persona, anda en estos terrenos”.25 (evangelismo 447)
En el contexto de la crisis de Kellogg, en 1905, escribió una advertencia a los obreros del área médica, endosando la doctrina de

la Trinidad: “El Padre es toda la plenitud de la Divinidad corporalmente, y es invisible para los ojos mortales. El Hijo es toda la  plenitud de la Divinidad manifestada. […]El Consolador, que Cristo prometió enviar después de ascender al cielo, es el Espíritu en toda la plenitud de la Divinidad, poniendo de manifiesto el poder de la gracia divina a todos los que reciben a Cristo y creen en él como un Salvador personal. Hay tres personas vivientes en el trío celestial; en el nombre de estos tres grandes poderes –el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo– son bautizados los que reciben a Cristo mediante la fe, y esos poderes colaborarán con los súbditos obedientes del cielo en sus esfuerzos por vivir la nueva vida en Cristo”.

Solo alguien que creía en esta doctrina podría hablar de “tres personas vivientes en el trío celestial”. Los antitrinitarianos no usarían este lenguaje. Es más: sus declaraciones causaron sorpresa en muchas personas. M. L. Andreasen relata: “Recuerdo cuán atónitos nos quedamos cuando

El Deseado de todas las gentes fue publicado, pues contenía algunas cosas que no podíamos creer. Entre otras cosas, estaba la doctrina de la Trinidad, que no era generalmente aceptada por los adventistas de entonces”. Citado en RusselHolt, “The Doctrine of the Trinity in the Seventh-day Adventist Denomination” (Andrews University, 1969), p. 20.

El Deseado de todas las Gentes

El concepto errado que muchos tenían sobre Jesús y la enseñanza de que el era el único Dios y que no había Padre ni Espíritu Santo, y las influencias erradas que desmeritaban su divinidad fueron esclarecidas en la iglesia y sus pioneros con la publicación de este libro porque en el se aclararon aspectos muy importantes.

a)Jesús no era cualquier ser humano, era el Hijo de Dios}

b)No existía solamente Jesús como el único ser que se manifestaba de tres maneras, había un Padre y un Espíritu Santo además

c)Ella afirmó que el Espíritu Santo es una persona, al mencionarlo como “la tercera persona de la Divinidad”, concepto que ampliaría en posteriores escritos

A partir de que Elena escribiera estas declaraciones, hubo un cambio de parecer en cuanto a la Trinidad, aceptando que existen tres Personas divinas que coexisten eternamente como un solo Dios.

El salto vino con la publicación del artículo de Elena de White titulado “Cristo, el dador de la vida”, en el periódico
 Signs of the Times [Señales de los tiempos], en 1897,4 y del libro El Deseado de todas las gentes, en 1898. En el artículo, luego de citar Juan 10:18 (“Nadie me la quita [la vida], sino que yo de mí mismo la pongo”), declara: “En Cristo hay vida original, que no proviene ni deriva de otra”.5 En El Deseado de todas las gentes, cita la ocasión en que Jesús les responde a los judíos, conforme a Juan 8:58: “De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy”, y comenta: “Cayó el silencio sobre la vasta concurrencia. El nombre de Dios, dado a Moisés para expresar la presencia eterna, había sido reclamado como suyo por este Rabino galileo. Se había proclamado a sí mismo como el que tenía existencia propia, el que había sido  prometido a Israel, ‘cuya procedencia es de antiguo tiempo, desde los días de la eternidad
¿cuál es la fuente de esta sentencia de la página 625 de

El Deseado de todas las gentes, ella escribe que “el pecado podía ser resistido y vencido únicamente por la poderosa intervención de la tercera persona de la Divinidad, que iba a venir no con energía modificada, sino en la plenitud del poder divino” (p. 625). Así es como el texto se ha leído desde su primera publicación en 1898.

El Deseado de todas las gentes? La encontramos en una carta que Elena de White le dirigió a “Mis hermanos en Norteamérica” [My Brethren in America], fechada el 6 de febrero de 1896. Ella escribió: “El mal se había estado acumulando durante siglos, y solo podía ser reprimido y resistido mediante el vigoroso poder del Espíritu Santo, la tercera persona de la Divinidad, que vendría no con energía modificada, sino en la plenitud del poder divino”.5 Esta carta fue copiada y enviada desde Australia a los líderes de la iglesia en Battle Creek, donde el presidente de la Asociación General, O. A. Olsen, la publicó al siguiente año en un panfleto que circuló entre líderes y ministros de la iglesia (Special Testimonies, N° 10, pp. 25-33). Esta publicación de ese tiempo provee otra evidencia –más allá de la obvia fecha de copyright– de que este pasaje de El Deseado de todas las gentes está tal cual se pudo leer en su primera publicación de 1898.

Pocas páginas después, repite la declaración de que “en Cristo hay vida original, que no proviene ni deriva de otra”. Estas afirmaciones describen a Cristo como Dios en  el más alto sentido. No deriva del Padre, ni

La divinidad fue algo que no poseyera y que le fuera conferida. Es autoexistente, igual que el Padre en todos los aspectos. “Era igual a Dios, infinito y omnipotente… Es el Hijo eterno y existente por sí mismo”.

Declaraciones selectas

“existen tres personas vivientes en el Trió celestial” bible teacher 01/03/1906

“”el pecado solamente podía ser resistido y vencido a través de la poderosa agencia de la tercera persona de la divinidad (el Espíritu) el cual vendría no en una energía modificada sino que en la plenitud del poder divino. review and herald 19/05/1904

“El determino dar a su representante(el Espíritu) la Tercera Persona de la divinidad” signs of the times 01/12/1889

“cuando usted abiertamente renuncia al pecado y a Satanás, los tres Grandes Poderes del cielo se comprometen a ayudarlo para que usted sea un vencedor” signs of the times 12/o2/1902

“los tres Grandes poderes del Cielo, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo signs of the times 11/03/1903

“manténganse donde los Tres Grandes poderes del Cielo, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo puedan ser vuestra eficiencia” signs of the times 10/05/1905

“en la gran obra de conclusión nos encontraremos con peligros con los cuales no sabremos cómo lidiar, pero no nos olvidemos que los Tres Grandes poderes del cielo” están trabajando” revew and herald 05/05/1903

“El hecho de que haya sido bautizado en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo es una seguridad de que asi usted pide su ayuda, estos poderes le ayudaran en cada emergencia. 6T 99

“el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo están comprometidos a cooperar con los santificados instrumentos humanos” review and herald 17/05/1906

“la divinidad estaba conmovida de piedad por la raza y el Padre, el Hijo y el Espiritu Santo se dieron a Si mismos para llevar a cabo el plan de la redención” review and herald 02/05/1912

Conclusión:

Algunos  pioneros  del  adventismo  al  venir  de otras  iglesias  traían sus  pre-conceptos  sobre  la  trinidad   y otros  criticaron  el  trinitarismo  que  habla  de un ser manifestado  de tres maneras  distintas,  pero  después  de  la  publicación del libro  Deseado de Todas  las Gentes  y  de las  revelaciones divinas  a  Ellen White la  iglesia estableció como  una de  sus  doctrinas  la  doctrina  de la  Trinidad  desde  1913   y  la confirmó  en 1931  y  hoy  hace  parte  de nuestras  doctrinas  principales,  fundadas  en la  Biblia

Introduccón

Muchos adventistas del séptimo día vienen con citas como la de abajo, para sostener que ya no pueden haber más verdades por ser reveladas y aceptadas por la Iglesia. Pero nunca Elena de White afirna que no habrá más verdades sino al contrario. Como podemos ver el principio que expresa la cita de abajo es que los Hitos Antiguos no pueden ser reemplazados por otras verdades nuevas:

“Se levantarán hombres y mujeres, profesando tener alguna nueva luz o alguna nueva revelación que tenderá a conmover la fe en los antiguos hitos. Sus doctrinas no soportarán la prueba de la Palabra de Dios, pero habrá almas que serán engañadas. Harán circular falsos informes, y algunos serán prendidos en esta trampa… No podemos ejercer demasiado cuidado contra toda forma de error, porque Satanás está tratando constantemente de apartar a los hombres de la verdad.” 2JT 105, 107 (1885).

Ella dice claramente que aún las doctrinas (reveladas después de haberse establecido los Hitos Antiguos- los fundamentos de nuestra fe) aceptadas por la Iglesia pueden contener errores y que un estudio más fiel de la Biblia las puede corregir.

“Dijo mi guía, „Hay mucha luz que todavía va a brillar desde la ley de Dios y el evangelio de  la justicia. El mensaje, entendido en su carácter verdadero, y proclamado en el Espíritu, va alumbrar la tierra con su gloria.” 2MR 58, 1888 Materiales, p. 160, y en 3 EGW Biografía, p 389

No hay excusa para que alguno tome la posición de que no hay más verdades para ser reveladas, y que todas nuestras exposiciones de las Escrituras carecen de errores.Que ciertas doctrinas hayan sido sostenidas como verdades durante muchos años no es una prueba de que nuestras ideas son infalibles. El paso del tiempo no convertirá el error en verdad, y la verdad tiene la capacidad de ser imparcial. Ninguna doctrina verdadera perderá algo por una investigación cuidadosa. OP 35.2

Otros hermanos dicen que hablar de ciertos asuntos delicados de la Biblia puede ofender a Dios, que pertenecen a Su sabiduría infinita y deberíamos de meternos en tal asuntos.

“Nada me alarma más que ver el espíritu de desavenencia manifestado por nuestros hermanos. Estamos en terreno peligroso cuando no podemos unirnos como cristianos y examinar cortésmente los puntos controvertidos. Siento el deseo de huir del lugar, no sea que reciba el molde de aquellos que no pueden investigar sinceramente las doctrinas de la Biblia. “Los que no pueden examinar imparcialmente las evidencias de una posición que difiere de la suya, no son idóneos para enseñar en departamento alguno de la causa de Dios.” Ellen G White 1MS 482.

Estudio

Otros dicen que la doctrina de la Deidad es invención catolica y por eso no debemos de aceptarla.

Entre los pioneros habian dos grupos: trinitarios y antitrinitarios, sin embargo esto no fue un impedimento para poder trabajar juntos en la proclamación del mensaje del tercer ángel. Elena de White no declaro su posición hasta cerca del año 1900. Alrededor de esta fecha y después ella tiene muchas citas que revelan su creencia acerca de la Deidad. Es por esa razón el hecho de que no ha sido antes aceptada como doctrina biblica. La Iglesia presento esa doctrina en el año 1913, mientras todavía vivía Elena de White, y ella no se opuso al hecho.

Elena de White nunca usó el termino “Trinidad”, aunque ella refirió que hay Tres personas vivientes en el Trio celestial. (El Evangelismo, p. 446).

Ella creyó en la plenitud de la deidad de Cristo, declarando que Cristo era Dios esencialmente y en el sentido mas elevado Era con Dios desde toda la eternidad, Dios sobre todo, bendito para siempre. (Review and Herald, Abril 5, 1906; ver Exaltad a Jesús, p. 10; Mensajes Selectos, tomo 1, p. 290).

Ella tambien se refirió al Espíritu Santo como la Tercera persona de la Divinidad (El Deseado de todas las gentes, p. 625).

Sus comentarios, como son recopilados en El Evangelismo, paginas 445-448, sugieren que ella creyó que las Escrituras enseñan la existencia de tres personas divinas co-eternas.

Varias declaraciones acerca de la personalidad del Espíritu Santo están recopiladas en El Evangelismo, páginas 447-448. En 1906, por ejemplo, ella escribió:

El Espíritu Santo tiene una personalidad, de lo contrario no podría dar testimonio a nuestros Espíritus y con nuestros Espíritus de que somos hijos de Dios. Debe ser una Persona divina, además, porque en caso contrario no podría escudriñar los secretos que está ocultos en la mente de Dios. Porque quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el Espíritu del hombre que está en el. Asi tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios (1 Cor. 2: 11) (El Evangelismo, 447, 448).

La mente humana se impresiona con esta ceremonia, que es el comienzo de la vida cristiana. Significa mucho. La obra de la salvación no es un asunto pequeño, sino tan vasto que las más elevadas autoridades aprenden por la fe expresada por el instrumento humano. La eterna Deidad, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, está involucrada en la acción requerida para dar seguridad al instrumento humano y unir a todo el cielo para que contribuya al ejercicio de las facultades humanas, a fin de alcanzar la plenitud de los tres poderes para unirlos en la gran obra designada. Uniendo los poderes celestiales con los humanos, los hombres pueden llegar a ser, por medio de la eficacia celestial, partícipes de la naturaleza divina y obreros juntamente con Cristo. Alza tus ojos – Pag. 146

La Divinidad se conmovió de piedad por la humanidad, y el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo se dieron a sí mismos a la obra de formar un plan de redención. Con el fin de llevar a cabo plenamente ese plan, se decidió que Cristo, el Hijo unigénito de Dios, se entregara a sí mismo como ofrenda por el pecado. ¿Con qué se podría medir la profundidad de este amor? Dios quería hacer que resultara imposible para el hombre decir que hubiera podido hacer más (Consejos sobre la salud, p. 219).

Al describir a sus discípulos la obra y el cargo del Espíritu Santo, Jesús trató de inspirarles el gozo y la esperanza que alentaba su propio corazón. Se regocijaba por la ayuda abundante que había provisto para su iglesia. El Espíritu Santo era el más elevado de todos los dones que podía solicitar de su Padre para la exaltación de su pueblo. El Espíritu iba a ser dado como agente regenerador, y sin esto el sacrificio de Cristo habría sido inútil. El poder del mal se había estado fortaleciendo durante siglos, y la sumisión de los hombres a este cautiverio satánico era asombrosa. El pecado podía ser resistido y vencido únicamente por la poderosa intervención de la tercera persona de la Divinidad, que iba a venir no con energía modificada, sino en la plenitud del poder divino. El Espíritu es el que hace eficaz lo que ha sido realizado por el Redentor del mundo. Por el Espíritu es purificado el corazón. Por el Espíritu llega a ser el creyente participe de la naturaleza divina. Cristo ha dado su Espíritu como poder divino para vencer todas las tendencias hacia el mal, hereditarias y cultivadas, y para grabar su propio carácter en su iglesia”. Deseado de todas las gentes pág 626, 1898.

…que Cristo prometió enviar después de ascender al cielo, es el Espíritu en toda la plenitud de la Divinidad, poniendo de manifiesto el poder de la gracia divina a todos los que reciben a Cristo y creen en él como un Salvador personal. Hay tres personas vivientes en el trío celestial; en el nombre (singular) de estos tres grandes poderes -el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo– son bautizados los que reciben a Cristo mediante la fe, y esos poderes colaborarán con los súbditos obedientes del cielo en sus esfuerzos por vivir la nueva vida en Cristo (Special Testimonies, Serie B, Nº 7, págs. 62, 63. Año 1905).

“El determino dar a su representante(el Espiritu) la Tercera Persona de la divinidad” signs of the times 01/12/1889

“cuando usted abiertamente renuncia al pecado y a satanas, los tres Grandes Poderes del cielo se comprometen a ayudarlo para que usted sea un vencedor” signs of the times 12/o2/1902

los tres Grandes poderes del Cielo, el Padre, el Hijo y el Espiritu Santo signs of the times 11/03/1903

“mantenganse donde los Tres Grandes podereses del Cielo, el Padre, el Hijo y el Espiritu Santo puedan ser vuestra eficiencia” signs of the times 10/05/1905

“en la gran obra de conclusion nos encontraremos con peligros con los cuales no sabremos como lidiar, pero no nos olvidemos que los Tres Grandes poderes del cielo” estan trabajando” revew and herald 05/05/1903

“El hecho de que halla sido bautizado en el nombre del Padre, del Hijo y del Espiritu Santo es una seguridad de que asi usted pide su yuda, estos poderes le ayudaran en cada emergencia. 6T 99

el Padre, el Hijo y el Espiritu Santo estan comprometidos a cooperar con los santificados instrumentos humanos” review and herald 17/05/1906

“la Divinidad estaba conmovida de piedad por la raza y el Padre, el Hijo y el Espiritu Santo se dieron a Si mismos para llevar a cabo el plan de la redención” review and herald 02/05/1912

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El Consolador que Cristo prometió enviar después de ascender al cielo, es el Espíritu en toda la plenitud de la Divinidad, poniendo de manifiesto el poder de la gracia divina a todos los que reciben a Cristo y creen en él como un Salvador personal.  Hay tres personas vivientes en el trío celestial; en el nombre de estos tres grandes poderes -el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo– son bautizados los que reciben a Cristo mediante la fe, y esos poderes colaborarán con los súbditos obedientes del cielo en sus esfuerzos por vivir la nueva vida en Cristo. (Special Testimonies, Serie B, Nº 7, págs. 62, 63.  Año 1905).

En la infancia y la juventud, él [Cristo] tenía un carácter perfecto, lo que marcó Su vida después. Él creció en sabiduría y conocimiento. Cuando se traían sacrificios, el Espíritu Santo Le enseñaba que Su vida iba a ser sacrificada por la vida del mundo.” TA 167

Debemos entender que el Espíritu Santo, que es tanto una Persona como lo es Dios [Padre] una Persona, camina a través de estos lugares. Manuscript 66, 1899. (De un discurso a los estudiantes de la escuela en Avondale) Ev 616

Al pecado se le puede resistir y sólo puede ser superado por el fuerte trabajo de la Tercera Persona de la Deidad, que no viene con un poder modificado, sino con la plenitud de poder divino”. DA 671

El trabajo se dispone/ es presentado antes de cada alma que expresa la fe en Jesucristo a través del bautismo y se convirtió en un beneficiario del trabajo de las Tres Personas – Padre, Hijo y Espíritu Santo..” MS 57, 1900

El Espíritu Santo es una Persona porque da testimonio junto a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios”. MS 20, 1906, p.9

El Espíritu Santo es el Consolador, en nombre de Cristo. El personfíca a Cristo, sin embargo, es una Personalidad distinta.” MS 93, 1893

El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, Poderes infinitos y omniscientes, reciben a los que realmente entran en una relación de pacto con Dios. Tres Agentes distintos, Padre, Hijo y Espíritu Santo, trabajan juntos para los seres humanos”. MS 27a, 1900

Estudio más amplio – Historia  de la  trinidad  en la IASD

La doctrina de la Deidad es una de nuestras doctrinas distintivas y esta se encuentra fundamentada en la Palabra de Dios.

Durante los últimos años la doctrina de la Deidad ha sido atacada y se ha pretendido decir que no siempre creímos en ésta y que nuestros pioneros se opusieron a ella grandemente, pero un estudio cuidadoso de sus escritos y de la historia de la doctrina de la Deidad en nuestra iglesia nos mostraran  que esta doctrina siempre estuvo allí y siempre fue enseñada y creída por los pioneros.

Dice la Biblia hechos 20: 28-30” por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre. Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos”

Esta es una clara advertencia bíblica ante el levantamiento de lobos en el seno de la iglesia que vendrían y enseñarían cosas ajenas a ella y que arrastrarían tras si a muchos.

Durante estos últimos años dentro de la iglesia se ha levantado un movimiento antitrinitario argumentando falsos conceptos tomados de algunos escritos de los pioneros de la iglesia y aun del mismo espíritu de profecía; fuera  de su contexto, para desmeritar al Espíritu Santo y colocarlo a un nivel inferior como si no fuera una de las tres personas de la trinidad.

Es cierto que que algunos pioneros de la iglesia escribieron conceptos aparentemente contra la Deidad, pero para entender cuál es el sentido de lo que ellos dijeron, y a que trinidad se referían debemos tener en cuenta algunos aspectos como:

1.Fueron hombres débiles y a lo que ellos se opusieron fue a la trinidad enseñada por la iglesia católica romana de  tres seres  porque  algunos  de  ellos  venían de  iglesias  que no  reconocían la  divinidad  de Jesús

2. Los diferentes pensamientos de ellos se deben es a que provenían de diferentes denominaciones,  algunas  trinitarias  y  otras  que  negaban la divinidad  de Jesús  como  un ser Eterno   e  igual  al Padre

3.La verdad es progresiva y de un solo golpe ellos no podían asentar todas sus creencias sino a medida que lo revelaba es Espíritu Santo”

La  trinidad  a la  que se  opusieron:

Al estudiar los escritos de los pioneros adventistas algunos de ellos no se oponían a la trinidad adventista tal como la concibió Ellen White y en la que creemos hoy día basados en las Escrituras.

Entre los años 1855 y 1877, durante esos 23 años en la Review and Herald solo se escribieron seis artículos en los que los pioneros hablaron contra la trinidad católica que durante ese tiempo también había estado pasando por momentos difíciles por los conceptos de algunos teólogos.

Los pioneros se opusieron a la trinidad católica de ese entonces que enseñaba  la  existencia de  tres  seres,  reconociendo  a Jesús  como  una persona  distinta  y  Eterna  igual que  el  Padre,  pero  los pioneros  traían  de sus  iglesias  el concepto  de que  Jesús  no era  igual  al Padre.

1. El caso James White

Debemos tener en cuenta que José Bates y James White habían sido miembros de la iglesia conexión cristiana, que rechazaba la doctrina de la trinidad Jaime White era pastor ordenado de esa iglesia. Cuando él y Bates se unieron al movimiento adventista, continuaron manteniendo la visión antitrinitaria que habían  aprendido en su denominación anterior en la que creían  que Jesús  no  era  un ser igual  al  Padre.

En 1852, él escribió que Cristo no era la misma persona que Dios el Padre, como lo enseñaban los Trinitarianos. Él rechazó “el antiguo absurdo Trinitariano”, que “Jesucristo es el verdadero y eterno Dios” (RH, 5 de Agosto de 1852).
De tal manera que no debiera haber malos entendidos en cuando a esa declaración, porque  él  estaba  emitiendo  un concepto  de  la  postura  creída  y enseñada  en su  iglesia  anterior(iglesia  conexión cristiana)

En el año siguiente James lo aclaró reafirmando su plena creencia en la divinidad de Cristo (RH, 8 de Septiembre de 1853; también en la RH, 12 de Octubre de 1876).

En 1877, James publicó un artículo titulado, “Cristo igual con Dios” (RH, 29 de Noviembre de 1877). Él mencionó su plena creencia en la divinidad de Cristo nuevamente, cerca del fin de su vida (RH, 5 de Julio de 1880).

Como podemos notar james White no se oponía a la trinidad adventista de tres  seres,  se  oponía  a la divinidad  de  Jesús,  pero  al  año  siguiente  y  en sus escritos posteriores cambió  el  concepto  y  reconoció  a  Jesús como  Dios.

1846, Jaime White se refirió al “viejo credo trinitariano antiescriturístico, de que Cristo es Dios eterno”.
 Pero en 1876 escribió que “los adventistas del séptimo día mantienen la divinidad de Cristo tan semejantemente a los trinitarianos, que no tenemos acusación aquí”.
 Un año después, declaró su creencia en la igualdad del Hijo con el Padre y condenó toda visión errónea que “hiciese a Cristo inferior al Padre”.
La forma como los espiritualizadores han vendido o negado al solo Señor Dios y nuestro Señor Jesucristo es primero usando el antiguo y no bíblico credo Trinitario, es decir, que Jesucristo es el Dios eterno, aunque no tienen ni un pasaje para probarlo, mientras que tenemos abundantes testimonios de la Escritura de que es el Hijo del Dios eterno (The Day Star, 24 de Enero, 1846)El aserto de que los dichos del Hijo y sus apóstoles son los mandamientos del Padre, está tan lejos de la verdad como la antigua absurdidad trinitaria que Jesucristo es el gran y eterno Dios (Review and Herald, Vol. 3, N 7, p. 52, párrafo 42; 5 de Agosto de 1852).Jesús oró para que sus discípulos pudieran ser uno como él era uno con su Padre. Esta oración no contemplaba un discípulo con doce cabezas, pero doce discípulos, hechos uno en objeto y esfuerzo en la causa de su maestro. Ninguno, el Padre y el Hijo son partes del triuno Dios. Ellos son dos distintos seres, aunque uno en el diseño y cumplimiento de la redención (Life Incidents, p. 343, 1868)La inexplicable Trinidad que hace la Deidad tres en uno y uno en tres, es muy mala; pero el Ultra Unitarismo que hace a Cristo inferior al Padre es peor. Pudo Dios haber dicho a un inferior, <Hagamos al hombre a nuestra imagen>? (Review and Herald, 2de Noviembre, 1877)Al final de su  vida  terminó  reconociendo la  divinidad  de Jesús  a  la que  anteriormente  se había  opuesto.

b)El caso de Undertwood:

Analicemos el caso de underwood, quien escribió contra la trinidad y luego al conocer la revelación divina por medio de Ellen White este hombre recapacito y cambio su concepto sobre el Espíritu Santo:

R. A. Underwood, presidente de la Asociación de Ohio, es un ejemplo claro de lo que sucedió con muchos de los pioneros de la Iglesia Adventista. Como la mayoría de ellos, sostenía una visión semiarriana de Cristo, con un subordinacionismo marcado. Así, en un artículo que escribió para la Adventist Review del 13 de agosto de 1889 [Adventist Review 13-8-1889], titulado “La obra de Cristo”, representó muy bien esta visión subordinacionista, declarando: “Cristo reconoce y siempre reconocerá que todo lo que es, es de su Padre, y a él siempre estará sujeto”  Christ and His Work].

No obstante, Underwood fue uno de los primeros en comprender el desarrollo que se había dado en el concepto que Elena de White tenía de la Divinidad. El mismo año en que ella publicara en El Deseado de todas las gentes esta cita acerca de Cristo: “En Cristo hay vida original, que no proviene ni deriva de otra. ‘El que tiene al Hijo, tiene la vida’. La divinidad de Cristo es la garantía que el creyente tiene de la vida eterna” (p. 489) y afirmara que el Espíritu Santo es ”la tercera persona de la Divinidad” (p. 625)

 Underwood cambió su posición.

Así, en un artículo que apareció en la Adventist Review del 17 de mayo de 1898 [Adventist Review 17-5-1898], titulado “El Espíritu Santo, una persona”, él declaró contundentemente:

“Me parece extraño, ahora, haber creído que el Espíritu Santo es solo una influencia, en vista de la obra que realiza. Pero queremos la verdad porque es la verdad, y rechazamos el error porque es el error, sin importar la posición que hayamos sostenido en el pasado, o cualquier dificultad que podamos haber tenido, o podamos tener ahora, cuando vemos que el Espíritu Santo es una persona [ The Holy Spirit a Person].

Además, agregó: “es el plan de Satanás destruir toda fe en la personalidad de la Divinidad: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo”.

¿Cómo llegó Underwood a considerar que el Espíritu Santo es la tercera persona de la Divinidad? Él lo deja en claro al citar el manuscrito de “Special Testimony” n° 10 de Elena de White de 1906, donde ella misma declara que el Espíritu Santo es “la tercera persona de la Divinidad”.

c)El caso Urias Smith:

Originalmente, Urías Smith y otros enseñaron que Cristo era el primer ser creado. Pero posteriormente, adoptó la posición de que Cristo era unigénito no creado.

 Escritos de los pioneros contra la trinitarismo en una sola persona

Los pioneros adventistas lucharon contra el concepto de una sola persona que se manifestaba de tres formas, el cual es el mismo concepto de los pentecostales hoy día que dicen que solo existe Jesús y que él es gran Dios y no hay Padre y no hay Espíritu Santo como otras personas sino que son el mismo Jesus.

Ese mismo concepto era el que sostenían algunos teólogos católicos de la época y a la que los pioneros se opusieron:

“[Hablando de la doctrina del Dios Triuno]: Que una persona sea tres personas, y que tres personas son solamente una persona, es la doctrina que nosotros decimos que es contraria a la razón y al sentido común … Nuestro Creador lo ha hecho un absurdo para nosotros, que una persona sea tres personas, y que tres personas sean una persona; y en Su Palabra revelada, Él nunca nos ha pedido que creamos en eso”. Roy F. Cottrell, RH, 6 de Julio de 1869.


La inexplicable Trinidad que hace de la Divinidad tres en uno y uno en tres, es suficientemente mala; pero aquel ultra Unitarianismo que hace a Cristo inferior al Padre es peor. ¿Le dijo Dios a un inferior, ‘hagamos al hombre a nuestra imagen’?”. James White, RH, 29 de Noviembre de 1877. [Observe que James White fue cuidadoso al mencionar que Cristo no era inferior al Padre].

J. N. Loughborough:
En respuesta a la pregunta Qué serias objeciones tiene a la doctrina de la Trinidad? Hay muchas objeciones que podríamos argüir, pero a causa del limitado espacio las reduciremos a las tres siguientes1) Es contraria al sentido común 2) Es contraria a la Escritura 3) Es de origen Pagano y basada en fábulas…El Capítulo 17 de Juan es solo suficiente para refutar la doctrina de la Trinidad (Review and Herald, Vol. 18, p. 184, párrafo 1-11,- 5 de Noviembre, 1861)

R. F. Cottrell:
Que una persona son tres personas, y que tres personas son solo una persona, esta es la doctrina la cual decimos como contraria a la razón y el sentido común (R&H, julio 6, 1869).

J. N. Andrews
La doctrina de la Trinidad la cual fue establecida en la iglesia por el concilio de Nicea en el 325 DC…Esta doctrina destruye la personalidad de Dios, y de su Hijo Jesucristo nuestro Señor. La medida de la infamia por la cual esto fue forzado sobre la iglesia y que aparece sobre las páginas de la historia eclesiástica puede ser una fuente que cause que cada creyente en esta doctrina se avergüence (Review and Herald, Vol. 6, N 24, p. 185, 6 de Marzo de 1855

Como puede notarse ellos no se opusieron a la trinidad bíblica tal como la entiende la iglesia y como está consignada en los escritos de Ellen White, ellos se opusieron a la idea de que hay una sola persona que se manifiesta de tres formas y que esa persona es Jesús y que no hay Padre ni Espíritu Santo como dos personas independientes sino que son manifestaciones de esa sola persona que es Jesús como el único Dios, concepto que era enseñado por algunos teólogos católicos y que hoy es aceptada por los pentecostales.


Evidencias trinitarias de antes de 1990:

Entre 1898 y 1900, la Review and Herald imprimió tres artículos de “The King’s Messenger”, que transmitían claras enseñanzas trinitarias. El primero apareció en la Review and Herald del 20 de septiembre de 1898 [AR 20-9-1898 Portada], y se titulaba “El Dios-hombre” [The God-man]. Allí se dice: “El Dios-hombre es Emanuel, Dios con nosotros; Dios con nosotros en la persona y la presencia del Espíritu Santo”. Aquí el Espíritu Santo es una persona divina.

El segundo artículo, que apareció en la Adventist Review del 16 de enero de 1900 [AR 16-1-1900 – Portada], en el artículo titulado “La tercera persona” [AR 16-1-1900 – Página 3], censuraba el hecho de que los cristianos adoran al Padre y al Hijo, pero “no le dan el lugar de poder y de autoridad a su representante, el bendito Espíritu Santo”. El pronombre personal “he” es utilizado en todo el artículo para referirse al Espíritu Santo, en contraste con el pronombre impersonal “it”.

El tercer artículo apareció en la Adventist Review del 3 de abril de 1900 [AR 3-4-1900 – Portada] y es una prueba todavía más evidente del cambio que se había empezado a producir en la Iglesia Adventista con respecto a la doctrina de la trinidad. Se haba que el Espíritu Santo es “uno con el Padre y el Hijo y es enviado por ellos” [AR 3-4-1900- Página 2]. También se menciona que es una persona distinta, “pero siempre en conexión con Cristo”. Finalmente, el artículo aconseja al lector: “Amado, deja que él [el Espíritu Santo] te muestre cuán sorprendentemente hermosas son las personas estrechamente unidas de nuestro Dios triuno, manifestadas por la presencia personal del Espíritu Santo”.
Aquí se muestra claramente la creencia en un “Dios triuno”, en el que el Espíritu Santo es aceptado como una persona y miembro de la Deidad.

En 1930, los líderes africanos solicitaron a la Asociación General que se incluyera en el  year  book  o  libro  del  año

En 1931 se publicó una declaración de las “Creencias Fundamentales de los Adventistas del Séptimo Día” que contenía veintidós puntos. Fue preparada, a pedido del Comité de la Conferencia General, por un panel de cuatro personas que incluía al presidente de la Conferencia General, C. H. Watson, y al editor de la Review and Herald, F. M. Wilcox

Esta declaración, que comenzaba diciendo “los adventistas del séptimo día tienen ciertas creencias cuyos rasgos principales … pueden ser resumidos de la manera siguiente”, fue publicada anualmente en el Yearbook desde ese año y, por voto del Comité Ejecutivo de la Conferencia General,

En 1931, la iglesia había revisado y publicado 22 Creencias Fundamentales de los Adventistas del Séptimo Día. Las creencias fundamentales dos y tres incluían afirmaciones sobre la Trinidad y la plena deidad de Cristo,

Yearbook (anuario adventista) una declaración acerca de las creencias adventistas. “Esta declaración–decían ellos– ayudaría a los oficiales del Gobierno y otras personas a comprender mejor nuestra obra”.  Entonces se escogió una comisión de cuatro miembros para elaborar esta declaración. La comisión produjo 22 puntos de creencias, que en 1931 fueron impresos en el Yearbook.

La tercera y la cuarta creencias fundamentales establecen lo siguiente:
“Que la Divinidad, o Trinidad, consiste en el Padre Eterno, un Ser personal, espiritual, omnipotente, omnipresente, omnisciente, infinito en sabiduría y amor; el Señor Jesucristo, el Hijo del Padre Eterno, a través de quien todas las cosas fueron creadas y a través de quien la salvación de multitudes redimidas será cumplida; el Espíritu Santo, la tercera persona de la Divinidad, el gran poder regenerador en la obra de redención (S. Mat. 28:19). “Que Jesucristo es completamente Dios, y es de la misma naturaleza y esencia que el Padre Eterno. Aun reteniendo su naturaleza divina, tomó sobre sí la naturaleza de la familia humana, vivió en la tierra como hombre, mostró en su vida, como nuestro Ejemplo, los principios de la justicia, probó su relación con Dios por medio de muchos milagros poderosos, murió en la cruz por nuestros pecados, resucitó de la muerte y ascendió al Padre, donde vive para interceder por nosotros” (Juan 1:1, 14; Heb. 2:9-18; 8:1, 2; 4:14-16; 7:25)”.10 Estas declaraciones expresaban la doctrina bíblica de la Trinidad. Cristo es descripto como Dios, existente por sí mismo y eterno; y el Espíritu Santo es identificado como la tercera persona de la Deidad.

Pero no fue sino bien entrada la década de 1940 cuando continuaron los debates dentro de la iglesia sobre la deidad de Cristo.

Para la década de 1950, la iglesia pudo decir que sería reconocida como una denominación verdaderamente trinitaria.

Antes de la asamblea de 1980, en Dallas, la Asociación General envió a las divisiones mundiales una propuesta de declaración, que contenía 27 creencias fundamentales. Durante la asamblea, una versión revisada, que incorporaba muchas sugerencias realizadas por el campo mundial, fue analizada y votada como una expresión de las creencias
fundamentales adventistas del séptimo día. La segunda creencia establece lo siguiente: “Hay un solo Dios, que es una unidad de tres personas coeternas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Dios es inmortal, todopoderoso, omnisapiente, superior a todos y omnipresente. Es infinito y escapa a la comprensión humana; no obstante, se lo puede conocer mediante su propia revelación que ha efectuado de sí mismo. Es eternamente digno de reverencia, adoración y servicio por parte de toda la creación”.
Acerca del Hijo, incluye la frase “Aunque es verdaderamente Dios, sempiterno, también llegó a ser verdaderamente hombre”.

Elena de White y la trinidad:

La creencia número 5, titulada “Dios el Espíritu Santo”, comienza con la sentencia: “Dios el Espíritu Santo estuvo activo con el Padre y el Hijo en ocasión de la creación, la encarnación y la redención”.13 Así, la declaración de creencias, votada en 1980, apoya la doctrina de la Trinidad.

Elena de White enseñó que en Cristo “hay vida original, que no proviene ni deriva de otra”.
Eso solo podría ser verdadero si él es Dios en el sentido más elevado, y no derivara su existencia del Padre. Acerca del Espíritu Santo, ella instó a los estudiantes del Colegio Avondale, en 1899: “Necesitamos comprender que el Espíritu Santo, que es una persona así como Dios es persona, anda en estos terrenos”.25 (evangelismo 447)
En el contexto de la crisis de Kellogg, en 1905, escribió una advertencia a los obreros del área médica, endosando la doctrina de

la Trinidad: “El Padre es toda la plenitud de la Divinidad corporalmente, y es invisible para los ojos mortales. El Hijo es toda la  plenitud de la Divinidad manifestada. […]El Consolador, que Cristo prometió enviar después de ascender al cielo, es el Espíritu en toda la plenitud de la Divinidad, poniendo de manifiesto el poder de la gracia divina a todos los que reciben a Cristo y creen en él como un Salvador personal. Hay tres personas vivientes en el trío celestial; en el nombre de estos tres grandes poderes –el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo– son bautizados los que reciben a Cristo mediante la fe, y esos poderes colaborarán con los súbditos obedientes del cielo en sus esfuerzos por vivir la nueva vida en Cristo”.

Solo alguien que creía en esta doctrina podría hablar de “tres personas vivientes en el trío celestial”. Los antitrinitarianos no usarían este lenguaje. Es más: sus declaraciones causaron sorpresa en muchas personas. M. L. Andreasen relata: “Recuerdo cuán atónitos nos quedamos cuando

El Deseado de todas las gentes fue publicado, pues contenía algunas cosas que no podíamos creer. Entre otras cosas, estaba la doctrina de la Trinidad, que no era generalmente aceptada por los adventistas de entonces”. Citado en RusselHolt, “The Doctrine of the Trinity in the Seventh-day Adventist Denomination” (Andrews University, 1969), p. 20.

El Deseado de todas las Gentes

El concepto errado que muchos tenían sobre Jesús y la enseñanza de que el era el único Dios y que no había Padre ni Espíritu Santo, y las influencias erradas que desmeritaban su divinidad fueron esclarecidas en la iglesia y sus pioneros con la publicación de este libro porque en el se aclararon aspectos muy importantes.

a)Jesús no era cualquier ser humano, era el Hijo de Dios}

b)No existía solamente Jesús como el único ser que se manifestaba de tres maneras, había un Padre y un Espíritu Santo además

c)Ella afirmó que el Espíritu Santo es una persona, al mencionarlo como “la tercera persona de la Divinidad”, concepto que ampliaría en posteriores escritos

A partir de que Elena escribiera estas declaraciones, hubo un cambio de parecer en cuanto a la Trinidad, aceptando que existen tres Personas divinas que coexisten eternamente como un solo Dios.

El salto vino con la publicación del artículo de Elena de White titulado “Cristo, el dador de la vida”, en el periódico
 Signs of the Times [Señales de los tiempos], en 1897,4 y del libro El Deseado de todas las gentes, en 1898. En el artículo, luego de citar Juan 10:18 (“Nadie me la quita [la vida], sino que yo de mí mismo la pongo”), declara: “En Cristo hay vida original, que no proviene ni deriva de otra”.5 En El Deseado de todas las gentes, cita la ocasión en que Jesús les responde a los judíos, conforme a Juan 8:58: “De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy”, y comenta: “Cayó el silencio sobre la vasta concurrencia. El nombre de Dios, dado a Moisés para expresar la presencia eterna, había sido reclamado como suyo por este Rabino galileo. Se había proclamado a sí mismo como el que tenía existencia propia, el que había sido  prometido a Israel, ‘cuya procedencia es de antiguo tiempo, desde los días de la eternidad
¿cuál es la fuente de esta sentencia de la página 625 de

El Deseado de todas las gentes, ella escribe que “el pecado podía ser resistido y vencido únicamente por la poderosa intervención de la tercera persona de la Divinidad, que iba a venir no con energía modificada, sino en la plenitud del poder divino” (p. 625). Así es como el texto se ha leído desde su primera publicación en 1898.

El Deseado de todas las gentes? La encontramos en una carta que Elena de White le dirigió a “Mis hermanos en Norteamérica” [My Brethren in America], fechada el 6 de febrero de 1896. Ella escribió: “El mal se había estado acumulando durante siglos, y solo podía ser reprimido y resistido mediante el vigoroso poder del Espíritu Santo, la tercera persona de la Divinidad, que vendría no con energía modificada, sino en la plenitud del poder divino”.5 Esta carta fue copiada y enviada desde Australia a los líderes de la iglesia en Battle Creek, donde el presidente de la Asociación General, O. A. Olsen, la publicó al siguiente año en un panfleto que circuló entre líderes y ministros de la iglesia (Special Testimonies, N° 10, pp. 25-33). Esta publicación de ese tiempo provee otra evidencia –más allá de la obvia fecha de copyright– de que este pasaje de El Deseado de todas las gentes está tal cual se pudo leer en su primera publicación de 1898.

Pocas páginas después, repite la declaración de que “en Cristo hay vida original, que no proviene ni deriva de otra”. Estas afirmaciones describen a Cristo como Dios en  el más alto sentido. No deriva del Padre, ni

La divinidad fue algo que no poseyera y que le fuera conferida. Es autoexistente, igual que el Padre en todos los aspectos. “Era igual a Dios, infinito y omnipotente… Es el Hijo eterno y existente por sí mismo”.

Declaraciones selectas

“existen tres personas vivientes en el Trió celestial” bible teacher 01/03/1906

“”el pecado solamente podía ser resistido y vencido a través de la poderosa agencia de la tercera persona de la divinidad (el Espíritu) el cual vendría no en una energía modificada sino que en la plenitud del poder divino. review and herald 19/05/1904

“El determino dar a su representante(el Espíritu) la Tercera Persona de la divinidad” signs of the times 01/12/1889

“cuando usted abiertamente renuncia al pecado y a Satanás, los tres Grandes Poderes del cielo se comprometen a ayudarlo para que usted sea un vencedor” signs of the times 12/o2/1902

“los tres Grandes poderes del Cielo, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo signs of the times 11/03/1903

“manténganse donde los Tres Grandes poderes del Cielo, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo puedan ser vuestra eficiencia” signs of the times 10/05/1905

“en la gran obra de conclusión nos encontraremos con peligros con los cuales no sabremos cómo lidiar, pero no nos olvidemos que los Tres Grandes poderes del cielo” están trabajando” revew and herald 05/05/1903

“El hecho de que haya sido bautizado en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo es una seguridad de que asi usted pide su ayuda, estos poderes le ayudaran en cada emergencia. 6T 99

“el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo están comprometidos a cooperar con los santificados instrumentos humanos” review and herald 17/05/1906

“la divinidad estaba conmovida de piedad por la raza y el Padre, el Hijo y el Espiritu Santo se dieron a Si mismos para llevar a cabo el plan de la redención” review and herald 02/05/1912

Conclusión:

Algunos  pioneros  del  adventismo  al  venir  de otras  iglesias  traían sus  pre-conceptos  sobre  la  trinidad   y otros  criticaron  el  trinitarismo  que  habla  de un ser manifestado  de tres maneras  distintas,  pero  después  de  la  publicación del libro  Deseado de Todas  las Gentes  y  de las  revelaciones divinas  a  Ellen White la  iglesia estableció como  una de  sus  doctrinas  la  doctrina  de la  Trinidad  desde  1913   y  la confirmó  en 1931  y  hoy  hace  parte  de nuestras  doctrinas  principales,  fundadas  en la  Biblia

er en cuenta algunos aspectos como:

1.Fueron hombres débiles y a lo que ellos se opusieron fue a la trinidad enseñada por la iglesia católica romana de  tres seres  porque  algunos  de  ellos  venían de  iglesias  que no  reconocían la  divinidad  de Jesús

2. Los diferentes pensamientos de ellos se deben es a que provenían de diferentes denominaciones,  algunas  trinitarias  y  otras  que  negaban la divinidad  de Jesús  como  un ser Eterno   e  igual  al Padre

3.La verdad es progresiva y de un solo golpe ellos no podían asentar todas sus creencias sino a medida que lo revelaba es Espíritu Santo”

La  trinidad  a la  que se  opusieron:

Al estudiar los escritos de los pioneros adventistas algunos de ellos no se oponían a la trinidad adventista tal como la concibió Ellen White y en la que creemos hoy día basados en las Escrituras.

Entre los años 1855 y 1877, durante esos 23 años en la Review and Herald solo se escribieron seis artículos en los que los pioneros hablaron contra la trinidad católica que durante ese tiempo también había estado pasando por momentos difíciles por los conceptos de algunos teólogos.

Los pioneros se opusieron a la trinidad católica de ese entonces que enseñaba  la  existencia de  tres  seres,  reconociendo  a Jesús  como  una persona  distinta  y  Eterna  igual que  el  Padre,  pero  los pioneros  traían  de sus  iglesias  el concepto  de que  Jesús  no era  igual  al Padre.

1. El caso James White

Debemos tener en cuenta que José Bates y James White habían sido miembros de la iglesia conexión cristiana, que rechazaba la doctrina de la trinidad Jaime White era pastor ordenado de esa iglesia. Cuando él y Bates se unieron al movimiento adventista, continuaron manteniendo la visión antitrinitaria que habían  aprendido en su denominación anterior en la que creían  que Jesús  no  era  un ser igual  al  Padre.

En 1852, él escribió que Cristo no era la misma persona que Dios el Padre, como lo enseñaban los Trinitarianos. Él rechazó “el antiguo absurdo Trinitariano”, que “Jesucristo es el verdadero y eterno Dios” (RH, 5 de Agosto de 1852).
De tal manera que no debiera haber malos entendidos en cuando a esa declaración, porque  él  estaba  emitiendo  un concepto  de  la  postura  creída  y enseñada  en su  iglesia  anterior(iglesia  conexión cristiana)

En el año siguiente James lo aclaró reafirmando su plena creencia en la divinidad de Cristo (RH, 8 de Septiembre de 1853; también en la RH, 12 de Octubre de 1876).

En 1877, James publicó un artículo titulado, “Cristo igual con Dios” (RH, 29 de Noviembre de 1877). Él mencionó su plena creencia en la divinidad de Cristo nuevamente, cerca del fin de su vida (RH, 5 de Julio de 1880).

Como podemos notar james White no se oponía a la trinidad adventista de tres  seres,  se  oponía  a la divinidad  de  Jesús,  pero  al  año  siguiente  y  en sus escritos posteriores cambió  el  concepto  y  reconoció  a  Jesús como  Dios.

1846, Jaime White se refirió al “viejo credo trinitariano antiescriturístico, de que Cristo es Dios eterno”.
 Pero en 1876 escribió que “los adventistas del séptimo día mantienen la divinidad de Cristo tan semejantemente a los trinitarianos, que no tenemos acusación aquí”.
 Un año después, declaró su creencia en la igualdad del Hijo con el Padre y condenó toda visión errónea que “hiciese a Cristo inferior al Padre”.
La forma como los espiritualizadores han vendido o negado al solo Señor Dios y nuestro Señor Jesucristo es primero usando el antiguo y no bíblico credo Trinitario, es decir, que Jesucristo es el Dios eterno, aunque no tienen ni un pasaje para probarlo, mientras que tenemos abundantes testimonios de la Escritura de que es el Hijo del Dios eterno (The Day Star, 24 de Enero, 1846)El aserto de que los dichos del Hijo y sus apóstoles son los mandamientos del Padre, está tan lejos de la verdad como la antigua absurdidad trinitaria que Jesucristo es el gran y eterno Dios (Review and Herald, Vol. 3, N 7, p. 52, párrafo 42; 5 de Agosto de 1852).Jesús oró para que sus discípulos pudieran ser uno como él era uno con su Padre. Esta oración no contemplaba un discípulo con doce cabezas, pero doce discípulos, hechos uno en objeto y esfuerzo en la causa de su maestro. Ninguno, el Padre y el Hijo son partes del triuno Dios. Ellos son dos distintos seres, aunque uno en el diseño y cumplimiento de la redención (Life Incidents, p. 343, 1868)La inexplicable Trinidad que hace la Deidad tres en uno y uno en tres, es muy mala; pero el Ultra Unitarismo que hace a Cristo inferior al Padre es peor. Pudo Dios haber dicho a un inferior, <Hagamos al hombre a nuestra imagen>? (Review and Herald, 2de Noviembre, 1877)Al final de su  vida  terminó  reconociendo la  divinidad  de Jesús  a  la que  anteriormente  se había  opuesto.

b)El caso de Undertwood:

Analicemos el caso de underwood, quien escribió contra la trinidad y luego al conocer la revelación divina por medio de Ellen White este hombre recapacito y cambio su concepto sobre el Espíritu Santo:

R. A. Underwood, presidente de la Asociación de Ohio, es un ejemplo claro de lo que sucedió con muchos de los pioneros de la Iglesia Adventista. Como la mayoría de ellos, sostenía una visión semiarriana de Cristo, con un subordinacionismo marcado. Así, en un artículo que escribió para la Adventist Review del 13 de agosto de 1889 [Adventist Review 13-8-1889], titulado “La obra de Cristo”, representó muy bien esta visión subordinacionista, declarando: “Cristo reconoce y siempre reconocerá que todo lo que es, es de su Padre, y a él siempre estará sujeto”  Christ and His Work].

No obstante, Underwood fue uno de los primeros en comprender el desarrollo que se había dado en el concepto que Elena de White tenía de la Divinidad. El mismo año en que ella publicara en El Deseado de todas las gentes esta cita acerca de Cristo: “En Cristo hay vida original, que no proviene ni deriva de otra. ‘El que tiene al Hijo, tiene la vida’. La divinidad de Cristo es la garantía que el creyente tiene de la vida eterna” (p. 489) y afirmara que el Espíritu Santo es ”la tercera persona de la Divinidad” (p. 625)

 Underwood cambió su posición.

Así, en un artículo que apareció en la Adventist Review del 17 de mayo de 1898 [Adventist Review 17-5-1898], titulado “El Espíritu Santo, una persona”, él declaró contundentemente:

“Me parece extraño, ahora, haber creído que el Espíritu Santo es solo una influencia, en vista de la obra que realiza. Pero queremos la verdad porque es la verdad, y rechazamos el error porque es el error, sin importar la posición que hayamos sostenido en el pasado, o cualquier dificultad que podamos haber tenido, o podamos tener ahora, cuando vemos que el Espíritu Santo es una persona [ The Holy Spirit a Person].

Además, agregó: “es el plan de Satanás destruir toda fe en la personalidad de la Divinidad: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo”.

¿Cómo llegó Underwood a considerar que el Espíritu Santo es la tercera persona de la Divinidad? Él lo deja en claro al citar el manuscrito de “Special Testimony” n° 10 de Elena de White de 1906, donde ella misma declara que el Espíritu Santo es “la tercera persona de la Divinidad”.

c)El caso Urias Smith:

Originalmente, Urías Smith y otros enseñaron que Cristo era el primer ser creado. Pero posteriormente, adoptó la posición de que Cristo era unigénito no creado.

 Escritos de los pioneros contra la trinitarismo en una sola persona

Los pioneros adventistas lucharon contra el concepto de una sola persona que se manifestaba de tres formas, el cual es el mismo concepto de los pentecostales hoy día que dicen que solo existe Jesús y que él es gran Dios y no hay Padre y no hay Espíritu Santo como otras personas sino que son el mismo Jesus.

Ese mismo concepto era el que sostenían algunos teólogos católicos de la época y a la que los pioneros se opusieron:

“[Hablando de la doctrina del Dios Triuno]: Que una persona sea tres personas, y que tres personas son solamente una persona, es la doctrina que nosotros decimos que es contraria a la razón y al sentido común … Nuestro Creador lo ha hecho un absurdo para nosotros, que una persona sea tres personas, y que tres personas sean una persona; y en Su Palabra revelada, Él nunca nos ha pedido que creamos en eso”. Roy F. Cottrell, RH, 6 de Julio de 1869.


La inexplicable Trinidad que hace de la Divinidad tres en uno y uno en tres, es suficientemente mala; pero aquel ultra Unitarianismo que hace a Cristo inferior al Padre es peor. ¿Le dijo Dios a un inferior, ‘hagamos al hombre a nuestra imagen’?”. James White, RH, 29 de Noviembre de 1877. [Observe que James White fue cuidadoso al mencionar que Cristo no era inferior al Padre].

J. N. Loughborough:
En respuesta a la pregunta Qué serias objeciones tiene a la doctrina de la Trinidad? Hay muchas objeciones que podríamos argüir, pero a causa del limitado espacio las reduciremos a las tres siguientes1) Es contraria al sentido común 2) Es contraria a la Escritura 3) Es de origen Pagano y basada en fábulas…El Capítulo 17 de Juan es solo suficiente para refutar la doctrina de la Trinidad (Review and Herald, Vol. 18, p. 184, párrafo 1-11,- 5 de Noviembre, 1861)

R. F. Cottrell:
Que una persona son tres personas, y que tres personas son solo una persona, esta es la doctrina la cual decimos como contraria a la razón y el sentido común (R&H, julio 6, 1869).

J. N. Andrews
La doctrina de la Trinidad la cual fue establecida en la iglesia por el concilio de Nicea en el 325 DC…Esta doctrina destruye la personalidad de Dios, y de su Hijo Jesucristo nuestro Señor. La medida de la infamia por la cual esto fue forzado sobre la iglesia y que aparece sobre las páginas de la historia eclesiástica puede ser una fuente que cause que cada creyente en esta doctrina se avergüence (Review and Herald, Vol. 6, N 24, p. 185, 6 de Marzo de 1855

Como puede notarse ellos no se opusieron a la trinidad bíblica tal como la entiende la iglesia y como está consignada en los escritos de Ellen White, ellos se opusieron a la idea de que hay una sola persona que se manifiesta de tres formas y que esa persona es Jesús y que no hay Padre ni Espíritu Santo como dos personas independientes sino que son manifestaciones de esa sola persona que es Jesús como el único Dios, concepto que era enseñado por algunos teólogos católicos y que hoy es aceptada por los pentecostales.


Evidencias trinitarias de antes de 1990:

Entre 1898 y 1900, la Review and Herald imprimió tres artículos de “The King’s Messenger”, que transmitían claras enseñanzas trinitarias. El primero apareció en la Review and Herald del 20 de septiembre de 1898 [AR 20-9-1898 Portada], y se titulaba “El Dios-hombre” [The God-man]. Allí se dice: “El Dios-hombre es Emanuel, Dios con nosotros; Dios con nosotros en la persona y la presencia del Espíritu Santo”. Aquí el Espíritu Santo es una persona divina.

El segundo artículo, que apareció en la Adventist Review del 16 de enero de 1900 [AR 16-1-1900 – Portada], en el artículo titulado “La tercera persona” [AR 16-1-1900 – Página 3], censuraba el hecho de que los cristianos adoran al Padre y al Hijo, pero “no le dan el lugar de poder y de autoridad a su representante, el bendito Espíritu Santo”. El pronombre personal “he” es utilizado en todo el artículo para referirse al Espíritu Santo, en contraste con el pronombre impersonal “it”.

El tercer artículo apareció en la Adventist Review del 3 de abril de 1900 [AR 3-4-1900 – Portada] y es una prueba todavía más evidente del cambio que se había empezado a producir en la Iglesia Adventista con respecto a la doctrina de la trinidad. Se haba que el Espíritu Santo es “uno con el Padre y el Hijo y es enviado por ellos” [AR 3-4-1900- Página 2]. También se menciona que es una persona distinta, “pero siempre en conexión con Cristo”. Finalmente, el artículo aconseja al lector: “Amado, deja que él [el Espíritu Santo] te muestre cuán sorprendentemente hermosas son las personas estrechamente unidas de nuestro Dios triuno, manifestadas por la presencia personal del Espíritu Santo”.
Aquí se muestra claramente la creencia en un “Dios triuno”, en el que el Espíritu Santo es aceptado como una persona y miembro de la Deidad.

En 1930, los líderes africanos solicitaron a la Asociación General que se incluyera en el  year  book  o  libro  del  año

En 1931 se publicó una declaración de las “Creencias Fundamentales de los Adventistas del Séptimo Día” que contenía veintidós puntos. Fue preparada, a pedido del Comité de la Conferencia General, por un panel de cuatro personas que incluía al presidente de la Conferencia General, C. H. Watson, y al editor de la Review and Herald, F. M. Wilcox

Esta declaración, que comenzaba diciendo “los adventistas del séptimo día tienen ciertas creencias cuyos rasgos principales … pueden ser resumidos de la manera siguiente”, fue publicada anualmente en el Yearbook desde ese año y, por voto del Comité Ejecutivo de la Conferencia General,

En 1931, la iglesia había revisado y publicado 22 Creencias Fundamentales de los Adventistas del Séptimo Día. Las creencias fundamentales dos y tres incluían afirmaciones sobre la Trinidad y la plena deidad de Cristo,

Yearbook (anuario adventista) una declaración acerca de las creencias adventistas. “Esta declaración–decían ellos– ayudaría a los oficiales del Gobierno y otras personas a comprender mejor nuestra obra”.  Entonces se escogió una comisión de cuatro miembros para elaborar esta declaración. La comisión produjo 22 puntos de creencias, que en 1931 fueron impresos en el Yearbook.

La tercera y la cuarta creencias fundamentales establecen lo siguiente:
“Que la Divinidad, o Trinidad, consiste en el Padre Eterno, un Ser personal, espiritual, omnipotente, omnipresente, omnisciente, infinito en sabiduría y amor; el Señor Jesucristo, el Hijo del Padre Eterno, a través de quien todas las cosas fueron creadas y a través de quien la salvación de multitudes redimidas será cumplida; el Espíritu Santo, la tercera persona de la Divinidad, el gran poder regenerador en la obra de redención (S. Mat. 28:19). “Que Jesucristo es completamente Dios, y es de la misma naturaleza y esencia que el Padre Eterno. Aun reteniendo su naturaleza divina, tomó sobre sí la naturaleza de la familia humana, vivió en la tierra como hombre, mostró en su vida, como nuestro Ejemplo, los principios de la justicia, probó su relación con Dios por medio de muchos milagros poderosos, murió en la cruz por nuestros pecados, resucitó de la muerte y ascendió al Padre, donde vive para interceder por nosotros” (Juan 1:1, 14; Heb. 2:9-18; 8:1, 2; 4:14-16; 7:25)”.10 Estas declaraciones expresaban la doctrina bíblica de la Trinidad. Cristo es descripto como Dios, existente por sí mismo y eterno; y el Espíritu Santo es identificado como la tercera persona de la Deidad.

Pero no fue sino bien entrada la década de 1940 cuando continuaron los debates dentro de la iglesia sobre la deidad de Cristo.

Para la década de 1950, la iglesia pudo decir que sería reconocida como una denominación verdaderamente trinitaria.

Antes de la asamblea de 1980, en Dallas, la Asociación General envió a las divisiones mundiales una propuesta de declaración, que contenía 27 creencias fundamentales. Durante la asamblea, una versión revisada, que incorporaba muchas sugerencias realizadas por el campo mundial, fue analizada y votada como una expresión de las creencias
fundamentales adventistas del séptimo día. La segunda creencia establece lo siguiente: “Hay un solo Dios, que es una unidad de tres personas coeternas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Dios es inmortal, todopoderoso, omnisapiente, superior a todos y omnipresente. Es infinito y escapa a la comprensión humana; no obstante, se lo puede conocer mediante su propia revelación que ha efectuado de sí mismo. Es eternamente digno de reverencia, adoración y servicio por parte de toda la creación”.
Acerca del Hijo, incluye la frase “Aunque es verdaderamente Dios, sempiterno, también llegó a ser verdaderamente hombre”.

Elena de White y la trinidad:

La creencia número 5, titulada “Dios el Espíritu Santo”, comienza con la sentencia: “Dios el Espíritu Santo estuvo activo con el Padre y el Hijo en ocasión de la creación, la encarnación y la redención”.13 Así, la declaración de creencias, votada en 1980, apoya la doctrina de la Trinidad.

Elena de White enseñó que en Cristo “hay vida original, que no proviene ni deriva de otra”.
Eso solo podría ser verdadero si él es Dios en el sentido más elevado, y no derivara su existencia del Padre. Acerca del Espíritu Santo, ella instó a los estudiantes del Colegio Avondale, en 1899: “Necesitamos comprender que el Espíritu Santo, que es una persona así como Dios es persona, anda en estos terrenos”.25 (evangelismo 447)
En el contexto de la crisis de Kellogg, en 1905, escribió una advertencia a los obreros del área médica, endosando la doctrina de

la Trinidad: “El Padre es toda la plenitud de la Divinidad corporalmente, y es invisible para los ojos mortales. El Hijo es toda la  plenitud de la Divinidad manifestada. […]El Consolador, que Cristo prometió enviar después de ascender al cielo, es el Espíritu en toda la plenitud de la Divinidad, poniendo de manifiesto el poder de la gracia divina a todos los que reciben a Cristo y creen en él como un Salvador personal. Hay tres personas vivientes en el trío celestial; en el nombre de estos tres grandes poderes –el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo– son bautizados los que reciben a Cristo mediante la fe, y esos poderes colaborarán con los súbditos obedientes del cielo en sus esfuerzos por vivir la nueva vida en Cristo”.

Solo alguien que creía en esta doctrina podría hablar de “tres personas vivientes en el trío celestial”. Los antitrinitarianos no usarían este lenguaje. Es más: sus declaraciones causaron sorpresa en muchas personas. M. L. Andreasen relata: “Recuerdo cuán atónitos nos quedamos cuando

El Deseado de todas las gentes fue publicado, pues contenía algunas cosas que no podíamos creer. Entre otras cosas, estaba la doctrina de la Trinidad, que no era generalmente aceptada por los adventistas de entonces”. Citado en RusselHolt, “The Doctrine of the Trinity in the Seventh-day Adventist Denomination” (Andrews University, 1969), p. 20.

El Deseado de todas las Gentes

El concepto errado que muchos tenían sobre Jesús y la enseñanza de que el era el único Dios y que no había Padre ni Espíritu Santo, y las influencias erradas que desmeritaban su divinidad fueron esclarecidas en la iglesia y sus pioneros con la publicación de este libro porque en el se aclararon aspectos muy importantes.

a)Jesús no era cualquier ser humano, era el Hijo de Dios}

b)No existía solamente Jesús como el único ser que se manifestaba de tres maneras, había un Padre y un Espíritu Santo además

c)Ella afirmó que el Espíritu Santo es una persona, al mencionarlo como “la tercera persona de la Divinidad”, concepto que ampliaría en posteriores escritos

A partir de que Elena escribiera estas declaraciones, hubo un cambio de parecer en cuanto a la Trinidad, aceptando que existen tres Personas divinas que coexisten eternamente como un solo Dios.

El salto vino con la publicación del artículo de Elena de White titulado “Cristo, el dador de la vida”, en el periódico
 Signs of the Times [Señales de los tiempos], en 1897,4 y del libro El Deseado de todas las gentes, en 1898. En el artículo, luego de citar Juan 10:18 (“Nadie me la quita [la vida], sino que yo de mí mismo la pongo”), declara: “En Cristo hay vida original, que no proviene ni deriva de otra”.5 En El Deseado de todas las gentes, cita la ocasión en que Jesús les responde a los judíos, conforme a Juan 8:58: “De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy”, y comenta: “Cayó el silencio sobre la vasta concurrencia. El nombre de Dios, dado a Moisés para expresar la presencia eterna, había sido reclamado como suyo por este Rabino galileo. Se había proclamado a sí mismo como el que tenía existencia propia, el que había sido  prometido a Israel, ‘cuya procedencia es de antiguo tiempo, desde los días de la eternidad
¿cuál es la fuente de esta sentencia de la página 625 de

El Deseado de todas las gentes, ella escribe que “el pecado podía ser resistido y vencido únicamente por la poderosa intervención de la tercera persona de la Divinidad, que iba a venir no con energía modificada, sino en la plenitud del poder divino” (p. 625). Así es como el texto se ha leído desde su primera publicación en 1898.

El Deseado de todas las gentes? La encontramos en una carta que Elena de White le dirigió a “Mis hermanos en Norteamérica” [My Brethren in America], fechada el 6 de febrero de 1896. Ella escribió: “El mal se había estado acumulando durante siglos, y solo podía ser reprimido y resistido mediante el vigoroso poder del Espíritu Santo, la tercera persona de la Divinidad, que vendría no con energía modificada, sino en la plenitud del poder divino”.5 Esta carta fue copiada y enviada desde Australia a los líderes de la iglesia en Battle Creek, donde el presidente de la Asociación General, O. A. Olsen, la publicó al siguiente año en un panfleto que circuló entre líderes y ministros de la iglesia (Special Testimonies, N° 10, pp. 25-33). Esta publicación de ese tiempo provee otra evidencia –más allá de la obvia fecha de copyright– de que este pasaje de El Deseado de todas las gentes está tal cual se pudo leer en su primera publicación de 1898.

Pocas páginas después, repite la declaración de que “en Cristo hay vida original, que no proviene ni deriva de otra”. Estas afirmaciones describen a Cristo como Dios en  el más alto sentido. No deriva del Padre, ni

La divinidad fue algo que no poseyera y que le fuera conferida. Es autoexistente, igual que el Padre en todos los aspectos. “Era igual a Dios, infinito y omnipotente… Es el Hijo eterno y existente por sí mismo”.

Declaraciones selectas

“existen tres personas vivientes en el Trió celestial” bible teacher 01/03/1906

“”el pecado solamente podía ser resistido y vencido a través de la poderosa agencia de la tercera persona de la divinidad (el Espíritu) el cual vendría no en una energía modificada sino que en la plenitud del poder divino. review and herald 19/05/1904

“El determino dar a su representante(el Espíritu) la Tercera Persona de la divinidad” signs of the times 01/12/1889

“cuando usted abiertamente renuncia al pecado y a Satanás, los tres Grandes Poderes del cielo se comprometen a ayudarlo para que usted sea un vencedor” signs of the times 12/o2/1902

“los tres Grandes poderes del Cielo, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo signs of the times 11/03/1903

“manténganse donde los Tres Grandes poderes del Cielo, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo puedan ser vuestra eficiencia” signs of the times 10/05/1905

“en la gran obra de conclusión nos encontraremos con peligros con los cuales no sabremos cómo lidiar, pero no nos olvidemos que los Tres Grandes poderes del cielo” están trabajando” revew and herald 05/05/1903

“El hecho de que haya sido bautizado en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo es una seguridad de que asi usted pide su ayuda, estos poderes le ayudaran en cada emergencia. 6T 99

“el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo están comprometidos a cooperar con los santificados instrumentos humanos” review and herald 17/05/1906

“la divinidad estaba conmovida de piedad por la raza y el Padre, el Hijo y el Espiritu Santo se dieron a Si mismos para llevar a cabo el plan de la redención” review and herald 02/05/1912

Conclusión:

Algunos  pioneros  del  adventismo  al  venir  de otras  iglesias  traían sus  pre-conceptos  sobre  la  trinidad   y otros  criticaron  el  trinitarismo  que  habla  de un ser manifestado  de tres maneras  distintas,  pero  después  de  la  publicación del libro  Deseado de Todas  las Gentes  y  de las  revelaciones divinas  a  Ellen White la  iglesia estableció como  una de  sus  doctrinas  la  doctrina  de la  Trinidad  desde  1913   y  la confirmó  en 1931  y  hoy  hace  parte  de nuestras  doctrinas  principales,  fundadas  en la  Biblia

FUNDAMENTOS DE NUESTRA FE

“LOS HITOS ANTIGUOS” o

“FUNDAMENTOS DE NUESTRA FE”

(que no se pueden anular,

solo se puede edificar encima de estos)

de la A.S.D.

LA VERDAD PRESENTE – EL MENSAJE DE SALVACION

“El tiempo transcurrido en 1844 fue un período de grandes eventos, que abrió ante nuestros ojos asombrados LA PURIFICACION DEL SANTUARIO que se llevaba a cabo en el cielo, y tuvo una decidida relación con el pueblo Dios sobre la tierra; [también con] LOS MENSAJES DEL PRIMERO, SEGUNDO, Y TERCER ANGEL, y desplegó el estandarte en el cual estaba inscrito: “Los mandamientos de Dios y la fe de Jesús”. Uno de los hitos de este mensaje fue EL TEMPLO DE DIOS, visto en el cielo por su pueblo amante de la verdad, y el arca que contenía la ley de Dios. LA LUZ DEL DIA DE REPOSO DEL CUARTO MANDAMIENTO resplandeció con sus fuertes rayos en el camino de los transgresores de la ley divina. LA NO INMORTALIDAD DE LOS MALVADOS es un antiguo hito. No puedo recordar nada más que pueda colocarse bajo el título de los antiguos hitos. Todo este movimiento acerca de cambiar los hitos es pura imaginación” Counsels for Writer and Editors (El Otro Poder) 30-31 (1889); EUD 45, 46. (ver Prov. 9:1).

HITOS ANTIGUOS

Uno de los caballitos de batalla de los antitrinitarios es afirmar que la posición de los pioneros en contra de la doctrina de la trinidad formaba parte de los hitos o pilares doctrinales de la Iglesia Adventista.

Generalmente, se valen de esta clase de citas para afirmar que el antitrinitarismo era uno de los pilares doctrinales que los pioneros habían establecido durante los primeros 50 años y que no debían ser cambiados:

  “Nadie intente derribar los fundamentos de nuestra fe, que fueron colocados en el principio de nuestra obra por el estudio de la Palabra acompañado de oración y por las revelaciones. Sobre este fundamento hemos edificado durante los cincuenta años que han transcurrido” (Testimonios para la iglesia, t. 8. p. 311).

No obstante, cuando Elena de White detalla cuáles son los hitos o pilares doctrinales, no incluye para nada el antitrinitarismo:

  “El año 1844 fue un período de grandes acontecimientos y abrió ante nuestros asombrados ojos la purificación del santuario, hecho que sucede en el cielo y que tiene una decidida relación con el pueblo de Dios sobre la tierra.  [También] los tres mensajes angélicos presentan el estandarte sobre el que está escrito: ‘Los mandamientos de Dios y la fe de Jesús’. Uno de los hijos de este mensaje es el templo de Dios -que su pueblo, amante de la verdad, vio en el cielo- y el arca que contiene su Ley. La luz del sábado del cuarto mandamiento brilló con fuertes rayos en el sendero de los transgresores de la Ley de Dios. Que los malvados no tengan acceso a la inmortalidad es uno de los hitos antiguos. No puedo recordar otra cosa que sea considerada como hito antiguo. Todo este movimiento acerca de cambiar los hitos es pura imaginación(El otro poder, 30, 31).

¿Y qué con respecto a esta cita?:

   “Quienes procuran mover los antiguos pilares, no están afirmando las cosas; no recuerdan lo que han recibido y oído. Quienes tratan de introducir teorías que mueven las columnas de nuestra fe con respecto al santuario, la personalidad de Cristo o de Dios, están trabajando como ciegos.  Procuran introducir incertidumbre y dejar al pueblo de Dios sin ancla, a la deriva” (Manuscript Releases, 760, 9.5).

Los antitrinitarios afirman que, al referirse a las “columnas de nuestra fe con respecto […] a la personalidad de Cristo y de Dios”, Elena de White estaba haciendo referencia al antitrinitarismo. Sin embargo, en esa misma carta, ella explica que, en realidad, está atacando la posición unitaria de A. F. Ballenger, que negaba la distinción entre el Padre y el Hijo:

  “Juan, el discípulo amado, da testimonio: ‘En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres’ (Juan 1:1-4, 14-16; 3:34-36 ). En estas Escrituras, se habla de Dios y de Cristo como dos personalidades distintas, en las que cada uno actúa en su propia individualidad” (Manuscript Releases, 760, 18.1, 2).

¿Cuáles eran, en realidad, los hitos o pilares doctrinales acerca de la Deidad? Hablando de la falsa opinión panteísta de Kellogg, Elena de White dijo que, quienes la recibieron, estaban “dando oídos a espíritus seductores y a doctrinas de demonios, apartándose de la fe que habían tenido por sagrada en los pasados 50 años” (Special Testimonies, Series B, N° 7, pp. 61-63). En esa misma carta, Elena de White define lo que entiende como la verdad acerca de la Deidad:

“El Padre es toda la plenitud de la Divinidad corporalmente, y es invisible para los ojos mortales. El Hijo es toda la plenitud de la Divinidad manifestada. […] El Consolador que Cristo prometió enviar después de ascender al cielo es el Espíritu en toda la plenitud de la Divinidad […] Son tres las personas vivientes del trío celestial; en el nombre de estos tres grandes poderes: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo […]” (Special Testimonies, Series B, N° 7, pp. 61-63).

Así, el antitrinitarismo no solo ni aparece entre los pilares doctrinales, sino que Elena de White afirma claramente su creencia en una Deidad en tres personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo en el contexto de “la fe que que habían tenido por sagrada en los pasados 50 años”.

Los Siete Hitos Antiguos Reales

EL MENSAJE DEL PRIMER ANGEL

“Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo, diciendo a gran voz: Temed a Dios y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.” Apocalipsis 14:6-7.

 

Un mensaje de advertencia para el mundo: Temer a Dios, adorar solamente a nuestro Creador y darle gloria al reflejar su carácter, porque la hora del juicio investigador (primero para los muertos y después para los vivos) ha llegado, y proclamar el Evangelio Eterno que abarca el plan de redención y salvación de todo pecado por  medio de Jesucristo, el único Mediador entre Dios y el hombre, habiendo obtenido ese lugar por haber logrado una vida totalmente victoriosa sobre el pecado en una carne semejante a la nuestra en todo (debilidades e inclinaciones heredadas), pero sin pecado (Heb. 2: 17, 4: 15; 2 Jn. 7; DTG 32: 3 úp.).

(Para ampliar su estudio lea: Génesis 1:1; Exodo 20:3-6; 1 Reyes 8:60; Salmos 19:9; Proverbios 2:5, 3:19; Eclesiastés 12:13; Mateo 5:6, 28:19; Juan 1:3, 14:6, 17:3; Hechos 1:8, 14:15, 17:24-25; 1 Corintios 10:31; 1 Timoteo 2:5).

EL MENSAJE DEL SEGUNDO ANGEL

“Otro ángel le siguió diciendo: Ha caído, ha caído Babilonia, la gran ciudad, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación.” Apocalipsis 14:8.

 

Babilonia caída representa la caída moral de todas las Iglesias Protestantes en 1844, porque rechazaron la luz de la verdad que les fue enviada del cielo en la proclamación del Mensaje del Primer Angel.  Este mensaje aún está vigente y llama a todos los Cristianos a separarse de sus iglesias caídas.

(Para ampliar su estudio lea: Isaías 28:7, 48:17-20; Jeremías 50:6, 51:6, 8, 51:44-45; Ezequiel 21:3-4; Zacarías 2:6-7; Mateo 24:15-16; Marcos 13:14; Lucas 21:20-21; Hechos 15:14; Apocalipsis 11:8, 16:19, 17:18, 18:1-5).

EL SANTUARIO CELESTIAL, EL ARCA,

Y LA INMUTABLE LEY DE DIOS

“Y harán un santuario para mí, y habitaré en medio de ellos.  Conforme a todo lo que yo te muestre, el diseño del tabernáculo y el diseño de todos sus utensilios, así lo haréis.” Exodo 25:8-9.

“Y el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en el templo.  Y hubo relámpagos, voces, truenos, un terremoto y grande granizo.” Apocalipsis 11:19.

“El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre.  Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala.”  Eclesiastés 12:13-14.

 

Hay un templo en el cielo del cual el santuario terrenal era un modelo.  Este santuario celestial está conformado por dos departamentos;  el primero es el lugar santo, el segundo es el lugar santísimo.  En el segundo departamento se encuentra el arca de Dios conteniendo su inmutable ley, grabada perpetuamente en los diez mandamientos que son, un trasunto de su carácter.  Los principios divinos de Dios y sus requerimientos morales, son obligatorios para todos los hombres en todas las edades, y constituyen las bases de su pacto con su pueblo y la norma de su carácter en el juicio final.

(Para ampliar su estudio lea: Números 14:18; Proverbios 28:13; Jeremías 32:19; Ezequiel 18:30, 33:20, 34:17, 20; Daniel 7:9-10; Mateo 22:1-14; Romanos 14:12; 2 Corintios 5:10; todo el libro de Hebreos; Santiago 4:12; 1 Pedro 4:5; Judas 14-15; Apocalipsis 5:1-9, 11:18).

EL MINISTERIO DE CRISTO EN LA PURIFICACION DEL SANTUARIO CELESTIAL

“Y él dijo: Hasta dos mil trescientas tardes y mañanas; luego el santuario será purificado.” Daniel 8:14.

“…Día por año, día por año te lo he dado.” Ezequiel 4:6.

 

El ministerio de Cristo en el primer departamento (lugar santo), comenzó después de su ascensión y continuó hasta el 22 de Octubre de 1844, al fin de los 2300 días/años cuando El entró en el segundo departamento (lugar santísimo) para empezar su obra final de mediación, de intercesión, de expiación y el juicio investigador para purificar el santuario celestial como nuestro Sumo Sacerdote.

(Para ampliar su estudio lea: Levítico 16, 23:27-32; Números 14:34, 26:33; Hebreos 6:19-20, 9:3, 7, 11-15, 12:24).

EL SANTO SABADO

“Acuérdate del día Sábado para santificarlo.  Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es Sábado para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas.  Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día;  por tanto, Jehová bendijo el día Sábado y lo santificó.” Exodo 20:8-11.

 

Dios mismo, después de seis días de obra creadora, bendijo, santificó y apartó el séptimo día como su Santo Sábado (Génesis 2:2-3).  Este cuarto mandamiento de la santa ley escrita por Dios, demanda que todos sus verdaderos seguidores dediquen el séptimo día de cada semana, empezando a la puesta del sol del Viernes hasta la puesta del sol del Sábado (Nehemías 13:19; Levítico 23:32), para la adoración de Dios como su Creador.  Así que, este es un día sagrado para descansar, que requiere la abstinencia de toda labor innecesaria y trabajo secular, y el cumplimiento de los deberes sagrados y religiosos.  Este mandamiento del Sábado contiene el sello oficial de Dios que incluye Su nombre – “Jehová tu Dios”; Su posición oficial – “Creador”; Su dominio – “los cielos y la tierra”.  Por lo tanto, el séptimo día Sábado es el sello del poder creador y santificador de Dios, ejercido a través del Espíritu Santo en la vida  de su pueblo obediente.

(Para ampliar su estudio lea: Génesis 1:5, 8, 13, 19, 23, 31, 2:2-3; Nehemías 13:19; Isaías 8:16, 58:12-14; Ezequiel 20:12; Daniel 7:25; Mateo 5:17-19; Marcos 1:32, 2:27-28; Lucas 23:54-56, 24:1; Efesios 4:30; Hebreos 4:4-10; Santiago 2:10-11; Apocalipsis 12:17, 14:12).

EL MENSAJE DEL TERCER ANGEL

     “Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero; y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos.  Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre.” Apocalipsis 14:9-12.

“Después de esto vi a otro ángel descender del cielo con gran poder; y la tierra fue alumbrada con su gloria.  Y clamó con voz potente, diciendo: Ha caído, ha caído la gran Babilonia, y se ha hecho habitación de demonios y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible….Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas; porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades.” Apocalipsis 18:1-5.

 

Una solemne invitación es dada a cada pecador que sinceramente se arrepiente y acepta por fe la justicia de Cristo, que es imputada a través de la justificación e impartida por medio de la santificación, que les habilita para guardar todos los mandamientos de Dios, venciendo todo pecado a través de su gracia y poder, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.  Esta también advierte a toda la humanidad en contra de adorar a la bestia (El Catolicismo Romano), o su imagen (El Protestantismo Apóstata), o recibir la marca del Catolicismo (que es someterse a la adoración del Domingo), para que no reciban la ira de Dios que será vaciada en las siete últimas plagas.  También advierte a todo el pueblo de Dios, para que voluntariamente se separe de toda iglesia de Babilonia, ramera, impura, y apóstata, – Incluye a: los Testigos de Jehovah, a los Mormones, a la iglesia de Dios del Séptimo Día, Adventistas de los Movimientos de Reforma (falsas reformas), los Adventistas del Séptimo Día, Grupos Independientes sin La Verdad Presente, Iglesia del Santuario, La Vara del Pastor, Grupos de Celebración de las Fiestas Judías, La Nueva Era, etc, etc. – o serán partícipes de sus pecados y recibirán sus plagas.

(Para ampliar su estudio lea: Génesis 19:24; Exodo 20:6; Deuteronomio 32:39; 1 Samuel 2:6; Salmos 92:7; Isaías 52:11; Ezequiel 22:31; Daniel 3:5-29; Lucas 17:29; Hechos 2:27; 1 Corintios 6:15-16, 19-20; 2 Corintios 6:14-18; Santiago 4:12; 2 Pedro 3:10; Judas 7; Apocalipsis 12:17, 13:1-18, 14:11-12, 15:2, 16:2, 19:10, 20:10, 14-15).

LA NO INMORTALIDAD DE  LOS MALVADOS

(El estado de los muertos)

     “Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido.  También su amor y su odio y su envidia fenecieron ya; y nunca más tendrán parte en todo lo que se hace debajo del sol…adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría, en la tumba a donde vayáis.” Eclesiastés 9:5-6, 10.

 

La muerte es un estado de silencio, inactividad y total inconsciencia, en la Biblia es referida como “sueño”.  Es por ello, que las Escrituras claramente confirman que todas las apariciones de aquellos que han muerto, incluyendo la Virgen María, son espíritus de demonios obrando milagros para  engañar, si fuere posible, al pueblo de Dios (vea Apocalipsis 16:14).  El juicio investigador determina si los muertos despertarán cuando Cristo venga por segunda vez, levantados en la primera resurrección para heredar la vida eterna, o si permanecerán en la tumba, hasta la segunda resurrección para ser consumidos en el lago de fuego que es la segunda muerte.

(Para ampliar su estudio lea: Job 14:21; Eclesiastés 3:20; Isaías 26:14; Ezequiel 18:4; Mateo 22:30; Juan 11:24-25; Hechos 2:29, 34, 15:18, 20; Colosenses 3:4; 1 Corintios 15:22-23; 1 Tesalonisenses 4:15-17; Hebreos 9:24; Apocalipsis 14:13, 20:5, 21:4).

“Así dijo El Eterno: paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos.” Jeremías 6: 16.

¡ESTOS SON LOS HITOS; NO HAY MÁS!

 

“El tiempo transcurrido en 1844 fue un período de grandes eventos, que abrió ante nuestros ojos asombrados la purificación del santuario que se llevaba a cabo en el cielo, y tuvo una decidida relación con el pueblo Dios sobre la tierra; [también con] los mensajes del primero y segundo ángeles y con el tercero, y desplegó el  estandarte en el cual estaba inscrito: “Los mandamientos de Dios y la fe de Jesús”.  Uno de los hitos de este mensaje fue el templo de Dios, visto en el cielo por su pueblo amante de la verdad, y el arca que contenía la ley de Dios.  La luz del día de reposo del cuarto mandamiento resplandeció con sus fuertes rayos en el camino de los transgresores de la ley divinaLa no inmortalidad de los malvados es un antiguo hito.  No puedo recordar nada más que pueda colocarse bajo el título de los antiguos hitos.” CW 30-31 (1889).

 

“Otro error peligroso es el de la doctrina que niega la divinidad de Cristo,… Esta teoría encuentra aceptación entre muchos que profesan creer en la Biblia; y sin embargo contradice las declaraciones más positivas de nuestro Salvador respecto a sus relaciones con el Padre, a su divino carácter y a su preexistencia. Esta teoría no puede ser sostenida sino violentando el sentido de las Sagradas Escrituras del modo más incalificable. No sólo rebaja nuestro concepto de la obra de redención, sino que también socava la fe en la Biblia como revelación de Dios. Al par que esto hace tanto más peligrosa dicha teoría la hace también más difícil de combatir. Si los hombres rechazan el testimonio que dan las Escrituras inspiradas acerca de la divinidad de Cristo, inútil es querer argumentar con ellos al respecto, pues ningún argumento, por convincente que fuese, podría hacer mella en ellos, “El hombre natural no recibe las cosas del Espíritu de Dios; porque le son insensatez; ni las puede conocer, por cuánto se disciernen espiritualmente.” (1 Corintios 2: 14, V.M.) Ninguna persona que haya aceptado este error, puede tener justo concepto del carácter o de, la misión de Cristo, ni del gran plan de Dios para la redención del hombre.” El Conflicto De Los Siglos 578-579                

 

“Muchos saben tan poco acerca de su Biblia que están inseguros en la fe. Quitan los hitos antiguos, y los engaños y los vientos de doctrinas los llevan de aquí para allá. La falsamente llamada ciencia está minando los fundamentos de los principios cristianos; y aquellos que una vez estuvieron en la fe, se apartan de las doctrinas  básicas de la Biblia y se divorcian de Dios, mientras siguen pretendiendo ser sus hijos.”  Review and Herald, del 29 de diciembre de 1896.

 

“Debemos ser decididos en este asunto, pues no son correctos los puntos que él trata de probar mediante las Escrituras.  No prueban que la experiencia pasada del pueblo de Dios fue un engaño.  Tuvimos la verdad; fuimos dirigidos por los ángeles de Dios.  La presentación del tema del santuario se dio bajo la dirección del Espíritu Santo.  Los que no participaron en la gestación de nuestra fe serán elocuentes si guardan silencio.  Dios nunca se contradice.  Las pruebas bíblicas están mal aplicadas si se las fuerza para testificar de lo que no es verdadero.  Se levantarán otro y otro más y presentarán lo que pretendan que es gran luz y expondrán sus opiniones.  Pero nos mantenemos fieles a los hitos antiguos” (Mensajes Selectos, tomo 1, págs. 188 -190).

 

“Nuestra fe con referencia al mensaje del primero, el segundo y el tercer ángeles era correcta.  Los grandes hitos por los cuales hemos pasado son inconmovibles.  Aun cuando las huestes del infierno intenten derribarlos de sus fundamentos, y triunfar en el pensamiento de que han tenido éxito, no alcanzarán su objetivo.  Estos pilares de la verdad permanecen tan incólumes como las montañas eternas, sin ser conmovidos por todos los esfuerzos de los hombres combinados con los de Satanás y su hueste.  Podemos aprender mucho, y debemos estar constantemente escudriñando las Escrituras para ver si estas cosas son así.  El pueblo de Dios ha de tener ahora sus ojos fijos en el santuario celestial, donde se está realizando el servicio final de nuestro gran Sumo Sacerdote en la obra del juicio, donde él está intercediendo por su pueblo” (El Evangelismo, pág. 166).

 

“En el futuro surgirán engaños de toda clase, y necesitaremos tierra firme para nuestros pies.  Necesitamos sólidas columnas para el edificioNi un alfiler ha de quitarse de lo que el Señor ha establecido.  El enemigo introducirá falsas teorías, como la doctrina de que no existe santuario.  Este es uno de los puntos en que algunos se apartarán de la fe.

Habrá sueños falsos y visiones espurias, que tendrán una parte de verdad, pero que alejarán de la fe original.  El Señor ha dado una regla clara detectarlos: “¡A la ley y al testimonio!  Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido”” (Isa. 8: 20). Maranata Pág. 357

 

“Mi alma se entristece mucho al ver cuán rápidamente algunos que han tenido la luz y la verdad aceptan los engaños de Satanás y son hechizados por una santidad espuria.  Cuando los hombres se apartan de los hitos que el Señor ha establecido para que podamos comprender nuestra posición, tal como está señalada en la profecía, marchan con rumbo desconocido” (Manuscrito, 148).

 

Se levantarán hombres y mujeres, profesando tener alguna nueva luz o alguna nueva revelación que tenderá a conmover la fe en los antiguos hitos. Sus doctrinas no soportarán la prueba de la Palabra de Dios, pero habrá almas que serán engañadas.  Harán circular falsos informes, y algunos serán prendidos en esta trampa… No podemos ejercer demasiado cuidado contra toda forma de error, porque Satanás está tratando constantemente de apartar a los hombres de la verdad.” 2JT 105, 107 (1885).

 

ESTA ES LA DOCTRINA CATÓLICA

Credo De Nicea

Y en un solo Señor Jesucristo, Hijo Unigénito de Dios,   Engendrado del Padre antes de todos los siglos, Dios de Dios, Luz de Luz, verdadero Dios de Dios verdadero, Engendrado, no hecho, consubstancial con el Padre; (Credo Niceno 325 dC)

Atanasio

“Es pues fe recta que creamos y confesemos que nuestro Señor Jesucristo, el Hijo de Dios, es Dios y Hombre. Es Dios, de la sustancia del Padre, engendrado antes de los siglos, y es hombre, de la sustancia de la madre, nacido en el tiempo.” (Credo de Atanasio  290-373 d.C)

Tertuliano

“Nosotros afirmamos, por lo tanto, que el nombre de Dios siempre existió con Él mismo, pero no eternamente el de Señor. Porque la condición de uno no es la misma que la del otro. Dios es la designación de la sustancia misma, esto es: de la Divinidad; pero el Señor, no lo es de la sustancia, sino del poder. Yo sostengo que la sustancia existió siempre con su propio nombre, el cual es Dios; el título Señor fue después añadido, como indicación de algo acrecentado. Desde el momento que las cosas empiezan a existir, sobre el cual el poder de un Señor fue el acto, Dios a través de la accesión de tal poder, llegó a ser Señor y recibió el nombre de ahí. Porque Dios es de la misma manera un Padre y también un Juez; pero no siempre fue Padre y Juez, simplemente por haber sido siempre Dios. Porque él no pudo haber sido Padre previo al Hijo ni un Juez antes del pecado. Hubo sin embargo, un tiempo cuando ni el pecado existió con Él, ni el Hijo; el primero lo constituye de Señor a Juez y el último un Padre. De esta manera no fue Señor previo a esas cosas de las cuales Él fue Señor. Pero Él llegó a ser Señor únicamente en un tiempo futuro: solo como Él llegó a ser Padre por causa del Hijo y Juez por el pecado, entonces también llegó a ser Señor a través de las cosas que él hizo. ” (Adversus Hermogenem III)

Orígenes

“Seguidamente, que el Mesías Jesús, el mismo que ha venido, nació del Padre antes que toda criatura. Él, que había colaborado con el Padre en la creación del universo.” (Orígenes libro 1  de los principios, párrafo 4)

Hilario de Poitiers

Propuso también su propia síntesis, teniendo en cuenta los errores sabelianos y arrianos. Él afirmaba la unidad de la naturaleza divina así como la distinción personal del Padre y del Hijo. Lo que los hace diferentes es la relación de origen, pues el Padre ha engendrado al Hijo sin disminución de su ser, y el Hijo recibe en sí todo del Padre, siendo totalmente igual a Él. (0r. 40,41: PG 36,417).

Agustín

Precisa que cada una de las personas posee la naturaleza divina en una forma particular y por eso es correcto atribuirle a cada una de ellas en su acción “ad extra” el papel que le es propio según su origen. El Padre es Padre porque engendra, el Hijo porque es engendrado, y el Espíritu Santo porque es donado, y aunque no es lo mismo ser Padre que Hijo, la sustancia es la misma, pues estos nombres pertenecen al orden de la relación, no al de la sustancia. (Cc. de Florencia 1442: DS 1331)

BENEDICTO XVI

Miércoles 7 de septiembre de 2005

 Luego, se proclama a Cristo “primogénito (engendrado antes) de toda criatura” (v. 15). Cristo precede a toda la creación (cf. v. 17), al haber sido engendrado desde la eternidad: por eso “por él y para él fueron creadas todas las cosas” (v. 16). También en la antigua tradición judía se afirmaba que “todo el mundo ha sido creado con vistas al Mesías” (Sanhedrin 98 b) Para el apóstol san Pablo, Cristo es el principio de cohesión (“todo se mantiene en él”), el mediador (“por él”) y el destino final hacia el que converge toda la creación. Él es el “primogénito entre muchos hermanos” (Rm 8, 29), es decir, el Hijo por excelencia en la gran familia de los hijos de Dios, en la que nos inserta el bautismo. http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/audiences/2005/documents/hf_ben-xvi_aud_20050907_sp.html

ESTA ES LA DOCTRINA VERDADERA

The Comforter that Christ promised to send after He ascended to heaven, is the Spirit in all the fulness of the Godhead, making manifest the power of divine grace to all who receive and believe in Christ as a personal Saviour. There are three living persons of the heavenly trio; in the name of these three great powers–the Father, the Son, and the Holy Spirit those who receive Christ by living faith are baptized, and these powers will co-operate with the obedient subjects of heaven in their efforts to live the new life in Christ.  {SpTB07 63.2}

 

El Consolador que Cristo prometió enviar después de ascender al cielo, es el Espíritu en toda la plenitud de la Divinidad, poniendo de manifiesto el poder de la gracia divina a todos los que reciben a Cristo y creen en él como un Salvador personal.  Hay tres personas vivientes en el trío celestial; en el nombre de estos tres grandes poderes -el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo- son bautizados los que reciben a Cristo mediante la fe, y esos poderes colaborarán con los súbditos obedientes del cielo en sus esfuerzos por vivir la nueva vida en Cristo. (Special Testimonies, Serie B, Nº 7, págs. 62, 63.  Año 1905).

 

“Innumerables son las doctrinas erróneas y las ideas fantásticas que imperan en el seno de las iglesias de la cristiandad.  Es imposible calcular los resultados deplorables que  acarrea la eliminación de una sola verdad de la Palabra de Dios.  Satanás sabe muy bien que el alma más débil pero que permanece en Jesús puede más que todas las huestes de las tinieblas, y que si se presentase abiertamente se le haría frente y se le resistirla.  Por esto trata de atraer a los soldados de la cruz fuera de su baluarte, mientras que él mismo permanece con sus fuerzas en emboscada, listo para destruir a todos aquellos que se aventuren a entrar en su territorio. Sólo podemos estar seguros cuando confiamos humildemente en Dios, y obedecemos todos sus mandamientos.”  El Conflicto De Los Siglos 579

 

“Se levantarán hombres y mujeres, profesando tener alguna nueva luz o alguna nueva revelación que tenderá a conmover la fe en los antiguos hitos. Sus doctrinas no soportarán la prueba de la Palabra de Dios, pero habrá almas que serán engañadas. Harán circular falsos informes, y algunos serán prendidos en esta trampa… No podemos ejercer demasiado cuidado contra toda forma de error, porque Satanás está tratando constantemente de apartar a los hombres de la verdad.” 2JT 105, 107 (1885).

“Se me mostró la gloria del cielo y los tesoros que esperan a los fieles.  Todo era bello y esplendente.  Los ángeles entonaron una hermosa canción, luego cesaron de cantar y tomando las coronas de sus frentes las depositaban a los pies del amante Jesús y con voces melodiosas cantaban: “Gloria, aleluya”.  Me uní a sus cantos de alabanzas y honor al Cordero, y cada vez que abría los labios para alabarlo me embargaba una inexplicable sensación de la gloria que me rodeaba.  Era un excelente y eterno peso de gloria.  El ángel dijo: “El pequeño remanente que ama a Dios y guarda sus mandamientos y permanece fiel hasta el fin, disfrutará de esta gloria y estará para siempre en la presencia de Jesús y cantará con los santos ángeles”.

Luego mis ojos se apartaron de la gloria y se me hizo contemplar el remanente sobre la tierra.  El ángel les dijo:… “Preparaos, preparaos.  Debéis adquirir una mayor preparación de la que ahora tenéis, porque el día del Señor se acerca con ira y gran enojo para poner la tierra en soledad y raer de ella a los pecadores.  Sacrificad todo a Dios.  Poned todo sobre su altar: el yo, las propiedades y todo lo que tenéis como un sacrificio vivo.  Entrar en la gloria costará la entrega de todo.  Haceos tesoros en el cielo… Debéis ser participantes de los sufrimientos de Cristo aquí si queréis ser participantes de su gloria en el más allá”.

El cielo  resultará muy barato aun si lo obtenemos por medio del sufrimiento.  Debemos negarnos a nosotros mismos á lo largo del camino… y mantener siempre en vista su gloria.

La obra de salvación no es juego de niños, para tomarla cuando se quiere y abandonarla cuando nos plazca.  Lo que ganará la victoria finalmente, será la firme determinación, el esfuerzo incansable.  Es el que persevera hasta el fin el que será salvo.  Son aquellos que pacientemente continúan haciendo el bien quienes tendrán la vida eterna y la recompensa inmortal.” Dios nos cuida 98.


Dios los Bendiga

Fuente: Jair Ochoa

Para el remanente

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